Este mes por pormenores y contratiempos casi no llego al reto de Tía Alia. De hecho pensé que no iba a poder publicar.
Pero para compensar esos apretones, heme aquí que Carmen nos ha elegido una receta dulce, fácil y de lo mas resultona. Triturar, mezclar y hornear. Increíble trantándose de una receta de ese cuadernillo maravilloso en cuanto a repostería se refiere.
Vamos con la receta que como veis no tiene mas misterio que ajustar cantidades, tiempo y temperatura de horno.
El resultado unas pastas clásicas de almendras, crujientes por fuera, blanditas en su corazón, que gustarán a todos en la familia.
INGREDIENTES:
- 225 gr. de almendras peladas.
- 225 gr. de azúcar blanquilla.
- 5 yemas de huevo.
- 1 pizca de sal.
PREPARACIÓN:
Precalentamos el horno a 200ºC, calor arriba y abajo.
1.- Trituramos las almendras con el azúcar hasta convertirlas en polvo, pero sin que la almendra nos saque el aceite. Debe quedar una arena suelta. Yo las trituré con Thx. Añadimos la sal.
2.- Vamos añadiendo las yemas una a una y mezclando con la mano, hasta formar una pasta que aguante la forma.
3.- Forramos dos bandejas de horno con papel vegetal.
4.- Con el porcionador de helados hacemos bolitas. En mi caso utilicé dos tamaños, el pequeño y el mediano. Colocamos sobre la bandeja de horno y aplastamos con las púas de un tenedor. De esta forma les damos un look mas rústico.
5.-Horneamos unos 9 minutos para las pequeñas y unos 14 minutos para las grandes. En estas últimas bajamos la temperatura del horno a 190ºC tras los primeros 5 minutos de cocción.
6.- Extraemos del horno y dejamos 5 minutos sobre la bandeja, pues las pastas son muy blandas aun. Llevamos a una rejilla hasta su total enfriamiento.
7.- Guardamos en caja de lata, donde se conservan perfectamente durante un tiempo.
A disfrutar.
VIRGINIA.
























