Sweet & Sour

lunes, 9 de julio de 2012

BANANA BREAD DE NUECES CON GLASEADO DE CARAMELO SALADO.




Los cakes y postres con plátano me fascinan. El plátano le da una textura, una jugosidad y un sabor a las preparaciones extraordinaria. 

El banana bread es uno de mis cakes preferidos, lo he preparado de mil formas distintas, con nueces, con chocolate, sólo. Está especialmente rico templado al salir del horno, cortado en rebanadas gruesas y para rizar el rizo, cubierto con una pequeña cantidad de buena mantequilla.


Pero de un día para otro, hay que decir que los sabores se asientan y con una buena taza de café, te o chocolate a media tarde, entra de maravilla.

Ya sabéis que a mi siempre me gusta traeros recetas un poco especiales, a ser posible, y esta receta del banana bread, me llamó especialmente la atención por el glaseado de salsa de mantequilla de caramelo a la flor de sal, que ni que decir tiene, le da un puntito y una jugosidad extraordinaria, sin hacerlo en absoluto dulzón o  empalagoso. Es un cake denso, pero suave y muy jugoso.

La receta es sencillita, y al alcance de casi cualquiera que esté empezando, en esto de la repostería.

Y tratándose de plátanos,  esta receta la dono a la iniciativa de Mai, "Por una buena vida para todos", que promueve a través de nuestras cocinas y el alcance que ello pueda tener, una producción justa de alimentos, con un decálogo que aquí os dejo y con el que no puedo mostrarme mas de acuerdo. Si no habéis visto hasta ahora el enlace, os animo a que lo leáis y a que participéis también mediante la donación de una recetilla de plátano o piña. Ya veis que es fácil, fácil.

Os dejo también el enlace de web "frutas justas" de donde parte la información que nos ofrece Mai en su blog, y donde os podréis informar mas ampliamente sobre los abusos que conllevan hoy en día en el mundo, la producción de determinadas frutas como son el plátano y la piña, no solo en el ámbito del uso de productos químicos, que ponen en riesgo la vida y salud de sus trabajadores, sino en el ámbito de las "relaciones laborales", por llamarlas de alguna manera, que se ven obligados a mantener las personas que sin otra forma de ganarse la vida, viven de su producción a nivel básico.
 
  1. Consume local...Compra más en fruterías y pequeños establecimientos evitando las grandes cadenas que están hundiendo los precios en origen.
  2. Cuando tu bolsillo te lo permita, compra productos de precio justo... si no puedes siempre, ayuda de vez en cuando con pequeñas compras. 
  3. Piensa que ciertos productos BIO no son ni mejores ni peores para tu salud pero sí lo son para quienes los trabajan.
  4. Si los gobiernos y organizaciones internacionales no miran por el bienestar de la personas, hazlo tú... no los condenes al olvido.
  5. Deseo una vida más justa y más sana, Como la mía... Ojalá algún día, todo el mundo tenga lo que yo tengo.... Ni más ni menos. 

Así que sin mas preámbulos vamos con ella. 




INGREDIENTES: (Para un molde de cake de 20 x 10 cm aprox)


Para el Cake:

- 2 plátanos bien maduros.
- 115 gr. de mantequilla en pomada.
- 115 gr. de caster sugar.
- 2 huevos grandes a temperatura ambiente.
- 115 gr. de harina leudante (Con levadura incorporada).
-  3 tbs de buttermilk o yogurt desnatado (mejor líquido)
- 2 Tsp de canela molida.
- 1 tsp de mezcla de especies para cake.
- 100 gr. de nueces tostadas y partidas de forma grosera en trozos grandecitos (1/2 nuez en 4-5 pedacitos).
- 1 pizca de sal. 


Para el glaseado de caramelo:


- 1 tbsp de mantequilla o 28 gr.
- 1 tbsp de soft light brown sugar.
- 1 tbsp de golden syrup o light corn syrup.
- 1/4 tsp de flor de sal.







PREPARACIÓN:

Precalentamos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo. El ventilador no lo suelo usar, ya que además de bajar unos 5-10º la temperatura, tiende a secar los alimentos.

