Sweet & Sour: Whole-Kitchen-Dulce
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domingo, 25 de noviembre de 2012

BAKLAVA LIBANÉS (Kol Wa Shkor)




Whole Kitchen en su propuesta dulces para el mes de Noviembre, nos invita a preparar un clásico Persa, Baklava.


El Baklava es un dulce originario de la zona mediterránea oriental y Oriente próximo, que hoy en día, se realiza a base de láminas de pasta philo y un relleno de nueces o frutos secos triturados con azúcar y alguna especie. Una vez horneado se riega con un delicioso jarabe o sirope de miel generalmente aromatizado. Y añado, es un dulce absolutamente delicioso. Uno de mis favoritos, y mira que no soy especialmente dulcera, pero es que los dulces preparados con miel, tienen un "noseque", que a pesar de ser dulces, son fascinantes y para mi gusto, a pesar de llevar miel, nada empalagosos, o al menos nada empalagosos al estilo de los que llevan azúcar.





¿Quien tiene la patente del origen? Pues es muy discutido, ya que  se remonta a la antigua Mesopotamia, cuando se preparaban unos dulces a base de restos de pan, rellenos en capas, con frutos secos triturados, y regados con miel, que posteriormente se horneaban. No obstante dicen que fueron los Asirios la primera comunidad en preparar este dulce, allá por el siglo VII a.d.C. Os lo cuento, mas que nada, para saber a quien debemos agradecer, semejante placer.

De ahí la receta pasó, gracias a los mercaderes y marinos griegos que visitaban la antigua Mesopotamia, a la antigua Grecia, que descubrió muy gratamente la receta, y pronto la convirtió también santo y seña de su recetario dulce particular. Y ojo al dato, porque fueron los Griegos, quienes consiguieron la técnica de amasado para obtener unas hojas finísimas de masa, antecesoras de lo que hoy conocemos como Masa Philo. Nuevo agradecimiento desde aquí a los Griegos, que sabemos además, lo mal que lo están pasando en estos momentos.


Sin embargo cuentan los mentideros de la red, que no fueron sino los Turcos del Asia Central, en concreto los Azerbayanos....





No os voy a aburrir mas con la historia del Baklava, solo sabed que este delicioso dulce, fue adoptado por las culturas, desde la Grecia del mediterráneo Oriental, hasta la India de Oriente Medio. A partir de ahí cada pueblo tiene sus peculiaridades.

En este caso he preparado un Baklava Libanés, extraído del libro "Lebanese Cuisine" (Anissa Helou), una pequeña joya que me traje de mi viaje a Londres el verano pasado, y de mis ratitos buceando en sus bastas librerías. 

 





Anissa nos cuenta que el termino Baklava designa en Líbano a una amplia variedad de dulces elaborados comercialmente, pero que los hay con recetas mas sencillas como la que hoy os presento, para realizar en casa y preparada con pasta philo comercial. No dudéis que esta cabezota que ahora os habla, acabará preparando esos dulces con la pasta originaria, esa que en lugar de ser tan crujiente como la pasta philo, se deshace en la boca y es suave y delicada. Esa es la que yo busco. pero por el momento os tendréis que conformar con el Baklava con pasta philo.

En concreto el Baklava que hoy os traigo, es de la familia de los Kol Wa Shokor, traducido sería algo así como. "Eat and be thankful", vamos que "come y se agradecido".


Es un Baklava algo especial debido a la aromatización, tanto del relleno, como del sirope de miel, con agua de azahar y agua de rosas. No temáis, no son los sabores o aromas predominantes, pero le otorgan un sabor especial a dulce árabe, que os recomiendo que probéis.






Es que a mi me vuelven loca estas preparaciones árabes, griegas, indias... En Londres el año pasado, fui malota y probé, solo unos cuantos. De-li-cio-sos.


Y ahora sin mas preámbulos vamos con la receta.






INGREDIENTES:

 
Para el Baklava: (Para un molde de 33 x 20 cm aprox)


- 8 hojas de pasta philo (podéis usar mas si os gusta mas crujiente).
- 75-100 gr. de mantequilla derretida.
- El relleno de nueces y frutos secos.
- El sirope de miel.
- Pistachos molidos para decorar.


