Sweet & Sour

lunes, 3 de septiembre de 2012

TARTALETAS "PROVENZALES" DE CEBOLLA, AJO CONFITADO Y ROMERO.





Hoy os acerco la receta de unas tartaletas riquísimas, hechas a base de cebolla pochada, crema de ajo confitado y romero. Una delicia si como yo, sois amantes de la cebolla pochada y las hierbas aromáticas.

Son una opción genial para preparar en una cena informal,  junto con unos canapés y otros platos de picoteo, (como por ejemplo en la cena de bloggers en Tamango el pasado viernes), o simplemente para servirlas como cena rápida, acompañadas de una ensalada fresquita, un buen vino y por supuesto un buen postre.

La masa base es una masa quebrada enriquecida, muy delicada, que se deshace en la boca, y que solo debéis tener la precaución de trabajarla fría para que no se ablande.




El relleno consiste en cebolla dulce pochada a fuego lento con mantequilla, que se convierte en una mezcla espesa llena de sabor. La bañaremos con una crema de huevos, nata aromatizada con romero y ajos confitados que además de darle el punto justo de sabor, cohesionarán el relleno. Un acierto de ingredientes, texturas y sabores, ya que además el sabor del ajo confitado es prácticamente impreceptible, tan solo acompaña el resto de sabores.

Una propuesta distinta, con ingredientes sencillos, de esos que habitualmente tenemos en casa, muy rica y delicada.

Está basada en un libro de tarta dulces y saladas, que encontré por casualidad un día que andaba rebuscando en la estantería de la librería, y que me está trayendo muchas satisfacciones, porque tiene un montón de recetas no solo ricas y distintas de por si, sino absolutamente inspiradoras para jugar con ellas y tunearlas. El libro en cuestión es "Tartas Dulces y Saladas" de Maxine Clark.

Así que vamos con la receta.




INGREDIENTES: (Para 6 tartaletas de 10 cm, o 12 tartaletas de 7 cm)

Para la masa quebrada enriquecida:

- 250 gr. de harina común.
- 1/2 cucharadita de sal.
- 125 gr. de mantequilla fría y cortada en dados.
- 2 yemas de huevos medianos a temperatura ambiente.
- 2 Cucharadas de agua helada.

Para el relleno de cebolla y ajo:

- 60-75 gr. de mantequilla.
- 600 gr. de cebolla dulce cortada en láminas.
- 1 cucharadita de sal.
- 1-2 cucharadas de agua.
- 200 ml de nata montada o líquida 35% mg.
- 100 ml de queso fresco batido 0%.
- 2 ramitas de romero fresco.
- 6 dientes de ajo grandecitos.
- Aceite de oliva.
- 4 yemas de huevo.
- Nuez moscada, sal y pimienta al gusto.

Para la decoración final:

- Aceitunas negras picadas.
- Hojas de romero picadas.




PREPARACIÓN:

Comenzamos preparando la masa quebrada enriquecida.

Si seguimos la técnica tradicional. Vertemos la harina y la sal en un cuenco y amasamos con la mantequilla bien fría cortada en cuadraditos.

Mezclamos en un bowl mediano las 2 yemas y las 2 cucharadas de agua helada, se las agregamos a la harina y mezclar suavemente con un tenedor hasta que toda la harina esté bien hidratada y hayamos obtenido una masa.

Depositamos la masa sobre la encimera bien limpia y amasamos ligeramente hasta obtener una masa suave.




Ojo que al llevar tanta mantequilla, enseguida la masa se convertirá en muy blanda.

Hacemos con ella una bola ligeramente plana. Envolvemos en film, y al menos de 30 minutos a 1 hora a enfriar a la nevera. Yo la dejé de un día para otro. Únicamente sacarla un par de minutitos antes si es verano para que coja algo de temperatura y no se quiebre en exceso al estirarla.





Si utilizamos la Thx o el robot de cocina. Introducimos en el vaso la harina, la sal y la mantequilla cortada en pedacitos. Accionamos 10 segundos velocidad 6 hasta obtener unas migas gruesas.

En un bowl a parte batimos los huevos y las 2 cucharadas de agua helada y vertemos en el vaso. Es mejor no añadir todo de golpe, dejar un par de cucharadas de mezcla, por si la harina no necesita tanto líquido.

Accionamos nuevamente 20 segundos velocidad 6.

