Sweet & Sour: Crêpes
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jueves, 17 de mayo de 2012

PASTEL DE CRÊPES A LA NARANJA CON CREMA DE NARANJA AL GRAND MARNIER.





No tenía pensado publicar esta entrada, pero ya llevamos muchas saladas y nada dulce. Raro en mi ¿verdad?. Y tambien tenemos que endulzarnos la vida.

Hoy os presento una forma distinta  y espectacular de degustar los crêpes. Siempre lo hacemos con un relleno dulce o salado a modo de tortitas. Hoy sin embargo, vamos a preparar una maravillosa tarta de crepes rellena de crema de naranja al Grand mariner, con un glaseado de albaricoques y unos gajos de naranja cortados a lo vivo. 

Una autentica delicia, que tan solo con su presentación dejará boquiabiertos a los comensales. Una receta que desde que la vi me cautivo por la combinación de sus ingredientes y exquisita presentación, y que estaba deseando ponerla en practica. 

Ya sabéis tod@s lo que es un crepe, crêpe, crepa o crep. Se trata de una receta de origen francés, hecha fundamentalmente a base de harina de trigo, leche, huevos, mantequilla y azúcar, y con la que se elabora una masa en forma de disco que se cocina por las dos caras en una sartén especial denominada crepera. Se sirve habitualmente como base de un plato o postre, aplicándole todo tipo de ingredientes dulces o salados. La conocida tortita, de hecho es un tipo particular de crepe más grueso.

En la Bretaña francesa de donde es originaria la receta, los crepes suelen hacerse con harina de alforfón o trigo sarraceno. Este tipo de crepe en general se reserva para rellenos salados.

En versión española, la crêpe equivale a las filloas o freixos gallegos, o frisuelos o fayuelos Asturianos.

Nosotros hoy vamos a realizar la receta tradicional de crêpe, la de toda la vida, y que como ya sabéis es muy sencilla y rápida, no solo de preparar, sino también de cocinar.

Con los crepes así cocinados vamos a realizar un montaje, rellenándolo con una crema de naranja con Grand Marnier y gajos de naranja, que está de vicio, y lo bañaremos con un glaseado de albaricoques. Un postre fresquito y suave de sabor, con una presentación de lo mas elegante.

Esta receta tuve la oportunidad de prepararla para la Propuesta Dulce del mes de Febrero de Whole Kitchen, y os la recomiendo si vuestra intención es sorprender a alguien a quien además les guste los postres suaves con sabor a Naranja.

Y ya sin mas preámbulos vamos con la receta, que en este caso está pensada para unas 4-6 raciones. 



INGREDIENTES:



Para la masa de crêpes. (Para unos 8 crêpes de unos 25 cm)

- 100 gr de harina.
- 4 huevos.
- 2,5 gr de sal de gris.
- 70 gr de azúcar.
- 200 ml de leche.
-100 gr de crema de leche espesa.
- 30 gr de mantequilla derretida.
- 2 cucharadas de cerveza.

Para la crema de naranja.

- 200 ml de crema de leche espesa-nata 35%.
- 20 gr de azúcar lustre.
- Piel de ½ naranja.
- 1 cucharada de Grand Marnier. 


Para el glaseado de albaricoque.

- 100 gr de confitura de albaricoque.
- 50 ml de agua.

Para el relleno y la decoración.

- 3 Naranjas cortadas en gajos a lo vivo.
- Corteza de naranja confitada.
- 2 cucharadas de Grand Marnier. 




PREPARACIÓN 


Comenzamos preparando la masa de crêpes. Para ello, derretimos la mantequilla en el microondas y la dejamos entibiar.

En el vaso de la batidora de mano, incorporamos la harina, los huevos, la sal, y el azúcar. Batimos. De forma gradual mientras continuamos batiendo, incorporamos la leche y luego la crema y por ultimo la mantequilla derretida. Añadimos la cerveza y dejamos reposar como mínimo dos horas a temperatura ambiente, para que toda la harina se impregne bien de los líquidos.

Una vez pasado este tiempo, si la masa hubiera quedado un poco
demasiado espesa (que no fue mi caso) puede diluirse con un poco de leche antes de cocer.


Para cocer los crêpes, en primer lugar añadimos 
un poco de mantequilla o aceite en la crepera o sartén antiadherente elegida. En mi caso una crepera de unos 25 cm de diámetro, que es la precisa para realizar los crepes del tamaño requerido para este pastel, y lo repartimos con un pincel por toda la superficie.

Colocamos el fuego en el número 4 de 6.

Cuando la crepera este lo suficientemente caliente la retiramos del fuego e incorporamos un cazo de masa. Rápidamente lo inclinamos hacia los lados, con el fin de se reparta la masa y esta cubra toda la superficie de la crepera. Volvemos a llevarla al fuego.

Cuando la masa veamos que pierde el brillo y los bordes empiezan a despegarse, (unos 2-3 minutos) damos la vuelta a la crêpe con ayuda de una espátula o simplemente con la mano.

