Sweet & Sour: Reposteria-internacional
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martes, 29 de octubre de 2013

PAN DE MUERTO.


Finales de mes y ya estamos de nuevo con el reto mensual de Bake The World. En esta ocasión pasamos de los fríos suecos a los calores caribeños, en concreto a la eterna primavera mexicana, con un pan muy de esta fecha a la que nos acercamos, el día de Todos los Santos, y denominado Pan de Muerto.

El pan de muerto es un pan dulce, que nada tiene que ver con ese macabro nombre, salvo la fecha en que se realiza, y su origen, allá en la época de la Conquista, inspirado en rituales precolombinos con sacrificios humanos.

Los españoles que rechazaron ese tipo de sacrificios, elaboraron un pan de trigo en forma de corazón bañado en azúcar pintada de rojo, simulando la sangre humana del sacrificio. Se cree que de allí surgió el pan de muerto, el cual se fue modificando de diversas maneras hasta llegar al actual. 

La forma que se da al pan tiene un significado. El círculo que se encuentra en la parte superior del mismo es el cráneo, las canillas son los huesos y el sabor a azahar es por el recuerdo a los ya fallecidos. Aunque también existen otras variedades de panes, según los símbolos que reproduzcan al formarlos, desde formas vegetales, hasta reproducción de la figura humana, animales y de seres fantásticos.

Este pan se elabora principalmente  en poblaciones del centro y sur del país, en cada casa o región con su especial particularidad.
Es un pan dedicado a los difuntos que regresan a reencontrarse con sus familias el 31 de octubre, 1 y 2 de noviembre, de acuerdo con la tradición de "Día de Muertos" que se ha heredado de generación a generación desde hace varios siglos. Para ello se preparan en las familias, agasajandolos con un menú completísmo, del gusto del difunto, entre cuyos platillos se encuentra este pan. En México, el significado y sentido de la muerte se vive de forma muy distinta a nuestro país y por ello está muy presente a lo largo del año.


Y una vez visto el origen y significado de nuestro pan del mes, vamos con su elaboración.

No os lo podréis creer, pero este mes he estado a puntito de no poder acompañaros en la publicación. Un mes muy apretado en compromisos y finalmente un contratiempo, junto a una preparación fallida previa, me llevaron pensar que no iba a tener mi pan de muerto para la fecha. 

Preparé el fin de semana pasado la receta de Hilmar, todo hay que decirlo con una celebración de cumpleaños de por medio y una carrera de Marathon de mi costilla. Dentro de esos eventos debía acomodar los tiempos de reposo de mis panes. Demasiadas cosas a la vez.... Ya de entrada la masa del prefermento que nos ofrecía Hilmar me resulto extremadamente blanda... mala espina me dio. Luego los tiempos de reposo en frío los llevé hasta sus últimas consecuencia, ya que viendo que los panes de muerto no debían abrirse en el horno, concluía que la masa debía entrar en el límite de tiempo y por tanto los levados en frío además de darle sabor le ayudarían en este menester. El resultado fue que conseguí una masa agotada totalmente, que claro está no levó en el horno.....No había solución mi pan de muerto no iba a ver la luz en la blogosfera, al menos este año.

Pero aquí entra en acción una de mis mexicanas favoritas, la maga Mayte, y para sacarme del apuro, me envía esta receta que además de mexicana total, es fantástica y rápida, ya que no tiene mas allá de dos horas y media de levados en dos tandas, pero el resultado es extraordinariamente esponjoso y abriochado, con un sabor que según me cuenta es el que mas se asemeja al de las pastelerías de su zona en México. ¿Se puede pedir mas?????

No puedo sino estarle eternamente agredecida, no solo porque me ha sacado del apuro con una receta rápida, sin prefermentos y sin masas madre, para estar junto a todos vosotros con esta propuesta que tanta ilusión me hacía, sino porque en cuanto a sabor y textura os puedo asegurar que envidian a la de la mejor pastelería. En casa casi ha desbancado al tradicional Roscon de Reyes, no os digo mas.

