Sweet & Sour: Dulce
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jueves, 24 de abril de 2014

TARTA "SYMPHONIE" DE MOUSSE DE QUESO, FRESAS Y STREUSSEL DE ALMENDRA.


Primavera, tiempo de fresas...y en este blog como cada año hay una propuesta especial dedicada a esta fruta, en este caso en forma de tarta.

La tarta que hoy os traigo es una receta inspirada en la tarta "Symphonie" de Pierre Hermé, de ahí el nombre, y basada en distintas recetas del ilustre pastelero francés que por si solas pueden constituir un postre o preparación exquisitas. 

La receta de esta preciosidad sin embargo, es obra de Pepinho, gallego para mas señas y autor de un fantástico blog, i-recetas, que descubrí  hace ya bastantes años, cuando me comencé a adentrar en este mundo virtual de la repostería. Dudo mucho que no lo conozcáis, es una autentica virgería en cuestión de tartas y dulces, pero para los que aun no lo habéis descubierto ya estáis tardado. La receta de hoy tienes pocas modificaciones respecto a la de "pepinho", y no son sino fruto de la experiencia de varios años preparándola y de nuestro gusto propio.

Es una tarta fresquita y suave, para deleitarnos en estos días de calor que en breve es de esperar, están por llegar. Y os puedo decir que la combinación de sabores es de las mejores que he disfrutado, de hecho desde que hace unos años la empecé a preparar no falla ninguna primavera. 

En cuanto a la presentación como veis es también espectacular, si además la decoráis con una banda bonita, ya ni os cuento. Si queréis disfrutarla con un corte mas limpio que el de las fotos, no sacarla antes de 10 minutos de la nevera, o la mousse quedará blanda para el corte. Nada que afecte al sabor ni calidad de final de la tarta, al contrario... pero personalmente me gusta que el corte quede mas limpio al servir.


La tarta es delicada y elegante al paladar, con una mousse de queso espectacular y un relleno de fresas que enamora, el punto, que os aseguro no puede faltar lo pone el streussel de almendra, que con su punto mas crunchy te lleva al cielo en cada bocado. No se os ocurra prescindir de él. La base un bizcocho de claras y almendras con azúcar moreno, y en el lateral, sujetando el invento, una genovesa de almendras con una pizca de mantequilla. Para mi gusto lo mejor, la mousse de queso y el streussel de almendras.

Yo en este caso la he acompañado de un coulis de fresas que si queréis añadir mas sabor a esta fruta para contrastar con la mousse de queso, está de miedo.

Eso si, para elaborar esta tarta comprad buenas fresas, mejor que fresones, que estén maduras pero enteras y sin golpes, y que tengan sabor. Que no tengan nada de blanco en la base, porque de lo contrario perderéis parte del encanto de esta maravilla de tarta. Hoy en día el mercado está plagado de fresones insípidos, recolectados verdes y con textura acorchada, huid de ellos como de la peste. La diferencia de precio no es grande.

La tarta asusta, es cierto, pero lo que os digo siempre, leed bien la receta de principio a fin antes de cualquier cosa y organizaros los tiempos. Será fácil os lo aseguro..

Tened en cuenta que podéis preparar el mismo día los dos bizcochos, la mousse y el streussel, y montarla, pero deberéis tener preparada y congelada ya la gelatina de fresas para ese momento. La tarta entonces una vez montada, sin decorar y sin añadir el streussel debe ir al congelador. Al día siguiente sacarla unos 20 minutos antes de servirla y la decoráis con las fresas y el streussel. Listo. 

Vamos con la receta:


INGREDIENTES:

Para el Bizcocho Gioconda (lateral)

- 80 gr. de almendra en polvo.
- 80 gr. de azúcar glass
- 2 Huevos grandes a temperatura ambiente.
- 18 gr. de mantequilla a punto pomada.
- 2 claras grandes a temperatura ambiente.
- 12 gr. de azúcar.
- 24 gr. de harina todo uso tamizada.

Bizcocho de almendra (Base):

- 15 gr. de crocanti de almendra tostada.
- 67 gr. de almendra molida. 
- 50 gr de azúcar glass.
-18 gr. de harina de repostería.
- 2 claras grandes a temperatura ambiente.
- 34 gr. de azúcar moreno.

Compota de fresas:

- 200 gr. de fresas.(De lo que extraemos 120 gr. de fresas escalfadas y 50 gr. de jugo de fresas resultante)
- 20 gr. de azúcar.
- 1 hoja y media de gelatina (3 g.)
- 4 gr. de zumo de limón.
- 10 gr. de azúcar.
- 60 gr. de puré de fresas.

