Sweet & Sour: mermeladas
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miércoles, 2 de abril de 2014

MELAZA DE GRANADA


Últimamente me ha sorprendido sobremanera encontrar en el mercado y fuera de lo que considero su temporada, unas granadas de un granate intenso, tanto en la piel como en los pequeños frutos interiores. He preguntado a mi frutera de confianza y me ha dicho que estas granadas vienen de California, curioso. La verdad es que en el interior tienen mas piel amarilla, pero los pequeños rubis son jugosos y de un color como podéis ver despampanante.

Es raro ver esta fruta fuera de su temporada, así que he aprovechado para hacerme buenos zumos de granada y naranja que son de lo mas sanos y de paso para preparar para mis recetas árabes y no tan árabes, melaza de granada, que me resulta muy difícil encontrar aquí.



La melaza de granada es una especie de jarabe denso y acaramelado, muy utilizado en la cocina árabe que se elabora a partir de una reducción del zumo de granada y al que suele añadirse azúcar y zumo de limón. Resultado una especie de caramelo oscuro, denso y dulce con un puntito ácido, que se suele utilizar para preparar Muhammara, una crema de pimientos, nueces y especias que se sirve como mezze, y el Fesenjan, un plato en el que se incluye carne, generalmente aves.

Yo lo utilizo también para preparar vinagretas, platos de carne, en repostería para
galletas o bizcochos y me encanta para disfrutar con un buen queso fresco. Ya veis tiene un montón de aplicaciones que iremos viendo en los próximos días, para que os animéis a prepararla y utilizarla.

La receta de lo mas sencilla.


INGREDIENTES:

- 6 u 8 granadas bien rojas, para obtener unos 600 ml de zumo de granada.
- 150-200 gr. de azúcar.
- El zumo de medio limón.

PREPARACIÓN:


Con un exprimidor normal abrimos las granadas por la mitad y las exprimimos como naranjas.Colamos el zumo para retirar cualquier resto de piel.


En un cazo de fondo grueso ponemos el zumo, el azúcar y el zumo de limón. Llevamos a ebullición y cuando comience a hervir bajamos el fuego y dejamos reducir a fuego lento hasta que veamos que tiene una textura mas densa.


Ojo no dejar mucho tiempo, pues al enfriar endurece mucho.


Llevamos a un tarro esterilizado, dejamos enfriar, tapamos y a la nevera. Dura unos cuantos meses, si antes no la utilizais claro está.

Listos para disfrutar de nuestra melaza de granada y para meternos con ella en la cocina y preparar cositas ricas. 

Consejos:

- Si queréis una melaza menos densa y menos dulce, no teneis mas que añadir tan solo 60 g. de azúcar para unos 600 ml de zumo de granada y el zumo de 1 limón y dejarlo reducir menos tiempo. El resultado una melaza mas rojiza y menos densa pero ligeramente mas ácida.

* Algunas recetas que os pueden interesar para prepara con Melaza de Granada:

- Costillas de cerdo asadas con melaza de granada y especias.
- Muhammara.

A disfrutar.


VIRGINIA.

lunes, 15 de julio de 2013

MERMELADA DE RUIBARBO Y PLÁTANO CON CÍTRICOS


El otro día llegué a casa despues de un largo y caluroso día de trabajo, me quité rapidamente los zapatos que me aprisionaban los pies (que bendición¡¡¡), y me refresqué. De pronto recorde que en la nevera, tenía esperandome bien fresquito el yogurt casero preparado esa noche. Pero es que junto a él, llorando de emoción por ser probada, estaba un frasco de esta deliciosa mermelada que había preparado la semana anterior. Así que tranquila y relajadamente me preparé mi cena bien fresquita. Un vasito de yogurt cubierto de esta maravillosa mermelada. Repetí claro está.

Pero cuando terminé, ¿que creeis que me dije? Pues que no podía dejar de compartir con vosotros esta delicia, que en principio no tenía previsto publicar. Una mermelada cremosa, llena de sabor y con un punto acidillo. Ya veis que os tengo bien presentes hasta en los momentos de asueto.

Así que ni corta ni perezosa, la tarde siguiente, cuando volví del trabajo a eso de las 19:30, saqué mis bártulos y ale, a sacarle fotos a la mermemlada. Algunos, los menos, porque creo que todos los que tenemos nuestro blog, sufrimos de este trastorno de tener que fotografiar la comida para luego compartirla, les parecerá de locos, pero es lo que hay. Nosotros nos divertimos y eso es lo importante. Y eso que no estuve yo muy inspirada...el calor estos días está siendo mortal.