Vamos pues con la receta que incorpora además una infusión de especias para aromatizar el pan como curiosidad, pero antes de meternos en harina, me voy a permitir una licencia.

Como dicen en los programas de la tele. ¿Puedo saludar? Pues yo no lo pregunto, para eso el blog es mío, y por eso os quiero contar que quiero dedicar esta entrada a mi hermana pequeña Raquel. Ella lleva casi un año en esas tierras lejanas y aunque me consta que ha encontrado el cariño y el apoyo de muchos, se que echa de menos los achuchones familiares, las charlas con sus amigas y también por qué no decirlo, la buena mesa de su madre y hermana, ¿o no? Así que esta entrada va dedicada a ella, a ella y a mi hermano pequeño Álvaro, que en breve también partirá a tierras mas cercanas y mas frías, buscando lo que aquí ya difícilmente se encuentra. Para Raquel, Alvaro especialmente, y para todos los expatriados que pelean día a día por salir adelante, echando de menos a los suyos, va este pan dulce, con nombre poco afortunado, pero delicioso.

Y por supuesto que va dedicado también a mis dos mexicanas favoritas, Mayte y Esmeralda, cargadas las dos de muy buena "vibra".  

Como decía el torero "Va por Vds"


INGREDIENTES:

- 250 gr. de harina común tamizada.
- 2 cucharadas de azúcar.
- 1 pizca de sal.
- 1 Cucharada de ralladura de naranja.
- 1 sobre de levadura seca o 12-15 gr. de levadura fresca.
- 85 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
- 1 huevo (M)
- 2 yemas de huevo (M)
- 1/3 cup de infusión de especias*.

Para el acabado:

- Huevo batido para barnizar.
- Mantequilla derretida para barnizar.
- Azúcar común para el acabado

Para la infusión de especias:

- 1/2 taza de agua hirviendo.
- 1 Cucharadita de agua de azahar (azahar seco)
- 1/2 cucharadita de anís verde seco.
- 1 Trozo de cascara de naranja.

PREPARACIÓN:

Comenzamos preparando la infusión de especias. Para ello hervimos el agua, en mi caso con la Kettle y medimos 1/2 cup, que es el equivalente a 125 ml. Añadimos el resto de ingredientes y dejamos reposar cubierta. Yo lo tuve una media hora. Colamos y reservamos.

Vamos ahora con nuestra masa. 



Si usamos la técnica tradicional. En un bowl depositamos la harina, la ralladura de naranja, la sal, el azúcar y la levadura seca. Si es fresca la deshacemos con la harina frotando entre las manos. 

Hacemos un hueco en el centro y añadimos la infusión de especias, mezclamos hasta obtener unas migas. Añadimos entonces a trocitos la mantequilla a punto pomada y la integramos. Nos quedará una masa mas húmeda.

Ahora viene la madre del cordero. Vamos añadiendo uno a uno el huevo y las yemas. La masa se pondrá pegajosa. No importa nosotros amasamos hasta obtener una masa brillante y suave. Esto nos llevará al menos 15 minutos. 

Si usamos la KA, mezclamos la harina, la ralladura de naranja, la sal, el azúcar y la levadura seca con el motor en marcha a velocidad 1 con la espátula añadimos la infusión de especias. Poco a poco vamos añadiendo la mantequilla en pedacitos con el motor también en marcha. Cuando se haya integrado totalmente añadimos uno a uno el huevo y las yemas. Cambiamos por el gancho amasador y a velocidad 2 amasamos unos 10 minutos, hasta que supere la prueba de la membrana.

Damos forma de bola y llevamos a un bowl engrasado hasta que la masa doble su volumen. Dependiendo de la temperatura entre 30-60 minutos. El día era caluroso y a mi me llevó 60 minutos.

