Sweet & Sour: cremas-dulces
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lunes, 14 de abril de 2014

TORRIJAS CARAMELIZADAS DE COCO CON CREMA DE MARACUYÁ.


Muchos de vosotros ya estaréis de disfrutando de unas merecidas mini-vacaciones, ¿no es cierto?. Yo hasta el jueves nada de nada.

Aunque me consta que estando de vacaciones, el uso de la red es mas limitado, ya que nuestro tiempo de ocio se llena en estas fechas con actividades al aire libre, y aun cuando la semana pasada la blogosfera se inundó con todo tipo de torrijas fantásticas, no me he resistido a publicar esta receta.

Y es que en casa cada año, cuando  se acercan estas fechas, hay una nueva versión de torrijas o tostadas de pan. En ocasiones la versión del año es mas acertada y gusta a rabiar, y en otras menos, pero cada año, junto a las torrijas tradicionales preparadas con su pan casero de torrijas,y fritas con su huevo y aceite, hay otras recetas con un pequeño lifting.

 

Este año le ha tocado el turno a la torrija caramelizada, que aun no se por qué razón no había publicado, pero preparada con leche de coco, y con un corazón relleno de maracuyá, dando como resultado un postre tradicional pero con un punto exótico al paladar.

Lo cierto es que desde descubrí hace años, gracias a Martín Berasategui la caramelización de las torrijas dejando de lado la fritura con su huevo y aceite, se me abrió un nuevo horizonte. Eso si, para los clásicos también preparé unas de ellas fritas con huevo y aceite. Que en casa, no vamos a engañarnos, son muy tradicionales.

La leche de coco que le da un puntito distinto, la he aromatizado con canela y clavo. Tened en cuenta que la leche de coco es mas densa y empapa el pan menos, por eso la he mezclado con un poquito de leche de vaca. 

En este caso he utilizado mi pan de torrijas casero, ya que después de hacer un intento con mi pan de brioche, el resultado fue un fiasco, porque me resultó casi imposible rellenarlas y se me desmoronaban totalmente. Para poder rellenarlas os aconsejo un pan que mantenga algo la forma cuando se empapan.


La crema de maracuyá que presentamos es una crema a caballo entre una natilla y un curd. La receta es la misma que si estuviésemos preparando un curd de maracuyá pero no mantenemos tanto tiempo la salsa a fuego o en su caso al baño maría, de forma que no espesa tanto y el resultado es menos denso. De esta forma podemos utilizarlo también como una cama de natillas para colocar sobre ella la torrija y que esta se empape aun mas de esta delicia que es la fruta de la pasión. 

Vamos con receta que os puede dar juego a muchas mas versiones, por ejemplo la torrija tradicional rellena de crema de naranja, que ha sido otra de las que en estos años ha triunfado:


INGREDIENTES:

Torrijas de Leche de coco: (Para 6 torrijas)

- 4 rebanadas de pan de torrijas casero.
- 400 ml de leche de coco.
- 100 gr. de Leche entera.
- 1/2 rama de canela.
- 1 clavo.  
- 50 gr. de azúcar.
- Mantequilla.
- Azúcar para caramelizar. 

*Para los mas tradicionales:

- 2 huevos.
- Aceite de oliva suave.
- Azúcar y canela en polvo para decorar.

Curd de maracuyá: (Para unos 250 gr.)

4 Maracuyás o Frutas de la Pasión.
4 huevos ligeramente batidos. 
2 cucharadas de zumo de limón
100 gr de mantequilla.
150 gr. de Dayelet Cremas.

PREPARACIÓN:

Comenzamos preparando la crema de maracuyá:


Abrimos las frutas de la pasión o maracuyás y con una cucharilla extraemos su pulpa. Reservamos.

En un cazo de fondo grueso mezclamos los huevos ligeramente batidos, el azúcar o Dayalet Cremas en mi caso para ahorrarme unas calorías, el jugo de limón y la mantequilla. Llevamos a fuego medio bajo hasta que la mantequilla se haya derretido y entonces añadimos la pulpa de maracuyá.

Dejamos cocinar a fuego medio bajo para que no se nos cuajen los huevos, y eso si, revolviendo constantemente durante al menos 10 minutos. La crema veréis que va espesando poco a poco. No nos interesa para esta receta que resulte muy espesa, lo justo para que marque el dorso de la cuchara como si fueran unas natillas, porque al enfriar también espesara.

Llevamos a un tarro de cristal esterilizado y dejamos enfriar. Cuando esté fría cerramos y llevamos a la nevera. Con esta cantidad salieron dos tarritos como el de la foto.


Vamos ahora con nuestras torrijas.


Cortamos rebanadas de unos 2,5 centímetros de grosor y colocamos sobre una fuente con un poco de profundidad. En este caso como la leche de coco es muy densa y no empapa tanto, no nos será preciso dejarlas secar, pero si vais a utilizar un pan mas blando, dejarlas secar un día.

