Sweet & Sour: Reto-Tía-Alia
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lunes, 28 de abril de 2014

PERRUNILLAS.


No sabéis la alegria que me llevé cuando Carmen publicó las recetas del "Reto Tía Alia" de este mes. Las Perrunillas o Perronillas como tambien las llaman en algunos lugares, son un dulce tradicional español, muy cercano a los almendrados pero que no debe confundirse con ellos.

El aspecto de las perunillas es casi el de una galleta campurriana, de una pasta tosca, pero ohhh cuando la das el primer mordisco, parece que estés disfrutando de un buen mantecado. La manteca de cerdo es la responsable de esa textura quebradiza y un tanto arenosa o empolvada absolutamente deliciosa. En casa han triunfado.

He visto multitud de recetas, en la mayoría no añaden almendra, pero en algunas como las perrunillas de Salamanca si. La receta que nos ha pasado Carmen de Tía Alia es mas cercana a las perunillas de Extremadura según he estado investigado. Harina y Manteca de Cerdo en un proporción de 2-1, a la que se le añade huevos enteros en unos casos y yemas solo en otros, azúcar y si se quiere algún aromatizante en forma de ralladuras, jugo de naranja, anís o canela.



Yo en vistas de la operacion bikini hice la mitad de la receta, y salieron unas 18 perunillas de unos 45 gr., que son el tamaño de las originales. Al final solo quedaron estas de las segunda hornada para la foto y casi ni estas si no me espabilo.

Vamos con receta que es de lo mas sencilla:


INGREDIENTES:(Para unas 18 galletas de 45 gr. c/u)

- 200 gr. de Manteca de Cerdo a temperatura ambiente.
- 4 Yemas de huevo a temperatura ambiente.
- 125 gr. de azúcar.
- Ralladura de 1 limón.
- 1/2 cucharadita de canela.
- 400 gr de harina tamizada.
- Clara de huevo para barnizar.
- Azúcar para espolvorear.

PREPARACIÓN:

Comenzamos batiendo bien la manteca de cerdo de forma que quede bien cremosa y blanca, es decir la ponemos a punto de nieve. Este paso lo hago con la pala de la KA a velocidad media y os aconsejo hacerlo con la batidora para que vuestro brazo no sufra en exceso. Al introducir aire en la manteca esta se vuelve mas blanca y mas cremosa que es lo que buscamos.

A continuación, vamos añadiendo una a una las yemas de huevo, no añadiendo la siguiente sin que el anterior se haya incorporado a la masa. Ahora le toca el turno al azúcar, la ralladura de limón y la canela o los aromatizantes elegidos. Batimos hasta incorporar.


Es el turno de la harina. Hay que ir añadiendola tamizada y de poco en poco, viendo como la absorbe la masa, hasta obtener una pasta como si fuera masa quebrada, desmigada pero densa. Yo para esta cantidad de ingredientes añadí mas o menos mas o menos el doble de la cantidad de manteca. Pero ya sabéis que eso depende de la calidad y grado de absorción de la harina. Es solo una orientación.

Cuando tengamos la masa como masa quebrada, hecha unas migas, la pasamos a la encimera y la amasamos suavemente hasta obtener una masa homogenea y que no se nos rompa.

Hacemos una bola y llevamos a la nevera envuelta en film durante mas o menos media hora.

Precalentamos el horno a 200ºC calor arriba y abajo.


Sacamos la masa de la nevera y las damos forma.

Para ello repartimos toda la masa trocitos de unos 45 gr. mas o menos. Primero les damos forma de bolita, quedarán del tamaño de un huevo pequeño. Ahora con la mano la aplastamos suavemente hasta dejarla con forma ovalada. Yo le paso el rodillo por encima un poquito para que quede lo mas lisita posible y luego le doy forma a los cantos con la mano para que la forma ovalada quede curiosa.