No hay fotos del paso a paso, sorry, ya que cuando la preparé, andaba con el tiempo justo, y no había tiempo para fotos. Ya os he contado que esta receta no iba a ver la luz. Pero me ha parecido tan rica, y tan novedosa que no podía resistirme a compartirla.

La receta es de Chirstine Ferber, en su libro "Mes Confitures", que como ya os comenté en el anterior post relativo a la Jalea de Manzana Verde, me está dando muchas alegrías. Nunca hubiera pensado en emplear plátanos para preparar una mermelada, y he descubierto que no sabía lo que me había perdido. Es una autentica delicia, que lo mismo podemos degustar con una buena rebanada de baguette casera tostada y cubierta de buena mantequilla, como relleno de una tarta o pastel, o como acompañamiento de un yogurt casero. Absolutamente deliciosa. Y mira que yo no soy de mucho dulce, y no me canso de repetirlo, aunque no me creais del todo, pero es que las mermeladas de Christine no son dulzonas, al revés, tienen hasta un pequeño punto de acidez que no empalaga. Yo tan solo he rebajado ligeramente la cantidad de azúcar.

En este caso, al punto ácido del ruibarbo le hemos añadido, el sabor dulce natural del plátano, y los aromas y sabores cítricos de la naranja y el limón. Absolutamente irresistible de verdad. Os animo a probarla porque caeréis rendidos a los pies de esta mermelada, quizás mas confitura que otra cosa, porque la fruta queda bastante entera, aunque no se prepara con sirope realmente.

Ojo y que no os detenga el hecho de que lleve ruibarbo. Sois muchos los que me decís que no encontrais el ruibarbo, pero yo os animo a encargarlo en vuestra frutería de siempre. Estoy segura que os lo traerán. Yo es lo que hago, desde que descubrí que era la única forma de conseguirlo.

Vamos con la receta que es de lo mas sencilla.


INGREDIENTES: (Para 4 frascos de 400 ml aprox)

- 500 gr. de ruibarbo limpio y cortado en cubitos.
- 500 gr. de plátanos sin piel.
- El zumo de 1 naranja.
- El zumo de 1 Limón.
- Corteza de naranja y limón
- 700 gr de azúcar.

PREPARACIÓN:

Comenzamos limpiando el ruibarbo bajo el agua fría, lo pelamos si es preciso, y lo cortamos, primero a lo largo del tallo y luego en cubos grandes, hasta obtener 500 gr.

Pelamos los plátanos y los cortamos en rodajas de un poco menos que 1 cm de grosor.

Lavamos bien la naranja y el limón con un cepillito bajo el grifo y extraemos tres tiras de cada uno de ellos. Y a su vez cada una de las tiras la hacemos tiritas muy finar. Exprimimos la naranja y el limón.


En un bowl de cerámica mezclamos la fruta y las cortezas de cítricos, mezclamos con el azúcar y regamos con el zumo. Dejamos macerando 1 hora.

Pasado ese tiempo, llevamos a una cazuela grande y llevamos al punto de ebullición. Transferimos de nuevo al bowl de cerámica, cubrimos con papel de horno y al frigorífico toda la noche.

Al día siguiente colamos la preparación por un chino para extraer todo el jugo de la maceración. Llevamos el jugo a ebullición, desespumamos y continuamos cocinándolo hasta que alcance la temperatura de 105ªC. Entonces añadimos la fruta macerada y volvemos a poner a fuego fuerte hasta que rompa a hervir. Desespumamos y volvemos a llevar al fuego, que hierva durante 5 minutos, revolviendo con cuidado de vez en cuando. Listo.


Transferimos a nuestros frascos esterilizados y damos la vuelta hasta que estén completamente fríos. Entonces etiquetamos y reservamos en frío y lejos de la luz. Listos para consumir.

Como veis se trata de una mermelada cremosa gracias a la incorporación del plátano y una mermelada que encuentras los trozos de fruta bastante enteros, gracias a la cocción corta.

A disfrutar.

VIRGINIA

miércoles, 10 de julio de 2013

JALEA DE MANZANA VERDE, pectina natural y un fondo de armario para nuestras mermeladas caseras.