* Para realizar esta compota necesitaremos en total unos 300 gr. de fresas.

Mousse de queso:

- 3 yemas de huevo grandes a temperatura ambiente.
- 35 gr. de agua.
- 110 gr. de azúcar. 
- 350 gr. de queso crema.
- 3 hojas de gelatina (8 gr.).
- 400 ml de nata 35% m.g.
- 20 gr. de azúcar glass.
- 3 hojas de gelatina.
- Ralladura de medio limón.

Streussel de Almendra:

- 50 gr. de mantequilla muy fría.
- 50 gr. de azúcar.
- 50 gr. de almendra molida.
- 50 gr. de harina de repostería.
- Una pizca de sal.

Unas 12 fresas para la decoración final.

PREPARACIÓN:

El día anterior 

Preparamos la compota de fresas, ya que debe estar congelada para incorporarla con mas facilidad a la tarta:


Ponemos en un cuenco mediano la baño maría, 200 gr. de fresas troceadas en dos o si son muy grandes en cuatro, junto con 20 gr de azúcar. Escalfamos las fresas durante 40 minutos para que se reblandezcan.

Ponemos a escurrir las fresas escalfadas sobre un bowl para separar las fresas del jugo que hayan soltado. Dejamos entibiar y reservamos.

Cuando las fresas se hayan entibiado un poco, ponemos las hojas de gelatina a hidratar en agua fría

Trituramos a parte 60 gr. de fresas y le añadimos el azúcar restante (10 gr.) el jugo de limón y 120 gr. de las fresas escalfadas y 50 gr del jugo resultante.

Añadimos la gelatina hidratada y mezclamos bien para deshacer cualquier grumo.

Llevamos a un molde de 16 cm cubierto con papel de hornear, cubrimos la preparación y congelamos.


El día de la preparación

Comenzamos con la elaboración de la plancha de bizcocho gioconda para el lateral de la tarta:


Precalentamos el horno a 230ºC calor arriba y abajo.

En un bowl mezclamos la almendra en polvo con los 80 gr. de azúcar y un huevo y montamos con las varillas o con el accesorio de globo de la KA durante unos 8 minutos. Añadimos el otro huevo y seguimos montando otros 10 minutos. Por ultimo añadimos la mantequilla en pomada y volvemos a batir bien hasta que esté totalmente incorporada. Reservamos

En un bowl a parte montamos las claras de huevo con las varillas o con el accesorio de globo de la KA. Cuando estén a medio montar añadimos con el motor en marcha y en forma de lluvia los 12 gr. de azúcar. Seguimos montando hasta que estén montadas pero suaves, no secas y duras, pues de lo contrario nos será mas difícil mezclar.

Con movimientos envolventes mezclamos la primera preparación con las claras montadas. 

Por ultimo añadimos la harina en forma de lluvia y mezclamos nuevamente con movimientos envolventes.

Repartimos sobre una bandeja de unos 33 x 23 cm forrada con silpat o papel de hornear. Este tamaño es ideal para esta cantidad de preparación y para obtener una plancha de bizcocho del grosor que veis en la tarta. Horneamos durante unos 8 minutos, hasta que tenga un pequeño color y esté cocido..

Dejamos enfriar sobre la bandeja y cuando esté frío despegamos con mucho cuidado, pues se rompe facilmente. Cortamos dos tiras de 8 cm de alto por unos 30-31 cm de largo.



 A continuación preparamos el bizcocho de almendras para la base:



Una vez horneado nuestra plancha de bizcocho gioconda, bajamos la temperatura del horno a 180ºC.

En un bowl mezclamos la almendra molida, el azúcar glass y la harina de repostería tamizada. Reservamos.

En otro bowl mediano montamos las claras a punto de nieve. Cuando estén a medio montar vamos añadiendo el azúcar moreno en forma de lluvia y con el motor en marcha, hasta que queden firmes.

Añadimos la mezcla de harina, almendras y azúcar y mezclamos con movimientos envolventes con una espátula.

Forramos la base de un molde de 19-20 cm, repartimos la mitad de las almendras crocanti y volcamos la preparación, añadimos el resto de almendras troceadas. Horneamos a media altura durante unos 25 minutos o hasta que el bizcocho esté tostado y al introducir una aguja en el centro salga limpia.