Sacamos del vaso sobre la encimera, y a partir de aquí, seguimos los mismos pasos que con la técnica tradicional.

Ojo cuidado en ambos casos, no sobre trabajar la masa.




 Vamos ahora con el relleno:

En primer lugar prepararemos las cebollas pochadas.




Para ello ponemos una sauté de fondo amplio con unos 60-75 gr. de mantequilla.

Cuando la mantequilla se haya derretido, subimos el fuego y añadimos las cebollas dulces cortadas en láminas, 1 cucharadita de sal, y 1 o 2 cucharadas de agua. Mezclamos bien, bajamos nuevamente el fuego a medio-bajo y tapamos. Dejamos cocinar de 30 minutos a 1  hora tapado, procurando no destapar demasiadas veces el guiso.

Cuando hayamos conseguido una mezcla espesa y blanquecina, destapamos la sauté, dejamos cocinar a fuego medio unos minutos para que evapore el exceso de agua. Retiramos del fuego y dejamos que se enfríe.




Mientras la cebolla se está pochando, preparamos los ajos confitados.


Para ello ponemos un cazo muy pequeñito con 5 dientes de ajo y los cubrimos con aceite de oliva. Cuando la temperatura del aceite alcance los 40ºC, la mantenemos por espacio de unos 40 minutos. Los ajos tras ese tiempo estarán blanditos y con un ligero color.

Pasado ese tiempo retiramos del fuego y reservamos.  




Mientras las cebollas y los ajos se están cocinando, y sin quitarles un ojo de encima, preparamos la nata infusionada al romero

Ponemos la nata y en mi caso el queso fresco batido, a calentar a fuego medio con 2 ramitas de romero fresco. 

Cuando comience el hervor, retiramos del fuego y tapamos para que infusione y entibie.

Es conveniente dejarlo el mayor tiempo posible infusionando para que la nata se empape de los aromas del romero. Yo lo dejé varias horas, mientras el resto de preparaciones se enfriaban.

Pasado este tiempo, colamos y reservamos.

Precalentamos el horno a 200ºC calor arriba y abajo. 




Mientras las preparaciones se enfrían y el horno se calienta, aprovecharemos para estirar la masa y forrar las tartaletas.


Sacamos la masa de la nevera. Cortamos en 2 partes y reservamos una de ellas envuelta en film y al frigo.


Con la otra, y ayudados de 2 papeles de horno o 2 film, la estiramos de un grosor de unos 3 mm. Cortamos círculos con un diámetro suficiente para forrar nuestras tartaletas.

Forramos cuidando de no estirar la masa para que luego no encoja al hornearla.


Llevamos las tartaletas así forradas de nuevo al frigorífico, bien cubiertas para que no se sequen.

Repetimos la operación con el resto de masa quebrada que está en la nevera. 


Mientras preparamos la crema de ajo y romero.





En el vaso de la batidora, depositamos las yemas de huevo, la nata infusionada y colada, y los ajos confitados escurridos del aceite y retirados el germen. Batimos bien hasta obtener una crema suave y homogénea.

Añadimos sal, pimienta y nuez moscada al gusto.




Para el montaje de las tartaletas.

Sacamos las tartaletas forradas del frigo. Pinchamos con un tenedor su base para que no se inflen al hornearse

Añadimos al fondo de cada una, 1 cucharada de cebolla pochada fría, hasta llenar la tartaleta a media altura.

Cubrimos con la crema de ajo y romero.

Horneamos unos 15-20 minutos (según tamaño) o hasta que veamos que la crema está cuajada y se ha dorado ligeramente.




Servimos calientes, con unas olivas negras troceadas y unas hojas de romero por encima, según indica Maxime.

Son una delicia y aunque parezcan complicadas, son sencillísimas. Únicamente debéis leer bien la receta y organizaros las tareas, pues son sencillas y hay bastantes tiempos de reposo y enfriamiento.

Os las recomiendo 100%, son una especie de quiche, distinto y muy rico que triunfará.






Consejos:

- La masa quebrada se puede sustituir por masa quebrada comprada, pero el resultado no será tan delicado, ya que la masa quebrada enriquecida es una masa mucho mas suave y delicada, que sencillamente se deshace en la boca. 