Desgasificamos y amasamos suavemente. Dividimos la masa en dos partes, un de un peso de 3/4 partes y la otra de 1/4. En mi caso fueron unos 550 gr. en total y las dividí en una parte de 130 gr. y el resto.

Con la parte principal hacemos una bola y la aplanamos ligeramente con la mano.

Con la otra parte la dividimos en cuatro partes iguales. Tres serán para los huesitos y con la otra haremos una bolita que será el cráneo.


Cubrimos y dejamos levar hasta que doble su volumen nuevamente. En mi caso lo tuve entre 1 hora la primera vez y 1 hora y media la segunda. Quise agotar lo mas posible la masa sin que entrara totalmente agotada en el horno. La finalidad, que no se abriera por ningún sitio con el calor y que mantuviera la forma de forma perfecta. No lo conseguí.... aunque seguiré intentándolo para fijar mejor los tiempos y la textura de la masa.

Precalentamos el horno a 200ºC, calor arriba y abajo.

Introducimos en el horno 10 minutos a 200ºC, pasado ese tiempo bajamos la temperatura a 185ºC y mantenemos otros 15-20 minutos. En mi caso con 16 minutos fue suficiente.

Sacamos del horno sobre una rejilla y dejamos enfriar 5 minutos.Barnizamos con mantequilla semiderretida y espolvoreamos abundantemente con azúcar.

Dejamos enfriar y listo para degustar con un buen chocolate.


Como os digo en casa ha encantado. Su sabor recuerda al del Roscón de Reyes pero con una textura mas suave y esponjosa, mas abriochada. 

A pesar de tratarse de bollería sin prefermentos ni masa madre, se mantiene bastante bien un par de días al menos, gracias entre otras razones al baño de mantequilla que lo  mantienen húmedo y tierno.

Consejos:

- Podéis utilizar harina común sin  miedo. El resultado será mucho  mas suave y esponjoso. De hecho yo en una de las ocasiones utilicé harina panadera y en otra harina común. En ambos fantástica.

- Es conveniente aplanar creo yo, aun mas la bola mas grande de masa para que todo quede mas en su sitio al levar en el horno. 

- No prescindáis del baño de mantequilla y azúcar, no solo por el acabado visual, sino porque al paladar y en cuanto a la conservación le da el punto ideal.

A disfrutar.

VIRGINIA.

jueves, 16 de mayo de 2013

COSTRATA DE RICOTTA Y CREMA AL LIMONCELLO




Aunque estemos a 15 de Mayo, fuera llueve a cántaros, y todavía hace un frío que pela. Si es que ya lo decía mi abuelo, "hasta el 40 de Mayo, no te quites el sayo"...... 

Sin embargo, personalmente el cuerpo me pide primavera y cositas mas ligeras. Así que hoy, tras hacer parada en la "Bella Italia", me he decidido a traeros una costrata fresca y suave, de ricotta y crema al limoncello. Su mayor defecto es que se come sola.

La ricotta, es un elemento fundametal en la repostería italiana, casi podríamos decir que se encuentra presente en una infinidad de platos dulces, y por supuesto también salados. Para mi es uno de los productos lácteos mas versátiles, y siendo como soy, una amante de todos ellos, una tarta con relleno de ricotta no podía faltar en mi recetario particular.

Hoy os la acerco en un pastel típicamente italiano, una costrata de ricotta, que tiene precisamente en la ricotta, combinada con una crema ligera, la base de su relleno. 
  
La costrata es una tarta italiana que se toma como postre. Tradicionalmente se prepara doblando toscamente los bordes de la masa sobre el relleno de mermelada, al estilo de las galettes francesas, creando así un aspecto más rustico en la presentación. Si la masa se rellena con trozos de fruta fresca y crema pastelera, se la denomina  torta di frutta. Y finalmente existe una variedad típica del centro de Italia, la crostata di ricotta que sustituye la mermelada por la ricotta. 