Tostamos las nueces, en una sartén a fuego medio durante unos 5 minutos removiendo a menudo. También podemos tostarlas en el horno precalentado a 180 ºC, calor arriba y abajo, durante unos 5-10 minutos, removiendo en este caso también cada poco para que no se nos quemen.


Troceamos y reservamos.

Engrasamos con "bake easy" o mantequilla y posteriormente forramos con papel de horno, para poder extraer mejor nuestro cake, un molde de cake de unos 20 x 10 cm aproximadamente.

Machacamos nuestros plátanos con un tenedor o un machacador de patatas hasta dejarlos hechos puré.




En el bowl de la KA, o en otro bowl con la batidora de varillas o con el batidor manual, mezclamos la mantequilla en pomada con el azúcar, hasta que esté cremoso y esponjoso.

Añadimos entonces los huevos uno a uno, mezclando bien tras cada adicción. Añadimos los plátanos machacados y mezclamos, la harina tamizada, la sal y volvemos a mezclar. Ahora añadimos el buttermilk o el yogurt, la canela y la mezcla de especias. Mezclamos bien.

Finalmente añadimos las nueces tostadas y partidas groseramente y mezclamos.  


Llevamos a nuestro molde preparado. Nivelamos, golpeamos varias veces el molde contra la encimera para que acaben de salir las burbujas de aire que hubieren quedado atrapadas y llevamos al horno durante unos 40-45 minutos, hasta que al pinchar en su interior con una aguja, esta salga seca.


Sacamos del horno sobre una rejilla enfriadora y dejamos enfriar ligeramente mientras preparamos el glaseado.





Para hacer el glaseado de caramelo a la mantequilla salada, calentamos la mantequilla, el azúcar, el golden syrup y la sal en un caso mediano hasta que la mantequilla se haya derretido y el azúcar disuelto.

Dejamos caer entonces sobre nuestro pastel tibio, que aun estará dentro de su molde.

Dejamos enfriar unos minutos antes de sacarlo y servimos tibio con algo mas de glaseado, en rebanadas gruesas y acompañado de nata doble o mantequilla y con su te o cafecito. Está delicioso, jugoso y muy untuoso.


No obstante como os decía este cake potencia y asienta sus sabores si lo dejamos reposar de un día para otro. 

Se conserva bien hasta 3 días guardado en un recipiente protegido del aire y la luz.

También congela bien, por un tiempo de hasta 2 meses.


Espero que os haya gustado y os animéis a prepararlo. Como veis es muy pero que muy facilito, no es cualquier bread banana cake, y merece la pena. Os lo aseguro.







Consejos:

 - Yo hasta ahora siempre había preparado el buttermilk casero o lo había sustituido por yogurt natural desnatado. La receta del buttermilk casero es sencillisima, 1 cup de leche y 1 Tbs de zumo de limón. Revolvemos, esperamos a que adquiera aspecto de leche cortada (unos 20 minutos a medio hora) y listo.

Y digo había preparado porque hasta que leí a mi amiga Mai, en su magnifico blog "Hierbas y Especias", pensaba que funcionaba, aunque a mi ya me parecía que no podía ser lo mismo que un buttermilk original con sus bichitos.


Ella me descubrió que el resultado en los cakes y panes no es lo mismo, ya que el buttermilk casero no tiene los "bichitos, bacterias y ácidos" que se generan en el proceso de fermentación, y que si tiene el original, que no es ni mas ni menos que suero de mantequilla. Y que es preferible sustituirlo por yogurt liquido desnatado, que es casi lo mismo, ya que si bien el buttermilk se fermenta con suero de mantequilla, el yogurt lo hace con suero de leche, y las bacterias las comparten casi por igual.


En fin que podéis hacer lo que mas os guste. Todo es cuestión de probar. Yo hasta que consiga buttermilk natural, como puede Mai, seguiré sustituyéndolo por yogurt, como ella indica. Gracias Mai por abrirnos los ojos.

