Sweet & Sour: postres-fritos
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lunes, 14 de abril de 2014

TORRIJAS CARAMELIZADAS DE COCO CON CREMA DE MARACUYÁ.


Muchos de vosotros ya estaréis de disfrutando de unas merecidas mini-vacaciones, ¿no es cierto?. Yo hasta el jueves nada de nada.

Aunque me consta que estando de vacaciones, el uso de la red es mas limitado, ya que nuestro tiempo de ocio se llena en estas fechas con actividades al aire libre, y aun cuando la semana pasada la blogosfera se inundó con todo tipo de torrijas fantásticas, no me he resistido a publicar esta receta.

Y es que en casa cada año, cuando  se acercan estas fechas, hay una nueva versión de torrijas o tostadas de pan. En ocasiones la versión del año es mas acertada y gusta a rabiar, y en otras menos, pero cada año, junto a las torrijas tradicionales preparadas con su pan casero de torrijas,y fritas con su huevo y aceite, hay otras recetas con un pequeño lifting.

 

Este año le ha tocado el turno a la torrija caramelizada, que aun no se por qué razón no había publicado, pero preparada con leche de coco, y con un corazón relleno de maracuyá, dando como resultado un postre tradicional pero con un punto exótico al paladar.

Lo cierto es que desde descubrí hace años, gracias a Martín Berasategui la caramelización de las torrijas dejando de lado la fritura con su huevo y aceite, se me abrió un nuevo horizonte. Eso si, para los clásicos también preparé unas de ellas fritas con huevo y aceite. Que en casa, no vamos a engañarnos, son muy tradicionales.

La leche de coco que le da un puntito distinto, la he aromatizado con canela y clavo. Tened en cuenta que la leche de coco es mas densa y empapa el pan menos, por eso la he mezclado con un poquito de leche de vaca. 

En este caso he utilizado mi pan de torrijas casero, ya que después de hacer un intento con mi pan de brioche, el resultado fue un fiasco, porque me resultó casi imposible rellenarlas y se me desmoronaban totalmente. Para poder rellenarlas os aconsejo un pan que mantenga algo la forma cuando se empapan.


La crema de maracuyá que presentamos es una crema a caballo entre una natilla y un curd. La receta es la misma que si estuviésemos preparando un curd de maracuyá pero no mantenemos tanto tiempo la salsa a fuego o en su caso al baño maría, de forma que no espesa tanto y el resultado es menos denso. De esta forma podemos utilizarlo también como una cama de natillas para colocar sobre ella la torrija y que esta se empape aun mas de esta delicia que es la fruta de la pasión. 

Vamos con receta que os puede dar juego a muchas mas versiones, por ejemplo la torrija tradicional rellena de crema de naranja, que ha sido otra de las que en estos años ha triunfado:


INGREDIENTES:

Torrijas de Leche de coco: (Para 6 torrijas)

- 4 rebanadas de pan de torrijas casero.
- 400 ml de leche de coco.
- 100 gr. de Leche entera.
- 1/2 rama de canela.
- 1 clavo.  
- 50 gr. de azúcar.
- Mantequilla.
- Azúcar para caramelizar. 

*Para los mas tradicionales:

- 2 huevos.
- Aceite de oliva suave.
- Azúcar y canela en polvo para decorar.

Curd de maracuyá: (Para unos 250 gr.)

4 Maracuyás o Frutas de la Pasión.
4 huevos ligeramente batidos. 
2 cucharadas de zumo de limón
100 gr de mantequilla.
150 gr. de Dayelet Cremas.

PREPARACIÓN:

Comenzamos preparando la crema de maracuyá:


Abrimos las frutas de la pasión o maracuyás y con una cucharilla extraemos su pulpa. Reservamos.

En un cazo de fondo grueso mezclamos los huevos ligeramente batidos, el azúcar o Dayalet Cremas en mi caso para ahorrarme unas calorías, el jugo de limón y la mantequilla. Llevamos a fuego medio bajo hasta que la mantequilla se haya derretido y entonces añadimos la pulpa de maracuyá.