- Yo tan solo usé media receta de masa quebrada para 6 tartaletas de 7 cm como las de la foto, y me sobró también la mitad del relleno a pesar de lo que decía el libro, por eso en las indicaciones os he puesto la cantidad que sale real con esas cantidades.

- Usad huevos de tamaño mediano o sino la masa quebrada quedará muy floja y deberéis añadir algo mas de harina o restar las cucharadas de agua helada.

- Para pochar la cebolla entiendo que con 60 gr. de mantequilla es suficiente.

- El libro indicaba 300 ml de nata montada o liquida. Yo quise restarle un poco de grasa y añadirle un poco de sabor, así que sustituí 100 ml de nata, por 100 ml de queso fresco batido 0% que me sobraba en la nevera. Para mi parecer un acierto, pero eso es todo cuestión de gustos.

En mi opinión estas tartaletas son ya bastante mantequillosas, entre la masa quebrada y el relleno de cebolla con mantequilla, así que para mi gusto, se les puede restar un poco de grasa en el relleno.

- El aceite que utilizamos para confitar los ajos ni se os ocurra tirarlo, os servirá para aderezar vuestra ensalada.

- Si queréis preparar ajos caramelizados en lugar de confitados en aceite, cojer una cabeza de ajos sin pelar, envolverla en papel sulfurizado y tostar en el horno a 190ºC durante 45 minutos o hasta que se hayan ablandado.

- A la hora de rellenar las tartaletas con la crema de ajo y romero, no tengáis miedo de que la crema vaya a crecer en el horno y desbordarse, ya que no se trata de una crema que crezca. Podéis rellenar casi hasta el borde, siempre y cuando la bandeja esté correctamente nivelada en el horno. 

- Estas tartaletas están mas ricas calientes o tibias. Pero podéis tener preparados todos los ingredientes con algo de antelación, esto es las tartaletas ya forradas y en frío, y la cebolla y la crema de ajos también en la nevera, y en el momento final tan solo hornearlas. Será un acierto que os evitará el stress de última hora.

A disfrutar.

VIRGINIA


sábado, 1 de septiembre de 2012

SOPA FRIA DE MELÓN Y PEPINO CON ALMENDRAS




Hoy os traigo una receta sencilla y refrescante para estos días de calor de final del verano. Casi diría yo que se trata de una receta de aprovechamiento de esos fondos de nevera que a veces se van quedando. Que si un trozo de melón, un pepino que no acaba yendo a la ensalada o al gazpacho porque siempre está escondido...... 

Pero es sobre todo, una receta rápida, sana y muy muy light.

Se trata de una sopa fría de melón y pepino, a la que le añadimos un par de cucharadas de almendras molidas, y queso fresco batido 0% mg. Como os digo una receta refrescante, sana y muy completa.

Se puede preparar en un pis-pas y tenemos arreglada la cena cuando llegamos cansados a casa de un largo día de trabajo.

Así que siendo tan facilita vamos sin mas con ella.




INGREDIENTES: (Para 2-4 raciones)

- 1/2 Melón de piel de sapo.
- 1 pepino.
- 2 cucharadas soperas de almendras molidas.
- 250 ml de queso fresco batido 0% m.g. o 1 yogurt desnatado.
- 1 vaso de agua fría.
- Sal y pimienta recién molida.
- Aceite de Oliva Virgen Extra.
- Jamón ibérico picadito.
- cilantro fresco picadito o cualquier otra hierba aromática.


PREPARACIÓN.

Retiramos la piel del melón y el pepino. Si el pepino tiene semillas grandes las retiramos también. Los troceamos y llevamos a la batidora.




Trituramos hasta obtener un puré sin grumos.

Añadimos las 2 cucharadas de almendras molidas, el queso fresco batido, un chorrito de aceite de oliva y sal pimentamos al gusto. Volvemos a triturar. Debe quedar una sopa/crema lisa y sin grumos.

Según el gusto de densidad puede añadírselo algo de agua.

Refrigeramos si los ingredientes no hubiesen estado previamente en la nevera.

Servimos acompañado de jamón ibérico cortadito en pedacitos y de hierbas aromáticas. En mi caso le añadí cilantro cortadito que le da un toque riquísimo.




Fresca, light y rápida. ¿Se puede pedir mas?

A disfrutar.