 - Si no disponéis de una mezcla de especies al efecto, mezclar, 1tsp de canela, 1/4 de nuez moscada, 1/4 de clavo, 1/4 de jengibre, o la mezcla que mejor os parezca para vuestros gustos. Esta a mi me parece muy acertada.


- El soft light brown sugar lo podéis sustituir por azúcar moreno, y la flor de sal por sal común en algo menor cantidad, ya que como os he hablado en otras ocasiones, la flor de sal, sala de forma menos intensa.



VIRGINIA


viernes, 6 de julio de 2012

MAGNUN "HOME MADE"





Si os digo la verdad no soy de helados industriales, hay pocos que me convenzan, pero quizás el único de todos ellos es el "Magnun". Ningún otro similar de esos que antiguamente se les llamaba "Bombón helado" le igualan, solo el Magnun, y si es el "almendrado" o el "temptacion" mejor que mejor.

Ese chocolate riquísimo y crujiente con el helado de vainilla  con trocitos de fruto seco y chocolate en su interior......

El año pasado pensando en ellos compre estos moldecitos que veis aquí de la marca italiana Silikomart. Pero como muchas otras cosas, al final no se por qué se quedaron en el olvido y pasó el verano y no los preparé.


  

Es cierto que hay que mejorarlos en cuanto a la aplicación de la cobertura de chocolate, pero caray son artesanos, caseros, y por tanto mas rústicos, es el encanto que tienen. 

No obstante os digo que la aplicación de la cobertura no es en absoluto sencilla, sino mas bien complicadilla por la diferencia de temperaturas. Hay que conseguir una temperatura del chocolate lo suficientemente fría como para que no derrita el helado, y lo suficientemente fluida para que se adhiera sin que quede mazacote, y sobre todo que se nos pegue al helado, para que luego por el peso no se caiga y se desmorone....Complicadillo

Pero si os digo, que mas o menos bonitos son espectaculares de sabor, no miento. Eso si como siempre en estos casos debemos utilizar buenos ingredientes.




El helado de vainilla lo he preparado con una receta distinta a la que aparece en el blog, es una receta de trota, helado cremoso de vainilla francés. Y eso si, he utilizado una vaina de vainilla de calidad que tengo para estos casos en que la considero que  es imprescindible, aunque si no disponéis de ella usad un buen extracto, no un aromatizante cualquiera. Notareis la diferencia de seguro.

El helado de vainilla lo hemos enriquecido con almendras caramelizadas y chips de chocolate con leche, para darle un toque "temptacion", y encontrarte tropezones a cada mordisquito. 




Para la cobertura exterior he preparado de dos tipos, una almendrada con chocolate con leche que está de mareo y otra de chocolate negro. Para que podáis elegir.

En ambos casos he utilizado un chocolate belga que es un placer para los sentidos, es de la marca "Kc chocolatiers" y lo podéis encontrar al menos que yo sepa en Bilbao. Por cierto esta mención, como el resto de las que puedo hacer en el blog, no tienen ningún interés comercial, no me llevo comisión ni nada a cambio, pero es tan rico, que no podía dejar de mencionarlo.

Así que sin mas preámbulos vamos con la receta.




INGREDIENTES: (Para 4 magnun, sobrará helado)

Para el helado de vainilla:( Para 1 litro aprox)

- 150 ml de leche entera.
- 150 ml de nata 35% m.g.
- 4 yemas de huevo.
- 120 gr. de azúcar.
- 300 ml de nata 35% m.g.
- 1 vaina de vainilla abierta por la mitad.
- 1 pizca de sal.


Relleno del helado:

- 1/2 cup de Almendras crudas picadas semi-grueso.
- 65 g de miel suave.
- 25 gr. de mantequilla.
- chips de chocolate con leche de cobertura "Kc chocolatiers"

Para la cobertura:

- 250 gr. de cobertura de chocolate con leche "Kc chocolatiers"
- 250 gr. de cobertura de chocolate negro"Kc chocolatiers" .
- Almendras crudas picadas semi-grueso. 