Este mes de Julio es el ideal para preparar este fondo de armario para nuestras mermeladas y confituras. El mes de Julio las manzanas están aun sin madurar en exceso, mas bien aciditas como a mi me gusta, y este es el punto ideal para conseguir un ingrediente, que si nos gusta preparar mermeladas caseras, nos va a ser muy importante.

La receta es del libro "Mes Confitures" de Christine Ferber, un libro excepcional, que en cierto modo, me ha cambiado la forma de preparar mermeladas, y que tiene una variedad tanto de jaleas, como de confituras y mermeladas impresionante. De momento ya he preparado la mermelada de Ruibarbo, Plátano y ralladura de naranja y limón, y la de Albaricoque Bergeron y Mango. Absolutamente deliciosas.

Para que os hagáis una idea, Christine, no cuece las mermeladas en exceso, así no pierden color ni sabor, pero las suele macerar durante un tiempo, y en ocasiones 1 noche, con el azúcar y el jugo de una pequeña cocción previa de unos 5 minutos, de la fruta y el azúcar. De este modo obtiene buena textura, pero como os digo no pierden ni color, ni sabor, lo que permite además añadir algo menos de azúcar.

Pero vamos con lo que nos interesa. Como sabéis, la pectina es una fibra natural que se encuentra en las paredes celulares de las plantas y alcanza una gran concentración en las pieles de las frutas. Es muy soluble en agua, pero cuando se une con los azucares ylos ácidos de la fruta, forma un gel. Así que, si la añadimos a nuestras mermeladas caseras, lo que conseguimos es espesar o gelificar de forma natural nuestra conserva, añadiendo menos azúcar, y lo que es muy importante disminuyendo el tiempo de cocción, lo que se traduce en que nuestra mermelada va a mantener mucho más el sabor a la fruta en fresco, y el color.


Ocurre que hay frutas que carecen de pectina, como la pera, o el melón, por lo que es necesario incorporarla de distintas formas. A veces añadiendo una gasita con pieles de manzana, un trozo de manzana, o pectina propiamente dicha. Sin embargo, adquirir pectina es mas dificil y caro de lo que en un principio pudiera parecer. Esta jalea de manzana verde, la sustituirá de forma natural, y solo nos llevará un poco de tiempo y dedicación.

Christine añade de esta jalea, entre un 10% y un 20% del peso utilizado de la fruta. Por ejemplo, para una mermelada de melón usa un  2% de peso del melón en forma de jalea de manzana verde. Esto es, para 2 kg de melón, 200 gr. de jalea.

Esta Jalea nos sirve además para endulzar postres, y para glasear las tartas de frutas, y que adquieran ese brillo tan caracteristico.

Y es que además mientras la preparamos, "hacemos cocina" como yo suelo decir. Ese ambientillo de charla y familia que inunda la casa y nos regala pequeños momentos de felicidad. !!!Como me gusta¡¡¡.


INGREDIENTES:

- 1,5 kg Manzanas Verdes (Reineta o Granny Smith).
- 1,5 l de agua.
- 1 Kg de azúcar.
- El zumo de 1 limón 

PREPARACIÓN:

Lavamos las manzanas con agua fría, retiramos el rabito y cortamos en cuartos sin pelar.



Ponemos en una olla grande cubiertas por el agua. Cuando el agua empiece a hervir, las dejamos hirviendo a fuego suave durante media hora.

Recojemos el jugo, pasando la preparación por el chino y luego colamos una segunda vez, pasando el jugo por una estameña fina humedecida en agua. Reservamos la pulpa.



Medimos 1 litro del jugo, añadimos el zumo de limón y el azúcar y ponemos a hervir durante 5-10 minutos. Desespumamos y volvemos a llevar a hervir. 

Depositamos en frascos esterilizados, colocamos boca abajo hasta que esté completamente fríos y entonces etiquetamos.


Como os digo esta jalea no solo sirve para añadir la pectina que no tienen algunas frutas, sino que además nos servirá para dar brillo a las tartas de frutas y para endulzar nuestros postres. Un fondo de armario en toda regla.

Si os parece demasiado, que lo es, podéis hacer la mitad de la receta.

Con la pulpa que nos sobra podemos preparar compota, añadiéndole, unas especias y edulcorante o azúcar. Aquí no se tira nada.

A disfrutar.

VIRGINIA.

martes, 30 de octubre de 2012

GÂTEAU BASQUE CON MERMELADA DE CEREZAS Y ARÁNDANOS.