En un cazo de fondo grueso a fuego medio, ponemos la leche de coco y la leche normal junto con el azúcar y las especias. Dejamos que alcance el hervor, retiramos del fuego y tapamos para que infusione durante media hora.

Torrijas de pan de Brioche (primer intento fallido)

Pasado ese tiempo, retiramos el palo de canela y los clavos y con un cazo vamos empapando con esta leche las rebanadas de pan. Dejamos reposar un par de horas.

Pasado este tiempo con una cucharilla retiramos un poco de miga del centro de la tostada, pero sin llegar al fondo. Rellenamos con una o dos cucharaditas de crema de maracuyá y volvemos a cubrir con la miga del pan que habíamos retirado. Repetimos la operación con cada tostada y las ponemos a escurrir en plato hondo colocado del revés, como vimos en las torrijas tradicionales, o sobre una rejilla. En el caso de la leche de coco este paso no es tan necesario porque como hemos dicho la leche de coco es mas densa y no escurre tanto, pero con las torrijas tradicionales es fundamental que estén bien escurridas para que luego caramelicen bien.


Ponemos una sartén antiadherente al fuego y ponemos una nuez de mantequilla. Cuando esté bien caliente ponemos una buena cantidad de azúcar y dejamos que se vaya deshaciendo. Entonces ponemos la tostadas sobre el azúcar y dejamos hasta que esté bien caramelizada. Con ayuda de una espátula ancha damos la vuelta y dejamos que caramelice el otro lado. 

Llevamos entonces al plato en el que vayamos a servir, en este caso cubierto por una cama de crema de maracuyá. Listo para disfrutar.




Me encantan estas torrijas caramelizadas mas que fritas, porque la capa superior queda crujiente y el interior cremoso, con una explosión de sabores en boca, gracias al coco y la crema el interior cremoso de la crema de maracuyá. Unas torrijas de los mas exótica para un postre de lo mas tradicional.


Consejos:

- A mi personalmente las torrijas me gustan bien empapadas. En este caso con la leche de coco, el empapar el pan de tostada tradicional casero que preparo en casa, es mas dificultoso, por eso diluyo la leche de coco con un poco de leche de vaca. Pero si sois de los que les gustan las torrijas mas tipo tostada francesa prescindir de la leche de vaca.

- Si queréis probar con pan de brioche os aconsejo cortar los pedacitos mas gruesos, y rellenarlos antes de bañarlos con la leche de coco. Una vez bien empapados llevarlos al congelador durante 30 minutos para que ganen consistencia y al carmelizarlos o freírlos no se nos desmoronen.

- Ojo, cuando caramelicemos la tostadas debemos tener el plato en que vayamos a servir preparado, porque si lo colocamos en otro plato y luego queremos retirarlos es posible que se nos haya pegado al estar el caramelo caliente. 

- Para los tradicionales, una vez empapadas las torrijas y rellenas, pasamos por huevo batido y freímos en aceite de oliva suave bien caliente. Tened en cuenta que el aceite se ensucia mucho, así que tendremos que retirarlo y limpiar la sartén cada dos tostadas.

- Como véis en la crema de maracuyá he sustituido el azúcar por Dayelet Cremas, que nos ahorra unas cuantas calorías, pero que endulza de la misma forma. 

A disfrutar de estos días de fiesta, nos vemos a la vuelta.

* Otros dulces de Semana Santa que os pueden interesar:

· Buñuelos de Viento rellenos de Nata
· Casadielles Asturianos. 

· Coca hojaldrada de Llardons o Chicharrones.
· Pan Perdido "Tía Alia", o Tostadas Borrachas a la Naranja.
· Primorski Ursksne Bebe. Muñecas de Pan de Pascua Croatas
· Semlor o Semla. Bollitos suecos de cuaresma rellenos de crema de almendra y nata (Suecia).
· Torrijas caramelizadas de coco con crema de maracuyá
· Torrijas "clásicas"

VIRGINIA.

viernes, 11 de abril de 2014

ESPUMA DE YOGURT GRIEGO Y COULIS DE MANGO


Hoy viernes receta sencilla, rápida e ideal para un postrecito ligero al termino de una comida mas o menos cargadita.

Y os cuento, el sábado pasado terminamos comiendo en Bilbao. La verdad es que no me disgusta venir un sábado a comer a Bilbao, a nadie amarga un dulce y máxime con lo requeteprecioso que lo tenemos, pero si he de reconocer que me da cierta pereza. Y es que después de toda la semana pateándome el asfalto Bilbaíno con la cabeza bullendo con problemas que resolver, tener que volver al "lugar de trabajo" aunque sea para disfrutar de una comida no es mi plan preferido, lo reconozco.


Aun así, el final de la comida del sábado fue especial, y es por esto que os largo todo este rollo. Disfruté de un postre sencillo y fantástico, a base de una espuma de yogurt griego que estaba de empezar y no parar.