PREPARACIÓN:

Comenzamos preparando las almendras caramelizadas. Para ello en primer lugar las tostamos ligeramente en la sartén, sin que se nos quemen. Retiramos, dejamos enfriar y troceamos.

Ponemos en un cazo con fondo grueso y a fuego medio, la miel y la mantequilla. Movemos de vez en cuando para que la mezcla se fusione.



 

Cuando tengamos nuestra mezcla de miel y mantequilla fusionada, añadimos las almendras troceadas, y con una espátula de silicona las movemos para que todas ellas se impregnen de la mezcla y queden cubiertas.


Dejamos evaporar el agua que hubiese y cuando practicamente todo el caramelo esté adherido a las almendras y ya casi no quede caramelo en el fondo del cazo, lo que nos llevará unos 5-10 minutos, las sacamos a un silpat o papel sulfurizado para que se enfríen, cuidando que no estén demasiado pegadas unas a otras. Sino cuando se enfrien cuchillo en mano las troceamos mas pequeñas.




Listas nuestras almendras vamos con el helado de vainilla cremoso.

Colocamos un cazo mediano con los 150 ml de leche y los 150 ml de nata a fuego medio.

Con un cuchillo afilado partimos nuestra vaina de vainilla en 2 y retiramos las semillitas que vamos depositando en la mezcla de leche y nata junto con la vaina.

Antes de que comience a hervir retiramos del fuego, cubrimos y dejamos infusionar 30 minutos para que la leche se aromatice y se entibie.

Pasado este tiempo, retiramos la vaina y batimos a parte las yemas de huevo y el azúcar.

Poco a poco vamos vertiendo la leche-nata aromatizada sobre las yemas con azúcar sin dejar de batir para que no se nos cuajen las yemas.

Volvemos la mezcla al cazo y calentamos lentamente removiendo sin parar hasta que la mezcla espese, comiencen a salir unas pequeñísimas burbujitas y el dorso de la cuchara quede cubierto de la crema. Ya sabeis que no debemos dejar que hierva sino se nos cortaría la crema al cuajar el huevo. La temperatura máxima unos 85ºC.

Retiramos del fuego, añadimos el resto de nata y la pizca de sal. Mezclamos bien para que todo se homogenice y cubrimos con film esperando a que entibie. Una vez tibia la crema llevamos al frigorífico. En mi caso toda la noche, pero con 4 horas sería suficiente.

Tened en cuenta que cuando vertimos el helado en la heladera la crema deberá estar bien fría para que congele antes y no descongele la propia heladera. Mi heladera por desgracia no es de compresor.




Si vamos a utilizar heladera, en mi caso la de KA,  con el motor en marcha a velocidad 1 vertemos la crema. La dejamos así a velocidad 1 durante unos 20-25 minutos.

Si no tenéis heladera, llevamos la crema al congelador en un recipiente apto para congelar, por espacio de 45 minutos para darle tiempo a que comience a congelar. Sacamos, y con ayuda de un batidor de globo o unas varillas batimos para romper los cristales de hielo que se hayan formado. LLevamos nuevamente al congelador y repetimos la operación cada 30 minutos, unas 3 o 4 veces mas, hasta que veamos que está cremoso y no cristalizado.

Listo el helado mezclamos las almendras caramelizadas y las chips de chocolate con ayuda de una espátula y con movimientos envolventes.

Vertemos en los moldes, colocamos el palo y raseamos a nivel con ayuda de una espátula o el dorso de un cuchillo, cubrimos con papel film y al congelador durante al menos 3-4 horas hasta la completa congelación. Cuanto mas tiempo mejor.




Pasado este tiempo ponemos el chocolate de cobertura a derretir al baño maría. Cuando veamos que está casi derretido, revolvemos para que se acabe derritiendo por completo y añadimos la nuez de mantequilla. Mezclamos bien para que todo se amalgame. Llevamos a un recipiente alto y estrecho, como por ejemplo el vaso de la batidora de mano, o también da buen resultado un cuenco rectangular y estrecho donde quepan los helados.