El pastel vasco o "gâteau basque" en francés, es un pastel originario del País Vasco-Francés, en concreto de la zona de Lapurdi.

Está hecho a base de una masa de harina, mantequilla y huevos, tipo masa sable. En concreto, con la  masa se cubre la base y las paredes del molde, y se rellena, aquí en el País Vasco, con una capa de crema pastelera, y en el País Vasco Francés, con algún tipo de confitura o mermelada de frutas, especialmente de cerezas, aunque también la hay con moras o higos. Por último se cubre con una tapa realizada de la misma masa, como peculiaridad, la tapa del pastel se raya con la puas de un tenedor. 

El "Pastel vasco" en sentido estricto, es el relleno de crema pastelera y se suele denominar "Gâteau basque" al que lleva el relleno de mermelada de cerezas. 


 


El origen de este pastel se encuentra en el siglo XVIII en la localidad labortana de Cambo. Inicialmente se rellenaba de mermelada o frutas y solo es a partir del siglo XIX cuando comienza con el relleno de crema pastelera.

En el País Vasco no suelen encontrarse facilmente en las pastelerías, pero por contra los encuentras siempre, en los puestos de los baserritarras y pasteleros-panaderos artesanos, en las ferias y fiestas populares, junto a los puestos de talo con chorizo; y  son irresistibles. Se venden también por mitades.

Es un pastel para mi gusto exquisito, una masa con un sabor intenso a mantequilla y vainilla, tipo masa sable, densa pero a la vez jugosa. El relleno de mermelada lo hacen quizás mas dulzón.




En este caso os pongo 2 recetas para la masa base, una con mas mantequilla y menos azúcar, recomendable 100% y otra con menor proporción de mantequilla, que también está muy buena. He preparado las 2, y siendo sincera, me quedo con la primera de Martín Berasategui, un placer de sabor y textura.

He visto también recetas que incorporan harina de almendras, e incluso con relleno de manzanas, pero los tradicionales son los que hemos visto.

Os lo recomiendo encarecidamente, porque es un pastel para triunfar. Es denso pero a la vez muy jugoso. Unos de los preferidos en casa. Eso si, aunque es casi adictivo, puede resultar pesado si abusas de él. 




Es fácil de elaborar, el único problema es que al llevar bastante proporción de mantequilla, la masa debemos enfriarla bien, para trabajarla con comodidad y luego hornearla. Por lo demás, igual que la masa sable.

En este caso he utilizado una mermelada casera de cerezas que preparé este verano y  a la que añadí unos arándanos negros para restarle un poco de dulzor. Está muy rica y es muy recomendable.

Así que sin mas preámbulos vamos con la receta: 




INGREDIENTES:

Para el pastel:

Versión 1: (Para 1 pastel de 20-22 cm y sobrará)

- 370 g de harina
- 310 g de azúcar
- 300 g de mantequilla temperatura ambiente
- 1 huevo
- 1 yemas de huevo
- 15 g de levadura en polvo
- 20 g de azúcar avainillada
- 1 pizca de sal

Versión 2: (Para 2 pasteles de 10 cm de diámetro)

- 285 gr. de harina tamizada.
- 175 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
- 220 gr. de azúcar.
- 15 gr. de azúcar avainillado o 1 sobre de azúcar avainillado.
- 2 yemas.
- 1 huevo.
- 1 sobre de gasificante o levadura de repostería.
- 1 pizca de sal. 

Para barnizar  el pastel 1 huevo. 


Para la Mermelada de cerezas: (Para el relleno):

- 750 gr de cerezas deshuesadas y troceadas.
- 250 gr. de arándanos negros hechos puré.
- 750 gr. de azúcar.
- El zumo de 1 limón.

Necesitaremos varios frascos de cristal esterilizados. 




PREPARACIÓN:

La preparación del gâteau basque es sencilla, no precisa incluso de la utilización de artilugio alguno, mas allá de vuestras manos, pero si queréis podéis hacer uso de la KA o de vuestro robot de cocina, que os acortará los tiempos de preparación.




Comenzamos mezclando la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar, mezclamos bien y añadimos el huevo y según lo vaya absorbiendo la masa, las 2 yemas de una en una. Mezclar todo bien.

En otro bowl, mezclamos la harina, el gasificante y la pizca de sal. Tamizamos, e incorporamos en 2 o 3 veces a nuestra masa de mantequilla huevos y harina, mezclando bien tras cada adicción hasta conseguir una masa homogénea pero sin sobretrabajarla.