Así que re-interpretando aquel postre que disfruté el sábado, aquí os dejo mi versión, con una mezcla de sabores de saltar la boina, entre el dulzor del yogurt griego y la acidez del coulis de mango, y con esas dos texturas, mas etérea la espuma, mas denso el coulis, que se entremezclan para dar como resultado un bocado irresistible.

Este postre os puedo asegurar triunfará en vuestras comidas familiares, no solo porque está delicioso, es ligero y acompaña a las mil maravillas una comida cargadita, sino porque es sencillo y a vosotros os dará la posibilidad de tenerlo preparado y montarlo sin perderos ni uno de los cotilleos que se cuecen en la mesa llegados a los postres.

Vamos con la receta que es de lo mas sencilla, y para los que no disponéis de sifón os dejo la versión tradicional, que no quedará tan espumoso en textura pero igualmente rico.


INGREDIENTES: (Para 4 personas)

Para la espuma de yogurt griego (Para 500 ml de espuma)

- 375 gr yogurt griego
- 125 gr nata bien fría Kaiku sin Lactosa 38% m.g
- 50 gr de azúcar
- 2 cargas de sifón
 

Para el Coulis de Mango:

- 2 mangos
- 2 cucharadas de azúcar.
- Zumo de medio limón
- 75 ml de agua (si lo veis muy espeso y os gusta mas ligerito jugar con esta cantidad).


PREPARACIÓN:


Vamos con la espuma de yogurt:



Con sifón:

Mezclamos el yogurt con el azúcar y la nata  todo bien frío en la Thermomix, o con la batidora de mano con el fin de que el azúcar se vaya disolviendo.

Llevamos al sifón, y al frigorífico hasta el momento de servir.

Preparación tradicional (para quien no dispone de sifrón)

Mezclamos el yogurt con el azúcar de la misma forma. Montamos la nata bien fría y mezclamos con el yogurt y el azúcar con movimientos envolventes para que no se nos baje la preparación. Ojo esto lo hacemos casi en el momento de montar el postre para que no se nos baje la preparación

El coulis de mango lo podemos preparar con antelación y tenerlo en la nevera.


Troceamos el mango en dado pequeños, lo llevamos a un cazo de fondo grueso y lo regamos con el zumo de limón, el azúcar y el agua. Mezclamos bien y ponemos a fuego vivo.

Cuando comience a hervir, bajamos el fuego y dejamos hasta que veamos que el mango está blandito. No olvidéis remover con una cuchara de madera de vez en cuando para que no se pegue.

Trituramos, pasamos por un colador, dejamos enfriar y una vez frío llevamos a un frasco de cristal hermético. Listo para utilizar en cualquier tipo de postre, porque os aseguro que está delicioso y con pocas calorías.


En el momento de servir, sacamos el sifón de la nevera, cargamos con las dos cargas y colocamos la boquilla elegida. Agitamos el sifón al menos 3 o 4 veces.

Montamos el postre.

Colocamos en la base del recipiente elegido el coulis de mango y encima la espuma de yogurt. Finalizamos con una cucharada de coulis y unas flores comestibles y unas hojitas de menta como decoración.

Absolutamente delicioso, ligero y sobre todo fácil y rápido de preparar.



A disfrutar.

VIRGINIA.

sábado, 5 de abril de 2014

SAINT-HONORÉ para Georges Brassens, #eldesafío.


He pasado estas ultimas semanas muy inquieta, realmente desde que mi amiga Lolah me anunció que ayer tenía como invitado a cenar a todo un Georges Brassens, bueno mas que a cenar a merendar, porque ya sabéis que los franceses son de cenas ligeras y un tanto tempranas para nuestros horarios. 

eldesafio

Para los que no conozcais a Georges Brassens, contaros que ha sido  un poeta y trobador, quizás el iniciador allá por los años 50, de lo que durante mucho tiempo después se ha venido considerando "canción protesta". Canciones sencillas con letras cargadas de ironía y con un marcado contenido político. Pero ha sido mucho mas que un cantautor o poeta, ha sido en definitiva un hombre comprometido con su tiempo a través de la palabra, una referencia de los intelectuales franceses a partir de los años 50. 

De familia humilde, ácido y sarcástico en el verbo, uno de sus pensamientos en forma de canción, afirma: 

"En el mundo pues no hay mayor pecado,
 que el de no seguir al abanderado..."

Os extrañará que os cuente que yo solía escucharle en esas cintas de cassette gigantes que años atrás, muchos años atrás, ocupaban nuestros coches. La mayoría no sabréis ni de que os hablo, conocedores quizás tan solo del CD como lo mas arcaico de la tecnología, y el vinilo ya de la édad de bronce, pero esos casettes os juro que existieron.....