Ahora viene la madre del cordero. Deberemos esperar a que el chocolate alcance al temperatura de unos 30ºC. En ese momento añadimos las almendras troceadas, si vamos a preparar un almendrado, sacamos rápidamente el helado del congelador, no mas de 1 cada vez pues es importantísimo que estén bien congelados a la hora de cubrirlos con el chocolate derretido.


Pasamos una espátula por los bordes del helado para despegarlo del molde, sino al estar tan congelado tiende a desgarrarse y a quedarse restos de helado en el molde, perdiendo su bonita forma. Extraemos el helado del molde con mucho cuidado y cubrimos el palo de madera con albal para que luego no se nos mache

Rápidamente bañamos el helado de vainilla con el chocolate. Para que se termine de secar, conviene ponerlo un par de minutitos en un superficie que los mantenga verticales. Yo utilicé un corcho blanco, pero es un poco duro, mejor algo tipo esponja de floristería.

En cuanto el chocolate esté seco, apoyamos el helado sobre un trozo de albal y de inmediato al congelador durante al menos 1-2 horas, ya que el helado se habrá derretido ligeramente por efecto del calor del chocolate. 




Cuando haya congelado si no vamos a comerlos de inmediato conviene cubrirlos con papel albal o meterlos en bolsas de congelación para que no absorban olores o sabores raros.

Repetimos la operación con los otros 3 helados.

Están riquísimos, sobre todo para mi gusto el almendrado. Un mordisco crujiente de chocolate buenísimo, nos lleva a un interior vainilloso y cremoso con toques de almendras caramelizadas y chocolate. Casi en el cielo.



Consejos:

- No os llevéis a engaño, el baño de chocolate es de lo mas complicado, yo aun ando ensayando para mejorar la terminación, mira que he visto blogs que los han preparado, y o yo soy una torpe.....o ellos se han evitado contar los pormenores de la problemática de la cobertura. Eso si cuando he visto la receta habitualmente solo sacan la foto de 1 helado. El primero viene a salir el que mejor.

Y es que una vez haces el primero, el chocolate se pone mas frío, con lo que la cobertura queda mas mazacote y que pasa, pues que cuando lo das la vuelta para cubrirlo por el otro lado, pufff se cae la cobertura del lado que ya tenías cubierto, que por el peso no aguanta.... pero es que además la cobertura ya está dura y con la forma del helado......... y te pones  de una mala leche del 20. Así que de nuevo con el helado al congelador para que se enfríe bien otra vez, a entibiar el chocolate y a volver a empezar...

Yo lo que hago ahora es con ayuda de una espátula pequeña reparto la cobertura rápidamente para que no se engrose tanto. No queda muy lisita como veis, pero cubre todo el helado.

- En cuanto los almendrados deciros que la cobertura pesa mas por las almendras, y queda algo mas gruesa, visualmente mas fea pero una alegría para el paladar. 

- Un último consejo, actuad siempre con suma rapidez, ya que por efecto del ligero calor del chocolate, el interior de crema de vainilla tiende a derretirse y a aparecer sorpresivamente por entre la cobertura de chocolate. Supongo que para los industriales dispondrán de unas máquinas de supercongelación.

De todas formas a pesar de todos estos inconvenientes, espero que os animéis a prepararlos aun con mala leche, porque vale la pena, el sabor no tienen nada que envidiar a los originales, os lo aseguro.

- Edito. Hoy mismo he visto otra forma de aplicar la cobertura mas facil, que igual os anima.  Si tengo tiempo en breve la pondré en practica y os contaré el resultado, seguro que quedan mas monos. Os dejo el enlace de como los  prepara Lidia.


Disfrutarlos.

VIRGINIA




miércoles, 4 de julio de 2012

QUICHE LORRAINE




Para estas cenas de verano informales en la terracita, hoy os traigo un clásico de la gastronomía francesa por excelencia, la quiche. Un plato muy apañado, de buena presentación y mejor sabor, que aun cuando lleve un poco de tiempo se puede tener preparado con antelación y solo listo para acompañarlo con algo fresquito como por ejemplo una ensalada. De postre uno de esos helados tan ricos, y por qué no, una barracuda de champagne para refrescar la noche.