Sacamos, dejamos enfriar sobre una rejilla y desmoldamos.

Como el bizcocho que precisaremos será de 18 cm de diámetro, con un aro de esa medida lo recortamos y reservamos.


Vamos con la mousse de queso:


Esta mousse de queso vamos a prepararla realizando un sabayon, que no es sino montar las yemas con un almíbar como si se tratara de un merengue italiano. Podéis prescindir del sabayón pero os aseguro que le da mucho cuerpo a la mousse y una textura increíble.

Calentamos 110 gr. de azúcar y los 35 gr. de agua a fuego fuerte hasta que el almíbar resultante alcance los 121ºC.

Momentos antes de el almíbar alcance esta temperatura comenzamos a montar las yemas de huevo con las varillas, en un recipiente no mediano y con un fondo no muy ancho. Esto ayuda mucho al montaje.

Cuando el almíbar haya alcanzado esta temperatura vamos vertiéndolo en forma de hilo sobre nuestras yemas medio montadas pero sin dejar de batir a velocidad alta.

Una vez incorporado todo el almíbar seguimos batiendo a velocidad alta hasta que la mezcla esté totalmente fría, densa y tenga punto de letra, es decir que puedan marcarse bien las formas que hagamos.




Ponemos entonces a hidratar las hojas de gelatina en agua fría.

Calentamos una pequeña cantidad de queso crema en el micro y batimos bien el resto con las varillas para deshacerlo.

Mezclamos las hojas de gelatina hidratadas y escurridas con el queso crema calentado y batimos bien para deshacer la gelatina. Mezclamos con el resto de queso crema, la ralladura de limón, los 20 gr de azúcar glass. Batimos con las varillas.

Montamos la nata que deberá estar bien fría.

Añadimos el sabayon a esta preparación con movimientos envolventes y a continuación la nata montada.

Vamos ahora con el montaje:


Colocamos nuestro aro de 20 cm de diámetro, en mi caso un aro extensible, pero os sirve el aro de un molde de 20 cm desmoldable.

Colocamos en la base el bizcocho de almendras, dejando en los laterales un espacio para colocar nuestras planchas de bizcocho gioconda. Ojo es importante que bajo la base del bizcocho coloquéis un papel de horno o similar, que os permitirá trasladar la tarta al congelador sin ocupar espacio y el día que la vayáis a disfrutar, trasladarlo sin mayores problemas a la fuente de servir.

Una vez tenemos nuestra base bien colocada, situamos las planchas de bizcocho gioconda alrededor de la base de bizcocho de almendras, fijándolas bien en los huecos que hemos dejado a tal fin. En mi caso son dos tiras de 8 cm de altura. Fijar bien los encuentros entre placa y placa.

Cubrimos con la mitad de la mousse de queso, colocamos la plancha de gelatina de fresas congelada y sobre ella el resto de mousse. Alisamos bien la superficie, cubrimos con film y al congelador hasta el día siguiente.

Vamos ahora con el streussel de almendra, imprescindible para mi gusto: 




Mezclamos todos los ingredientes y los cortamos con dos cuchillos o con un estribo, o incluso con la Thx, obteniendo unas migas.

Llevamos al congelador unos 20 minutos para que se enfríen.

Precalentamos el horno a 170ºC calor arriba y abajo.

Extendemos el streussel sobre una hoja de papel sulfurizado y horneamos hasta que esté doradito.

Dejamos enfriar y deshacemos en trocitos pequeños. Listo y delicioso.


El día que vayais a servir 

Sacáis la tarta del congelador unos 20 minutos antes. La colocáis sobre la fuente de servir, con mucho cuidado y ayudados del papel sulfurizado que retiraremos delicadamente. Retiramos el aro de emplatar.


Decoramos con las fresas y con el streussel de almendra. Lo dicho una tarta delicada y fresca que si os animáis a preparar será de las mejores que habréis disfrutado.


A disfrutar.

VIRGINIA.

lunes, 11 de noviembre de 2013

PASTELITOS TARRACONENSES DE ALGARROBA CON CIRUELAS AL ARMAGNAC Y AVELLANAS.


¿Habeis probado en alguna ocasión la harina de algarroba? Pues si la respuesta es no, es el momento de lanzaros, aquí os dejo esta propuesta para que os animeis con ella.