Y si, yo era muy pequeña, tan solo una niña, pero crecí escuchando las letras y las músicas de Georges Brassens, Paco Ibáñez, Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, junto a un joven Serrat y un Víctor Manuel que aun hoy me sigue gustando mucho mas que el actual. Y es que a mi padre le debo, no solo el gusto por el arte, la literatura, por la poesía, sino también esa vena inconformista y un tanto rebelde y revolucionaria, que de vez en cuando suele salir a la palestra, muy probablemente entre otras razones, gracias a todas esos viajes amenizados con el verbo ácido de estos cantautores. Así que con estos antecedentes, comprenderéis que tener tan ilustre invitado a cenar en casa, me ha generado una gran ilusión, a la par un cierto desasosiego....¿Qué le iba a ofrecer?...¿Estaría a la altura en esta ocasión única?

Sabía que era un hombre de gustos sencillos en la mesa,  y no excesivamente refinados para ser Francés. Descubrí por suerte que se pirraba por el jamón ibérico, y sobre todo, que era un hombre goloso a mas no poder. Para mi sorpresa, la tarta Saint-Honoré con sus petit-choux rellenos de crema chiboust y el caramelo cubriéndolos le volvía loco, así que lo tuve fácil, un poco de jamón ibérico, pan tumaca y de postre Saint-Honoré.

                                            

Y por fin ayer llegó el día. Sonó el timbre, no sabía si abrir o salir corriendo... Era él. De oscuro y con su pipa, se presentó con esa sonrisa entre socarrona y pícara, que tanto le caracteriza.

Para mi sorpresa, tras los saludos protocolarios, lo primero que me ofreció fue un ramo de flores casi silvestres que traía de obsequio. Me hizo saber que a pesar de la imagen que se puede tener de él, es un hombre detallista, y por supuesto considera imperdonable presentarse en un casa a disfrutar de un ágape sin un detalle para la anfitriona. No me lo podía creer. Quien me lo iba a decir, George Brassans en mi casa y con un ramo de flores preciosas¡¡¡¡. Un autentico seductor, os lo aseguro.



No os puedo contar demasiado, estaba tan atolondrada que no recuerdo muchos detalles, y en ocasiones al tratar de acercarlos, casi me parece que aquello, mas que una realidad, no fue sino un sueño. 

Eso si, recuerdo que la conversación resultó tan fácil que parecía como si nos conocieramos de mucho antes. En un perfecto español con marcado acento francés, charlamos de la vida, del feo rumbo que está tomado el mundo, de la falta de compromiso... Coincidimos en reconocer que nos encontramos en tiempo de cambios, de revolución, y que es precisamente en estas épocas cuando la sociedad engendra sus mas excelsos vástagos, espoleados por la necesidad global. Esperemos que así sea...

También escuchamos música, comentamos algunos poemas e ... incluso se atrevió a cojer la guitarra, y regalarme alguna de sus canciones.

Por lo demás, me consta que disfrutó de la cena y especialmente del Saint-Honoré, que yo con los nervios casi no pude ni probar... 

Se despidió con un "À bientôt"  (hasta pronto) y al marchar dejó la casa impregnada de un dulce aroma a tabaco de pipa, que casi sin darme cuenta me trasladó a otros recuerdos de mi infancia que llevaban mucho tiempo dormidos, y que sin brusquedad, según iban aflorando, me hicieron despertar de mi sueño. 

Gracias Lolah por tan bonita velada.


Eso si, no penséis que me voy sin daros la receta de esta tarta emblemática para cualquier francés. El Saint-Honoré, es un clásico de la repostería francesa, que auna sus mejores creaciones, el hojaldre, los petit choux, la crema chiboust que no es sino una crema pastelera aligerada con un merengue italiano, y todo ello recubierto de un crujiente caramelo. Una delicia de lo mas chic, que jamás hubiera pensado iba a ser el postre favorito de mi invitado.

Es sencilla, y si os organizáis bien el tiempo no os resultará difícil. La receta también francesa del libro “Guia completa de técnicas culinarias: Postres” de Le cordon Bleu. Eso si, lo siento tanto ajetreo me impidió sacaros esas fotos del paso a paso que se que tanto os gustan.




INGREDIENTES: (Para 2 tartas de unos 15 cm cada una)

- Una lámina de Hojaldre casero de unos 300 gr. debidamente estirado de un grosor de unos 3 mm. En su defecto 1 lámina de hojaldre comprado. 

Pasta Choux:

- 125 ml de leche entera.
- 125 ml de agua.
- 1/2 cucharadita de sal (2,5 gr. aprox)
- 7 gr. de azúcar.
- 105 gr. de mantequilla.
- 150 gr. de Harina tamizada.
- 4 huevos (M-L) 
- Una boquilla redonda lisa de unos 0,8 mm


Glaseado:

- 1 yema de huevo.
- 1 cucharada de Leche.
- 1 Pizca de sal.

Crema Chiboust: (Sobrará)

- 250 ml de Leche entera.
- 4 Huevos (separadas claras y yemas).
- 85 gr. de azúcar (En casa no somos muy golosos).
- 20 gr. de Maizena.
- 3 hojas de gelatina.
- 90 ml de agua.
- 1 vaina de vainilla.