Envolvemos en film y a la nevera por espacio de al menos 2 horas.




Fría nuestra masa, la dividimos en 2 partes. La parte que no vayamos a usar, a la nevera envuelta en film.

La otra, la metemos entre 2 hojas de papel de horno o entre 2 hojas film y la estiramos con ayuda de un rodillo, hasta alcanzar el grosor de 1 cm.

Cortamos una circunferencia del tamaño del molde, mas un centímetros mas, para los laterales.

Depositamos en el molde previamente engrasado.




Rellenamos con la mermelada de cerezas.

Estiramos del mismo modo el otro trozo de masa que tenemos en la nevera, y cortamos una circunferencia del diámetro del molde, que hará las veces de tapa.

Colocamos sobre la mermelada, y sellamos bien los laterales con ayuda de un poco de agua y la presión de los dedos.




Barnizamos con huevo batido y hacemos una rayas ayudados de las púas del tenedor.

Llevamos de nuevo a la nevera, bien cubierto, para que la masa se enfríe sin resecarse, por espacio de unos 30-45 minutos.



 
Entre tanto, precalentamos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.

Sacamos el pastel de la nevera, y horneamos por espacio de unos 30-35 minutos para un molde de 10 cm como el que veis y de ese grosor, y no menos de 45 minutos, para el de 20-22 cm.

Es importante encontrar el punto de cocción adecuada, pues si no llegas te puedes encontrar con un gâteau con la masa sin hacer en el interior (riquísimo tipo brownie pero no es lo que buscamos), y si te pasas, puede quedar un poco seco. Ir pinchando el centro y veréis.

Sacamos sobre una rejilla y dejamos enfriar completamente antes de desmoldar.




Servir acompañado de un poco de nata batida, creme fraiche, nata fresca o helado de vainilla.




Una autentica delicia. Es una masa delicada con sabor intenso a mantequilla, que se deshace en la boca, y que tiene un contraste perfecto con el relleno de mermelada de cereza casera.




La preparación de la mermelada de cerezas es fácil pero se debe hacer con varias semanas de antelación, para dar tiempo a que se estabilicen los sabores. 





Comenzamos preparando las cerezas, las deshuesamos y las partimos en varios trozos. 





Las vertemos en capas intercaladas con capas del azúcar en una cazuela de fondo grueso y las dejamos macerar unas 5 o 6 horas, para que el azúcar se disuelva.




Transcurrido ese tiempo añadimos el zumo de limón y el puré de arándanos y removemos bien.  Ponemos a hervir, llevándolo a ebullición.

Se deja a fuego vivo  unos 15 minutos desde el primer hervor. Se baja el fuego y se deja otros 10 minutos mas o menos hasta que obtengamos el espesor deseado. Tened en cuenta que al enfriar se densifica.

La mermelada está a punto cuando alcanza una temperatura de 104º-105º C.



Como ya sabéis, tenéis también la opción de "la prueba del plato". Poner una pequeña cantidad en un plato frío, enfriarla rápidamente metiendo en el frigorífico durante 10-15 minutos. Al cabo de este tiempo, empujar la mermelada con el dedo y si se "arruga",y se queda agarrada al plato estará en su punto, sino habrá que cocerla mas tiempo.

Depositamos la mermelada caliente en frascos bien secos y previamente esterilizados, ayudados de un embudo de boca ancha, rellenando hasta casi el borde. Cerramos herméticamente y ponemos los frascos boca abajo hasta que se enfríen. De esta manera conseguimos una especie de vacío que permite guardar la conserva durante 6 meses y en frío mejor que a temperatura ambiente.  Siempre en un lugar fresco, seco y oscuro.

En el post sobre mermeladas caseras tenéis ampliamente detallado, todo lo relativo a la esterilización, preparación, envasado, ingredientes.... 




Consejos:

- La masa debe estirarse entre 2 laminas de papel de horno o 2 laminas de film y siempre y en todo caso BIEN FRÍA, ya que incorpora mucha cantidad de mantequilla y eso hace que al calentarse la mantequilla tienda a reblandecerse, a pegarse al papel y a trabajarse peor.

Por eso cada vez que veamos que tenemos dificultades con la masa,a la nevera o al congelador por unos 10-15 minutos.