VIRGINIA



miércoles, 29 de agosto de 2012

"THE LOAF" CON DAN LEPARD E IVAN YARZA




 De vuelta de los días de descanso, quiero comenzar la rutina del blog, compartiendo con todos vosotros alguna de las actividades con las que he podido disfrutar este verano, y que si os dais prisa también teneis ocasión de hacerlo.

Como  muchos ya sabéis, del 1 Julio al 30 Septiembre tenemos la gran suerte en Donosti, de tener entre nosotros a Dan Lepard, uno de los maestros panaderos de nuestro tiempo, acompañado cada día de sus panes y dulces, y de toda su experiencia panaria. Junto a él están, entre otros, el insigne Ivan Yarza, creador entre otros del "Foro del Pan" y traductor de su libro "Hecho a mano", y que no por ser nacional se merece estar en un escalafón inferior.




Es todo un acontecimiento histórico y un autentico lujo al alcance de muchísimos de nosotros. Se ha tratado de un proyecto "casi piloto" podríamos decir, que nos ha llegado de la mano de Nacho Bueno y Andoni Munduate, que un buen día, allá por el año 2011, decidieron soñar, viajar a Londres y se atrevieron a proponer a este monstruo de la panadería el proyecto. Gracias a las ganas de Dan por compartir y seguir experimentando y al esfuerzo de los organizadores, aquí los hemos tenido durante estos 3 meses, instalados en el Paseo de Francia, en 5 contenedores de obra, con su panadería "pop up" que nos permite cada día desgustar unos panes de una extraordinaria calidad a precios asequibles, y acercarnos a talleres impartidos por los propios Dan o Ivan entre otros, para los aficionados a la panadería y masas levadas.


 
Muchos fueron los que a través de las redes sociales, le auguraron un fracaso estrepitoso, "¿como se va  a hacer pan en esos contenedores de obra con un calor inhumano, sin poder controlar temperaturas....?" "pero si desconoces las harinas españolas" "pero si en España solo les gusta el pan blanquito y la típica baguette, no venderéis nada..."



 
Nada mas lejos de la realidad, ha sido todo un éxito, que espero que pronto puedan repetir o al menos parcialmente en Bilbao, mediante la apertura de un establecimiento no solo con venta al público de sus panes, sino también con otros productos, según nos anunció Dan durante el taller.




Porque eso si, tuve la suerte de compartir un taller de algo mas de 2 horas con el maestro Lepard. Desgraciadamente me quedé sin otros cursos, porque para cuando me enteré, los talleres en inglés eran de los pocos que aun quedaban.




Dan, suele estar todas las mañanas al pie del cañón, trabajando y experimentando con las masas, y las temperaturas, controlando "sus panes". Es un hombre cercano, y amable, con un inglés de lo mas límpio y un español en vías de desarrollo que nos hizo la clase muy amena, a pesar de que cuando comenzó, Dan ya  llevaba a sus espaldas muchas horas de trabajo. Se le nota que su trabajo le fascina y disfruta realmente con ello.























Durante el taller aprendí un montón de pequeñas cosas que ya estoy poniendo en practica en la elaboración de mis panes. Me llevé un pan buenísimo boleado por mi misma en forma de battard y greñado por el propio Lepard.

Gracias a su amabilidad también nos pudimos llevar un poquito de su masa madre, que conservo como oro en paño.




En  definitiva una experiencia de 10 y con mucha pena que se acabe y sobre todo no haber llegado a poder participar en los cursos con Iban.

Os dejo con algunas de las fotos de los panes de "The loaf". Desde el pan masa madre 100% con un aroma y sabor indescriptible, al pan con masa madre y un 1% de levadura al que le añaden harina de centeno y harina integral, pasando por los panes de comino, cilantro y olivas o el de vino tinto y ciruelas pasas... Todos ellos una maravilla de panes.











Parece mentira que en 5 contenedores de obra se pueda realizar un pan tan bueno y tantísima actividad.

Muchas gracias a todos.

VIRGINIA




domingo, 19 de agosto de 2012

PAN BORODINSKY........VIAJAMOS A RUSIA CON CENTENO 100%..

 


A pesar de que me despedí de vosotr@s hasta Septiembre, hago este parón en mis vacaciones veraniegas para traeros la propuesta de Bake the World para este mes de Agosto.