Caramelo:

- 50 gr. de agua.
- 200 gr. de azúcar. 

Nata montada:

- 250 ml de nata 38% m.g Kaiku sin lactosa.
- 1 cucharada de azúcar.
- 1 cucharada de estabilizante en polvo.

Materiales:

· Una boquilla redonda lisa de unos 0,8 mm. 
· Una boquilla de relleno.
· Una boquilla para Saint Honoré o estrellada.

PREPARACIÓN:

Comenzamos preparando la Pasta Choux.


Precalentamos el horno a 200ºC, calor arriba y abajo.

Mezclamos en un cazo de fondo grueso, la leche, el agua, la sal y el azúcar y ponemos  calentar a fuego no demasiado fuerte hasta que la mantequilla se haya derretido. Subimos entonces el fuego y llevamos a ebullición.

Añadimos ahora la harina tamizada de golpe y comenzamos a mezclar energicamente con una cuchara de palo hasta conseguir una masa homogenea y sin grumos que se despegue de las paredes del cazo. En este punto dejamos de batir pues de lo contrario se nos convertiría en una masa aceitosa. Acercamos un minutito al fuego suave y movemos bien mientras dejamos secar un poco la masa. Retiramos, pasamos la masa a un cuenco y dejamos entibiar ligeramente unos 10-15 minutos, cubierta con un film.

Templada un poco la masa, vamos añadiendo los huevos uno a uno, batiendo energicamente para integrarlos. La masa debe haber absorbido el huevo incorporado antes de añadir el siguiente. Veremos que la masa adquiere una consistencia mas suave, brillante y elástica. Nuestra masa está lista para usar.

Pasamos la masa a una manga pastelera provista de una boquilla redonda y lisa de unos 0,8 mm.

Sacamos el hojaldre de la nevera y preparamos las bases de hojaldre, que en mi caso fueron dos, una de unos 20 cm y otra de unos 15 cmSobre los círculos de masa de hojaldre, y con la manga pastelera rellena de pasta choux, vamos dibujando un cordón en forma de círculo, partiendo del centro y dejando 1 cm de masa sin cubrir entre vuelta y vuelta. Ojo debemos dejar también ese centímetro entre la ultima vuelta y el borde de la masa.

Pinchamos el hojaldre con un tenedor para evitar que crezca en el horno y barnizamos la masa y el cordón con el glaseado. Llevamos al horno precalentado y cocemos durante unos 30 minutos. Veréis que en el horno crece mucho, tranquilos que luego al salir bajará. Dejamos enfriar sobre una rejilla.


Listas nuestras bases, vamos ahora con nuestros Petit-Choux. En una bandeja de horno cubierta con silpat o papel de horno y con la manga pastelera rellena de pasta choux, vamos haciendo bolitas de aproximadamente 1,5-2 cm. Ojo que en el horno crecen bastante y todo dependerá del tamaño de nuestra tarta. Como las mías eran pequeñas, las bolitas no fueron excesivamente grandes.

Barnizamos también con el glaseado y llevamos al horno a media altura. Horneamos unos 20 minutos, hasta que estén bien hinchadas, doradas y cocidas. Durante el horneado veremos que las bolitas crecen hasta cuartearse.

Sacamos del horno, y dejamos enfriar sobre una rejilla, si bien a mi me gusta hacerles ya un agujerito con la punta de un cuchillo para dejar salir el vapor caliente y que no se nos reblandezcan.

Mientras tenemos nuestros petit choux en el horno vamos preparando la Crema Chiboust. Esta crema es una crema pastelera a la que se le ha añadido gelatina para que tome consistencia y se le esponja con un merengue italiano para que tome textura tipo mousse. Así que tenemos que preparar primero la crema pastelera y seguido el merengue italiano.

Comenzamos con la crema pastelera. Ponemos a calentar la leche con la vaina de vainilla abierta por la mitad y raspadas las semillas, a fuego bajo hasta que casi llegue a ebullición. Entonces cubrimos y dejamos infusionar unos 10 minutos.

Entre tanto batimos las yemas con la mitad del azúcar hasta que la mezcla espese y quede blanquecina. Agregamos entonces la maizena y batimos bien hasta incorporar totalmente.

Retiramos la vaina de vainilla y mientras seguimos batiendo los huevos, vamos incorporando poco a poco la leche. Mezclamos bien y llevamos de nuevo al cazo a fuego medio revolviendo constantemente hasta que la mezcla espese adquiriendo la consistencia de la crema pastelera. Ojo en este proceso no debemos superar los 80-85ºC pues se nos cortaría la mezcla.