Dejamos cocinar a fuego medio bajo para que no se nos cuajen los huevos, y eso si, revolviendo constantemente durante al menos 10 minutos. La crema veréis que va espesando poco a poco. No nos interesa para esta receta que resulte muy espesa, lo justo para que marque el dorso de la cuchara como si fueran unas natillas, porque al enfriar también espesara.

Llevamos a un tarro de cristal esterilizado y dejamos enfriar. Cuando esté fría cerramos y llevamos a la nevera. Con esta cantidad salieron dos tarritos como el de la foto.


Vamos ahora con nuestras torrijas.


Cortamos rebanadas de unos 2,5 centímetros de grosor y colocamos sobre una fuente con un poco de profundidad. En este caso como la leche de coco es muy densa y no empapa tanto, no nos será preciso dejarlas secar, pero si vais a utilizar un pan mas blando, dejarlas secar un día.

En un cazo de fondo grueso a fuego medio, ponemos la leche de coco y la leche normal junto con el azúcar y las especias. Dejamos que alcance el hervor, retiramos del fuego y tapamos para que infusione durante media hora.

Torrijas de pan de Brioche (primer intento fallido)

Pasado ese tiempo, retiramos el palo de canela y los clavos y con un cazo vamos empapando con esta leche las rebanadas de pan. Dejamos reposar un par de horas.

Pasado este tiempo con una cucharilla retiramos un poco de miga del centro de la tostada, pero sin llegar al fondo. Rellenamos con una o dos cucharaditas de crema de maracuyá y volvemos a cubrir con la miga del pan que habíamos retirado. Repetimos la operación con cada tostada y las ponemos a escurrir en plato hondo colocado del revés, como vimos en las torrijas tradicionales, o sobre una rejilla. En el caso de la leche de coco este paso no es tan necesario porque como hemos dicho la leche de coco es mas densa y no escurre tanto, pero con las torrijas tradicionales es fundamental que estén bien escurridas para que luego caramelicen bien.


Ponemos una sartén antiadherente al fuego y ponemos una nuez de mantequilla. Cuando esté bien caliente ponemos una buena cantidad de azúcar y dejamos que se vaya deshaciendo. Entonces ponemos la tostadas sobre el azúcar y dejamos hasta que esté bien caramelizada. Con ayuda de una espátula ancha damos la vuelta y dejamos que caramelice el otro lado. 

Llevamos entonces al plato en el que vayamos a servir, en este caso cubierto por una cama de crema de maracuyá. Listo para disfrutar.




Me encantan estas torrijas caramelizadas mas que fritas, porque la capa superior queda crujiente y el interior cremoso, con una explosión de sabores en boca, gracias al coco y la crema el interior cremoso de la crema de maracuyá. Unas torrijas de los mas exótica para un postre de lo mas tradicional.


Consejos:

- A mi personalmente las torrijas me gustan bien empapadas. En este caso con la leche de coco, el empapar el pan de tostada tradicional casero que preparo en casa, es mas dificultoso, por eso diluyo la leche de coco con un poco de leche de vaca. Pero si sois de los que les gustan las torrijas mas tipo tostada francesa prescindir de la leche de vaca.

- Si queréis probar con pan de brioche os aconsejo cortar los pedacitos mas gruesos, y rellenarlos antes de bañarlos con la leche de coco. Una vez bien empapados llevarlos al congelador durante 30 minutos para que ganen consistencia y al carmelizarlos o freírlos no se nos desmoronen.

- Ojo, cuando caramelicemos la tostadas debemos tener el plato en que vayamos a servir preparado, porque si lo colocamos en otro plato y luego queremos retirarlos es posible que se nos haya pegado al estar el caramelo caliente. 

- Para los tradicionales, una vez empapadas las torrijas y rellenas, pasamos por huevo batido y freímos en aceite de oliva suave bien caliente. Tened en cuenta que el aceite se ensucia mucho, así que tendremos que retirarlo y limpiar la sartén cada dos tostadas.

- Como véis en la crema de maracuyá he sustituido el azúcar por Dayelet Cremas, que nos ahorra unas cuantas calorías, pero que endulza de la misma forma. 

A disfrutar de estos días de fiesta, nos vemos a la vuelta.