Para el sirope de miel:
 

- 375 ml (1 1/2 cup) de agua .
- 60 ml (1/4 cup) de miel suave.
- 1 Tbsp de azúcar.
- 1/2 Tsp de zumo de limón.
- 1 Tbsp de agua de azahar.
- 1 Tbsp de agua de rosas.


Para el relleno:


- 300 gr. de nueces, almendras y piñones.
- 100 gr. de golden caster sugar.
- 3/4 Tsp de canela molida.
- 1 Tbsp de agua de azahar.
- 1 Tbsp de agua de rosas.


PREPARACIÓN:


Comenzamos preparando el sirope de miel, para que nos de tiempo a que se enfrié, ya que al verterlo sobre nuestro Baklava debe estar frío.




 

Vertemos en un cazo mediano el agua, la cucharada de azúcar y la media cucharadita de zumo de limón, ponemos a hervir hasta preparar un sirope gruesito. Retiramos el fuego y añadimos la miel, el agua de rosas y el agua de azahar. Volvemos el cazo al fuego y dejamos hervir a fuego suave, durante unos 3 minutos. Retiramos y dejamos enfriar.

Vamos ahora con el relleno.




Comenzamos tostando los frutos secos ligeramente en una sartén a fuego medio bajo, revolviendo constantemente. Podemos poner un hilito de aceite de girasol si queremos. Esto nos llevará unos 5-10 minutos.

Cuando los frutos secos se han tostado ligeramente los volcamos en la trituradora, con el azúcar y la canela, para obtener un molido pequeño pero con grano. En mi caso los trituré con la Thx unos segundos a velocidad 5-6 hasta obtener el espesor deseado.

Volcamos el resultado en un bowl, añadimos el agua de rosas y el agua de azahar y mezclamos bien. Reservamos.




Precalentamos el horno a 200ºC, calor arriba y abajo.

Vamos ahora con el montaje del Baklava.

En primer lugar preparamos nuestras hojas de pasta philo, estirándolas bien sobre la encimera y cubriéndolas con un paño húmedo para que no se nos sequen y se nos rompan. Son muy finas y delicadas.



Enmantecamos la fuente refractaria donde vayamos a preparar el Baklava. Colocamos una capa de pasta philo y la barnizamos con la mantequilla derretira. Colocamos otra capa sobre esta y la volvemos a barnizar con mantequilla. Repetimos la operación hasta obtener 4 capas.

Entonces cortamos con un cuchillo muy afilado el resto de pasta philo que sobresalga del molde.

Añadimos el relleno sobre la última lámina de pasta philo enmantecada y distribuímos uniformente con ayuda del dorso de una cuchara.




Cubrimos con otras 4 hojas de pasta philo debidamente enmantecadas entre si.

Si sobra algo de mantequilla derretida podéis volcarla y repartirla sobre la última hoja.

Con ayuda de un cuchillo muy afilado, cortamos el baklava haciendo pequeños cuadraditos o diamantes, ya que luego la masa philo al salir del horno será mucho mas quebradiza y nos será mas difícil cortarla sin hacer un desaguisado.





Salpicáis unas gotas de agua sobre la baklava y al horno por 20 minutos, hasta que veais que está doradito.

Sacamos del horno y dejamos enfriar unos 10 minutos, cubierto con papel de aluminio.





Pasado ese tiempo destapamos y vertemos con ayuda de una cuchara el sirope de miel por todo el pastel.

Volvemos a cubrir y dejamos enfriar.



 
Servimos a temperatura ambiente, decorado con nueces partidas, en cápsulas de papel, o en una simple bandeja.

Se mantiene en buen estado varios días guardado en una caja metálica.

 
     
  Absolutamente delicioso, es un autentico manjar.  La pasta suave y húmeda por el sirope de miel, se mezcla con los frutos secos empapados de sirope también y es una autentica explosión de sabores y texturas en la boca.