- Al llevar en su interior mermelada y no crema pastelera, que abulta mas, no debéis dejar los laterales muy altos, solo lo justo para igualar el relleno. De lo contrario al crecer la masa en los laterales y no en el centro que está el relleno, se hundirá la tapa en el centro una vez horneado.

Yo lo dejé ligeramente mas alto, buscando la altura de los pasteles vascos de la ferias (que son de crema), y es lo que me ocurrió. Perdiendo se aprende.

- No desmoldéis el pastel o gâteau hasta que esté completamente frío, ya que de lo contrario, la masa caliente, siempre mas delicada y quebradiza, con el empuje que hace el relleno, se desmoronaría. Esperar a que esté frío y entonces, cuando la masa del pastel cocinado haya ganado firmeza desmoldarlo. Os lo digo por experiencia. 

- En la mermelada, el paso de la maceración de la fruta con azúcar para preparar la mermelada de cerezas, se puede saltar si andamos con prisas, pero es conveniente que el azúcar esté disuelto antes de comenzar la ebullición de la mermelada. 

- Yo suelo pasar la batidora un poco a la mermelada cuando ha terminado de cocer, sobre todo cuando de frutas con piel un poco gruesa se trata, como ocurre con las cerezas. Acordaros que estamos hablando de una mermelada, no de una confitura.



VIRGINIA

miércoles, 5 de septiembre de 2012

MERMELADAS CASERAS. Nociones básicas para su Preparación, Conservación y Esterilizacion





Hoy no os traigo receta, sino uno de esos post, que yo, en mi  humilde opinión, considero básicos, o al menos de mucha utilidad.


Me ha ocurrido en ocasiones, que cuando me he decidido a preparar un mermelada, si ha transcurrido mucho tiempo desde la última, he tenido que acudir de nuevo a distintos libros y/o enlaces para comprobar con exactitud, algunos de sus pormenores, como tiempos, temperaturas a tener en cuenta a la hora de poner en practica la receta......

Por eso he pensado, que si a mi me viene bien tener a mano y recopiladas todas estas cuestiones, quizás a vosotr@s también. Así que la entrada que hoy os traigo, como os decía, no viene con receta, sino con un pequeño tutorial sobre las conservas de frutas, sobre todo ahora, que recibimos los últimos obsequios de la huerta estival. 

Trataremos de examinar, desde las diferentes variedades de conservas, pasando por los ingredientes básicos y su elaboración, hasta la esterilización de los frascos, y la pasteurización y vaciado de su contenido.

Estamos acostumbrados a llamar mermelada a practicamente todas las conservas preparadas a base de fruta y/o verdura con azúcar. Sin embargo, no todas son mermeladas, y no todas son iguales.


 

I.- MERMELADAS, CONFITURAS Y JALEAS:

Dentro de las conservas de frutas y verduras con azúcar nos encontramos básicamente 3 tipos de conserva, las mermeladas, las confituras y las jaleas.




Como Mermelada se entiende la conserva de fruta y/o verduras previamente troceadas y maceradas en azúcar durante unas horas, con una incorporación de azúcar que suele rondar entre el 45% y el 100% del peso de la fruta límpia.

Las mermeladas se cocinan de forma prolongada, hasta que la fruta practicamente se convierte en puré. Conviene revolver a menudo la preparación, para evitar que se nos pegue al fondo de la cazuela con tanto azúcar. 

Ojo, el termino inglés marmalade se utiliza tan solo para las conservas de cítricos.

Las Confituras se preparan a partir de fruta entera y a veces también troceada, pero en lugar de con azúcar directamente, con un almíbar de unos 250 ml de agua por kilo de azúcar, hasta conseguir una textura espesa.

La confitura se cocina por un mas breve espacio de tiempo, ya que en este caso la fruta tiene que mantener una cierta forma y consistencia.

En definitiva, la diferencia mas visual entre una mermelada y una confitura se encuentra en la textura. La mermelada viene a ser un puré y en la confitura nos encontraremos trocitos de fruta, amen claro esta, de la distinta proporción de azúcar y de la distinta forma de su incorporación a la fruta.

Las Jaleas, son por el contrario conservas fluidas y casi transparentes y se elaboran con azúcar y zumo concentrado de fruta.

Las mas sabrosas son las elaboradas con fruta que contiene mucha pectina.

Su utilización es básicamente como postre mismo o para glaseado de hojaldres y tartas, ya que impide que la base de masa se reblandezca con el relleno, y ayuda tambien a que el mazapán se adhiera mejor.