* Otros dulces de Semana Santa que os pueden interesar:

· Buñuelos de Viento rellenos de Nata
· Casadielles Asturianos. 

· Coca hojaldrada de Llardons o Chicharrones.
· Pan Perdido "Tía Alia", o Tostadas Borrachas a la Naranja.
· Primorski Ursksne Bebe. Muñecas de Pan de Pascua Croatas
· Semlor o Semla. Bollitos suecos de cuaresma rellenos de crema de almendra y nata (Suecia).
· Torrijas caramelizadas de coco con crema de maracuyá
· Torrijas "clásicas"

VIRGINIA.

martes, 4 de marzo de 2014

PANCAKES o TORTITAS AMERICANAS


Este año "Pancake Day" se celebra hoy 4 de Marzo, y que mejor ocasión para traeros la receta que el día de su celebración.

Esta especie de creppes gordos de unos 10-12 cm de diámetro, tortitas americanas, señoras de los desayunos de domingo para los anglosajones, vamos el equivalente a nuestros churros, tienen un día de celebración, pero no para los americanos, sino para los británicos, los irlandeses y los australianos. Su origen religioso. Se celebra el martes de Carnaval, vamos el martes antes del "miércoles de Ceniza" cristiano, 41 días antes del inicio de la primavera y la víspera del ayuno de Cuaresma en el miércoles de cenizas.

Y ¿por qué este día? Pues ese día todos los Cristianos obligatoriamente se confesaban y se preparaban para el ayuno, así que los pancakes eran la ultima oportunidad para consumir grasas prohibidas durante el ayuno de la Cuaresma.

Los pancakes o tortitas se elaboran precisamente con huevos, mantequilla, harina, leudante y nata o leche... vamos unos ingredientes que no iban a poder probar durante los proximos 41 días.



Recetas de pancakes hay muchísimasss, pero hoy os traigo una que de todas las que he probado da como resultado unos pancakes muy suaves y esponjosos, la de Le Cordon Bleu. No es una masa muy densa y como resultado los pancakes no son especialmente gruesos, lo suficiente, pero son delicados y suaves.

Ojo que preparar un pancake parece fácil, pero hay que tener cuidado para mantener la forma, pues de lo contrario nos sandrán unos pancakes "amorfos". Os dejo los consejos que yo considero primordiales al final de la receta.

Vamos con al receta:



INGREDIENTES:

- 225 gr. de harina todo uso.
- 1 Cucharadita de cremor tartaro.
- 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico.
- 1 pizca de sal.
- 25 gr. de azúcar avainillado.
- 2 huevos medianos a temperatura ambiente.
- 250-300 ml de leche entera, suero de leche, o crema ligera (incluso mezcla de ellos) a temperatura ambiente. La cantidad exacta dependerá del grado de absorción de nuestra harina.
- 50 gr. de mantequilla derretida y tibia.
- Mantequilla para engrasar la sartén 

Para el acompañamiento:

Miel, sirope de Arce, mermelada, sirope de chocolate, fruta....

PREPARACIÓN:

En un cuenco tamizamos la harina con los gasificantes y mezclamos bien con el azucar.

En otro mezclamos bien los ingredientes liquidos, leche, huevos y mantequilla derretida, pero sin batir. Es importante que los ingredientes liquidos estén bien mezclados antes de añadirlos a los secos.


Hacemos un hueco en el centro y añadimos los ingredientes liquidos. 

Mezclamos con un batidor de globo sin batir, hasta conseguir una masa espesa, homogenea y sin grumos.

Calentamos una plancha o sartén andiadherente y la engrasamos con un poco de mantequilla, retirando el exceso para que no se queme. Entre el 1 y el 6 y lo suelo poner al 4-5.

Depositamos un cucharón pequeño de masa en el centro. Ello solo se esparcirá en forma redondeada. Dejamos que se cueza, pero sin terminar. El momento en que aparezcan burbujitas por toda la masa es el momento de darle la vuelta con ayuda de una espátula.

Lo dejamos que se termine de cocinar, unos 30 segundos o 1 minuto, dependerá del calor. Cuando esté doradito lo sacamos y depositamos en un plato cubierto por un paño limpio, para que mientras preparamos el resto no se nos enfríen.



