Pero fudge como tal, en respostería, podemos encontrar hoy en día una infinita variedad. Desde el fudge tradicional americano, consistente en una especie de toffe denso que solidifica y al que se le añaden por lo general frutos secos, pasando por el fudge de chocolate, que es un caramelo similar al fudge de toffe, pero que incorpora cacao tradicionalmente o chocolate, hasta el fudge caliente que en consistencia crema, se utiliza para rellenar o cubrir tartas, helados o frutas.
A todos estos dulces se le viene denominando fudge, si es o no correcto la utilización de la palabra "fudge" para definirlo lo ignoro, pero lo cierto es que se utiliza.
Como os digo con posterioridad se le ha incluido en las recetas, cacao, chocolate, vainilla, licores o frutos secos.... dando lugar a una amplia variedad de "fudge".
En Gran Bretaña, el fudge preparado con azúcar moreno, parece ser que se denomina Penuche, y también se le suele incorporar golden syrup y jarabe de arce.
En concreto, el que hoy os traigo, es una versión "express" de chocolate y avellanas, porque se sustituye el caramelo o toffe por leche condensada. Son deliciosos tras una comida, o como picadita entre horas, ya que se deshace lentamente mientras lo paladeas.
Vamos con ellos.
INGREDIENTES: (Para un molde de turrón de unos 15 x 20 cm de unos 300 gr.)
- 100 gr. de avellanas tostadas sin ninguna pielecilla.
- 250 gr. de chocolate 52% (Nestle postres).
- 65 gr. de mantequilla en cubitos.
- 200 gr. de leche condensada.
- 1 Tsp/c.p de extracto de vainilla de calidad.
- 1 pizca de sal común
*Medidas y conversiones.
c.p: cucharilla de postre.
PREPARACIÓN:
Comenzamos tostando las avellanas en una bandeja en el horno a 130ªC, durante minutos. Sacamos, reservamos hasta que estén totalmente frías y partimos a ser posible en mitades.
Lo apartamos del fuego y añadimos la leche condensada, revolviendo con suavidad hasta que la mezcla haya absorbido la leche condensada. Incorporamos entonces el extracto de vainilla y mezclamos bien.
Por último incorporamos las avellanas tostadas, ya frías.
Cortamos en pequeños cuadraditos y si vamos a utilizarlos para regalo, envolvemos en papel acerado. A disfrutar.
Se conserva bien mucho tiempo guardado en caja hermética y lejos de calor y la humedad. Si guardamos en el frigorífico es conveniente sacarlo un cuarto de hora antes de degustarlo para que se atempere.
- Se pueden sustituir las avellanas por cualquier otro fruto seco que mas os guste, pero para mi parecer las avellanas y el chocolate hacen un matrimonio excepcional.
- Si no disponemos de un molde de silicona de ese tamaño, deberemos fabricar uno con papel de horno y cartón, o revestir el que tengamos de papel de horno para una fácil extracción.
- Tened cuidado al manipularlos para empaquetar. Con el calor de las manos tiende a deshacerse, al igual que con el calor del paladar. Pero son deliciosos.
VIRGINIA.