Colocamos sobre una bandeja cubierta con papel de hornear. No crecen realmente en el horno, pero conviene ponerlas separadas. Yo hice dos tandas con esta cantidad.

Barnizamos con la clara de huevo sobrante y espolvoreamos con una cucharadita de azúcar.

Llevamos al horno, colocando la bandeja en el tercio superior. Horneamos unos 18-20 minutos hasta que veamos que las galletas están cocidas y con un tono doradito suave.

Sacamos y dejamos enfriar primero sobre la bandeja, porque son muy quebradizas y al manipularlas se nos pueden romper.  Luego pasados unos minutitos con ayuda de una espatula llevamos a una rejilla hasta su total enfriamiento. Una vez frías llevamos a una caja de lata, donde se conservarán mucho tiempo, si llegan claro está porque os aseguro que son adictivas.


Estas galletas tienen de bueno que a medida que pasan los días los sabores se asientan y están incluso mejor un par de días después.

Son ideales para tomar a media tarde con un cafecito o un té. Parecen duras y toscas a primera vista, pero mama mía¡¡¡¡ cuando les das el primer mordisco estás en el cielo, se deshacen en la boca y te recuerdan a los mantecados.

Bueno realmente a mi a lo que me recuerdan son a las pastas de "Reglero", esas cajas de pastas zamoranas, de aspecto un tanto rustico y grandote pero que empiezas y no paras. Un sabor de mi infancia...


Gracias Carmen por compartir con nosotras esta receta tan especial y tan rica.

A disfrutar.

VIRGINIA.

lunes, 25 de noviembre de 2013

CHARLOTA DE CASTAÑAS AL CHOCOLATE


Último lunes del mes y nuevamente regresamos con el Reto de Tía Alia. En esta ocasión de manera un poco especial, porque no ha sido Carmen la encargada de elegir las recetas con las que nos retamos, sino su "compi" Yolanda. Nada mas conocer este detalle imaginé que dada la época en la que nos encontramos su elección dulce quizás tuviera que ver con uno de mis frutos secos favoritos, y no me equivoqué, Castañas y Chocolate, absolutamente lujurioso.

La receta como veis, no tiene demasiado misterio, una crema de castañas partiendo de un puré de castañas, mezclado con algo de chocolate y unos bizcochos embebidos en ron. La fécula de la castaña hace el resto para conseguir esa textura densa y cremosa.


Quizás el mayor inconveniente, si se le puede llamar inconveniente, el pelar las castañas, pero con el sistema "microondas" y rodeado y ayudado de alguna mano familiar se hace hasta divertido.

Por lo demás, y como no tuve problemas con la receta, hice algún pequeño cambio y además preparé un segundo postre de Castañas al Chocolate en versión mousse, al que añadí un poco de nata montada que me sobró de un Tiramisú que acababa de preparar para una comida familiar, y un poco de gelatina para darle mas consistencia a mis Charlotas. Tengo que decir que este segunda versión con nata, me resultó incluso mas gustosa. 

Se puede presentar en versión Charlota, como veis en las fotos, pero tambien en postre en copa, para disfrutar cucharilla en mano. 

Vamos con la receta pues



INGREDIENTES: (Para 1 charlota de unos 15 cm y otra de 10 cm)


- 1 kg de Castañas hermosas y brillantes.
- 1/2 litro de leche entera.
- 50 gr. de Chocolate.
- 1 copita de Ron.
- 4 Cucharadas de Azúcar.
- 12 Soletillas caseras.

Para la versión mousse: (además)

- 100 ml de nata 35% m.g.
- 1 Cucharada de Azúcar.
- 1/2 Cucharada de Queso crema.
- 2 hojas de gelatina.
- 1/2 vasito de leche tibia-caliente.

PREPARACIÓN:

El día anterior preparamos nuestras soletillas como vimos aquí.

El mismo día cocemos y pelamos las castañas



Para no morir en el intento, utilizamos el sistema "microndas". Lavamos bien las castañas y las hacemos una pequeña muesca con un cuchillo. Las introducimos en un bowl grande y las cubrimos con agua. Las cocemos durante unos 20-25 minutos a maxima potencia ( 900 W).