Servimos con mantequilla y miel, sirope de arce, mermelada, aunque los peques se pirran con el sirope de chocolate. A mi personalmente me gustan con frutos rojos o fruta. Vamos con lo que mas os guste. 

Este desayuno hará las delicias de los peques os lo aseguro.

Consejos:

- Tamizar bien la harina para no encontrarnos luego grumos indeseables.

- Es importante que todos los ingredientes se encuentren a tempertura ambiente.

- No batáis la mezcla solo mezclarla con un batidor de globo, o de lo contrario os resultarán unos pancakes bastos. 

- Para que la forma sea redonda os aconsejo dejar caer la masa en la sartén en el centro y que ella se vaya esparciendo. Así no se deformarán.

- La sartén tiene que estar caliente, pero no tanto que queme el pancake antes de que se dore. entre un 1 y un 6, yo suelo ponerlo al 4-5.

- El momento de darle la vuelta es cuando toda la superficie esté llena de burbujitas. Eso indicará que está lo suficientemente cuajado para que al voltearlo no se escape parte de la mezcla, ni pierda su forma. 

- Nunca presionéis el pancake al voltearlo, pierde esponjosidad y no sirve para que se haga antes.
 
A disfrutar.

VIRGINIA.

lunes, 20 de enero de 2014

CHURROS CON CHOCOLATE A LA TAZA.


¿Quien del Bilbao de toda la vida, y con unos cuantos años ya a sus espaldas, no recuerda la Cafetería "Chacalá"? Establecimiento emblemático de los años 70, donde los Bilbaínos y Bilbaínas acudían a tomar el clásico chocolate con churros. 

A mi abuela por aquel entonces, le encantaba llevarnos las tardes de los sábados "de tiendas". Esas tardes, terminaban llevándonos a tomar un chocolate con churros precisamente a "Chacalá". Yo mas bien creo que lo de ir "de tiendas" no era sino una excusa para disfrutar de un chocolate con churros sin demasiados remordimientos y además de una tarde con sus nietas.

Os tengo que confesar, que a mis 4-5 años, ni ir de tiendas era mi plan preferido, sino mas bien todo lo contrario, ni tampoco el chocolate con churros me entusiasmaba. 

Sin embargo hoy en día el traer a la memoria esos recuerdos me arranca una sonrisa boba de oreja a oreja...¡ Que tiempos aquellos los del "Mamá me aburro...." 

Esta era una de las razones por la que quería traeros este clásico, bueno esa, y el hecho de que no puede faltar en el recetario de Sandra.

Eso si, los preparé hace un par de fines de semana, y disfrutamos de un desayuno de invierno en toda regla, a base de chocolate con churros, y de extra, fuegos artificiales, porque la historia de los churros de hoy trae hasta fuegos artificiales y mucha mala leche.


Y es que fíjate que no habré preparado churros en casa,  que se que hay que apretar la masa para extraer todo el aire porque sino explotan en la sartén al freírlos, pero claro utilicé la famosa pistola de galletas en lugar de la manga pastelera, pensando que resultaría mas sencillo. Sin embargo resulta tan estrecha que no podía apretar bien la masa en el interior. Para colmo me cargué la dichosa maquinita y.... lo dicho cuando me encontraba en plena "operación fritura", de pronto y sin previo aviso, me vi trasportada directamente a las fiestas de moros y cristianos de Villajoyosa, y al momento con la cocina bañada en aceite, y yo recogiendo aceite hasta de los lugares mas insospechados... Buena forma de empezar el día ¿no os parece?.

Tras placar mi mala leche del momento, con una limpieza a fondo de la cocina, vuelta a empezar con la dichosa masa de los churros y eso si, ahora a falta de churrera, me pasé directamente a la tradicional manga pastelera con boquilla estrellada.

El resultado el que veis, riquísimo. No he utilizado levadura, me gustan mas sin ella, ya que me parece que conservan la forma mejor, y con la levadura tienden a difuminarse la forma estrellada, además de hincharse mas y chupar mas aceite.

