¿Os gustaría la receta de unos pastelitos deliciosos para presentación
de un final de comida que te harán quedar como diría Nigella, como una diosa de
la cocina?
Pues no peneis, aquí rauda y veloz os presento la receta.
Estan formados por una base de masa quebrada de avellanas y sobre ella una especie de pasta sable de avellanas que sustituiría al bizcocho tradicional, pero que es mucho mas delicado, y se funde en la boca a cada bocado. Esta pasta sable de avellanas, cuando se cuece en el horno, crece y envuelve la pieza de fruta, en este caso la manzana, como si de un tesoro escondido se tratara, así que nos deja una presentación muy especial.
En cuanto a sabores, las avellanas le otorgan mucha personalidad. Y la mezcla de frutas, manzana entera y albaricoques en puré, le dan ese puntito, que rompe el dulzor de la masa. Si además lo acompañas de una bola de helado de vainilla……En fin una delicia.
Pues no peneis, aquí rauda y veloz os presento la receta.
Estan formados por una base de masa quebrada de avellanas y sobre ella una especie de pasta sable de avellanas que sustituiría al bizcocho tradicional, pero que es mucho mas delicado, y se funde en la boca a cada bocado. Esta pasta sable de avellanas, cuando se cuece en el horno, crece y envuelve la pieza de fruta, en este caso la manzana, como si de un tesoro escondido se tratara, así que nos deja una presentación muy especial.
En cuanto a sabores, las avellanas le otorgan mucha personalidad. Y la mezcla de frutas, manzana entera y albaricoques en puré, le dan ese puntito, que rompe el dulzor de la masa. Si además lo acompañas de una bola de helado de vainilla……En fin una delicia.
Tienen de bueno, que a
pesar de lo que pueda parecer, se hacen rapidito, solo tienes que organizarte
bien los pasos. Además, se pueden preparar la tarde
anterior, con lo cual no te quitará tiempo para dedicarte al resto de platos, y sobre todo no te supondrá ningun estres añadido.
Una ultima cuestión, en la salsa
puedes sustituir los albaricoques por cualquier otra fruta (ciruelas, cerezas…)
yo utilicé albaricoques, porque me quedaban de los congelo en temporada, pero puedes utilizar cualquier otra, con la salvedad de que es conveniente que la fruta que utilices tenga un punto de acidez, o al menos no sea demasiado dulce,
para así potenciar la mezcla de sabores. Ya sabeis "sweet and sour".
Asi que sin mas vamos con la receta.
Asi que sin mas vamos con la receta.
INGREDIENTES
( para 4 aros de emplatar de
unos 8 cm):
Masa quebrada de avellanas:
- 50 gr de harina.
- 10 gr de avellanas finamente molidas.
- 40 gr de azúcar
- Una pizca de sal
- 30 gr de mantequilla muy fría cortada en cubitos.
Pasta sable de avellanas:
- 50 gr de mantequilla blanda
- 70 gr de avellanas finamente
molidas
- 60 gr de azúcar glass
- 2 claras de huevo tamaño L
- 20 gr de azúcar
- 20 gr de harina
- Mantequilla para los moldes
Para las Manzanas:
-2 manzanas medianas-pequeñas tipo
reineta
- 2 cucharas soperas de azúcar
moreno
Para la salsa de albaricoques:
- 80 gr de puré de albaricoques (*).
- 2 yemas de huevo
- 30 gr de azúcar
- El zumo de 1 limón
Para el puré de albaricoques (*):
- 100 gr. de albaricoques frescos o congelados.
- 33 gr. de azucar.
PREPARACION:
Como primer paso preparamos el puré de albaricoques. Para ello blanqueamos los albaricoques en agua caliente y los pelamos. (Si dispones de albaricoques congelados como me paso a mi, puedes triturarlos directamente. Trituramos en la thermomix o batidora junto con 1/3 del peso de los albaricoques en azúcar y reservamos.
