Sweet & Sour: remolacha
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lunes, 17 de febrero de 2014

CHOCOLATE BEETROOT LAYER CAKE CON FRUTOS ROJOS, o como hacer repostería con remolacha.

¿Que sois chocoladictos? Este es vuestro pastel, húmedo y con el contraste de texturas entre la base, casi de brownie, la cremosidad del buttercream interior intenso, y el glaseado sedoso de la cobertura. 

Cierto es que ya era hora de acercaros un pastel chocolatoso en toda regla, y el que hoy os traigo es especial. Especial porque es de esos pasteles que se preparan y presentan en ocasiones especiales, pero especial tambien, porque entre sus ingredientes incorpora un tubérculo, como es la remolacha, algo que no estamos muy acostumbrados a ver en los pasteles de chocolate. 

El resultado expectacular, el gusto de la remolacha tan solo lo precibiréis en el punto de dulzor especial que le aporta esta raíz, y por supuesto en la humedad y el color. Un toque de café y ron hacen el resto en este pastel de chocolate intenso y para nada empalagoso, en el que la acidez de los frutos del bosque rompen con la sinfonía de chocolate que nos ofrecen el resto de ingredientes.


Para preparar el puré de remolacha, podéis cocer las remolachas frescas en agua salada hirviendo sin pelar, una vez retirados los tallos, pero no el nudo para que no se desangren y no pierdan ni color ni sabor. El tiempo dependerá del tamaño, pero al menos calculad 1 hora. También podéis asarlas como vimos aquí, tienen un sabor mas intenso muy de mi gusto para platos salados, quizás mas terroso diría yo, así que yo para esta receta os recomiendo cocerlas. Podeís también utilizar remolacha de la que venden ya cocida y envasada al vacío entera. Luego tan solo triturarla muy fina, en mi caso con thermomix. A mi me gusta muy fina de forma que como veis en el corte de la ultima foto, no se nota textura granulosa en el pastel, y solo si la humedad.



Y no me quiero marchar hoy sin hablaros de un proyecto que está dando mucho que hablar entre los bloggers en los últimos tiempos y sobre el que ya me habéis preguntado muchos de vosotros, "Recetags". Una web gastronómica cuyo proyecto es aunar a los mejores bloggers gastronómicos de la red, para dar un servicio de difusión de los mejores recetarios del panorama blogeril y dentro del que los blogs cuentan con el aliciente de que les genera tráfico directo a sus blogs, porque no vamos a engañarnos, el motor de los blogs son principalmente los seguidores. Y con recetags el trafico es real, ya que lo que encuentra el internauta cuando busca una receta son las fotos y los ingredientes, pero para conocer la elaboración, debe pinchar en el enlace que le llevará directamente a nuestro blog. Tomad nota del nombre, "Recetags", porque con Jorge Ruíz como relaciones publicas y cabeza visible del proyecto, estoy convencida que en breve se convertirá en la mayor web gastronómica de recetas. 


Pero vamos con la receta, una adaptación de Nigel Slater, que se que tu amante del chocolate estás impaciente por conocerla:


INGREDIENTES: ( Para 8-10 raciones) (2 moldes de 20 cm- 8 inches)


Para la base:

- 200 gr. de chocolate de calidad 70%.
- 200 gr. de mantequilla cortada en cubos.
- 4 cucharadas de café expresso.
- 1 cucharada de Ron añejo.
- 135 gr. de harina todo uso.
- 1 Cucharilla colmada de gasificante.
- 3 Cucharadas de Cacao sin azúcar.
- 5 huevos "L". 
- 200 gr. de azúcar.
- 250 gr. de puré de remolacha cocida.
- 1 pizca de sal.

Para el buttercream de chocolate:

- 300 gr de azúcar glacé.
- 150 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
- 100 gr. de double cream.
- 50 gr. de Cacao sin azúcar. 

Para el glaseado:

- 200 gr de Chocolate de calidad 70%.
- 200 gr. de Double Cream.
- 4 Cucharadas de Golden Syrup.

PREPARACIÓN:

Comenzamos preparando las bases del pastel:


Precalentamos el horno 180ºC calor arriba y abajo.