Por otro lado preparamos el merengue Italiano. Ponemos el agua y el azúcar a hervir. Cuando alcance los 110-112ºC, esto es cuando burbujee vivamente pero sin tomar color, comenzamos a montar las claras. Cuando estén empezando a montar, vamos incorporando nuestro almíbar en forma de hilo, batiendo a velocidad alta hasta que el merengue esté brillante y liso y bien firme.

Entretanto hemos puesto a hidratar nuestras hojas de gelatina en agua fría. Una vez hidratadas las escurrimos para retirar cualquier resto de agua, e incorporamos a la crema pastelera aun caliente. Batimos bien para que se deshagan y no queden grumos. A continuación añadimos el merengue italiano en dos o tres veces y con movimientos envolventes para que no se nos baje. Lista nuestra crema cubrimos con film colocado directamente sobre la crema para que no aparezca la famosa pielecilla y reservamos en frío.

Con una boquilla de relleno vamos rellenando los petiti choux y reservamos.


A parte preparamos el caramelo, con el azúcar y el agua, hasta que tome un bonito color dorado. En ese momento retiramos del fuego, pues aun fuera del fuego seguirá cociéndose  pude llegar a quemarse y amargar.

Ahora viene la parte mas delicada, pues debemos bañar los petit choux rellenos de crema chiboust en el caramelo y colocarlos a lo largo del contorno de nuestras bases de hojaldre. Debemos trabajar rápido para no dar tiempo a que el caramelo se endurezca, pero a la vez debemos ser cuidadosos porque el caramelo produce quemaduras importantes. Así que pinchamos con un tenedor cada buñuelo, lo cubrimos de caramelo y a la base con mucho cuidado.

Casi tenemos nuestra tarta. Solo nos queda montar la nata bien fría con una cucharada de azúcar mezclada con el estabilizante, (o en su defecto con un par de cucharadas de queso crema como vimos en la receta del Roscón de Reyes), llevarla a un manga pastelera con boquilla estrellada por ejemplo, y rellenar el interior de nuestra tarta.

Podéis hacerlo también con crema chiboust o merengue, pero a mi como mas me gusta es con nata fresca recién montada y poco azucarada.

Llevamos un hora a la nevera para que los sabores se asienten, y al salir decoramos por ejemplo con un nido de hilos de caramelo. Lista para disfrutar.¡¡

Os puedo asegura que yo que no soy de petit choux, ni crema pastelera, me entusiasma. El mordisco del hojaldre con los petit choux rellenos de crema y el caramelo crujiente que lo envuelve todo, con la nata montada es un placer para el paladar, no solo en sabores, sino también en texturas.

Lleva tiempo es cierto pero vale la pena prepararla. Os la recomiendo encarecidamente si queréis quedar como perfectas anfitrionas en una de esas comidas que soléis preparar en casa. Y lo dicho no es difícil, solo laboriosa.


Por cierto casi se me olvidaba.... ¿a quién lanzo el desafío? ¿Quíen será nuestra próxima anfitriona? Pues si ella lo tiene a bien, será nuestra querida Mai de "Hierbas y Especias" y tendrá como invitado nada mas y nada menos que a Robert Cappa. ¿Aceptas el desafío querida? Tienes 20 días.....


Os dejo tambien todas las participantes y sus invitados hasta la fecha, por si quereis pasar un rato divertido. 

-Patricia, Dime que es viernes, invitó a Caperucita Roja
-Carmen, Recetas de Tia Alia,  invitó a Coco Chanel
- Yolanda, Cocido de Sopa,  invitó a Angela Merkel
- Caty, Circus Day, invitó a Alberto Chicote
- Juana, La cocina de Babel, invitó a Quasimodo
-Mayte, Rústica, invitó a Sherezade
-Mon, April’s Kitch, invitó a Ghandi
-Nani, La cuina Violeta, invitó a Norman Foster
-Gemma, Fogons, invitó a Henry Cartier-Bresson
-Elena, Las cosas de Cósima, invitó a Miguel Angel Buonarroti
- Beatriz, To be Gourmet, invitó a Papá Noel
-Silvia, Chez Silvia, invitó a Crhistian Grey
-Begoña, Al calor del horno, invitó a Remy
-Chelo, Cogollos de agua, invitó a Harry Potter
-Lola, Lola en la cocina, invitó a Marco Polo

VIRGINIA

lunes, 30 de diciembre de 2013

CHAMPAGNE JELLY CON SYLLABUB Y UVAS ESCARCHADAS para despedir el año.


Justo antes de sonar las campanadas de final de año, servir este postre para despedirlo. Impresionareis os lo aseguro.

Un postre fresco y con "charm" para pasar la hoja del calendario. Por su ligereza, resulta ideal para finalizar la cena, y preparnos para la fiesta de celebración del Año Nuevo. La presentacion impactará, y lo mejor¡¡¡ Podéis tenerlo todo preparado con antelación para en el momento de servir, tan solo montarlo.