Para el puré de albaricoques (*):
- 100 gr. de albaricoques frescos o congelados.
- 33 gr. de azucar.
Como primer paso preparamos el puré de albaricoques. Para ello blanqueamos los albaricoques en agua caliente y los pelamos. (Si dispones de albaricoques congelados como me paso a mi, puedes triturarlos directamente. Trituramos en la thermomix o batidora junto con 1/3 del peso de los albaricoques en azúcar y reservamos.
Trituramos todas las avellanas muy
finamente, y separamos las que necesitamos para la masa quebrada y las que necesitamos para la pasta sable. Reservamos.
Para la masa quebrada, mezclamos la harina, las avellanas, el azúcar, la sal y la mantequilla con la punta de los dedos. Trabajarlo
lo menos posible y si hiciera falta para ligar, añadir un poquito, pero muy
poquito, de agua helada. Envolver en papel film y llevamos a la nevera unos
15-20 minutos.
Precalentamos el horno a 180ºC.
Sacamos la masa del frigorífico y
la extendemos con el rodillo bien enharinado de un grosor de unos 3 mm, sobre una superficie enharinada
(esta masa es mas pegajosa que la tradicional), hasta que podamos sacar 4 círculos
del tamaño de nuestros moldes, o como en mi caso, aros de emplatar.
Esta masa es más quebradiza y blanda que la tradicional por el añadido de las avellanas molidas, así que hay que tener cuidado a la hora de dar estirarla y trasladarla a la bandeja de horno. Es mejor recortarla sobre la propia bandeja que va a ir al horno, o hacer uso de una pala de galletas ancha para su traslado.
Introducimos en el horno previamente precalentado hacia el centro, y horneamos unos 10-15 minutos, hasta que veamos que están hechos y comienzan a dorarse.
Esta masa es más quebradiza y blanda que la tradicional por el añadido de las avellanas molidas, así que hay que tener cuidado a la hora de dar estirarla y trasladarla a la bandeja de horno. Es mejor recortarla sobre la propia bandeja que va a ir al horno, o hacer uso de una pala de galletas ancha para su traslado.
Introducimos en el horno previamente precalentado hacia el centro, y horneamos unos 10-15 minutos, hasta que veamos que están hechos y comienzan a dorarse.
Entretanto preparamos la pasta
sable.
Batimos con el accesorio de pala de la batidora la mantequilla blanda hasta que este cremosa. Añadimos el azúcar glass y las avellanas molidas y seguimos batiendo hasta que toda la mezcla este bien homogénea y cremosa.
En otro bowl bien limpio, con el accesorio de globo, montamos las claras con una pizca de sal. Cuando ya estén bien espumosas y comiencen a formar picos muy suaves, añadimos poco a poco el azúcar, hasta que este bien disuelto y al dar la vuelta al bowl no se nos caigan las claras montadas.
No montar en exceso, pues ahora las mezclaremos en 2 veces de forma envolvente con nuestra masa de mantequilla y avellanas, y si estuvieran muy duras seria mucho mas difícil, y no nos permitiría obtener una mezcla homogénea.
Llevamos a una manga pastelera, pues nos será mucho mas fácil rellenar luego los aros de emplatar.
Batimos con el accesorio de pala de la batidora la mantequilla blanda hasta que este cremosa. Añadimos el azúcar glass y las avellanas molidas y seguimos batiendo hasta que toda la mezcla este bien homogénea y cremosa.
En otro bowl bien limpio, con el accesorio de globo, montamos las claras con una pizca de sal. Cuando ya estén bien espumosas y comiencen a formar picos muy suaves, añadimos poco a poco el azúcar, hasta que este bien disuelto y al dar la vuelta al bowl no se nos caigan las claras montadas.
No montar en exceso, pues ahora las mezclaremos en 2 veces de forma envolvente con nuestra masa de mantequilla y avellanas, y si estuvieran muy duras seria mucho mas difícil, y no nos permitiría obtener una mezcla homogénea.