En concreto en la costrata que hoy os traigo, la ricotta se mezcla con una base de crema pastelera muy suave, y con claras a punto de nieve, lo que convierten el relleno en una especie de mousse o souffle delicadísimo y muy fresco, gracias a la aromatización con limón y limoncello.

Es una especie de tarta de queso suave y delicada, que se deshace en la boca como un pedacito de nube. La masa que lo envuelve es una masa con cuerpo y sabor, quebradiza, que se funde en la boca, pero que no llega a ser crujiente ya que en su elaboración  empleamos yemas en lugar del huevo completo. Tiene la textura y sabor ideal para este relleno vaporoso, ya que es dulce y ligeramente aromatizada con la ralladura de limón y la canela.

Yo que soy de tartas de queso, considero esta costrata ideal, como final de una comida especial mas copiosa, porque tiene una textura aireada y llena de sabor fresco alimonado, pero sin tapar el sabor lacteo de la ricotta.




La ricotta como elemento principal de la gastronomía italiana, no es sino un requesón preparado a partir del suero de lacteo, similar al queso, pero obtenido de un segundo procesamiento del suero, de ahí el nombre de ricotta (recocido). Es de color blanco, sabor suave, textura blanda, pero ligeramente cremosa y granulosa. La ricotta al igual que la pasta frola, son también dos elementos muy habituales en la cocina sudamericada.

En cuanto a la pasta frola, se trata de la masa utilizada en este típico pastel italiano, la costrata, y tambien en sus herederas Italianas en sudamericana, las conocidas pastafrolas (Argentina, Uruguay y Paraguaya). El nombre de las tartas sudamericanas, como podeis comprobar deriva precisamente del tipo de masa utilizada, que no es ni mas ni menos que una masa quebrada dulce, aromatizada habitualmente con ralladura de limón y especias. Suele incluir también algún tipo de leudante, pero en esta costrata que hoy os traigo la vamos a omitir, ya que el relleno de por si es bastante aireado. La receta gracias a Edda.



INGREDIENTES: (Para una costrata de 22 cm o de 35 x 11 cm)


Para la Pasta Frola:

- 216 gr. de harina común.
- 24 gr. de almidón de patata o maizena.
- 96 gr. de mantequilla muy fría.
- 84 gr. de azúcar.
- 1 Tsp (C/p) de sal común.
- 3 yemas de huevo (6o gr. aprox).
- 1 Tbsp (C/S) de agua helada.
- Ralladura de 1 limón.
- 1 Tsp (C/p) de canela en polvo.

Para la crema de ricotta:

- 360 gr. de ricotta.
- 312 gr. de leche.
- 168 gr. de azúcar glass.
- 24 gr. de almidón de patata o maizena.
- 3 yemas de huevo.
- 90 gr. de claras de huevo (2-3 claras)
- 1 vaso pequeño y 2 Tbsp (C/S) de limoncello. 
- 2 Cucharadas de Zumo de 1 limón.
- Ralladura de 1 limón.
- 1 Tbsp (C/S) de extracto de vainilla.

PREPARACIÓN:

Comenzamos preparando la pasta frola, al menos un par de horas antes, o el día anterior. Yo lo hice como suele ser habitual en Thx, con el mismo sistema que para la masa quebrada.

Colocamos en el vaso la harina, la sal, el almidón y el azucar, trituramos y mezclamos 2-3 segundos velocidad 6, para que el azúcar se haga mas pequeño. Añadimos la mantequilla muy fría en dados y accionamos 3-4 segundos velocidad 6. Añadimos las yemas y otros 4-5 segundos velocidad 6. Si vemos que aun está muy seca la masa añadimos 1 cucharada de agua helada.

Con la técnica tradicional, mezclamos todos los elementos secos y la mantequilla. Con la punta de los dedos y trabajando rápido deshacemos la mantequilla con la harina hasta convertirla en migas. Hacemos un volcán en el centro y depositamos las yemas. Las rompemos vamos incorporando las migas hasta obtener una mas. Si hiciera falta añadimos algo de agua fría.