Para nuestro segundo reto con "Bake the world", hemos elegido un Pan Ruso, una opción de centeno 100%, para que nuestra compi Salomé que ha descubierto que tiene intolerancia al gluten pueda participar y disfrutar. El Pan Borodinsky.

El Pan Borodinsky, es uno de los panes más populares de Rusia, se trata de un pan negro, compacto y tierno a la vez, y preparado con centeno 100%, sin ningún tipo de levadura, mas allá de la masa madre de centeno que se incorpora en importante cantidad y debe estar bien activa, madura y llena de sabores.




En esta ocasión lo siento por quienes no dispongáis de masa madre, ya que no hay alternativa posible, para un "autentico Borodinsky". Pero eso si, hay solución, preparar vuestra propia masa madre y a por él. 

No obstante si os gustan los panes de centeno y a pesar de no disponer de masa madre, queréis lanzaros a por un pan de centeno 100%, os pongo una opción en el apartado "consejos".  Ya me contareis.


En mi caso al no disponer de una masa madre de centeno, me fabriqué una a medida, partiendo de mi masa madre de trigo. 

Cogí 50 gr. de masa madre de trigo y la renové durante varios días con 150 gr. de harina blanca de centeno y 150 gr. de agua, dejándola fermentar un par de días cada vez, para que desarrollara sabores, antes de renovarla de nuevo en la misma proporción. La renové 2 o 3 veces antes de su uso para darle tiempo a madurar.

A este pan se le añade también, para dar sabor y color harina de malta, y melaza. Para otorgarle un contrapunto de sabor, lleva también unas semillas de cilantro. No obstante, el autentico Borodinsky, como todos los panes negros oscuros, no llevan agregado de jarabes o colorantes como cacao o cafe, sino que el color se obtiene por metodos naturales como la reacción Maillard producida con coccion larga a baja temperatura.

Como en algunas recetas en lugar de harina de malta, aparecía extracto de malta, incluí también el extracto para ayudar en el levado. 




Tratándose de un pan de centeno 100% que no lleva trigo y por tanto no contiene practicamente gluten, no precisa amasado, sino tan solo la incorporación de bastante liquido para otorgarle esponjosidad.

Como se trata de una masa muy húmeda, y mas que de una masa de pan, de un "engrudo", se hornea en molde. El típico molde de pan o cake.

Realmente es sencillo, se mezclan bien todos los ingredientes, se consigue ese engrudo, se le da "forma" con la manos húmedas, se introduce en el molde, y se le deja levar en su interior.

He visto también que hay quien en la preparación recomienda previamente, retirar 100 gr. de harina de centeno y 25 gr. de malta y 1 cucharada de semillas de cilantro trituradas, y lo escalda todo en agua hirviendo dejándolo fermentar unas 6 horasA final no es mas que una especie de poolish, y como ya tenemos nuestra masa madre, quizás no sea tan necesario.

La próxima intentona lo probaré y os lo cuento.




Este pan no precisa mas que de 1 levado, y a la hora de hornearlo, necesitamos introducirlo en el horno a temperatura muy alta, 230ºC durante unos 10-15 minutos, para asustar el centeno, y luego bajar la temperatura a 200ºC hasta finalizar la cocción.

Es un pan que conviene no abrir hasta pasadas al menos 24-48 horas de su cocción. De esta forma se consigue que durante este tiempo la gelatinización del centeno no se paralice y los sabores vayan madurando.

En cuanto a su historia, no voy a abrumaros con datos y fechas, simplemente deciros que es un pan que comenzó a elaborarse en Moscú entre 1920-1930 gracias a un experto letonés maestro Spredza. Posteriormente, y al comenzar a tener mucha demanda y ser muchas las recetas utilizadas para su fabricación, se trató de establecer "la formula" mediante la recolección y el estudio de todas ellas. A partir de la industrialización de la URSS, y de la creación de grandes industrias panaderas, su elaboración comenzó a llevarse a otras grandes ciudades.




En concreto la receta en la que yo me he basado, tras el estudio de varias otras, ha sido la de "la cocina de ille", con algunas modificaciones. El resultado, el que podéis ver. Espectacular, si os gustan este tipo de panes.

Os dejo también los enlaces de los resultado del Pan Boronsky de mis compis y del blog que hemos creado:
 
Salomé: Bloc de recetas
Bake the world


Así que conocido un poco al respecto de este pan, vamos sin mas con la receta.