Sabéis que me encanta experimentar con distintos productos y en concreto ya tenía ganas de dedicarle una publicación a la algarroba. Se trata de una vaina de color castaño claro de entre 8 y 5 cm que es el fruto del algarrobo. Contiene una pulpa gomosa de sabor dulce y agradable que rodea las semillas.

Las vainas son comestibles, y fueron muy utilizadas en periodos de escasez, en España especialmente durante la Guerra Civil. Hoy en día se utilizan como forraje y en la industria farmaceutica.

Las semillas de algarroba son muy ricas en mucílagos y se utilizan como antiinflamatorio tanto a nivel digestivo como respiratorio.

Es un alimento energético, con alto contenido en azúcares, un 50% de azúcar natural, un 10% de proteínas, así como minerales como calcio, hierro y fósforo. Tiene un color marrón oscuro, que se torna casi en negro al humedecerse. El primer aroma que  te llega es a tostado y a regaliz. El sabor es tambien un sabor a tostado pero un tanto aspero, con personalidad. ¿Es rica? Para mi gusto es distinta, nada a lo que estemos acostumbrados en nuestros paladares, pero si es rica, sobre todo si somos capaces de ver un pastelillo preparado con esta harina y no recrear en nuestro paladar el sabor del chocolate, para finalmente encontrarnos con un sabor absolutamente distinto.

Hoy en día la algarroba ha sido reconocida como "alimento natural" y suele usarse molida, en forma de harina, como sustituto del chocolate y del cacao, aunque en mi humilde opinión no se le parece tanto.

Existen dos variedades, la blanca que se da en sudameria y la negra que es la que nos importa hoy, y que se cultiva en nuestro país entre otros.

Como curiosidad os contaré que las semillas son de un tamaño y peso tan uniforme que fueron el patrón original del quilate, la unidad de peso utilizada en joyería fina.

En España se produce entre otras zonas en Cataluña y desde allí, en concreto, desde Tarragona, me traje la harina que me ha servido para preparar este bizcocho que está de morirse. Fue un regalo de mi amiga Nani, de quien ya os hablé aquí. Es un encanto de persona, y las palabras se quedan cortas para definirla, pero su blog "La cuina violeta" os contará un poco mas de ella.


Vamos con el bizcocho, es un bizcocho de otoño, o casi de invierno, por los ingredientes que utiliza. Es húmedo y muy jugoso y a pesar de lo que podais pensar, no lleva nada de cacao ni chocolate, solo harina de algarroba, aunque os pongo la opción de añadir una cucharada de cacao para suavizar. 

Va enriquecido con unas ciruelas pasas al Armagnac, que solas son un escandalo, y que le conceden no solo la humedad, sino el sabor a fiesta. Una vez probada la harina de algarroba consideré que estos sabores le iría que ni pintado, y no me equivoque.


Le he añadido  unas avellanas tambien tarraconenses, que son de las mejores que he probado yo en mucho tiempo. Y es que esa tierra, si señor es rica¡¡¡¡ Rica y bella.  

Así que ahora ya sabeís por qué estos bizcochos tienen gentilicio.


Estos pastelillos se pueden tomar solos con el café y están de vicio, pero he querido vestirlos un poco para que os sirvan de postre especial y los he rellenado con crema de mantequilla enriquecida con yemas. No es el clásico buttercream, es mucho mas delicado. Lo dicho espectaculares. Eso si, como casi todos los bizcochos sus sabores y texturas están mucho mejor pasadas las primeras 24 horas, incluso al segundo día.

Se me olvidaba, aunque esta harina ha venido desde Tarragona, no quería dejar de dar las gracias a mi amiga Teresa, que desde Mallorca fue quien me abrió los ojos con el uso de esta harina y hasta ahora no había tenido la oportunidad de darle las gracias públicamente.


Vamos con la receta:


INGREDIENTES: (Para 6 bizcochitos y 4 mini bundt-cakes)

Para los Bizcochitos:

- 110 gr de harina de algarroba.(1 cup)
- 115 gr  de harina blanca.(1 cup)
- 2 cucharadas de polvos de hornear
- 200 gr. de Ciruelas Pasas al Armagnac
- 120 gr. de avellanas tostadas, peladas y convertidas en polvo. (1 cup)
- 1 taza del liquido de las ciruelas al Armagnac.
- 113 gr. de mantequilla
- 1 Cucharada de cacao (opcional)*
- 1 Cucharadita de canela en polvo
- 100 gr de  azucar moreno.
- 1 Yogurt Bio.