En gastronomía, una quiche es un tipo de tarta salada derivada de la cocina francesa. Se elabora principalmente con una preparación de huevos, y crema de leche fresca y espesa, mezclada con verduras y otros productos cárnicos,  con la que se rellena un molde de masa quebrada. Se cocina al horno. La posibilidad de incluir otros alimentos en la elaboración del relleno permite que haya innumerables recetas.
 
La palabra quiche se deriva del vocablo Küchen en el dialecto lorenés, hablado en la región de Lorena, en el noreste de Francia. Este término deriva a su vez del  alemán Kuchen (pastel).
 
La Quiche Lorrain por tanto, es una tarta salada, originaria de la región francesa de Lorena, de ahí su nombre y es conocida como la receta original de la que proceden todas las demás variantes de quiche. En el sigolo XVII en Nancy, capital de Lorena el relleno se componía sólo de huevos y crema de leche o nata fresca. En el siglo XIX, se le añadieron las pequeñas tiras o tacos de panceta magra, fresca o ahumada, que caracterizan la quiche lorraine de hoy en día.


La quiche que ahora os presento es la clásica Quiche Lorrain y tuve ocasion de prepararla para una de las propuestas saladas de Whole Kitchen. No quise realizar ninguna modificación, porque aun cuando preparo quiche con cierta asiduidad, siempre procuro realizarlas con ingredientes variados y siempre había pospuesto la quiche lorrain por que consideraba que el bacon no le iba a dar suficiente sabor o alegría……. Que error, esta deliciosa¡¡¡¡¡

Vamos con la receta. 




 
INGREDIENTES:  



Para la Masa Quebrada  (Michel  Roux de su libro "Masas")  (Molde de 23 cm)

- 250 gr de Harina.

- 150 gr. de mantequilla ablandada y cortada en dados.

- 1 Tsp/C de postre, de sal de guerindon molida.

-1 huevo ligeramente batido.

- 1 Tbsp/C sopera de leche fría. 

 
Para el Relleno

- 140 gr de panceta ahumada sin corteza.

- 1 huevo

- 3 yemas de huevo

- 300 ml de nata para montar

- Una pizca de nuez moscada recién rallada

- Sal y pimienta

- 140 gr de queso gruyere recién rallado 




 
PREPARACIÓN 


Masa Quebrada

Introducir todos los ingredientes en la Thermomix o en el accesorio picador de la batidora de mano, en el mismo orden que aparecen. En Thx accionar 30 segundos velocidad 6, en el resto de maquinas pulsar unos segundos hasta que tengamos una especie de migas.



Si lo hacemos a mano, ponemos la harina y la sal sobre la mesa y mezclamos, añadimos la mantequilla cortada en pedacitos y meclamos con la punta de los dedos para no recalentar en exceso la masa. Hacemos un huevo en el centro, como si se tratase de un crater y vertemos el huevo ligeramente batido y la leche. Mezclamos con la punta de los dedos sin sobre trabajar la masa.
 
Sacamos la masa  de la Thx y formamos una bola. Envolvemos en papel film y llevar al frigorífico por espacio de 30 minutos.


Sacamos la masa y rociamos con la encimera con una suave lluvia de harina. Depositamos nuestra bola y la estiramos con un rodillo hasta que tenga un grosor de 2 mm. Recordar que siempre debemos estirar en el mismo sentido y levantando y girándola siempre un cuarto de vuelta la masa tras cada estirado.


Cortamos una circunferencia del tamaño del molde que vayamos a utilizar, mas el de los laterales y un poquito mas. En mi caso el molde era un molde desmoldable de 23 cm y 3, 5 de alto, por lo que mi base fue de aproximadamente unos 30 cm.


Colocamos la base de masa quebrada en el interior del molde elegido, con cuidado de no estirar la masa al adaptarla al molde, para que luego al hornearla no encoja en el horneado. Para ello podemos ayudarnos de otro trocito de masa para adaptarla bien al interior del molde y no romperla.