Es fácil y extraordinario, así que animaros, os encantará.
 
Consejos:
 
- Esta receta la podéis preparar con los frutos secos que prefiráis. Yo he utilizado estos porque me han parecido una buena combinación.

- Tened en cuenta que cuantas mas hojas de pasta philo coloquéis juntas, os quedará un Baklava mas crujiente y cuantas menos, mas suave. Yo he puesto 4 porque estos pastelitos no me gustan especialmente crujientes, sino suaves y delicados.


- Antes de introducir en el horno, yo suelo salpicar la masa con unas gotas de agua, para que la masa no se infle en demasía y no quede excesivamente crujiente. Ya os he dicho que me gusta mas suave.


- Una vez repartáis el sirope frío, sobre el pastel aun caliente, cubridlo con un papel de aluminio, si deseáis estos pastelitos mas suaves y blanditos.


- Anna, nos informa que podemos prepararlos también con masa de hojaldre, si preferimos unos Baklava mas suaves aun.


- Antes de que me preguntéis, el agua de rosas lo conseguí en una tienda on line que tiene productos de distintas zonas del mundo, pero no recuerdo cual. También tenéis la posibilidad de pedirlo en farmacias.
 


Que lo disfrutéis.

VIRGINIA

jueves, 25 de octubre de 2012

BROWNIE CON OREOS





Whole kitchen en su propuesta dulce para el mes Octubre, nos invita a preparar un clásico Estadounidense: Brownies


Hoy os traigo un brownie muy rico y algo distinto. Esta receta la tengo preparada desde hace tiempo, pero ha coincidido que Whole Kitchen nos ha propuesto preparar Brownie y me he decidido a publicarla.

Sinceramente cuando leí la receta, hace ya bastante tiempo, no me animé a prepararla, pensé que quedaría un brownie demasiado abizcochado, y la incorporación de las galletas no me animaba en demasía. Pero mi hija con su insistencia, tan amante ella de las galletas "oreo", me dió el empujón definitivo para su preparación. El resultado muy, pero que muy rico, y para nada abizcochado, como me imaginaba.

Para preparar este brownie, tened en cuenta que se levantan ligeramente los huevos y las yemas, con lo que se introduce aire en la masa. Es un proceso bien distinto a la receta clásica, en la que precisamente, procuramos no introducir aire, ya que no se trata realmente de un bizcocho. 

Además se le añade cacao, ya que sino, al llevar tantos huevos, y ligeramente blanqueados, nos quedaría con un color demasiado blanquecino. 

El toque especial del todo, lo da el añadido de galletas oreo troceadas.




La receta es de Lorraine Pascale, de su libro "Baking made Easy". Lorrain es una antigua modelo británica, y actualmente uno de los iconos gastronómicos con mas tirón del país, con su propio programa de televisión.

He realizado varias veces la receta, en una de las ocasiones procuré dejar los brownies ligeramente poco hechos y algo cremosos en el interior del pastel, lo que dada la introducción de aire en la preparación, resultó en una textura tipo mousse extraordinaria en la zona interior del pastel, asemejándose al "coulant", y que podéis apreciar en la foto. Un acierto. A mi hija y a sus amigas, al parecer les ha encantado.




En la otra dejé cocer el brownie algo mas, y resultó un brownie sensacional, mas ligero que el clásico, pero para nada abizcochado, sino un brownie en toda regla, de chocolate y mantequilla, suave, cremoso y fundente en la boca.




Eso si, no tengáis prisa por sacar el brownie de la lata una vez fuera del horno, ya que por ninguna razón debéis extraerlo hasta que esté completamente frío. Al llevar tanto aire, es tan tiernito, que si lo sacáis en caliente, se os abrirá sin remedio, y se os romperá entero, si además es el poco hecho, no te cuento la presentación, os quedará algo parecido a esto.




Así que como todos sabemos de que estamos hablando, vamos directamente con la receta.