Forramos y enmantecamos las bases de dos moldes desmontables de 20 cm o 8 inches.

Derretimos el chocolate al baño maría, cuando se haya derretido añadimos el café y el licor. Mezclamos bien y añadimos la mantequilla cortada en cubitos. Removemos hasta que la mantequilla se haya derretido totalmente y tengamos una mezcla homogénea. Reservamos para que se entibie.


A parte tamizamos la harina, el gasificante y el cacao. Reservamos.

Separamos las claras de las yemas. Batimos las yemas un poco hasta que estén espumosas, reservamos.

Montamos las claras con la pizca de sal hasta que tomen cuerpo, vamos entonces añadiendo el azúcar en forma de lluvia, mientras seguimos montando las claras hasta que formen picos suaves.

Añadimos a la mezcla de chocolate derretido, las yemas y mezclamos bien.

Añadimos el puré de remolacha y volvemos a mezclar.


En dos o tres veces y con movimientos envolventes vamos incorporando las claras montadas.

Por ultimo añadimos la harina tamizada junto con el gasificante y el cacao. Mezclamos todo con movimientos envolventes para que nuestra masa no se baje.



Repartimos la mezcla entre los dos moldes. Yo lo hago pesándolo y en cada molde fueron uno 640 gr. Pero también podéis hacerlo por volumen, la misma cantidad de cucharadas en cada molde. Es fundamental para que el horneado y tamaño sean parejos.

Llevamos al horno a media altura y horneamos durante 30 minutos aproximadamente o hasta que al introducir una aguja en el centro salga limpia.

Sacamos del horno y dejamos entibiar. Pasamos a un rejilla hasta su total enfriamiento.


Entre tanto preparamos el buttercream de chocolate:


Con la KA provista del accesorio de pala, o con la batidora de varillas, mezclamos la mantequilla y el azúcar glass hasta que resulte una crema. Añadimos la double cream y volvemos a mezclar a velocidad media. Por último incorporamos el cacao y homogeneizamos la mezcla. Llevamos a una manga pastelera y mantenemos fuera el frigo, pues de lo contrario se endurecería y no sería manejable.

Preparamos el glaseado brillante de chocolate:



En un cazo de fondo grueso mezclamos todos los ingredientes y llevamos a fuego medio, revolviendo bien hasta que todo se haya disuelto y obtengamos una crema densa. Retiramos del fuego y reservamos.

Ojo que este glaseado endurece con el entibiado. Eso si, no lo vertáis demasiado caliente, pues tenderá a desparramarse y puede afectar a la consistencia del buttercream. Ni tampoco demasiado grueso o no se extenderá facilmente y quedará mas opaco.

Vamos ahora con el montaje del layer cake. En el stand cake o plato en que vayamos a servirlo, colocamos una de las bases, cubrimos con el buttercream y colocamos la otra. Repartimos con cuidado el glaseado por la superficie ayudados de una espátula, lo justo para que caiga decorativamente sobre los laterales.

Colcamos como topping los frutos del bosque y listos para adentrarte en un viaje al mundo del chocolate intenso. Absolutamente delicioso.


Consejos:

- Si no disponéis de "double cream", podéis sustituirla por nata 35% para montar, pero la double cream es mas densa y exactamente no será lo mismo.

- Si no disponéis de "golden syrup", podéis sustituirlo por azúcar invertido.

Los que vivís cerca de zonas de veraneo con comunidad británica  encontraréis fácil ambos productos. Sino on line al menos el golden syrup es fácil de localizar.


* Otros Layer Cakes que os pueden interesar:

· Chocolate Banoffe Layer Cake.
· Carrot Layer Cake

A disfrutar.

VIRGINIA.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

ENSALADA "SUMMER END"




Los días cada vez son mas cortos y el sol apenas ya calienta, presagio de que el verano toca a su fin, y el otoño llama a la puerta.

El verano con sus tardes interminables, sus paseos, sus playas y helados, languidece, y entre tanto, solapadamente comienza el tiempo de otoño con su luz pausada y melancólica, que nos acompañará hasta que los días se hagan cortos y fríos de verdad.