Ciruelas al Armagnac:

- 500 g de ciruelas pasas secas
- 200 g de azúcar
- ¼ de litro de agua
- ½ litro de Armagnac
- 1 limón
- 1 vaina de vainilla.


Crema de Mantequilla: (Sobrará)

- 50 gr. de agua.
- 175 gr. de azucar.
- 1/2 Cucharadita de azucar avainillado o extracto de vainilla.
- 3 yemas de huevo.
- 1 pellizo de sal.
- 200 gr. de mantequilla. 


PREPARACIÓN:


Preparamos con unos días de antelación nuestras Ciruelas al Armagnac.




Para ello fundimos  el azúcar con agua a fuego lento. Añadimos la piel del limón, una cucharadita de su jugo y la vaina de vainilla partida en dos y extraidas las semillas. Dejamos que cueza hasta el punto de bola blanda (112ºC).

Vertemos el almíbar sobre las ciruelas, cubrimos con un trapo y dejamos macerar toda la noche.Durante este tiempo las ciruelas se hidratarán y se empaparán del sabor del sirope.

A la mañana siguiente  mezclamos el almibar con el Armagnac y  retiramos el limón y la vainilla. Llevamos las ciruelas en un par de tarros esterilizados y secos. Vertemos la mezcla de almíbar y Armagnac sobre las ciruelas.

Cerramos herméticamente y dejamos reposar al menos 1 mes antes de consumir. 


Vamos con los bizcochitos:




Precalentamos el horno a 190ºC, calor arriba y abajo. Y engrasamos y enhariamos bien nuestros moldes con harina de algarroba. No queremos unos bizcochitos con una película blanquecina.

En un bowl mezclamos la mantequilla con el azúcar y lo batimos hasta que quede una crema aireada, añadimos las ciruelas trituradas y volvemos a mezclar. Añadimos las avellanas en polvo y repetimos la operación. Por último añadimos el yogurt mezclandolo de la misma manera. Yo utilicé mi KA y el accesorio de pala a velocidad 1-2, pero la batidora normal con sus varillas os sirve igual. En este paso es importante que nos resulte una crema esponjosa, pues este aire dará a nuestros bizcochitos una textura un tanto liviana.

En otro bowl mezclamos las harinas, la canela, los polvos de hornear y el cacao si se utiliza. Lo tamizamos todo y lo reservamos.

Ahora vamos alternando 1/3 de la mezla de harinas y 1/3 de la mezcla líquida del jarabe de las ciruelas, mezclando bien tras cada incorporación  hasta finalizar nuestros ingredientes.

Quedaré una mezcla densa, que pensareis ¡ que es esto! si parece engrudo. No os asusteis, en el horno aligera de una forma tal que os sorprenderá. Eso si, no crecen muchisimo.


Rellenamos nuestros moldes algo mas de 3/4 y al horno unos 20 minutos a media altura. Para comprobar si están cocinados, ya sabeis, la prueba del palillo, debe de salir límpio.

Cuando estén cocidos, dejamos enfriar dentro del molde sobre una rejilla 10 minutos y entonces volteamos para extraer. Dejamos enfriar totalmente. Una vez completamente fríos llevamos a una caja de lata hermética hasta el día siguiente.

Preparamos la crema de mantequilla:



Yo lo preparo con Thx, me parece lo mas sencillo y se que no se corta¡¡¡¡

Ponemos el azúcar, el azucar avainillado y el agua en el vaso y programamos 6 minutos velocidad 2, temperatura 100ºC.

Añadimos las yemas y la sal y programamos 3 minutos, temperatura100ºC, velocidad 4. Lo llevamos a un recipiente y lo dejamos enfríar totalmente en el frigorífico.

Lavamos y secamos bien el vaso, colocamos la mariposa e incorporamos la mantequilla a temperatura ambiente, batimos a velocidad 2 hasta obtener una textura cremosa.

Ahora poco a poco y a velocidad 2, por el vocal sin parar el motor vamos añadiendo la crema de yemas fría, hasta obtener una mezcla homogéna y con textura bien cremosa. Listo.

Abrimos nuestros pastelillos por la mitad y extendemos una capa generosa de la crema. Espolvoreamos con azucar glass y listo. 


Visualmente se asemejan a los conocidos phoskitos, pero curiosamente sin chocolate y con un punto de Armagnac estupendo, para mi gusto especiales, para paladares adultos y dispuestos a probar nuevos sabores. Eso si, si vuestros hijos esperan los clásicos phoskitos, estos no son vuestros pastelitos.