INGREDIENTES: (Para un molde de 20 x 20)

- 165 gr. de mantequilla.
- 200 gr. de chocolate 70% (En un caso utilicé lindt y en otro côte Dór).
- 3 huevos a temperatura ambiente.
- 2 yemas a temperatura ambiente.
- 2 tsp de extracto de vainilla.
- 165 gr. de soft light brown sugar.
- 2 Tbsp de harina tamizada.
- 1 Tbsp de cacao (Valor)
- 1 Pizca de sal.
- 154 g. de galletas Oreo partidas en cuartos. (1 Paquete individual).




PREPARACIÓN:

Comenzamos preparando el molde. Para ello lo engrasamos ligeramente y lo forramos con papel de hornear. Siempre me gusta hacerlo, pero en este caso lo considero mas imprescindible aun, porque gracias al papel, podremos extraerlo fácilmente del molde una vez frío.




Derretimos al baño maría el chocolate troceado. Cuando esté derretido, añadimos la mantequilla cortada en dados y dejamos que se deshaga y se integre en el chocolate ayudados de la espátula, hasta tener una mezcla homogénea.

Reservamos, y dejamos entibiar unos 10 minutos, para que luego al incorporarlo a la mezcla de huevos no se nos cuaje. Basta con que alcance los 35ºC.

Entre tanto precalentamos el horno 180ºC calor arriba y abajo. 




Cuando el chocolate haya alcanzado los 40ºC mas o menos, batimos los huevos, las yemas y el extracto de vainilla con el globo de la KA o con las varillas de la batidora, hasta que comiencen a estar blanquecinos y con una espuma ligeramente densa.

Con el motor de la batidora al mínimo, vamos añadiendo el azúcar por los costados de la preparación para que no se baje la mezcla. La incorporación del azúcar la realizamos en 2 veces, para evitar que el aire se escape. Seguimos batiendo hasta que la mezcla esté bastante densa.




En otro bowl mezclamos bien la harina, el cacao y la sal, y lo añadimos a la preparación anterior. Lo incorporamos con ayuda de una espátula o un batidor de globo, con movimientos envolventes para que la masa no se nos baje.

Añadimos 1/3 de las galletas "oreo" troceadas, y volvemos a mezclar bien con movimientos envolventes.


   

Vertemos la masa en el molde preparado. Golpeamos la lata varias veces contra la encimera, para extraer cualquier burbuja grande de aire, y esparcimos el resto de galletas oreo sobre la superficie de forma decorativa. Presionamos ligeramente cada galleta para que quede bien asentada.

Introducimos en el horno precalentado y mantenemos entre 25-30 minutos. En mi caso para el brownie en su punto lo mantuve 23 minutos, pero como hay que dejarlo en el molde hasta que enfríe, el calor residual hizo el resto.




Para el brownie poco hecho lo mantuve unos 20 minutos, pero lo saqué del molde pasada solo media hora. Como veis, en alguna de las fotos, en la zona interior del pastel, obtuve un brownie tipo mousse riquísimo.

Una vez frío cortáis en cuadraditos y servís acompañado de helado de vainilla casero, aunque a mi como mas me gusta es con una "creme fraiche" (nata fresca de Normadía), nada dulce y algo a ácida, que le da el contrapunto, al sabor intenso del chocolate del brownie.




Simplemente delicioso. A los niños y adolescentes les encantará este brownie cremoso y fundente en la boca, relleno de oreos. 

A disfrutar. 




Consejos:

- El truco del brownie consiste en dejarlo poco hecho en su interior, para que quede jugoso, y fundente. Si os pasáis de cocción el interior quedará seco.

Os dejo el enlace de los brownies "clásicos" por si queréis echar un vistazo a los consejos.

- Si queréis, podéis dejar el brownie algo mas de tiempo en el horno, pero para que no se siga cociendo en el molde, introducirlo según lo sacáis en un baño de agua y hielo hasta su completo enfriamiento.
 
* Quizás os interese Brownie "Clasico".

VIRGINIA.

lunes, 2 de julio de 2012

NEW YORK CHEESECAKES EN VERSION "MINI".