Una vez cocidas las dejamos un par de minutos que se atemperen, y con ellas en caliente (es fundamental esto) y con mucho cuidado de no abrasarnos las yemas de los dedos, vamos pelandolas con ayuda de un cuchillito. La piel casi sale sola.

Como son muchas, ir poniendola en un cuenco con agua tibia para que no se nos sequen, mientras terminamos con todas ellas.

Una vez bien peladas las trituramos, bien con la batidora de mano, bien con el pasapurés. Yo quería encontrarme pedacitos no muy grandes, por algo se llama la receta "Castañas al Chocolate", así que las trituré con la batidora de mano.



En un cazo grande ponemos la leche a cocer con el azucar. Cuando el azucar se haya disuelto, añadimos el puré de castañas y removemos continuamente hasta que espese y consigamos una crema densa. Añadimos entonces el chocolate troceado en pequeñito y seguimos removiendo hasta que se derrita totalmente y se consiga una crema homogénea. Añadimos entonces una copia de ron, dejamos cocer un par de minutos sin parar de remover y listo.

Ponemos un aro de emplatar y rellenamos con la crema. Cubrimos con film y a la nevera durante al menos 4-5 horas o hasta el día siguiente.

En el momento de servir retiramos el aro de emplatar y cubrimos todo el contorno con bizcochos de soletilla.


Para la versión "tipo mousse", hidratamos las hojas de gelatina y las disolvemos en medio vasito de leche caliente que añadimos a la crema de castañas y chocolate cuando esta esté algo entibiada. Añadimos entonces con movimientos envolventes, la nata que habremos montado como vimos aquí, con el azucar y el queso crema y listo. 


Llevamos a un aro de emplatar, cubrimos llevamos a la nevera 4-5 horas y a la hora de servir cubrimos el contorno con bizcochos de soletilla.

Un postre cremoso, fresco y sin embargo muy otoñal.

A disfrutar.

VIRGINIA

lunes, 28 de octubre de 2013

PASTAS DE ALMENDRA


Este mes por pormenores y contratiempos casi no llego al reto de Tía Alia. De hecho pensé que no iba a poder publicar.

Pero para compensar esos apretones, heme aquí que Carmen nos ha elegido una receta dulce, fácil y de lo mas resultona. Triturar, mezclar y hornear. Increíble trantándose de una receta de ese cuadernillo maravilloso en cuanto a repostería se refiere.


Vamos con la receta que como veis no tiene mas misterio que ajustar cantidades, tiempo y temperatura de horno.

El resultado unas pastas clásicas de almendras, crujientes por fuera, blanditas en su corazón, que gustarán a todos en la familia. 


INGREDIENTES:

- 225 gr. de almendras peladas.
- 225 gr. de azúcar blanquilla.
- 5 yemas de huevo.
- 1 pizca de sal.

PREPARACIÓN:

Precalentamos el horno a 200ºC, calor arriba y abajo.

1.- Trituramos las almendras con el azúcar hasta convertirlas en polvo, pero sin que la almendra nos saque el aceite. Debe quedar una arena suelta. Yo las trituré con Thx. Añadimos la sal.

2.- Vamos añadiendo las yemas una a una y mezclando con la mano, hasta formar una pasta que aguante la forma.

3.- Forramos dos bandejas de horno con papel vegetal.

4.- Con el porcionador de helados hacemos bolitas. En mi caso utilicé dos tamaños, el pequeño y el mediano. Colocamos sobre la bandeja de horno y aplastamos con las púas de un tenedor. De esta forma les damos un look mas rústico.

5.-Horneamos unos 9 minutos para las pequeñas y unos 14 minutos para las grandes. En estas últimas bajamos la temperatura del horno a 190ºC tras los primeros 5 minutos de cocción.