INGREDIENTES:

Para la masa madre de centeno:

- 50 gr. de masa madre de trigo.
- 150 gr. de harina blanca de centeno ecológica (El amasadero).
- 150 gr. de agua.

Renovar de esta forma cada 2-3 días, y en 2 o 3 ocasiones ante de su uso para dar tiempo a que se desarrollen los aromas y sabores.

Para el Pan Borodinsky: (Para un pan de 1 Kg aprox- Molde 25 x 10 cm)

- 400 gr. de masa madre de centeno activa y madura a temperatura ambiente.
-  340 gr. de harina blanca de centeno ecológica (El amasadero).
- 280 ml de agua tibia.
- 7 gr. de sal.
- 30 gr. de melaza.
- 15 gr. de extracto de malta.
- 15 gr. de harina de malta oscura (El Amasadero).
- 1/2 Cucharadita de  semillas molidas de coriandro (cilantro).
- 8 semillas de cilantro (la mitad de 1/4 de cucharadita).



PREPARACIÓN:

Como ya os he dicho, este pan tiene una preparación facilísima.

En un cuenco amplio, mezclamos todos los ingredientes secos a excepción de las semillas de cilantro enteras. Hacemos un hueco en el centro y añadimos los ingredientes líquidos y la masa madre. 

Mezclamos bien con ayuda de una cuchara de madera durante unos 5-10 minutos, hasta obtener una masa homogénea.

Engrasamos el molde y depositamos en su base las semillas de cilantro.




Preparamos un bowl con agua bien fría, nos humedecemos las manos con el agua, y cojemos la masa. La damos forma para introducirla en el molde bien nivelada.

Tapamos con un film y dejamos reposar para que leve hasta que practicamente doble su volumen y llegue al borde del molde.

En mi caso y dado el calor que hace en mi cocina en verano no tardó mas de 1 hora y media (25ºC) pero el levado puede llevar de 1 a 8 horas.




Precalentamos el horno a 230ºC. 

Con el horno caliente introducimos el molde y mantenemos 10-15 minutos. Bajamos la temperatura a 200ºC y mantenemos otros 35 minutos. Este tiempo dependerá del tamaño del pan. En mi caso con 35 minutos fue suficiente. 

El pan había alcanzado una temperatura de 97ºC en su interior y sonaba a hueco al golpear la base con los nudillos.

Dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.




Una vez completamente frío, envolvemos en una tela y dejamos reposar al menos 24 horas para dar tiempo a que se produzca la gelatinización del centeno y el desarrollo y asentamiento de los sabores que irán cambiando y suavizándose con el paso del tiempo.

Tiene un sabor profundo a cereal, entre dulce, salado y un puntito de ácido. El cilantro ayuda a perfumarlo suavemente. La miga es densa pero jugosa y húmeda.




Es, como todos los panes de la zona oriental de Europa, un pan ideal para acompañar ahumado, huevas de pescado, o simplemente mantequilla. Entre otros gracias a la incorporación del centeno y las semillas.

En concreto, como veis, yo preparé unos canapés variados con ahumados de salmón y bacalao, y anchoas en salazón; como contrapunto les añadí unos buenos encurtidos de pepinillos y alcaparras y cebolleta roja en tiras muy finas; y en la base, mantequilla y crema agria. Un picoteo de lujo.

Y después de este paréntesis a seguir disfrutando de las vacaciones, allí donde os encontréis los que todavía podáis. Yo espero pasar unos días inolvidables. 


  

Consejos:

- Para los que no disponen de masa madre

Si lo que queréis es un pan de centeno 100% aunque no sea "Borodinsky", y no disponéis de masa madre, preparar el poolish que aparece al inicio de esta entrada, retirando 100 gr. de harina de centeno, 25 gr. de harina de malta y 1 cucharada de semillas de cilantro trituradas, y lo escaldáis todo en agua hirviendo, dejándolo fermentar unas 6 horas. 

Después, en lugar de la masa madre, añadís un sobrecito de levadura liofilizada a los ingredientes secos. Y eso si, me contáis el resultado.

- Se conserva bien una semana, si una semana habéis oído bien, gracias a que no lleva ningún tipo de levadura industrial y a que es un pan denso, pero húmedo y jugoso.

- También se puede congelar, cortado en rebanadas. 


VIRGINIA 


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