En cuanto al chocolate, me gusta de sabor intenso y aromatizado, y especialmente cuando lo voy a tomar con churros me gusta con cierta textura, no "a la francesa". Así que añado un poco de maizena y cuezo un poco a fuego medio para obtener esa textura de natillas finas. 

Desayuno de 10 para un domingo de invierno, si claro está no te toca hacer limpieza de cocina antes de sentarte a degustarlo.


Pero vayamos con la receta..


INGREDIENTES: (Para 4 raciones)

Para los churros:


- 1 taza de agua.
- 1/2 cucharadita de sal.
- 1 taza de harina todo uso.
- Aceite de Oliva suave para freír.
- Azúcar para espolvorear.
* Si queréis podéis añadir una cucharita de gasificante.

Para el chocolate a la taza aromatizado:

- 250 gr. de chocolate Nestle Intenso.
- 1 litro de Leche Entera.
- 1 Palito de canela.
- 1 Vaina de Vainilla partida abierta y raspadas las semillas ( 1 Tsp de extracto puede servir)
- 2 clavos de olor. 
- 25 gr. de Maizena.
- 100 gr de Azúcar.


PREPARACIÓN:

Comenzamos preparando el chocolate a la taza, de esta forma según salgan los churros de la sartén podremos sentarnos a la mesa y disfrutar de nuestro desayuno de domingo de invierno.


Con ayuda de un cuchillo rallamos o en su caso troceamos bien el chocolate.


Del litro de leche fría retiramos un vasito y diluimos la maizena en él.


Ponemos el resto en un cazo amplio de fondo grueso a calentar con las especias y el azúcar hasta que comience a hervir. Retiramos del fuego, cubrimos y dejamos infusionar 30 minutos. 

Retiramos las especias y llevamos de nuevo al fuego hasta que comience a hervir. Momento en el que agregamos el chocolate troceado y removemos hasta que todo se haya disuelto. Ojo bajar el fuego a medio, y remover continuamente pues el chocolate se pega facilísimamente.

Una vez tenemos el chocolate disuelto añadimos la maizena disuelta en leche y cocemos a fuego medio-bajo unos minutos mas, hasta obtener la textura deseada.


Si no lo vamos a utilizar en el momento, cubrimos para evitar en la medida de lo posible que en la superficie le aparezca la dichosa telita.

Listo nuestro chocolate nos ponemos manos a la obra con los churros.


Ponemos a calentar el agua con la sal en un cazo de fondo grueso. Cuando comience a hervir añadimos de golpe la harina tamizada y removemos bien hasta que ese engrudo inicial se haya convertido en una masa lisa y durita y se desprenda de las paredes del cazo. Esta operación podemos hacerla sobre el fuego apagado pero manteniendo el calor, ya que cuando la masa se enfría al ser dura es mas difícil de trabajar.

Si vemos que quedan muy duros podemos añadir una pizca mas de agua, pero una pizca solo¡¡¡.


Introducimos la masa en la manga pastelera o churrera provista de boquilla de estrella de 8 puntas y como de 0,5-1 cm. Ojo hay que apretar bien para extraer todo el aire si no queremos disfrutar de una mañana de moros y cristianos en nuestra cocina, o peor aun, sufrir gravísimas quemaduras.

Hacemos churros en forma de lacitos, palitos o lo que mas nos guste. Los depositamos primero sobre un papel de horno o silicona, pues la masa es dura y no se deformaran ni se pegarán.

 
Freímos en una sartén honda con abundante aceite bien caliente (180º-200ºC), pero no en exceso, pues si es así los churros se dorarán muy rápido por fuera, pero se quedarán crudos por dentro.
Si el aceite estuviera frío, chuparían mucho aceite y resultarán muy pesados.
  
El truco del almendruco, a falta de termometro, freír una bolita de masa y comprobar como se dora, pero si disponéis de termómetro, ya visteis aquí mi truco para conocer en todo momento la temperatura del aceite.

Ojo, se fríen enseguida, en un par de minutos están listos. Sacamos y depositamos sobre papel absorbente y cubrimos con azúcar.

Los churros es conveniente tomarlos calientes o tibios, pierden mucho una vez se enfrían y quedarán incomestibles para el siguiente, por eso es recomendable preparar la cantidad justa que se vaya a comer. Como veis resulta de lo mas sencillo.