Cubrimos nuevamente la base de masa ya colocada en el interior del molde con papel film, para evitar que no se reseque y se forme costra y llevamos nuevamente al frigorífico por espacio de otros 20-30 minutos. 



 

Precalentar el horno a 190º C.


Ahora vamos a hornear a ciegas la base de masa. Para ello la sacamos de la nevera y la cubrimos con papel de horno y unos pesos para evitar que encoja o se apelmace. La horneamos durante unos 15 minutos.


Durante este tiempo aprovechamos para preparar el relleno, ya que es necesario cocer o asar la panceta y dejar entibiarla para que no nos cuaje el huevo, y ello nos llevara un tiempo.


Pasados los 15 minutos, sacamos nuestra base, le retiramos los pesos y el papel de horno y bajamos la temperatura del horno a 170º C, volvemos a introducirla nuevamente por espacio de otros 5 minutos.


Sacamos del horno y dejamos que se enfríe. 




 
El Relleno

Cocemos la panceta ahumada sin corteza en agua hirviendo durante 20 minutos o bien los “pochamos” a fuego no muy alto en una sartén y sin que llegue a tostarse. Retiramos de la sartén y dejamos entibiar.


Ponemos el huevo entero y las yemas en un cuenco y los batimos ligeramente hasta romperlos, añadimos la nata, la nuez moscada, la pimienta y la sal y volvemos a batir con el batidor hasta conseguir una mezcla homogénea.


Repartimos las tiritas de panceta y el queso gruyere rallado sobre la superficie de nuestra masa pre-horneada, y volcamos sobre todo ello nuestra mezcla de nata y huevos.


Horneamos unos 30 minutos hasta que al pinchar el centro de la quiche, el palillo salga limpio, pero eso si, sin excedernos para que no se reseque. Si no se hubiera tostado lo suficiente la superficie, podemos darle un golpe de grill (con muchísimo cuidado de no achicharrarla).


Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla. Cuando este entibiada desmoldamos.


Servimos como os he avanzado antes, acompañada de una ensalada fresca, aunque en casa gusta comerla de picoteo, sola en porciones como si se tratara de una pizza.

A disfrutar.

VIRGINIA

martes, 3 de julio de 2012

HELADO DE PLÁTANO ASADO CON SALSA DE CARAMELO A LA FLOR DE SAL Y GALLETAS DE AVENA.




Como os he contado muchas veces, el plátano en repostería me encanta, no solo en bizcochos, con esa textura y sabor dulce natural que aporta, sino de muchas otras formas. En concreto en heladería, desde que descubrí este helado de plátanos asados y caramelizados, es un clásico en casa.

Es una receta de David Lebovitz que descubrí el año pasado, en su libro "The perfect Scoop", un libro de helados, granizados y demás postre helados que os lo recomiendo sobre manera porque no tiene desperdicio. Aunque viniendo de mi, que soy una incondicional del Sr. Lebovitz no tiene mucho misterio.

El helado se hace sobre la base de plátanos asados y caramelizados en el horno, os podéis imaginar, los jugos que desprenden los plátanos y el caramelo se mezclan y crean una delicia para el paladar.

Lo acompañamos de una salsa clásica, y de 10, una salsa de caramelo salado a la flor de sal que le va que ni pintado al sabor cremoso y sobrio de los plátanos asados.



Y como no podía ser menos los acompañamos también de unas deliciosas galletas de mantequilla y avena que están para morirse. Esta receta es propia y os la recomiendo. No os podéis imaginar lo delicadas en sabor que salen estas galletitas con la adicción de la harina de avena y los copos de avena. Riquísimas. No son especialmente crujientes, pero se deshacen en la boca, son deliciosas y a este helado con salsa de caramelo le van de maravilla. Una conjunción de sabores que me enloquece.





Un helado de tal calibre y con semejante acompañamiento, es lo que se me ocurrió presentar al concurso de nuestra amiga Rosilet "Vamos a hacer helados" en su blog "Sugg-r". Las fotos probablemente no le hacen justicia, pero espero que os guste y os animéis a probarlo porque de seguro repetiréis.