6.- Extraemos del horno y dejamos 5 minutos sobre la bandeja, pues las pastas son muy blandas aun. Llevamos a una rejilla hasta su total enfriamiento.

7.- Guardamos en caja de lata, donde se conservan perfectamente durante un tiempo.


A disfrutar.

VIRGINIA.

lunes, 24 de junio de 2013

MANZANAS DORADAS EN AMLOU CON SIROPE DE ARROPE, para "Tía Alia"



Esta entrada la tengo preparada y pujando para para salir en la bandeja de borradores desde hace casi un mes. Chica previsora diréis. Bueno quizás, pero es que no podía faltar a la última publicación del Reto de mi querida Carmen, hasta el proximo mes de Septiembre.

Como diría aquel, hoy, aprovechando la propuesta de Tía Alia, os traigo un mix-fusión, con una pequeña reflexión. Una receta bereber, con su equivalente en la repostería sefardí, y sobre la base del recetario de Tía Alia. Una receta preparada con la básica manzana, y en definitiva un ejemplo mas de como la cocina bebe en las raíces de su historia, en los pueblos que hicieron de cada País o región lo que son hoy y por supuesto en los frutos de su tierra.


Y es que se que Carmen esta vez me va a disculpar. Ella sabe que  acostumbro a ser 100%  fiel a las recetas de Tía Alia. Me gusta experimentar sus platos, puesto que de eso se trata. Pero es que en esta ocasión, no me he podido resistir a traeros esta receta, que desde que se la vi a los chicos de Nueva Cocina Marroquí, me rondaba la cabeza. Y así he tuneado un poco, o bueno, un mucho, según se mire, la receta inicial de tía Alia. 

La que nos presentaba Carmen para el reto mensual, se trataba de unas ruedas de manzana, maceradas previamente en licor y azúcar, y posteriormente rebozadas y fritas, y que Tía Alia  denomina Manzanas Doradas y resultan ser unos fantasticos buñuelos.



Yo en esta ocasión he seguido el espíritu de la receta, del que no me he apartado un ápice, pero las he macerado en Amlou líquido y tras la fritura con un toque de agua de azahar, las he finalizado con un baño de sirope de arrope y sésamo tostado, transformando la receta inicial, en una receta bereber de los habitantes del Atlas Alto. Se trata de una receta que además de servir de desayuno o merienda, se suele utilizar como acompañamiento de platos de carne, y que es muy similar a una antigua receta sefardí, los buñuelos de manzana con arrope. Una absoluta delicatessen.

Y os estaréis preguntando, ¿que es el Amlou

El Amlou, es una pasta que se prepara mezclando almendras tostada y molidas con miel, y aceite de argan. Es el equivalente a la mantequilla de cacahuete americana o a nuestra nocilla, pero esta pasta habla marroquí. 

Dependiendo del uso que se le vaya a dar, las proporciones serán distintas. En este caso lo queremos líquido, en lugar de con textura de pasta, y por tanto con mayor proporción de aceite y miel. Una bomba calórica, es cierto, pero absolutamente deliciosa. Además no la vamos a tomar a cucharadas, solo lo utilizaremos para macerar la fruta, impregnándola de sus aromas y sabores a fruto seco y miel, que me han parecido terriblemente atractivos al paladar.


  
El aceite de Argan, el que muchos de vosotros ya conoceréis, es lo que denominan el "oro líquido de marruecos". Es el aceite extraído del fruto seco que produce el árbol Arganda Spinosa, que crece solo en el suroeste de Marruecos, y que por su composición es rico en antioxidantes y Vitamina E. Se utiliza tanto en cosmética, principalmente para piel y uñas, como en gastronomía. En este caso se presenta generalmente tostado y tiene un sabor a nuez exquisito.