Servimos espolvoreados con bastante azúcar y con una taza humeante de chocolate a la taza aromatizado. Uno de los mejores desayunos o meriendas del invierno.

A disfrutar.

VIRGINIA

lunes, 24 de junio de 2013

MANZANAS DORADAS EN AMLOU CON SIROPE DE ARROPE, para "Tía Alia"



Esta entrada la tengo preparada y pujando para para salir en la bandeja de borradores desde hace casi un mes. Chica previsora diréis. Bueno quizás, pero es que no podía faltar a la última publicación del Reto de mi querida Carmen, hasta el proximo mes de Septiembre.

Como diría aquel, hoy, aprovechando la propuesta de Tía Alia, os traigo un mix-fusión, con una pequeña reflexión. Una receta bereber, con su equivalente en la repostería sefardí, y sobre la base del recetario de Tía Alia. Una receta preparada con la básica manzana, y en definitiva un ejemplo mas de como la cocina bebe en las raíces de su historia, en los pueblos que hicieron de cada País o región lo que son hoy y por supuesto en los frutos de su tierra.


Y es que se que Carmen esta vez me va a disculpar. Ella sabe que  acostumbro a ser 100%  fiel a las recetas de Tía Alia. Me gusta experimentar sus platos, puesto que de eso se trata. Pero es que en esta ocasión, no me he podido resistir a traeros esta receta, que desde que se la vi a los chicos de Nueva Cocina Marroquí, me rondaba la cabeza. Y así he tuneado un poco, o bueno, un mucho, según se mire, la receta inicial de tía Alia. 

La que nos presentaba Carmen para el reto mensual, se trataba de unas ruedas de manzana, maceradas previamente en licor y azúcar, y posteriormente rebozadas y fritas, y que Tía Alia  denomina Manzanas Doradas y resultan ser unos fantasticos buñuelos.



Yo en esta ocasión he seguido el espíritu de la receta, del que no me he apartado un ápice, pero las he macerado en Amlou líquido y tras la fritura con un toque de agua de azahar, las he finalizado con un baño de sirope de arrope y sésamo tostado, transformando la receta inicial, en una receta bereber de los habitantes del Atlas Alto. Se trata de una receta que además de servir de desayuno o merienda, se suele utilizar como acompañamiento de platos de carne, y que es muy similar a una antigua receta sefardí, los buñuelos de manzana con arrope. Una absoluta delicatessen.

Y os estaréis preguntando, ¿que es el Amlou

El Amlou, es una pasta que se prepara mezclando almendras tostada y molidas con miel, y aceite de argan. Es el equivalente a la mantequilla de cacahuete americana o a nuestra nocilla, pero esta pasta habla marroquí. 

Dependiendo del uso que se le vaya a dar, las proporciones serán distintas. En este caso lo queremos líquido, en lugar de con textura de pasta, y por tanto con mayor proporción de aceite y miel. Una bomba calórica, es cierto, pero absolutamente deliciosa. Además no la vamos a tomar a cucharadas, solo lo utilizaremos para macerar la fruta, impregnándola de sus aromas y sabores a fruto seco y miel, que me han parecido terriblemente atractivos al paladar.


  
El aceite de Argan, el que muchos de vosotros ya conoceréis, es lo que denominan el "oro líquido de marruecos". Es el aceite extraído del fruto seco que produce el árbol Arganda Spinosa, que crece solo en el suroeste de Marruecos, y que por su composición es rico en antioxidantes y Vitamina E. Se utiliza tanto en cosmética, principalmente para piel y uñas, como en gastronomía. En este caso se presenta generalmente tostado y tiene un sabor a nuez exquisito.

Para finalizar la presentación, hemos preparado una especie de sirope de arrope con uvas enteras en lugar de con mosto. Con este sirope, que no es sino una especie de jalea densa, hemos bañado nuestros aros de manzana, y finalmente los hemos espolvoreado con semillas de sésamo tostado. El dulzor natural del sirope preparado a base de uva moscatel es el contrapunto ideal a estas manzanas maceradas en Amolu y fritas con ligero toque de agua de azahar.