Pero mientras el verano nos va diciendo adiós, en el mercado aun nos quedan algunos regalos gastronómicos de temporada, y a la vez encontramos otros anticipados del otoño, como son las mandarinas.




Suelo preparar infinidad de ensaladas, de hecho en casa no hay día que no tengamos ensalada en alguna de las comidas. De todas ellas, son pocas las que ven la luz en este blog, bien porque obedecen a pura improvisación, a los ingredientes que en ese momento encuentras por la nevera, bien, porque no quedan inmortalizadas con la correspondiente fotografía.
 
Pero esta ensalada que hoy os traigo, la he repetido cada final de verano, porque además de una ensalada fresca, cargada de vitaminas y salud, es una ensalada que como os digo, evoca ese final del verano. Por eso, el nombre, "Ensalada summer end", mas corto y con mejor cacofonía, que un castellano, "Ensalda de final de verano".
 
Es una ensalada muy "sweet and sour", con el punto dulce que proporciona la remolacha y el higo, que está en plena temporada, pero con el contrapunto ácido que le da la mandarina de comienzos de temporada, y el salado que le concede el queso feta y la vinagreta de mostaza. Para mi gusto una ensalada riquísima. 
 
Así que no vamos a entretenernos mas, y adentrémonos en la receta, que como os imagináis, es lavar, cortar, mezclar y salsear. Nada del otro jueves.




INGREDIENTES: (para 4 personas)


Para la ensalada:

- 4 puñados de rúcula.
- 2 remolachas partidas en gajos.
- 2 mandarinas "ácidas", separados los gajos y limpios de pieles blancas y cortados en pequeños trozos.
- 4 higos.
- 1 cebolleta cortada en aros finos.
- 1 trozo de queso feta.

Para la vinagreta de mostaza:


- 3 cucharadas de vinagre de vino de jerez.
- De 6 a 9 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (según gustos).
- 1 cucharadita de mostaza "Antigua".
- Sal y pimienta.

PREPARACIÓN:

Preparamos la vinagreta de mostaza.




En un frasco vertemos la sal, la pimienta, el vinagre, el aceite y la mostaza por ese orden.

Cerramos el frasco y agitamos hasta emulsionar. Reservamos.

Vamos ahora con la ensalada.

Lavamos bien la rúcula y el resto de verduras y frutas. Troceamos según cada ingrediente, y reservamos.

Sobre el plato que vayamos a servir, depositamos un puñado de rúcula por persona. Esparcimos la remolacha en gajos, la mandarina y el higo troceados, y los aros de cebolleta bien finos.




Con ayuda de las manos troceamos el queso feta y lo desperdigamos por encima.

Agitamos nuevamente la vinagreta y rociamos con ella la ensalada.

Listo.

Un plato rápido, sencillo y cargado de fibra y vitaminas.




A disfrutar de los últimos días del verano. 

Entre tanto os dejo con estas flores silvestres, que recogí en uno de mis paseos de este fin de semana por "La Galea". Serán de las últimas con tanto colorido, hasta el comienzo de la próxima primavera. 




Espero que os gusten



VIRGINIA




miércoles, 23 de mayo de 2012

ENSALADA DE REMOLACHA ASADA Y PATATA CON VINAGRETA DE MOSTAZA Y TOMILLO





Una de las hortalizas que mas me gustan es la remolacha, y sobre todo fresca y asada, mas que cocida. No sabéis la diferencia de sabor que puede tener la remolacha asada, con la cocida, ya que el asado intensifica sus sabores dulces con toques terrosos, y su color. Es una autentica delicia. Si sois de los que os gusta la remolacha y nunca la habéis asado en casa, animaos es muy fácil y el resultado es espectacular.

Y ya la diferencia con la envasada, ya sea al vacío en plástico, o en tarros de cristal, ni os cuento. No es que yo no la consuma así, de vez en cuando lo hago, pero si tengo la oportunidad de encontrarla fresca, y asarla en casa, desde luego ni me lo pienso.