Se trata de una gelatina de champagne con un toque de cítrico de limón. Muy delicada tanto en textura como en sabor, ya que la textura de gelatina es muy blandita, lo justo para mantener el syllabub, nada de gelatinas que tenemos que taladrar con la cucharilla. La coronamos con una cucharada de Syllabub de Champagne y Brandy que le da el contraste de textura y sabor ideales a la gelatina. Para finalizar acompañamos con unas uvas escarchadas.

Y me diréis.... pero ya estamos de nuevo con esta Virginia, que se pasa el día trayendonos preparaciones con nombre impronunciales.... Hasta para finalizar el año¡¡¡¡

¿Que qué es el Syllabub?, ni mas ni menos que un sencillo postre tradicional británico que se prepara a base de leche entera o nata, con azucar y ligeramente cortada con vino. Se hizo tradicional entre los siglos XVI y XIX, si bien la receta se remonta a la época de la dinastía Tudor, que gobernó Inglaterra de 1485 a 1603. En sus primeras variantes era una bebida hecha con sidra y leche fresca, ordeñándose a la vaca directamente en una jarra de cerveza. Esto creaba un efecto espumoso parecido al del capuchino.

En esta ocasión la hemos cortado con un poco de zumo de limón, champagne y Armagnac, os aseguro que da como resultado un postre cremoso con un puntito ligeramente ácido al paladar, pero divino. No os aconsejo montar la nata en exceso, lo justo para que mantenga una forma bonita sobre la gelatina, pues entiendo que para este postre la gracias se encuentra en su delicadeza de sus formas en el interior de la copa.

Vamos con la receta que es facilita, ya vereis.


INGREDIENTES:(Para 6 copas de Champagne)

Para la gelatina de Champagne:

- 275 ml de Champagne o Cava.
- 1 limón grande.
- 85 gr. de azúcar.
- 10 gr de gelatina (ya sea en hojas o en bolitas).
- 1 Taza de agua fría.

Para el Syllabub:

- 1 Cucharada de Champagne o Cava.
- 1/2 Cucharada de Armagnac o Brady de Jerez.
- 1 Cucharada de zumo de limón.
- 10 gr. de azucar glass.
- 75 ml de nata para montar 35% m.g muy fría.

Para las uvas escarchadas:

- Uvas bonitas y limpias, a ser posible sin pepitas.
- 1 clara de huevo.
- Azúcar común.

PREPARACION:

El día anterior, o al menos con 3 horas de antelacion, preparamos las uvas escarchadas

 
Las limpiamos y secamos bien. Vamos retiranado ramitos de dos o tres uvas, que mojamos bien en la clara de huevo y rebozamos en azúcar. Llevamos a una hoja de papel de horno para dejarlas secar. Tardarán unas 2-3 horas pero a mi me gusta preparalas el día antes y quitarme el estress de ver si secan o no.

El día antes tambien podemos preparar nuestras gelatinas:



Depositamos 450 ml de agua en un cazo mediano. Añadimos la cascara del limón y el azucar. Llevamos a fuego medio y dejamos que el azucar se disuelva y rompa el hervor. 

Entre tanto ponemos a hidratar la gelatina con una tacita de agua fría. Nos llevará unos 5 minutos.

Cuando rompa el hervor, retiramos el cazo del fuego, y extraemos la cascara de limón. Vertemos el contenido del cazo en un bowl grandecito. Añadimos la gelatina hidratada y mezclamos bien para que no quede ningún grumo. Esto es fundamental para no llevarnos sorpresas.

Dejamos entibiar y llevamos al frigo hasta que comience a fraguar, lo justo para notar que empieza a espesar. Aquí debemos tener cuidado de no despistarnos. A mi me llevó unas 4 horas mas o menos, porque lo introduje muy caliente en el frigo, pero lo normal es una hora y media si lo llevamos al frigo mas tibio.

Cuando notemos que la gelatina empieza a espesar, añadimos el Cava o Champagne y mezclamos bien. El añadir el Cava ahora, y no antes, tiene como finalidad conservar las burbujas de espumoso, pues de otro modo escaparían mientras la gelatina gelifica.


Vertemos en nuestras copas de Champagne, hasta rellenarlas casi hasta arriba, como veis en la foto.

Cubrimos y llevamos al frigo hasta su uso. Las podeis preparar hasta un par de días antes y mantenerlas refrigeradas. Pero eso si, ocupan espacio en el frigo, debido a su altura.

Para preparar el Syllabub, mezclamos en un bowl, el zumo de limón, los licores y el azucar. Cuando se haya disuelto todo, vertemos sobre nuestra nata fría y montamos. 

Llevamos a una manga pastelera y al frigo hasta su uso. Yo lo metí durante 1 hora antes de su uso en el congelador para que consiguiera una textura mas firme.

En el momento de servir, sacamos nuestras copas, coronamos con una cucharada de Syllabub y decoramos con un ramillete de uvas escarchadas.


Lo dicho, impactareis con este postre tan de Año Nuevo.

