"Carrot Cake", un clásico americano, y uno de los cakes mas agradecidos. Parece mentira que unas simples zanahorias ralladas, unas pocas nueces y algunas especies, añadidas a la masa de un bizcocho casi básico, puedan dar como resultado un bizcocho tan jugoso y con tanto sabor.... Estos americanos han sido siempre unos artistas customizando y mezclando fondos de nevera, pero hay que reconocer que con este pastel han acertado de pleno. Porque este cake es por supuesto americano, como todos sabéis, y sino que se lo digan a Starbucks y franquicias similares, como explotan la mezcla.
El cake es muy facilito, de hecho no habrá blog o casa que no haya preparado un carrot cake en alguna ocasión, en forma de cupcakes, de layer cake o de simple bizcocho. Eso si, cada uno con sus peculiaridades, porque este cake da para mucho juego de ingredientes. En concreto este que veis lleva, además de aceite de girasol, que lo hacen mas liviano en textura que la mantequilla, incorpora parte de los huevos en forma de claras montadas también para airearlo; especias que equilibran el dulzor del pastel; nueces y por supuesto zanahoria rallada que si bien le trasmite su dulzor, no en cambio su sabor. Por último este pastel lleva también un par de cucharadas de zumo de naranja sanguina que me quedaban por la nevera, para darle ese puntito un tanto mas ácido a la masa. El resultado me ha gustado. Por supuesto la receta en la que está basada es del Sr. Dan Lepard.
La receta era para preparar en dos moldes de 23 cm, pero yo opté por tres moldes de 18 cm, para obtener una carrot cake mas alto¡¡¡¡
INGREDIENTES: (Para 2 moldes de 23 cm o 3 moldes de 18cm)
Para el carrot cake:
- 300 gr. de harina con levadura.
- 1/4 Tsp de levadura en polvo tipo Royal.
- 1/4 Tsp de Bicarbonato Sódico.
- 1 Tsp de canela molida
- 1/2 Tsp de clavo molido.
- 1/4 Tsp de nuez moscada molida.
- 1 pizca de sal
- 4 huevos a temperatura ambiente
- 335 ml de aceite de girasol
- 450 gr. de azúcar.
- 125 gr de zanahorias ralladas.
- 140 gr. de nueces picadas groseramente.
- 2 cucharadas de Agua caliente o zumo de naranja sanguina.
Para el frosting de queso crema:
- 130 gr. de mantequilla a punto de pomada.
- 300 gr. de queso crema a punto de pomada.
- 160 gr. de azúcar glass tamizado.
PREPARACIÓN:
Precalentamos el horno a 170º-180º C (moldes de 18 cm - moldes de 23 cm), calor arriba y abajo.
Cubrimos la base de los moldes con papel de horno para prevenir que se nos pegue, y enmantecamos el resto. Reservamos.
Mezclamos la harinas, los leudantes, la sal y las especias, tamizamos y reservamos.
Rallamos las zanahorias, en mi caso finalmente con la Thx que las deja muy parejas en tamaño, unos segundos a velocidad 6 y listo. Y eso que comencé con el rallador manual, pero me cansé....y con las prisas casi me llevo la mano .
Separamos las claras de las yemas de dos de los huevos y reservamos.
En el bowl de la KA provisto del accesorio de pala, batimos el aceite y el azúcar a velocidad baja. A la misma velocidad vamos añadiendo los huevos uno a uno, y las yemas. Los batimos bien con el resto de la mezcla, que crezca ligeramente.
A continuación añadimos las zanahorias ralladas y las nueces picadas y mezclamos hasta integrar todo.
Incorporamos la mezcla de harina, leudantes y especias bien tamizada, y mezclamos de forma manual ayudados de una espátula de goma.
Añadimos ahora el agua caliente, en mi caso el zumo de naranja sanguina. Le dio un puntito fantástico.
Batimos las dos claras a punto de nieve y las incorporamos a la mezcla anterior con movimientos envolventes.
Repartimos la mezcla parejamente en los tres moldes. Los golpeamos contra la superficie para extraer el aire y al horno durante 25 minutos. Pasado ese tiempo, bajamos al temperatura del horno 150ºC y dejamos otros 10-12 minutos. Para los de 23 cm con 45 minutos a 180ºC será suficiente. En cualquier caso estarán listos si al introducir la punta de una brocheta, sale limpia.
El cocer el pastel a mas baja temperatura tiene como finalidad el que nuestros bizcochos salgan jugosos y sin demasiada costra, que no nos queden resecos, pues los queremos para preparar un layer cake.
Sacamos del horno y dejamos enfriar 10 minutos.
Preparamos el frosting de queso crema:
En el Bowl de la KA con el accesorio de pala batimos la mantequilla y la hacemos pomada. Añadimos el queso crema y batimos hasta que la mezcla resulte cremosa. En ese punto vamos incorporando en veces el azúcar glass tamizado. Si vemos que el frosting nos queda muy tieso podemos añadir un chorrito pequeño de zumo de limón e incluso una cucharadita de extracto de vainilla.
Vamos ahora con el montaje:
Colocamos uno de nuestros bizcochos sobre la base del plato en que vayamos a servir. Cubrimos con 1/3 o algo menos del frosting y extendemos bien con ayuda de una espátula metálica.
Colocamos el segundo disco de bizcocho sobre este, bien centrado, repetimos la operacion con el frosting.
Por ultimo colocamos el último disco y cubrimos de nuevo con frosting, procurando dejarlo repartido de una forma rústica pero bonita. Espolvoreamos unas pocas nueces tostadas en la sartén y picadas y listo para servir.
Es un pastel húmedo, jugoso y especiado, que se desmiga facilmente, debido a los pequeños tropiezos de zanahoria rallada y a las nueces.
A mi hija le gusta mas sin el frosting. Yo personalmente creo que le da un puntito muy especial, pero tan solo lo serviría con el frosting para ocasiones especiales, porque este pastel está muy, pero que muy rico por si solo, para tener en la despensa y poder disfrutar de él en la merienda.
Además como la grasa que incorpora es aceite en lugar de mantequilla, se conserva muy bien hasta 7 días en frío.Tan solo sacarlo un poquito antes para que se atempere.
Consejos:
- Este pastel está mas rico al día siguiente, los sabores se asientan y resulta maravilloso.
VIRGINIA



