Para finalizar la presentación, hemos preparado una especie de sirope de arrope con uvas enteras en lugar de con mosto. Con este sirope, que no es sino una especie de jalea densa, hemos bañado nuestros aros de manzana, y finalmente los hemos espolvoreado con semillas de sésamo tostado. El dulzor natural del sirope preparado a base de uva moscatel es el contrapunto ideal a estas manzanas maceradas en Amolu y fritas con ligero toque de agua de azahar.

No precisan nada mas, unos dedos limpios y por supuesto contención, porque os aseguro que algo tan sencillo está tan sumamente delicioso, que deberás contenerte, ya que el aporte calórico es importante.

¿Quien dice que comer manzanas es de dieta? 

Así que aquí van mis manzanas doradas en amlou, con sirope de arrope, para Tía Alia.



INGREDIENTES: (Para 4 personas)

2 manzanas reineta.
Aceite de girasol para freír. 
Sésamo tostado.

Para el amlou:

- 3 Tbsp-C/S de almendras enteras.
- 6 Tbsp-C/S de miel suave.
- 6 Tbsp-C/S de aceite de argan.

Para la tempura:

- 50 gr de harina de arroz.
- 115 gr. de harina de trigo con levadura.
- 1/2 Tsp de leudante o Levadura Royal.
- 1 Tbsp de Agua de Azahar.
- Agua helada.

Para el sirope de arrope:

- 1 kg de uva moscatel.
- 3Tbsp de agua.
- El zumo de 1 limón.

* Tbsp - C/S - Cucharada sopera
   Tsp- C/P - Cucharilla de postre

PREPARACIÓN:

Comenzamos preparando el sirope de arrope, ya que lleva un poco de tiempo. Yo inicialmente lo preparé con uva garnacha, pero me resultó muy oscuro y demasiado denso, porque además las pasé por el pasapurés, en lugar de por el chino, así que las sustituí por uva moscatel y el resultado ha sido mucho mejor en textura y absolutamente delicioso en sabor.


Como os digo el arrope se prepara con el zumo de la uva sin fermentar dejándolo cocer muchas horas hasta que espesa.

En mi caso al no disponer de zumo de uva natural, utilicé, como hicieron los chicos de Nueva cocina marroquí, la uva entera sin pepitas, con un poco de agua y zumo de limón, dejando que el calor a fuego lento, fuese poco a poco reblandeciendo la uva para poder extraer su jugo posteriormente con facilidad. Esto me llevó 1 hora aproximadamente.


Luego, ayudada de un pisa patatas, exprimí las uvas en el propio cazo que las había cocido, como si se tratara de una presa. Colé la preparación por el chino, presionando bien, para no dejar una gota de zumo, (ojo solo zumo), y de nuevo a fuego bajo, una media hora mas, lo dejé reducir hasta que se caramelizó y densificó. Fijaos que no utilicé una sola gota de azúcar refinado, tan solo el propio azúcar de la uva.



El resultado esta especie de jalea, densa  con un dulzor natural extraordinario, nada empalagoso y que sirve para endulzar cualquier cosa y para tomarla tal cual. Fíjate que yo no soy dulcera, sino por el contrario, como sabéis soy chica ácida, pero los sabores dulces naturales como la miel o este del arrope, no me empalagan, al revés, mi paladar disfruta enormemente con ellos, lo que no me ocurre con muchas de las preparaciones americanas que rebosan azúcar refinado.

Vamos con el Amlou:



Tostamos las almendras en una sartén sin aceite, hasta que estén doradas y desprendan todo su aroma. Las trituramos muy finas, pero no deben molerse hasta convertirse en polvo total. Dicen que suele ser mejor hacerlo con almendras con piel.



En un bowl grande mezclamos bien el aceite de argán y la miel y añadimos las almendras molidas.


Pelamos las manzanas, las descorazonamos y las cortamos en rodajas no muy gruesas, como del canto de una moneda de 1€ o algo mas. Yo lo hice con la mandolina para que todas fueran del mismo grosor.


Las sumergimos durante 2 horas en el Amlou líquido para que maceren y adquieran los aromas y matices de esta preparación. Durante este tiempo las manzanas se reblandecerán ligeramente.