Cuidado que en este paso no se peguen entre si, las dos caras de masa que aun se encuentran sin cocinar, pues en este caso será muy difícil de despegarlas sin romper la crêpe.

Cocemos durante
aproximadamente 2-3 minutos mas, por esta cara hasta que este dorada.

Llevamos a un plato donde las mantenemos apiladas y cubiertas por un trapo para que estuvieran tibias, si las fuésemos a comer de inmediato, lo que no es el caso. 



Mientras la masa de crêpes reposa, preparamos la crema de naranja.

En primer lugar montamos la nata con el accesorio de globo en la KA o con las barillas de la batidora manual o el batidor manual. Recordaros que es conveniente que tanto los útiles como la nata estén bien fríos. Yo suelo introducirlo unos 5-10 minutos antes todo en el congelador.



Para montar la nada incorporamos al bowl bien frío, la nata y el azúcar lustre y comenzamos a batir. Justo antes de que se comiencen a formar picos firmes, incorporamos la cáscara de naranja rallada y el Grand Marnier. Continuamos batiendo hasta prácticamente montar firmemente. Reservamos en el frigorífico.
 

Continuamos preparando el acompañamiento de naranjas cortados a lo vivo. Para ello pelamos las naranjas y extraemos los gajos limpios de cáscara o membrana alguna. Las reservarnos en un cuenco cubiertas con un paño.

Poco antes de servir y cuando ya tengamos montado el pastel enfriándose en la nevera, preparamos el glaseado de albaricoques.


Para ello calentamos suavemente la confitura de albaricoque en un cazo hasta que empiece a licuarse, agregamos el agua a continuación y lo hervimos sin dejar de remover. Retiramos del fuego y lo dejamos enfriar un poco mientras desmoldamos el pastel.


Tenemos ya todos los ingredientes de nuestro pastel, asi que vamos con el montaje.

Preparamos un molde de carlota de unos 12 cm de diámetro de diámetro, que forraremos con film para facilitar el posterior desmoldado, y cuidando de dejarlo suficiente largo por los laterales para luego poder tapar el pastel.

Comenzamos a forrar ahora el molde con los crêpes. Así colocamos 2 crêpes a cada lado, superponiendo ligeramente la parte que queda en el interior, en la base del molde y
dejando que los extremos de estos cuelguen también por los laterales.

Llenamos una manga pastelera con la crema de naranja y extendemos una capa uniforme de crema en la base del molde forrado con crepes. Ponemos 3 o cuatro gajos de naranja sobre la crema y cubrimos con una crêpe, con los extremos doblados hacia el interior para que encaje en el molde.

Volvemos a depositar una capa de crema, colocar los gajos de naranja y a cubrir con otra crêpe. Repetimos nuevamente la operación hasta completar el molde, cuidando de reservar 2-3 crêpes y unos gajos de naranja para la decoración. 



La ultima capa de crema de naranja y gajos, la cubrimos con los
laterales colgantes de los 2 primeros crêpes, cerrando el pastel. 



Cubrimos con el film y llevamos a la nevera 2-3 horas o hasta que este frío.

Momentos antes de servir, preparamos el glaseado y mientras este se enfría desmoldamos el pastel con ayuda del film, colocándolo boca abajo. Osea, la parte que estaba en la base, será ahora la que se verá.

Tamizamos la mitad del glaseado sobre el pastel desmoldado y con la otra mitad pintamos las 2-3 crepes reservadas, colocándolas dobladas de forma decorativa sobre el pastel.

Introducimos de forma decorativa entre las crêpes los gajos de naranja reservada, decoramos con un poco de cáscara de naranja confitada y vertemos sobre el pastel, si ha sobrado el resto del glaseado.


Momentos antes de servir, rociamos por encima el pastel con el resto del Grand Marnier y flambeamos.

Es un pastel muy rico, fácil aunque algo laborioso, pero si te planificas bien los tiempos de reposo, no tiene problema ni mayor complicación. De hecho os recomiendo leer primero bien la receta de principio a fin y distribuiros el tiempo. Además como habéis visto se puede preparar la noche anterior y solo dejar el glaseado y flambeado para el último momento.



La compensación un pastel sobre todo muy espectacular y decorativo para una comida o cena de familia o amigos. Se quedaran con los ojos a cuadros cuando lo presentes en la mesa y lo flambées allí mismo delante de ellos. Un espectáculo no solo  para la vista, sino también para el paladar.

Consejos:

- El molde a utilizar es conveniente que sea de un diametro similar en la base y en la parte superior, ya que la presentacion será con el pastel a la inversa de como lo montamos y es conveniente que quede anchito por arriba, al menos casi tanto como por la base. Por eso yo descartaría un molde para flanes, ya que hay mucha diferencia de diametro entre la base y la parte superior.

En su lugar es preferible, si no disponeis de un molde de carlota, utilizar un tupper redondo alto.





VIRGINIA
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