Y hasta aquí llegó 2013.... Espero y deseo de todo corazón no solo que recibais el año con los vuestros y en armonía, sino que lo que nos espera en el 2014 sea en muchos aspectos algo mejor que lo que hemos tenido que sufrir en 2013. Un beso muy fuerte a todos y Féliz Año 2014. Nos vemos a la vuelta de hoja del calendario.

A disfrutar.

VIRGINIA

lunes, 25 de noviembre de 2013

CHARLOTA DE CASTAÑAS AL CHOCOLATE


Último lunes del mes y nuevamente regresamos con el Reto de Tía Alia. En esta ocasión de manera un poco especial, porque no ha sido Carmen la encargada de elegir las recetas con las que nos retamos, sino su "compi" Yolanda. Nada mas conocer este detalle imaginé que dada la época en la que nos encontramos su elección dulce quizás tuviera que ver con uno de mis frutos secos favoritos, y no me equivoqué, Castañas y Chocolate, absolutamente lujurioso.

La receta como veis, no tiene demasiado misterio, una crema de castañas partiendo de un puré de castañas, mezclado con algo de chocolate y unos bizcochos embebidos en ron. La fécula de la castaña hace el resto para conseguir esa textura densa y cremosa.


Quizás el mayor inconveniente, si se le puede llamar inconveniente, el pelar las castañas, pero con el sistema "microondas" y rodeado y ayudado de alguna mano familiar se hace hasta divertido.

Por lo demás, y como no tuve problemas con la receta, hice algún pequeño cambio y además preparé un segundo postre de Castañas al Chocolate en versión mousse, al que añadí un poco de nata montada que me sobró de un Tiramisú que acababa de preparar para una comida familiar, y un poco de gelatina para darle mas consistencia a mis Charlotas. Tengo que decir que este segunda versión con nata, me resultó incluso mas gustosa. 

Se puede presentar en versión Charlota, como veis en las fotos, pero tambien en postre en copa, para disfrutar cucharilla en mano. 

Vamos con la receta pues



INGREDIENTES: (Para 1 charlota de unos 15 cm y otra de 10 cm)


- 1 kg de Castañas hermosas y brillantes.
- 1/2 litro de leche entera.
- 50 gr. de Chocolate.
- 1 copita de Ron.
- 4 Cucharadas de Azúcar.
- 12 Soletillas caseras.

Para la versión mousse: (además)

- 100 ml de nata 35% m.g.
- 1 Cucharada de Azúcar.
- 1/2 Cucharada de Queso crema.
- 2 hojas de gelatina.
- 1/2 vasito de leche tibia-caliente.

PREPARACIÓN:

El día anterior preparamos nuestras soletillas como vimos aquí.

El mismo día cocemos y pelamos las castañas



Para no morir en el intento, utilizamos el sistema "microndas". Lavamos bien las castañas y las hacemos una pequeña muesca con un cuchillo. Las introducimos en un bowl grande y las cubrimos con agua. Las cocemos durante unos 20-25 minutos a maxima potencia ( 900 W).

Una vez cocidas las dejamos un par de minutos que se atemperen, y con ellas en caliente (es fundamental esto) y con mucho cuidado de no abrasarnos las yemas de los dedos, vamos pelandolas con ayuda de un cuchillito. La piel casi sale sola.

Como son muchas, ir poniendola en un cuenco con agua tibia para que no se nos sequen, mientras terminamos con todas ellas.

Una vez bien peladas las trituramos, bien con la batidora de mano, bien con el pasapurés. Yo quería encontrarme pedacitos no muy grandes, por algo se llama la receta "Castañas al Chocolate", así que las trituré con la batidora de mano.



En un cazo grande ponemos la leche a cocer con el azucar. Cuando el azucar se haya disuelto, añadimos el puré de castañas y removemos continuamente hasta que espese y consigamos una crema densa. Añadimos entonces el chocolate troceado en pequeñito y seguimos removiendo hasta que se derrita totalmente y se consiga una crema homogénea. Añadimos entonces una copia de ron, dejamos cocer un par de minutos sin parar de remover y listo.

Ponemos un aro de emplatar y rellenamos con la crema. Cubrimos con film y a la nevera durante al menos 4-5 horas o hasta el día siguiente.

En el momento de servir retiramos el aro de emplatar y cubrimos todo el contorno con bizcochos de soletilla.


Para la versión "tipo mousse", hidratamos las hojas de gelatina y las disolvemos en medio vasito de leche caliente que añadimos a la crema de castañas y chocolate cuando esta esté algo entibiada. Añadimos entonces con movimientos envolventes, la nata que habremos montado como vimos aquí, con el azucar y el queso crema y listo. 


Llevamos a un aro de emplatar, cubrimos llevamos a la nevera 4-5 horas y a la hora de servir cubrimos el contorno con bizcochos de soletilla.

Un postre cremoso, fresco y sin embargo muy otoñal.

A disfrutar.

VIRGINIA
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