A disfrutar.

VIRGINIA

miércoles, 23 de octubre de 2013

COUS-COUS DE CHOCOLATE NEGRO Y SALSA DE CARAMELO DE FRAMBUESAS.



¿Os gusta la mezcla de chocolate y frambuesas? No tengo ninguna duda que es un mezcla que siempre triunfa. Pues en este caso os traigo esta mezcla de sabores pero no en un bizcocho, ni en bollería, sino en con un sencillo cous-cous de base. La receta es básicamente una del nuevo libro de Trish Deseine "Mas pasión por el chocolate".

Eso si, este postre es para los muy chocolateros, ya que el paladar se inunda con el sabor del chocolate, solo contrarrestado por el sabor ácido e intenso de las frambuesas al caramelo. Para mi gusto ese punto ácido lo mejor, junto a la textura del cous-cous, que viene a recordar la de un arroz con leche, en este caso un cous-cous con chocolate.

Este postre lo preparé con el chocolate Nestle postres intenso, obsequio de Nestle en el encuentro de Tarragona.

Vamos con la receta que es sencilla y rápida y sirve para agasajar con un postre perfecto a esos invitados chocolateros que en ocasiones se sientan a nuestra mesa, aunque a la vista no os resulte lo suficientemente atractivo. También sirve para quitarnos el mono de chocolate que en ocasiones nos asalta cuando estamos en casa y no tenemos nada dulce preparado a mano. 



INGREDIENTES: (Para 4-6 raciones)

- 100 gr de cous-cous.
- 175 gr. de chocolate 70% Nestle Postres Intenso.
- 1 nuéz de mantequilla.
- 1 pizca de sal.
- 2 C/S de azúcar.
- 200 gr. de frambuesas.
- 4 terrones de azúcar.
- Agua.


PREPARACIÓN:

Preparamos un caramelo con los 4 terrones embebidos ligeramente en agua, en un cazo alto. Cuando tengamos nuestro caramelo añadimos fuera del fuego 2/3 de las frambuesas y removemos. Las frambuesas de esta forma se cocinan con el calor residual y el jugo que sueltan se mezcla con el caramelo. Es una mezcla impresionantemente deliciosa. Ojo si se te forman grumos, vuelve el cazo al fuego.

Devolvemos la cacelora al fuego y cocinamos brevemente a fuego suave. Tamizamos la mezcla para retirar las semillas y reservamos el jugo. Añadimos el resto de las frambuesas a esta mezcla, revolviendo sin cesar, de forma que se pochen, pero hasta cierto punto conserven textura.

Preparamos el cous-cous según las indicaciones del envase.

Cuando el cous-cous esté inflado y pegajoso, añadimos el chocolate troceado y mezclamos bien para que se derrita y cubrir los granos de cous-cous. Añadimos entonces la pizca de sal y la mantequilla a punto de pomada y revolvemos hasta que se haya integrado. Ahora añadimos las dos cucharadas de azúcar y volvemos a mezclar.

Retiramos del fuego y dejamos que la preparación se entibie de forma que pueda mantener algo la forma.

Servimos un par de cucharadas de cous-cous, en el fondo de unos cuencos hondos que ayuden a mantener un poco la forma de cous-cous, y en el centro añadimos un par de cucharaditas de la salsa de frambuesas al caramelo. Trish nos dice que preparemos un volcán y añadamos la salsa de frambuesas en el centro, pero sinceramente, el volcán no dura en exceso, al menos en mi caso.


Eso si, está deliciosamente chocolateada y el punto ácido de las frambuesas es el contraste ideal, tanto en sabor como en color.

Consejos:

- Este postre no se conserva igual una vez que ha solidificado, por eso recomiendo hacer la cantidad necesaria nada mas. Eso si, una vez preparado, dura varias horas a medida que el chocolate va solidificándose.

- Si no tenéis a mano frambuesas y os apetece preparar este postre, una buena opción para mi gusto son otras frutas ácida que son fáciles de encontrar en nuestra despensa, como ciruelas, albaricoques, o incluso fruta de la pasión, aunque esta últimas de seguro habrá que salir a comprarla. Tan solo tomar la precaución de trocear esta fruta antes de incorporarla al caramelo, o simplemente de pocharla previamente un poco en una sartén con algo de mantequilla.

- La mantequilla que añadimos es para darle mas brillo a la preparación y el toque de sal para potenciar el sabor del chocolate.

VIRGINIA.
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