La frescura de la remolacha la veréis en sus hojas, que deben estar verdes y frescas, con sus tallos bien rosados intensos, como los que veis en la fotografía. Si le han cortado las hojas, desconfiad de su frescura. No están malas, pero su sabor no será el mismo, habrá perdido al llevar mas tiempo recolectadas. De todas formas, aun así, sigue valiendo la pena comprarlas y asarlas en casa.


Hay varias formas de proceder al asado, por un lado sin pelar, bien lavadas y envueltas en papel albal, con la técnica del papillote, a unos 190ºC, que permite conservar todo su aroma y dicen que así no se secan.

Y por otro, la que hoy os presento, que es pelada con mucho cuidado de no sangrarla, salpimentada y con un hilito de aceite y un dedo de agua en el recipiente. Para mi gusto exquisita y no se seca en absoluto, ni pierde color. Probadla.

En ambos casos el tiempo dependerá del tamaño del tubérculo, pero para remolachas como las de las fotos, con 1 hora, 1 hora 15 a 200ºC, suele ser suficiente.Yo suelo aprovechar el calor acumulado en  el horno cuando horneo pan. Si tenéis que preparar algún asado, aprovechad y os ahorrareis tiempo y dinero.
 

Así que ahora que estamos en plena época de esta hortaliza, me he decidido a publicaros esta entrada con productos de temporada. Se trata de una ensalada de remolacha asada con patata nueva cocida, y de esta forma enseñaros como cocino yo al horno este precioso tubérculo.

En la ensalada que os presento, los jugos de la remolacha empaparán la patata cocida y se impregnará de su color y sabor. 

No necesita mucho mas. Una buena vinagreta de mostaza con tomillo limón fresco, y unos trocitos de queso de cabra para darle el contrapunto al dulzor de la remolacha. Teresa, ya sabes, tu prescinde del queso. Es una pena, a ver cuando te decides a hacerte amiga de este manjar.

En conclusión, alimento de dioses.


Además si sois deportistas este es vuestro alimento. ¿Sabiais que a la remolacha la llaman la "epo vegetal" de los deportistas ya que según dicen, aumenta la absorción de oxigeno en las células de forma natural? Y que además es usado como purificador sanguíneo y estimulante para el hígado que mejora los estados de anemia. Desconozco la fiabilidad de estas afirmaciones, no soy médico ni nutricionista, ni pretendo serlo, pero lo que si os puedo decir es que simplemente está deliciosa.

Así que sin mas preámbulos vamos pues con la receta, 


INGREDIENTES: (Para 4-6 personas)

Para la ensalada

- 2 Manojos de remolachas frescas (6 remolachas) sobrarán.
- 5 Patatas nuevas.
- Agua.
- 4 granos de pimienta negra.
- Aceite de oliva virgen extra. 
- Sal y pimienta recién molida.
- 2 Rodajitas de queso de cabra fresco.
- 1 Manojo de cebollino fresco 
- La vinagreta de mostaza y tomillo. 


Para la vinagreta de mostaza y tomillo:

- 9 cucharadas de Aceite de Oliva Virgen Extra
- 3 Vinagre de vino de jerez.
- 1 cucharadita de mostaza de Meaux "antigua" Pommery o cualquier otra buena.
- Sal y Pimienta recién molida.
- Ralladura de 1/2 limón.
- 1 Manojo de tomillo limón fresco.




PREPARACIÓN:


Precalentamos el horno a 200ºC, calor arriba y abajo.



A continuación procedemos a retirar los tallos y hojas de la remolacha, dejando un pequeño muñón para evitar que al cortarlo muy al ras, la remolacha se nos "desangre", es decir pierda sus jugos y su color.

Las lavamos bien bajo el grifo. Si fueran muy pequeñitas no sería necesario pelarlas, solo lavarlas bien, incluso con un cepillito para retirar cualquier resto de tierra, pues la piel se puede comer y no molesta.

Pero en este caso, yo aconsejo pelarlas con un pela patatas. También podéis dejar este paso de pelarlas, para después de asadas, para que no pierdan jugos, pero en mi opinión con este método no pierden color ni sabor. 


A continuación las pincelamos con aceite de oliva, las salpimentamos y las llevamos a una fuente de horno, en la que además colocaremos un dedo de agua.