Pasado este tiempo, preparamos la tempura, tratando que nos quede una masa densa pero ligera. Las rebozamos en ella, y las freímos en aceite de girasol caliente. Sacamos sobre papel absorbente y dejamos que escurran el aceite sobrante.


Llevamos al plato que vayamos a servir, regamos con el sirope de arrope y espolvoreamos con el sésamo tostado. Absolutamente delicioso. En nuestro caso, las disfrutamos de postre, y también acompañando a un plato de carne asada, con el que disfrutamos de lo lindo.


Y con esta receta nos despedimos del reto hasta Septiembre. A ver que nos prepara Carmen para la vuelta de vacaciones. 


Consejos:

- Si no disponéis de aceite de argan os aconsejo sustituirlo por aceite de nuez, y si tampoco lo encontráis, utilizad un aceite neutro como el de girasol, nunca el de oliva, se trata de que predomine el aroma a miel y frutos secos y el aceite de oliva taparía estos aromas.

- No dejéis de añadir el sirope de arrope, es absolutamente delicioso y descubriréis con el una nueva forma de endulzar de forma natural cualquier preparación. Lleva un poco de tiempo pero se conserva perfectamente semanas en la nevera.

A disfrutar.

VIRGINIA

lunes, 27 de mayo de 2013

FRESA MUSELINA para "Tía Alia"


Como todos los últimos lunes de mes, aquí estamos con nuestra cita con el reto "Tía Alia". En esta ocasión tuve muchas dudas que receta preparar, si la dulce o la salada. El poco tiempo que he dispuesto este mes ha hecho que la balanza se decantase a favor de la receta dulce, que es rápida y sencilla, y creo que no con los problemas que nos han creado en otras ocasiones este tipo de preparaciones.

Se trata, si no he entendido mal, de una especie de crema de fresas y nata, que pasamos por el congelador, para que adquiera cierta consistencia. Una especie de biscuit de fresa.

Se prepara en un pis pas, y al menos en esta ocasión no tiene mucho misterio. Dudé tan solo en si realmente había que presentarlo congelado como un biscuit helado, o simplemente semi-congelado. Opté por la primera opción, aunque la segunda hubiera resultado muy buena y quizás mas decorativa. No obstante, según se va descongelando, va tomando una textura mas suave, que a mi me parece la ideal. De sabor como os podéis imaginar delicioso. La mezcla de nata y fresa siempre es un valor seguro.



Tan solo varié el endulzante, sustituí el almíbar con azúcar, por sirope de agave, por eso de la operación biquini. El sirope de Agave tiene un índice glucémico mucho mas bajo que el azúcar, y un poder endulzante mucho mayor. Eso si, no me preguntéis realmente cuanto puse, pues fue realmente a ojo. Cada cual que vaya probando, teniendo en cuenta que al congelar pierde dulzor. Vamos con la receta.


INGREDIENTES:

- 300 gr de Fresas limpias, sin rabito y troceadas.
- 400 ml de nata 35% para montar muy fría.
- Sirope de Agave para endulzar

PREPARACIÓN:

Trituramos las fresas, en mi caso en la Thx, hasta hacerlas puré y las pasamos por un colador o tamiz.


Añadimos el sirope de Agave al gusto y volvemos a batir. 

Montamos la nata y cuando esté bien montada, añadimos en varias veces, y con movimientos envolventes el puré de fresas.

Introducimos en una manga pastelera, y formamos pequeños montoncitos dentro de las cápsulas de magdalenas. Llevamos al congelador.

 En el momento de servir decoramos cada muselina con una fresa



Y a disfrutar. Un postre fresco, sencillo y muy resultón, con un sabor intenso a fresa.

VIRGINIA

lunes, 28 de enero de 2013

GALLETAS DE HARINA DE MAÍZ "TÍA ALIA".