No precisan nada mas, unos dedos limpios y por supuesto contención, porque os aseguro que algo tan sencillo está tan sumamente delicioso, que deberás contenerte, ya que el aporte calórico es importante.

¿Quien dice que comer manzanas es de dieta? 

Así que aquí van mis manzanas doradas en amlou, con sirope de arrope, para Tía Alia.



INGREDIENTES: (Para 4 personas)

2 manzanas reineta.
Aceite de girasol para freír. 
Sésamo tostado.

Para el amlou:

- 3 Tbsp-C/S de almendras enteras.
- 6 Tbsp-C/S de miel suave.
- 6 Tbsp-C/S de aceite de argan.

Para la tempura:

- 50 gr de harina de arroz.
- 115 gr. de harina de trigo con levadura.
- 1/2 Tsp de leudante o Levadura Royal.
- 1 Tbsp de Agua de Azahar.
- Agua helada.

Para el sirope de arrope:

- 1 kg de uva moscatel.
- 3Tbsp de agua.
- El zumo de 1 limón.

* Tbsp - C/S - Cucharada sopera
   Tsp- C/P - Cucharilla de postre

PREPARACIÓN:

Comenzamos preparando el sirope de arrope, ya que lleva un poco de tiempo. Yo inicialmente lo preparé con uva garnacha, pero me resultó muy oscuro y demasiado denso, porque además las pasé por el pasapurés, en lugar de por el chino, así que las sustituí por uva moscatel y el resultado ha sido mucho mejor en textura y absolutamente delicioso en sabor.


Como os digo el arrope se prepara con el zumo de la uva sin fermentar dejándolo cocer muchas horas hasta que espesa.

En mi caso al no disponer de zumo de uva natural, utilicé, como hicieron los chicos de Nueva cocina marroquí, la uva entera sin pepitas, con un poco de agua y zumo de limón, dejando que el calor a fuego lento, fuese poco a poco reblandeciendo la uva para poder extraer su jugo posteriormente con facilidad. Esto me llevó 1 hora aproximadamente.


Luego, ayudada de un pisa patatas, exprimí las uvas en el propio cazo que las había cocido, como si se tratara de una presa. Colé la preparación por el chino, presionando bien, para no dejar una gota de zumo, (ojo solo zumo), y de nuevo a fuego bajo, una media hora mas, lo dejé reducir hasta que se caramelizó y densificó. Fijaos que no utilicé una sola gota de azúcar refinado, tan solo el propio azúcar de la uva.



El resultado esta especie de jalea, densa  con un dulzor natural extraordinario, nada empalagoso y que sirve para endulzar cualquier cosa y para tomarla tal cual. Fíjate que yo no soy dulcera, sino por el contrario, como sabéis soy chica ácida, pero los sabores dulces naturales como la miel o este del arrope, no me empalagan, al revés, mi paladar disfruta enormemente con ellos, lo que no me ocurre con muchas de las preparaciones americanas que rebosan azúcar refinado.

Vamos con el Amlou:



Tostamos las almendras en una sartén sin aceite, hasta que estén doradas y desprendan todo su aroma. Las trituramos muy finas, pero no deben molerse hasta convertirse en polvo total. Dicen que suele ser mejor hacerlo con almendras con piel.



En un bowl grande mezclamos bien el aceite de argán y la miel y añadimos las almendras molidas.


Pelamos las manzanas, las descorazonamos y las cortamos en rodajas no muy gruesas, como del canto de una moneda de 1€ o algo mas. Yo lo hice con la mandolina para que todas fueran del mismo grosor.


Las sumergimos durante 2 horas en el Amlou líquido para que maceren y adquieran los aromas y matices de esta preparación. Durante este tiempo las manzanas se reblandecerán ligeramente.


Pasado este tiempo, preparamos la tempura, tratando que nos quede una masa densa pero ligera. Las rebozamos en ella, y las freímos en aceite de girasol caliente. Sacamos sobre papel absorbente y dejamos que escurran el aceite sobrante.


