Los biscotti, son uno de los dulces más apreciados de la gastronomía toscana, en el centro-norte de Italia. Es una especie de pan seco, duro, de almendra, tradicionalmente. Su nombre "bis-cotti", significa “cocido dos veces”, y equivale al español bizcocho, y al francés (y posteriormente al inglés) biscuit.
La primera receta documentada proviene del siglo XVIII. Recuperada tiempo después ha llegado a nuestros días con variantes más o menos modernas.
En Italia es tradicional presentarlos al final de la comida, acompañando de un vino dulce, servido en vasos pequeños de cristal, donde se moja el biscotti antes de llevarlo a la boca.
Equivalen a nuestros carquiñolis catalanes, y se pueden preparar con distintos frutos secos, e incluso incorporar cacao.
Fueron uno de mis dulces pendientes durante mucho tiempo, ya que por su textura seca y dura, no casa en demasía con mis gustos, y así fueron quedando en el olvido. Siempre encontraba recetas "mas apetitosas".
No fue hasta que Whole Kitchen nos propuso su preparación, que me animé por primera vez con ellos. Las fotos por ello son antiguas, como en otras ocasiones.
El resultado mas o menos lo esperado, unas "pastas-pan" duras y con sabor a almendra que no están mal, pero que no acaban de rendirme, para ingerir calorías. En casa el adjetivo "prescindibles". Ya sabéis cuestión de gustos.
No obstante los que sobraron los utilicé para ligar salsas, porque sirven muy bien, al igual que los picos. Además debido a su doble cocción, también se conservan en perfectas condiciones en lata hermética, durante bastante tiempo.
Eso si, os puedo decir que el hacerlos, al menos para mi, resulto divertido, así que no os desaniméis. Si os gustan los dulces de este tipo, son facilitos.
INGREDIENTES:
- 260 gr. de harina
- 150 gr. de azúcar blanco
- 3 huevos
- 145 gr. de almendras crudas que luego tostaremos y picaremos gruesas.
- 5 gr. de levadura en polvo
- 1 pizca de sal
- 1 cdta. de extracto de vainilla
- 1/2 cdta. de extracto de almendra (opcional)
PREPARACIÓN:
Precalentamos el horno a 180º, calor arriba y abajo.
Tostamos las almendras. Se puede hacer en sartén o en el horno. En este caso opté por la segunda opción.
Extendemos las almendras en una bandeja de hornear, y las llevamos al horno, donde las dejaremos unos 8-10 minutos hasta que se doren ligeramente y ofrezcan un aroma fragante.
Las retiramos del horno, las dejamos enfriar y luego las cortamos en
trozos gruesos, ya que luego las almendras, tienen que resultar visibles en la galleta. Reservamos.
Vamos con la masa de los biscottis.
En un bowl batimos ligeramente los huevos junto con los extractos y reservamos.
En el cuenco de la KA con el accesorio de pala (o en cualquier otro
robot o manualmente con una cuchara de palo), combinamos el azúcar, la harina, la levadura y la sal, sólo unos segundos.
Seguidamente añadimos a la anterior poco a poco, la mezcla de huevos que teníamos reservada. Batimos hasta conseguir una masa más firme.
Agregamos las almendras y mezclamos hasta integrarlas uniformemente.
Dividimos en 2 partes la masa, y las pasamos a la bandeja donde vayamos a hornearlas, ligeramente enharinada, (es una masa muy pegajosa, y de densidad y textura casi como la de un pan de centeno). Le damos a cada una forma rectangular a modo de rollo. Si no les hemos dado forma en la bandeja del horno, las trasladamos con mucho cuidado a ella.
La introducimos en el horno durante unos 30 minutos, o hasta que veamos que está firme al tacto y ligeramente dorada.
Sacamos las masas del horno, las dejamos enfriar ligeramente durante unos 10 minutos. La cortamos en rodajas de unos 2 cm, y si hemos optado por hacer una sola barra masa, estas rodajas a su vez, las dividimos por la mitad.
Lo volvemos a poner sobre la bandeja de hornear de forma organizada y lo introducimos nuevamente en el horno durante 10 minutos.