Lista nuestra masa la traspasamos a la encimera, hacemos una bola, envolvemos en film y al frigorífico por al menos 2 horas. Se puede tambien congelar y se descongela simplemente dejándola toda la noche en el frigorífico.

Preparamos la crema pastelera



La podemos preparar también en Thx, mas rápido, en unos 7 minutos y sin ensuciar mas que el vaso está lista, ponemos todos los ingredientes en el vaso, 90º, 7 minutos velocidad 4,  pero yo soy masoca lo hago en la forma tradicional. 

Hervimos la leche en un cazo grandecido con el extracto de vainilla. Disolvemos el almidón con un poco de leche fría. En un bowl  grandecito mezclamos las yemas con el azúcar, batiéndolo bien, y añadimos la leche con el almidón disuelto y volvemos a batir. Cuando la leche haya hervido, retiramos y poco a poco vamos añadiéndolo a la mezcla de huevos, batiendo estos sin parar. Cuando esté todo incorporado, llevamos de nuevo al fuego, nivel medio y sin dejar de remover esperamos a que espese. Retiramos del fuego y llevamos a un recipiente ancho y bajo. Cubrimos con film para evitar que le salga la consabida telita. Reservamos.

Preparamos un molde de tarta desmoldable, forrando la base con papel de horno y barnizando el interior con aceite o mantequilla derretida.

Extraemos la pasta frola de la nevera, y estiramos con el rodillo y ayudados de algo de harina, ya que es quebradiza y ligeramente pegajosa. Forrramos el molde con ella y pinchamos todo el interior. Cubrimos y llevamos a la nevera durante al menos 30 minutos.

Precalentamos el horno a 170ºC, calor arriba y abajo. 

Entre tanto vamos con la crema de ricotta. 





Con ayuda de una cuchara de madera, mezclamos bien la ricotta con el azúcar restante, el zumo de limón y la ralladura de limón, y añadimos un vaso pequeño de Limoncello.

Montamos las claras a punto de nieve.

Batimos un poco la crema pastelera, y le añadimos la mezcla de ricotta.  Añadimos 1 o 2 cucharadas de Limoncello, mezclamos bien para que quede absorbido por la crema, y finalmente, en dos veces, añadimos las claras montadas, con movimientos envolventes y cuidando que no se nos bajen en la preparación.




Extraemos el molde forrado de la nevera, y rellenamos con la crema de ricotta.

Cortamos tiras de pasta frola y decoramos la superficie con ellas, colocandolas en forma paralela y transversal, y cuidando de que queden bien pegadas al pastel. Para ello nos ayudamos de un poquito de agua




Llevamos a la parte baja del horno durante 15 minutos. Pasado este tiempo trasladamos con mucho cuidado el pastel a la zona intermedia del horno, y mantenemos otros 20 minutos, mas o menos, hasta que veamos que empieza a dorarse ligeramente.

Sacamos del horno y dejamos enfriarse y que se deshinche, ya que la crema crecerá en el horno, como si se tratase de un souffle.



Servimos a temperatura ambiente cubierta con azúcar glass. Un bocado suave y absolutamente delicioso.

Consejos:

- Esta tarta es preferible tomarla a temperatura ambiente, no solo por la textura, que resultará mas suave, sino porque el frío resta sabor a la preparación. Así que si está en el frigorífico recordad sacarla al menos media hora antes de servir.

- Si no hace mucho calor, la tarta se conserva bien a temperatura ambiente toda la noche.

VIRGINIA      

jueves, 25 de abril de 2013

POPOVERS. "Clásicos" y "De Queso Azul con Hierbas Aromáticas".


Estamos que lo tiramos, como diría el feriante, un "dos por uno". Dos recetas sobre la misma base, para momentos distintos, pero igualmente deliciosas.