Aquí estamos de nuevo con el reto mensual de Recetas Tía Alia. En este caso, como viene siendo habitual en los retos de los últimos meses, me he decantado por la propuesta dulce que nos propone Carmen. Y es que estas propuestas en repostería son todo un reto. 

En la cocina "salada", que en la receta no sean muy precisos y te hagan constar expresiones como "un puñado", "lo que admita"..., no tiene la importancia que adquiere en repostería, en donde todos los ingredientes es preciso que sean medidos al milímetro para no obtener un resultado diametralmente opuesto a lo que buscamos. O que me decís simplemente de las técnicas de incorporación, como vimos pudimos ver en la receta de las "Monadas" y que descubrimos gracias al padre de María.




Así que me he propuesto, adentrarme en estos dulces de otras épocas, desconocidos en su mayor parte para mi, en los que la influencia extranjera aun no estaba presente y nuestras abuelas no tenían a su alcance los artilugios y los libros tan bien explicados con sus fotos, que a nosotros nos convierten en "expertas reposteras-panaderas". 

Y hoy vamos con estas galletas de harina de maíz. Me ha sorprendido que los ingredientes eran prácticamente los mismos que los de las "monadas", sin embargo la forma de incorporación, (la manteca derretida) y el tipo de harina, da como resultado un dulce totalmente distinto. En este caso, la propia receta no habla de amasar, e incluso prevee cocer las galletas en moldes, dada obviamente la textura final de la masa, bastante líquida.




He optado por prepararlos en moldes y con dos tipos de harina, harina amarilla integral y harina blanca de maíz. El resultado en ambos muy rico.

Las galletas preparadas con harina amarilla integral (las grandes) tienen un sabor mas intenso a maíz, mas parecido al que estamos acostumbrados aquí en el País Vasco con los talos.


  

Las preparadas con harina blanca gallega (las pequeñas), son de sabor mas suave y textura mas fina.

En ambos casos, el resultado ha sido unas galletas ligeramente abizcochadas, para mojar en el café, mas que a unas galletas crujientes. De hecho hemos de tener en cuenta que la técnica de incorporación de ingredientes es similar a la de los muffins.




Y dicho lo cual vamos con la receta que es de lo mas sencilla y rápida.



INGREDIENTES:

- 1 1/2 cup de Harina de maíz integral o harina de maíz blanca.
- 1 cup de leche entera a temperatura ambiente.
- 2 huevos L a temperatura ambiente.
- 1 cucharada (Tbsp) de manteca de cerdo derretida.
- 1 Tsp de sal.
- 4 Tbsp de azúcar.
- 1 Tsp de gasificante.

* Medidas y conversiones




PREPARACIÓN:

Comenzamos precalentando el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.




En un bowl mediano mezclamos bien la harina, el azúcar, la sal y el gasificante.

En un bowl pequeño mezclamos los elementos líquidos, la leche, los huevos batidos, y la manteca derretida pero no caliente.




Hacemos un hueco en el centro de los elementos secos y vertemos los ingredientes líquidos. Mezclamos bien todo, con ayuda de un cuchara de palo, hasta conseguir una masa densa, pero tirando a líquida

Preparamos los moldes rociándolos con mantequilla o aceite vegetal y repartimos 1 cucharada y media de la mezcla en cada uno.




Si optamos por hacer uso de moldes de muffins pequeños, una Tsp es suficiente.

Horneamos durante 10 minutos a 180ºC para las galletas grandes y unos 8 minutos para las pequeñas.




Degustamos acompañado de un buen café o simplemente como picoteo entre horas. A mi personalmente me han gustado, porque me gusta mucho el sabor del maíz, ligeramente dulzón, pero he de reconocer que al no incorporar casi grasa, son mas secas que los muffins, y por supuesto mucho mas que mis deseados financiers. 

Se conservan unos días en caja de lata, pero van perdiendo jugosidad con el tiempo.




Hasta el mes que viene.

VIRGINIA      
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