Pasado este tiempo, lo sacamos, damos la vuelta a las piezas y lo
volvemos a introducir otros 10 minutos más.
Lo retiramos del horno y lo dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.
Listo, ahora solo nos queda la copita de vino dulce para acompañar, o el te para remojar como fue mi caso.
A disfrutar.
Consejos:
- Se trata de una masa muy pegajosa, que no hay que amasar, solo moldear. Si al moldearla, a pesar de la harina de la mesa, se te pega mucho a las manos, tan solo humedecetalas.
- A la hora de darle forma es preferible hacerlo sobre la bandeja del horno para no tener luego que trasladarlo. Si lo hacemos en otra superficie y luego trasladamos, debemos hacerlo con mucho cuidado.
- Yo en lugar de dividir la masa en 2, y hacer 2 rollitos, hice solo uno y luego fui cortando cada biscotti por la mitad, antes del segundo horneado.
VIRGINIA
- 260 gr. de harina
- 150 gr. de azúcar blanco
- 3 huevos
- 145 gr. de almendras crudas que luego tostaremos y picaremos gruesas.
- 5 gr. de levadura en polvo
- 1 pizca de sal
- 1 cdta. de extracto de vainilla
- 1/2 cdta. de extracto de almendra (opcional)
PREPARACIÓN:
Precalentamos el horno a 180º, calor arriba y abajo.
Tostamos las almendras. Se puede hacer en sartén o en el horno. En este caso opté por la segunda opción.
Extendemos las almendras en una bandeja de hornear, y las llevamos al horno, donde las dejaremos unos 8-10 minutos hasta que se doren ligeramente y ofrezcan un aroma fragante.
Las retiramos del horno, las dejamos enfriar y luego las cortamos en
trozos gruesos, ya que luego las almendras, tienen que resultar visibles en la galleta. Reservamos.
Vamos con la masa de los biscottis.
En un bowl batimos ligeramente los huevos junto con los extractos y reservamos.
En el cuenco de la KA con el accesorio de pala (o en cualquier otro
robot o manualmente con una cuchara de palo), combinamos el azúcar, la harina, la levadura y la sal, sólo unos segundos.
Seguidamente añadimos a la anterior poco a poco, la mezcla de huevos que teníamos reservada. Batimos hasta conseguir una masa más firme.
Agregamos las almendras y mezclamos hasta integrarlas uniformemente.
Dividimos en 2 partes la masa, y las pasamos a la bandeja donde vayamos a hornearlas, ligeramente enharinada, (es una masa muy pegajosa, y de densidad y textura casi como la de un pan de centeno). Le damos a cada una forma rectangular a modo de rollo. Si no les hemos dado forma en la bandeja del horno, las trasladamos con mucho cuidado a ella.
La introducimos en el horno durante unos 30 minutos, o hasta que veamos que está firme al tacto y ligeramente dorada.
Sacamos las masas del horno, las dejamos enfriar ligeramente durante unos 10 minutos. La cortamos en rodajas de unos 2 cm, y si hemos optado por hacer una sola barra masa, estas rodajas a su vez, las dividimos por la mitad.
Lo volvemos a poner sobre la bandeja de hornear de forma organizada y lo introducimos nuevamente en el horno durante 10 minutos.
Pasado este tiempo, lo sacamos, damos la vuelta a las piezas y lo
volvemos a introducir otros 10 minutos más.
Lo retiramos del horno y lo dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.
Listo, ahora solo nos queda la copita de vino dulce para acompañar, o el te para remojar como fue mi caso.
A disfrutar.
Consejos:
- Se trata de una masa muy pegajosa, que no hay que amasar, solo moldear. Si al moldearla, a pesar de la harina de la mesa, se te pega mucho a las manos, tan solo humedecetalas.
- A la hora de darle forma es preferible hacerlo sobre la bandeja del horno para no tener luego que trasladarlo. Si lo hacemos en otra superficie y luego trasladamos, debemos hacerlo con mucho cuidado.
- Yo en lugar de dividir la masa en 2, y hacer 2 rollitos, hice solo uno y luego fui cortando cada biscotti por la mitad, antes del segundo horneado.
VIRGINIA

