¿Habéis adivinado por la foto de que tipo de preparación se trata? Si en alguna ocasión los habeis probado o los habeis preparado, es fácil, como diría mi abuelo "pan comido". Pero si es la primera vez que os topais con estos bollitos, os llevareis una sorpresa, porque nada es lo que parece. Estos bollitos están huecos. ¿A que no os lo imaginabais?

El popover es un bollo ligero y hueco hecho con una masa tipo crep, a base de leche, huevos, harina y con una pizca de mantequilla o nata. Son muy similares a los Yorkshire Puddings británicos, pero en versión americana. Su nombre significa en inglés "saltar por encima" y probablemente recibe este nombre del hecho de que la masa crece de forma un tanto dramática, creando esa cúpula característica, y para mi gusto tan decorativa.

Cuando hace años los vi por primera vez, quise prepararlos sin remedio, pero no tenía el molde adecuado, que es estrecho y algo mas altito que el de un muffin. Miré por internet y todos los moldes eran americanos. Se los encargue a mi cuñada cuando vivía en California, pero fue una de las cosas que se quedaron en el tintero. Cuando un tiempo después encontré en Ikea, este molde que veis en la foto, y es el ideal aunque lo señalaban como para "magdalenas", fue la mía. Desde entonces los preparo de vez en cuando con desayunos especiales, o  en algún que otro brunch, en los que incluyo una variedad importante de cosas ricas. Ehhhh, no penséis que este buffet lo tengo muy a menudo, sólo, pero sólo, en ocasiones especiales.


 
Como os decía estos bollos son huecos y es preciso, según salen del horno, pincharlos para permitir escapar el vapor y que no se queden húmedos y gomosos, aunque es preferible consumirlos tibios. De sabor le ocurre como a los creps, por si solos son sin mas, mas bien insípidos, pero rellenos, tanto de mantequilla y mermeladas, o de algo saladito, saben a gloria, son un bocado distinto a los que estamos acostumbrados en nuestros desayunos, y como os digo de vez en cuando rompen con la monotonía. Como sus hermanos británicos, se utilizan también, para acompañar carnes asadas con sus salsas.  



Son rápidos de preparar y además se cuecen generalmente partiendo del horno en frío, sin precalentamiento previo. Esta subida de calor progresiva permite a los popovers crecer de la forma en que lo hace. Eso y el hecho de que los moldes son estrechos y alargados. Dicen las malas lenguas que para que los popovers se vayan agarrando a las paredes del molde mientras suben, no se deben engrasar las cavidades, pero en mi caso, a pesar de ser antiadherente el molde, siempre lo he hecho, y me han salido así de preciosos.



Os traigo tambien una versión salada que se que os gustará a rabiar. Se trata de unos Popovers de queso azul y hierbas aromáticas que cuando los horneas llenan la casa de un olor a gloria bendita. Pareciera que estamos en una tratoria de un pequeño pueblo en la Italia mas profunda. 


Además esta versión salada se le dedico a mi amiga Esmeralda, "Recelandia", una encanto de mujer, llena de vitalidad contagiosa. Y con ella participo en el sorteo que nos ha preparado en su blog, simplemente porque ella es así, porque le gusta compartir y disfruta con ello. ¿Que aun no sabéis de que estoy hablado? Lo dudo, porque ha tenido una tremenda acogida, pero pinchando en el enlace lo descubrireis. Casi no llego Esmeralda, pero aquí esta, para el apartado de "recetas saladas", todita para ti.  Aunque es un sorteo espero que te guste, está preparada con mucho cariño.



 
INGREDIENTES:

Popovers clásicos: (Para 15 unidades)

- 15 gr. de mantequilla derretida.
- 3 huevos L
- 250 ml de leche entera.
- 155 gr. de harina todo uso.
- 1/4 Tsp-cucharilla de sal.
- Mantequilla derretida para engrasar los moldes.