II.- SU ELABORACIÓN, INGREDIENTES Y EL PUNTO DE  LA MERMELADA


Para la elaboración de las conservas de fruta, conviene utilizar la fruta en su punto justo de maduración, ni muy verde, ni muy madura. De hecho la fruta muy madura contiene menor cantidad de pectina, un elemento fundamental en la elaboración de este tipo de conservas dulces que permite su gelatinización por efecto del calor.




Las frutas previamente hay que lavarlas bien, sobre todo si se emplean frutas con piel o con cascaras que pueden contener pesticidas. Con mucho cuidado de no dañarlas para que no pierdan sus jugos. Además las deberemos secar detenidamente para no incorporar mas agua de la estrictamente necesaria.

Debemos igualmente desechar las partes o frutos dañados, ya que pueden estropear nuestra conserva. 

El azúcar es un elemento fundamental, no solo como endulzante, sino también como conservante.

Debemos tener en cuenta que la fruta no debe cocer nunca antes de que el azúcar se haya disuelto. Por eso en ocasiones se deja macerar la fruta con el azúcar para que este se vaya lentamente disolviendo, y en las confituras y jaleas se disuelve habitualmente en agua.

La proporción depende un poco del tipo de conserva, del tipo de fruta y del gusto, pero viene a ser una media de 700 gr a 1 Kg de azúcar, por kilo de fruta troceada y limpia.

Se puede utilizar tanto el azúcar blanco como el moreno de caña.

Existe tambien en el mercado, aunque que yo sepa, no en el español, azúcar especial para mermeladas que lleva incorporada pectina.

El limón, suele ser también un ingrediente habitual, ya que además de ayudar a la conservación, añade pectina y compensa la falta de acidez de algunas frutas. 


Embudo especial para mermeladas

Otro elemento fundamental en la elaboración de las mermeladas caseras es como ya hemos visto la Pectina, como elemento gelatinizador.

La pectina es una sustancia natural que contienen algunas frutas, en mayor o menor medida, y que al cocer, se convierte en una gelatina que hace que la mermelada cuaje.

Las frutas que mas pectina contiene son las manzanas, el membrillo, los cítricos y los frutos rojos como las grosellas o ciruelas. 

Cuando una fruta no contiene pectina, hay varias soluciones, desde combinarlas con otras frutas que si contienen este elemento, añadir pectina en preparados comerciales, y hasta incluir pieles, semillas o corazones de manzanas en una gasa durante la cocción y que luego se retiran.

Hay que tener en cuenta, que las cocciones demasiado prolongadas destruyen la pectina.


Otra cuestión a tener en cuenta cuando preparamos una conserva a base de fruta y azúcar, es que con el calor de la cocción, la preparación, está mucho mas liquida, y a medida que enfría se densifica.

Por eso, para conocer el punto de la mermelada, es decir cuando la mermelada está en su punto y podemos retirarla de fuego, debemos usar el termómetro. La mermelada estará en su punto cuando alcanza una temperatura de 104º-105º C.



Otra opción para verificar el punto de la mermelada, mas casera, si no disponemos de termómetro, y que suele resultar infalible, es poner una pequeña cantidad de la preparación que estamos cociendo, en un plato frío, enfriarla rápidamente metiéndolo en el frigorífico durante 10-15 minutos. Al cabo de este tiempo, sacar y empujar la mermelada con el dedo, si se "arruga" y se queda agarrada al plato estará en su punto, sino habrá que cocerla mas tiempo.

Por último deberemos tener en cuenta que la preparación de las conservas dulces, debe realizarse con unas semanas de antelación a su consumo, para dar tiempo a los ingredientes a que asienten sus sabores.



 

III.- CONSERVACIÓN



La mejor forma de conservación,  es en tarros de cristal "sanos" y correctamente esterilizados.

El frasco de cristal debe estar sin muescas o fracturas y las tapas deben cerrar correctamente.

La mejor forma de saber si una tapa cierra correctamente es llenar el frasco de agua, cerrarlo  y ponerlo de costado. Si pierde, esa tapa no nos servirá y habrá que cambiar.

Tanto los tarros como las tapas se pueden encontrar facilmente en las ferreterías de toda la vida. También sirven las de las conservas compradas, pero con estas precauciones.





IV.- ESTERILIZACIÓN DE FRASCOS.
       EL VACÍO Y LA PASTEURIZACIÓN.