Llevamos al plato que vayamos a servir, regamos con el sirope de arrope y espolvoreamos con el sésamo tostado. Absolutamente delicioso. En nuestro caso, las disfrutamos de postre, y también acompañando a un plato de carne asada, con el que disfrutamos de lo lindo.


Y con esta receta nos despedimos del reto hasta Septiembre. A ver que nos prepara Carmen para la vuelta de vacaciones. 


Consejos:

- Si no disponéis de aceite de argan os aconsejo sustituirlo por aceite de nuez, y si tampoco lo encontráis, utilizad un aceite neutro como el de girasol, nunca el de oliva, se trata de que predomine el aroma a miel y frutos secos y el aceite de oliva taparía estos aromas.

- No dejéis de añadir el sirope de arrope, es absolutamente delicioso y descubriréis con el una nueva forma de endulzar de forma natural cualquier preparación. Lleva un poco de tiempo pero se conserva perfectamente semanas en la nevera.

A disfrutar.

VIRGINIA

viernes, 22 de febrero de 2013

LECHE FRITA


  

La leche frita es un postre de esos de siempre, que se prepara tan solo con leche, harina y azúcar, hasta obtener una masa densa que una vez fría,  se reboza y se fríe.  

Este postre ha sido consumido desde antaño, principalmente en la zona norte del País, aunque también ha sido conocido en determinadas zonas del centro de la península, con distinta suerte, todo hay que decirlo. Al menos aquí en el País Vasco, y sobre todo en la zona de Donosti, ha sido muy popular dentro de los denominados postre caseros, hasta que poco a poco ha sido desbancado de las cartas, por otros mas actuales y mas elaborados. 

Probablemente su origen se encontrase en los excesos de leche que podía haber en los caseríos, y en encontrar una forma económica de aprovecharla y darle salida. En cualquier caso, se trata, como diría nuestro Mikel L. Iturriaga, de un postre viejuno, pero riquísimo, al que se le puede sacar mucho partido y hacer un lifting en un pis-pas. Yo de hecho, ya tengo varias recetas en mente.




La leche podemos aromatizarla con lo que mas nos guste, pero lo tradicional ha sido la canela, aunque ahora también se le añade vainilla. 

Os dejo con la receta, que en esta ocasión os la he redactado, con los pinitos que he hecho con mi curso de diseño gráfico.




Este postre no incorpora huevos, mas allá del necesario para su fritura. La receta que encontréis con huevos no será en ningún caso "Leche frita", aunque la llamen asi, sino crema o tostadas de crema. La leche frita para su densificación, solo utiliza harina en poca cantidad, por eso se llama así, leche frita.

La textura final es consistente pero cremosa, y en caliente está aun mas rica para mi gusto, ya que la textura es mas cremosa. De hecho si os fijáis, con esta receta obtenéis una leche frita cremosa a mas no poder, y no como he solido ver, auténticos mazacotes. Ésta, realmente se deshace en la boca.

Tiene el inconveniente que es mas difícil de manipular, pero si tenéis problemas con la manipulación, tan solo congelar la plancha de masa durante 1 hora y listo. No se notará al paladar, si tenéis la precaución de darle el punto justo de calor en la fritura.

Si le añadimos una cama de natillas frías, el contraste lo convierten en un postre de 10. Como diría aquel, un postre de "las 3 B", buenos, bonito y barato. Tambien está de miedo regada con salsa de frambuesas o flambeada con un buen licor.




No tiene gran problema su elaboración, salvo los pormenores que os he contado, no obstante os dejo unos consejos mas a tener en cuenta:

· Utilizad un molde que permita una altura de la crema de un máximo de 2 cm. El utilizado en este caso tiene 15x25 cm.

· Cocinar bien la harina para que no quede un sabor a harina cruda. 

· A la hora de freir cambiar el aceite y limpiar la sartén con un papel absorbente, cada 3 o 4 trocitos, ya que se ensucia y de lo contrario daría como resultado una fritura negruzca.

· Es preciso que los trozos de leche fríta estén bien cubiertos de huevo a la hora de la fritura, pues de lo contrario, al ser tan delicados pueden abrirse y perder la leche fríta en el aceite, lo que sería un desastre total.


 
A disfrutar.

VIRGINIA

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