Acompañamiento o Relleno: Mantequilla, mermeladas variadas, en mi caso de cereza negra, miel de castañas, y jamón y queso.

Popovers de queso Azul con hierbas aromáticas: (Para 12 unidades)


- 3 huevos "L" a temperatura ambiente
- 3/4 cup (110 gr.) de harina todo uso.
- 1/2 Tsp de sal común.
- 1/2 Tsp de hojas de tomillo fresco picado
- 1/2 Tsp de hojas de romero fresco picado
- 1/4 Tsp de pimienta negra recién molida
- 1 cup (120 ml) de leche entera.
- 1/8 cup (15 ml) de nata 35% m.g.
- Queso azul en dados. 
- Mantequilla para engrasar los moldes.

PREPARACIÓN: 

Popovers Clasicos:



1.- Engrasamos una bandeja de moldes para popovers y reservamos.

2.- En un bowl grande y alto batimos la leche, los huevos y la mantequilla con la batidora eléctrica de mano, hasta que la mezcla resulte esponjosa. 

3.- Añadimos la harina y la sal y mezclamos, inicialmente con una espátula de silicona y después con la batidora eléctrica para quitar los grumos, hasta que esté todo bien integrado. No sobremezclar. La masa tiene que estar fina como una masa de creps mas o menos.

4.- Llenamos nuestros moldes hasta un poco mas que 3/4 y llevamos al horno en su parte intermedia. Encendemos en ese momento el horno a 190ºC y mantenemos 45-55 minutos. Bajo ningún concepto abráis la puerta del horno en los primeros 30 minutos o nuestros popovers no crecerán.




5.- Una vez nuestros popovers estén doraditos, sacamos la bandeja del horno y de inmediato pinchamos con la punta de un cuchillo cada popover para extraer el aire de su interior. Dejamos enfriar 5 minutos, abrimos por la mitad y colocamos en una cesta cubierta con una servilleta de papel para que esta vaya absorbiendo a humedad. 

6.- Servimos los popovers de inmediato con mantequilla y mermelada, jamón y queso para los mas saladosos, o como en mi caso, con esta buenísima miel de castañas que me trajo mi cuñada directamente de Ladurée en París. 

Estos popovers pueden congelarse durante 1 mes una vez fríos . Se descongelan en el horno a 180ºC durante 5-7 minutos.

Popovers de Queso Azul con Hierbas Aromáticas.



1.- En este caso si precalentamos el horno a 205ºC, pero con el molde debidamente engrasado en su interior.

2.- Tamizamos la harina, la sal y las hierbas aromáticas. En mi caso lo que hice fue ponerlo todo en la Thx y accionar unos segundos a velocidad 6. De esta forma conseguí no solo repartir perfectamente todas las hierbas en la harina, sino trocearlas muy finas.

3.- Añadimos los huevos batidos y mezclamos con la batidora electrica o como en mi caso con la Thx, hasta conseguir una masa homogénea y sin grumos.

4.- Con el motor en marcha a velocidad baja, vamos añadiendo la leche y la nata.

5.- Sacamos el molde del interior del horno, y con mucho cuidado de no quemarnos, rellenamos los moldes con la crema hasta la mitad mas o menos. Ponemos un pedacito de queso azul en el centro, y cubrimos con mas crema, hasta rellenar algo mas que las 3/4 partes.

6.- Introducimos en el horno y mantenemos durante unos 25 minutos.

7.- Cuando estén bien hinchados y dorados, sacamos del horno, y de inmediato pinchamos cada bollito. 

8.- Servimos en caliente, como aperitivo, o como panecillo en una comida ligera o brunch. 

Son absolutamente deliciosos, ya que el queso aparece fundido y cremoso y las hierbas le dan el toque fresco. Absolutamente irresistibles.


Vosotros elegís, versión clásica o versión de queso azul y hierbas. Cada uno en su estilo deliciosos.     

A disfrutar.

VIRGINIA
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