Para la correcta esterilización de los frascos, antes de rellenarlos con la mermelada, podemos hacerlo lavándolos en el lavavajillas, pero os recomiendo para mas seguridad el siguiente método:

Rellenar de agua una olla grande de fondo grueso y poner al fuego. Introducir los frascos bien cubiertos por el agua (unos 3-4 dedos) y con sus tapas sueltas. Utilizad trapos para separar la base de los tarros de la de la cazuela y para separarlos entre si para que no se golpeen con el borbotoneo mientras hierven y puedan quebrarse. 

Desde el primer hervor, contaremos al menos 10 minutos. Dejamos enfriar en el interior del agua para evitar cambios bruscos de temperatura que puedan quebrar los frascos.

Sacamos y dejamos secar boca abajo sobre un trapo limpio o sobre papel absorbente. 

No rellenamos o guardarmos en la despensa, hasta que estén totalmente secos.




Una vez rellenos con la mermelada caliente, debemos hacer El vacío, para extraer el aire que permite la proliferación de los indeseables enemigos para su sana conservación.

La forma mas rápida consiste en  depositar la mermelada caliente en los frascos bien secos y previamente esterilizados, ayudados de un embudo de boca ancha, rellenando hasta casi el borde. 

Cerrar herméticamente y poner los frascos boca abajo hasta que se enfríen. 

De esta manera conseguimos una especie de vacío que permite guardar la conserva durante 6 meses . Las conservas vaciadas de esta forma es mejor conservar en frío que a temperatura ambiente.  Eso si, siempre en un lugar fresco, seco y oscuro.





Sin embargo la mas aconsejable, si queremos que nuestras mermeladas nos duren por mas tiempo de forma segura, es hacer el vacío pasteurizando su contenido.


Una vez tenemos nuestros frascos llenos con la conserva, y cerrados herméticamente, los introducimos de pie, en una cazuela con agua fría que los cubra unos 3-4 cm por encima.

Los ponemos a hervir, con trapos en la base y laterales que los separen entre si, para que no se golpeen.

Desde que comienza el primer hervor los tenemos unos 20-30 minutos, para los tarros pequeños y medios, ya que al tratarse de mermeladas con alto contenido en azúcar, un buen conservante de por si, el tiempo se reduce. Otras conservan requieren hasta 45 minutos de cocción para la completa pasteurización.

Si el baño maría lo hacemos en olla rápida el tiempo se reduce a la mitad. 




Una vez que se ha cumplido el tiempo, apagamos el fuego y los dejamos en el interior de la cazuela hasta que están lo suficientemente templados como para sacarlos. Los secamos y los ponemos boca abajo hasta su completo enfriado.

Al darles la vuelta, la tapa debe estar ligeramente cóncava, esto es, ligeramente arqueada hacia el interior del frasco. Eso significará que el vacío se ha efectuado correctamente. 
Con este sistema, la duración de la conserva es mas larga, 1 año, y se puede mantener sin frío, en sitio, fresco y seco y protegida de la luz.





V.- ETIQUETADO Y PRESENTACIÓN.

Las mermeladas así preparadas debemos etiquetarlas con la fecha de preparación para tenerlas siempre controladas, y si hemos preparado varios tarros, señalar el número que hace cada uno de ellos, mas que nada para llevar un control de cuantos nos quedan.


Es conveniente no utilizar tarros excesivamente grandes, pues de lo contrario, una vez abiertos, al entrar el aire, tiende a estropearse con mas facilidad sino se consumen en cierto tiempo.

Por mi experiencia los mejores son los de 250 ml a 500 ml.




Si vais a utilizar las mermeladas como regalo, os recomiendo poner unos bonitos sombreros de tela o papel a la tapa, y una etiqueta vistosa. 

En concreto la que veis en la foto, es un regalo de  "etiqueta personalizada del blog", de mi amiga Mai, "hierbas y especias", que además de persona excepcional donde las haya y estupenda cocinera, he podido descubrir también que es una mente inquieta, con un autentico don para el diseño y lo bello. Mil gracias Mai.

Y hasta aquí este pequeño tutorial, que espero que os sirva a la hora de preparar vuestras mermeladas y confituras caseras, y sobre todo en esta época que ya el verano languidece, pero sus frutas las podemos encontrar y conseguir a mejor precio.

Las recetas de las mermeladas, confituras y demás conservas, ya irán llegando.

VIRGINIA


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