Cuando el horno haya alcanzado la temperatura programada las introducimos a media altura y las mantenemos durante aproximadamente 1 hora- 1  hora y 15 minutos, para este tamaño.
Sabréis que están hechas cuando el introducir el palo de una brocheta o el filo de un cuchillo, lo atraviesen facilmente.

Sacamos y esperamos a que entibien. Si no las hemos pelado aun, este será el momento. La piel saldrá sola con una leve presión de los dedos. Eso si, utilizad guantes si no queréis que vuestra manos y uñas se tinten, de un color precioso, pero nada agradable a la vista en las manos.


Mientras tenemos las remolachas en el horno, ponemos una olla mediana con agua. Pelamos las patatas y las cortamos en cuartos. Cuando el agua rompa a hervir, echamos la sal y los gramos de pimienta negra, ya que vamos a aromatizar el agua para las patatas de esta ensalada.

Cuando vuelva el hervor introducimos nuestras patatas, bajamos el fuego para que quede en un ligero borbotoneo y no se nos deshagan, semitapamos la cazuela, y en unos 15 minutos estarán listas.

Colamos y esperamos a que entibien.

Ahora vamos con el montaje.

En un bowl rociamos el fondo con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y vertemos un poco de sal y de pimienta recién molida. Vamos cortando las patatas aun tibias en cuadraditos pequeños. Cuando hallamos finalizado, rociamos con otro chorrito de aceite de oliva virgen extra. Removemos con ayuda de dos cucharas.

Al estar las patatas tibias se impregnaran y absorberan parte del aceite y quedarán de lo mas jugosas. Os recomiendo no saltarse este paso.

Troceamos del mismo modo en cuadraditos las remolachas. Os sobrará alguna, pero no importa, la guardamos en en frigorífico bien cubierta. Hay otras recetas que en breve publicaré.

Mezclamos con la patata con ayuda de 2 cucharas, y procurando no romper la patata, que es mas delicada, mas que nada por la presentación, que también es importante.


Preparamos entonces la vinagreta de mostaza con tomillo limón.

Para ello cojemos un tarro de cristal. Echamos en su interior la sal y la pimienta. Añadimos 3-4 curacharadas de vinagre de vino de jerez y 9 de aceite de oliva virgen extra, la cucharada de mostaza "antigua" y la ralladura de 1/2 limón. Cerramos el tarro y agitamos hasta que todo se emulsione. 

En el momento de servir la vinagreta, y no antes si es que la preparamos con antelación, añadimos el tomillo limón fresco,  
ya que al tratarse de una hierba fresca, perdería color y se oxidaría.

El tomillo limón le va que ni pintado a esta vinagreta. Le da un toque provenzal y fresco a la vez, que además conjuga perfectamente con el aroma que ofrece la ralladura de limón.

Volvemos a agitar.


Repartimos sobre nuestra ensalada de patata y remolacha. 

Añadimos el queso de cabra fresco troceado con la manos y cebollino recién picado.

Listo para degustar. 

Una delicia muy sana, fácil de preparar y mas económica, al tratarse de productos de temporada, con los que además contribuimos a mantener nuestro campo y nuestra economía, beneficiándonos de su punto óptima de consumo y con ello de tener el máximo sabor y frescura.


Consejos:

- La remolacha se puede asar la noche anterior y tenerla en el frigorífico, así el montaje de la ensalada será mas fácil. 

- Si durante la cocción el agua se consume, añadir un poco mas de agua a la fuente. El agua siempre caliente si la fuente es de pyrex, o de lo contrario estallará dentro del horno y os quedareis sin remolachas, sin fuente y con una trabajera de limpieza.

- Os sobrará remolacha, con 4 raíces será mas que suficiente para una ensalada para 4-6 personas. Pero vale la pena asar en exceso y guardar para días siguientes el resto. Os presentaré mas platos con remolacha.

- La remolacha una vez asada conviene conservarla en el frigorífico y consumirla en los 2-3 días siguientes.

- Es conveniente, cuando se trata de hierbas frescas, añadirlas a la vinagreta en el momento de consumir y no antes, pues se oxidarían y perderían color y frescura. 

A disfrutar.

VIRGINIA


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