Llevamos a una manga pastelera, pues nos será mucho mas fácil rellenar luego los aros de emplatar.
Sobre nuestras bases de masa
quebrada recién sacadas del horno, colocamos nuestros aros previamente bien
enmantequillados. Y rellenamos hasta no mas de 1/3, con la pasta sable que
tenemos reservada en la manga pastelera. Cuidado al rellenar, que por efecto de
las claras montadas sube mucho la masa en el horno.
Colocamos sobre cada uno, una ½
de manzana a la que previamente habremos retirado la piel y el corazón y habremos
hechos varios cortes longitudinales, como los que se pueden apreciar en las fotos.
Espolvoreamos sobre nuestras mitades de manzana un poco de azúcar moreno.
Llevamos a horno previamente calentado a 160ºC, unos 25-30 minutos, dependiendo de cada horno. Debe estar la masa cuajada al sacarlo, para ello comprobar con una aguja.
Espolvoreamos sobre nuestras mitades de manzana un poco de azúcar moreno.
Llevamos a horno previamente calentado a 160ºC, unos 25-30 minutos, dependiendo de cada horno. Debe estar la masa cuajada al sacarlo, para ello comprobar con una aguja.
Mientras tenemos nuestros
pastelitos en el horno preparamos la salsa caliente de albaricoques.
En un recipiente al baño maría batimos el puré de albaricoques, las dos yemas de huevo, el azúcar y el zumo de limón hasta ligar la salsa y listo.
Si los pastelitos los vas reservar para el día siguiente, puedes dejar este paso para justo antes de servirlos o simplemente preparar la salsa y llevar en el frigorífico hasta el día siguiente, dándole un pequeño calentamiento al baño maría antes de servir.
En un recipiente al baño maría batimos el puré de albaricoques, las dos yemas de huevo, el azúcar y el zumo de limón hasta ligar la salsa y listo.
Si los pastelitos los vas reservar para el día siguiente, puedes dejar este paso para justo antes de servirlos o simplemente preparar la salsa y llevar en el frigorífico hasta el día siguiente, dándole un pequeño calentamiento al baño maría antes de servir.
A la hora de servir, repartimos
la salsa caliente de albaricoques sobre cada pastelito y si queremos
acompañamos de una bola de helado.
Es un postre delicioso por la mezcla de sabores y texturas, que tiene una presentacion muy especial y lo dicho, dejará a vuestros invitados con la boca abierta.
Consejos:
-Estirar la masa quebrada de avellanas, siempre en el mismo sentido para que luego no encoja, esto es, cada vez que pasemos el rodillo procederemos a levantarla y la daremos un 1/4 de vuelta y seguiremos estirando, así evitaremos que luego la masa encoja al hornearse.
Tambien debemos enharinar bien el rodillo y la superficie donde la vayamos a estirar o bien estirarla colocando la masa entre dos bolsas de congelacion o papeles film. Como os decía, esta masa es mas blanda y quebradiza que la masa quebrada tradicional
A disfrutar.
VIRGINIA
Es un postre delicioso por la mezcla de sabores y texturas, que tiene una presentacion muy especial y lo dicho, dejará a vuestros invitados con la boca abierta.
Consejos:
-Estirar la masa quebrada de avellanas, siempre en el mismo sentido para que luego no encoja, esto es, cada vez que pasemos el rodillo procederemos a levantarla y la daremos un 1/4 de vuelta y seguiremos estirando, así evitaremos que luego la masa encoja al hornearse.
Tambien debemos enharinar bien el rodillo y la superficie donde la vayamos a estirar o bien estirarla colocando la masa entre dos bolsas de congelacion o papeles film. Como os decía, esta masa es mas blanda y quebradiza que la masa quebrada tradicional
A disfrutar.
VIRGINIA