El Cheesecake es uno de mis postres preferidos, el que no podía faltar en mi recetario particular. Me encanta, el sabor tan suave del queso, esa textura cremosa, el contraste con la base de galletas....Umm

Como sabéis, yo soy mucho de investigar y probar, y tratándose de uno de mis pasteles preferidos no iba a ser menos. He probado de todo, pasteles muy cremosos pero sin sabor, pasteles de queso con un sabor envidiable y sin embargo con una textura en la boca que parecía gelatina, pero esta receta que hoy os traigo, es la definitiva, la mejor, tiene el punto justo de sabor y una textura cremosa hasta decir basta.

Si os gusta el cheese cake, esta es vuestra receta. Probarla y ya me diréis.




No necesita mucha presentación, porque creo que es una de las recetas mas buscadas y repetidas de la blogosfera, así que tan solo deciros que mi presentación en esta ocasión es individual,  mini pastelitos cheesecake de ración y con tres opciones de topping distintas, para que cada uno escoja el que  mas le guste, compota de frutos del bosque casera, salsa toffe y topping de sour cream. Todos ellos una delicia, que además podeis presentar en una bandeja de surtido, que les dejara muy contentos, porque podrán probar de varios sabores sin tanto remordimiento.

Por ultimo comentaros que esta receta tuve ocasión de prepararla para la propuesta dulce de Whole Kitchen




INGREDIENTES

Base:

- 150 gr. de galletas mitad digestive y mitad de avena.
- 28 gr. de azúcar moreno
- 85 gr. de mantequilla (algo menos también esta bien y resultaría menos calórico)

Relleno

- 600g. de queso crema (3 tarrinas)
- 75 gr. de azúcar (no somos especialmente golosos)
- 16 gr. de harina de repostería
- 3 huevos
- 48 ml. de nata y sour cream (mitad y mitad)
- 1/8 tsp. ralladura de limón
- 1/2 tsp de extracto de vainilla

Topping

 Sour cream.

- 144 ml. de crema agria
- 21 gr. de azúcar
- 1/4 cdta. de extracto de vainilla

Salsa de Toffe

- 60 gramos de mantequilla.
- 60 gramos de azúcar mascabado
- 60 gramos de golden syrup.
- 110 gramos de nata al 35%.
- Una pizca de sal maldon.

Compota de frutos del bosque rojos y cerezas

- 100 gr de frambuesas.
- 100 gramos de arándanos.
- 8 cerezas deshuesadas y partidas por la mitad.
- 150ml de Oporto dulce ( o cualquier otro licor, agua…)
- 50 gramos de azúcar (al gusto si se quiere mas dulce darle al azucarero).
- Corteza de naranja natural.
- 1 vaina de vainilla.




PREPARACIÓN

Preparamos el molde, en mi caso un molde de 12 mini cheesecake individuales de base desmoldable, que estaba esperando a estrenar desde navidades y uno individual redondo de 11 cm de base desmoldable también. Se podrían sustituir por uno desmoldable de 26 cm.

Enmantequillamos ligeramente (pues la base ya lleva bastante mantequilla) y forramos las bases con papel de horno para protegerlas de posteriores rascones a la hora de retirar o cortar la tarta.





Forramos perfectamente el exterior de todos ellos con papel de aluminio (yo en los que pude, además los forré con bolsas de horno para asado de pollos), pues la cocción se realizará al baño maría y no queremos por nada del mundo, que entre agua en nuestros pastelillos a través de las bases desmoldables.




Precalentamos el horno a 180ºC calor arriba y abajo. Introducimos en su interior un recipiente resistente al calor (pyrex-metálico) con unos dos dedos de agua tibia, donde a su vez introduciremos luego nuestros moldes.

Base

Para preparar la base derretimos la mantequilla, trituramos las galletas hasta conseguir la textura tipo harina y finalmente mezclamos en un bowl las galletas con el azúcar, e incorporamos la mantequilla derretida, mezclando para que todo se empape bien de la mantequilla, hasta obtener una pasta.

Colocamos nuestra masa sobre el molde desmoldable y presionamos uniformemente, con el dorso de una cuchara, o un vaso, sobre el fondo del molde para compactarla, hasta obtener una capa de unos 3 mm. Introducir en el frigo hasta que vayamos a utilizar.




Relleno
 
Ponemos en el bowl de nuestra batidora el queso crema y el azúcar y batimos a velocidad media durante unos dos minutos, incorporando la harina en marcha tamizándola para evitar grumos. 

Seguidamente añadimos los huevos, uno a uno, batiendo después de cada adicción y mezclamos.

A continuamos añadimos la nata y la sour cream y batimos hasta incorporar, y por ultimo el limón y la vainilla, y mezclamos nuevamente hasta conseguir que nos queden todos los ingredientes bien integrados, pero con cuidado de no batir en exceso, para no introducir aire en nuestra masa, lo que haría que pudiera resquebrajársenos nuestro cheesecake.

Vertimos la masa sobre nuestra base de galletas y la introducimos en el horno (al baño maría), previamente precalentado a 180º, bajando de inmediato la temperatura hasta 165º para los “mini” y  150º para el individual de 11 cm. 

Dejamos en el horno 15 minutos los mini y 30 minutos para el individual en mi caso, o hasta que esté firme (el centro de la tarta parecerá un poco húmeda, es normal).

Entre tanto vamos preparando nuestro topping de sour cream y finalizados los tiempos indicados sacamos los moldes del horno y delicadamente, para no hundir nuestros pastelitos, vertimos el topping de sour cream sobre los pastelillos que deseemos coronar con este topping, con un grosor de al menos 3 mm.

Volvemos a introducir en el horno y mantenemos 5 minutos mas para los minis y unos 12 minutos mas para el individual.

Pasados esos tiempo apagamos el horno, dejamos reposar en su interior unos minutos con la puerta entreabierta y los sacamos para pasar un cuchillo alrededor de todos ello para que luego el desmolde sea mas fácil, y no se nos agriete.Volvemos a introducir otra vez en el horno, esta vez con la puerta abierta, unos 20 minutos mas. 

Sacamos, dejamos enfriar a temperatura ambiente y una vez completamente fría, desmoldamos con muchísimo cuidado. Llevamos a la nevera, al menos 6 horas o toda la noche, como fue mi caso, ya que gana consistencia y mas sabor, aunque yo no me resistí y me comí ya uno templadito, para mi gusto también así está de muerte.

Una vez fría y antes de servir, aplicamos los otros dos topping sobre los pastelillos de forma alternativa, para que el personal tenga donde elegir.



Topping Sour Cream

En un bol ponemos la crema agria, el azúcar y la vainilla y mezclaremos hasta obtener una masa fluida.

Extendemos esta mezcla sobre nuestra tarta caliente y la introducimos nuevamente en el horno para cocerla durante 15 minutos más. 



Topping de salsa de toffe (de i-recetas).

Colocar todos los ingredientes en un cazo de fondo grueso y llevar al fuego. Debemos revolver constantemente para que se disuelvan los ingredientes. Subir el fuego y dejar que hierva y espese revolviendo constantemente. Tener cuidado porque la consistencia engaña, ya que al enfriar gana densidad y queda mas consistente.




Topping de compota de frutos del bosque y cerezas.

Deshuesar las cerezas y partir al menos en dos y si son muy grandes en cuartos. Mezclar todos los frutos y depositar en un caso de fondo grueso junto con el Oporto o líquidos que se usen, la corteza de naranja y la vaina de vainilla para aromatizar, mantener a fuego medio-alto 8 sin dejar que llegue a hervir, revolviendo y cuando lleve unos 10 minutos agregar el azúcar, revolver, dejar que se disuelva y dejar cocer otros 10-15 minutos. Dejar templar para utilizar como topping.

En caso de que se vaya a hacer uso de ella para acompañar tortitas, creppes, yogurt y se quiera caliente, si se ha enfriado calentar al baño maría.

Espero que esta propuesta os haya gustado, porque como os digo, para los que os gusta el cheesecake es un deleite para los sentidos, tanto en sabor, como en textura y facil de preparar.

A disfrutar.

VIRGINIA


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