INGREDIENTES:

Para el helado: (Para unos 600 ml de helado)

- 3 plátanos medianos maduros.
- 70 gr. de azúcar "light brown sugar"
- 1 Tbsp de mantequilla cortada en pequeños trozos.
- 375 ml de leche entera.
- 2 Tbsp de azúcar común.
- 1/2 tsp de extracto de vainilla.
- 1 1/2 tsp de zumo de limón.
- 1/4n tsp de sal.

Para la salsa de caramelo a la flor de sal: (Para unos 300 gr.)

- 160 gr. de azúcar.
- 60 gr. de mantequilla semi-salada.
- 1,5 gr. de flor de sal.
- 115 gr. de nata 35% m.g.

Para las galletas de avena: (Para unas 20 galletas)

- 115 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
- 1/4 cup de azúcar.
- 1/4 tsp de semillas de vainilla o 1 Tsp de extracto de vainilla.
- 2 yemas de huevo.
- 1 1/4 cup de harina común.
- 1/4 cup de harina de avena.
- 1/4 cup de copos de avena ligeramente troceados.
- De 1/2 a 2 Tbsp de leche entera, según necesidades.
- Una pizca de flor de sal.





PREPARACIÓN

Para preparar el helado de plátanos asados, comenzamos precalentando el horno a 200ºC, calor arriba y abajo.




Troceamos los plátanos en rodajas de unos 2 cm y los mezclamos bien con el azúcar, y los trocitos de mantequilla; que queden bien cubiertos. Los colocamos en un plato o fuente de horno y los llevamos al horno precalentado por espacio de unos 40 minutos.

Durante este tiempo deberemos moverlos solo en una ocasión. 

Vereis como a medida que pasa el tiempo el azúcar se carameliza y se mezcla con los jugos densos que desprende el plátano. De morirse.

Pasado este tiempo, llevamos los plátanos y todos los jugos que hayan soltado al vaso de la batidora de mano, añadimos la leche, el azúcar, el extracto de vainilla, el zumo de limón y la sal y lo convertimos en puré. Dejamos que entibie y llevamos al frigorífico para que la mezcla esté bien fría.




Si tenemos heladera seguimos las instrucciones de la heladera, en mi caso 20-25 minutos a velocidad 1 y 2-3 horas al congelador, a ser preferible en un recipiente metálico que enfría antes. Yo utilizo unos moldes de cakes baratitos que tengo para estos fines y forrados con film.

Si no disponéis de heladera, llevar al congelador y cada 30 minutos sacar y batir para romper los cristales y cremar. Repetir la operación 4 o 5 veces.

Vamos ahora con nuestras galletas de mantequilla y avena, que son las que quizás mas tiempo nos llevarán por los tiempos de enfriado que precisan antes de hornear, que no por otra cosa.




Para ello en el bowl de la KA provisto de la pala y a velocidad media, o con la batidora de mano o en último caso provistas de una cuchara de madera y vuestro brazo, mezclamos bien la mantequilla y las yemas de huevo hasta convertirlo en una crema bien esponjosa.

Añadimos las semillas de vainilla o el extracto y mezclamos durante unos 10 segundos. 

Con el motor en marcha a velocidad mínima, añadimos las harinas tamizadas previamente y por último los copos de avena. Mezclamos lo justo para que se integre todo.

Si vemos que la mezcla está muy seca añadimos un poco de leche, pero no mas de 1/2 Tbs cada vez, y dando tiempo a que la mezcla lo absorba. No nos debe quedar jamás una masa blanda.




Sacamos la masa del bowl y hacemos con ella una bola que aplastamos ligeramente. Envolvemos en film y al menos 2 horas al frigorífico.

Pasado este tiempo, sacamos del frigo y la dividimos en 2. La parte que no vayamos a utilizar vuelve al frigorífico envuelta en film, para que no se nos recaliente.

Es una masa que al partir ya de la mantequilla a temperatura ambiente se calienta enseguida y en consecuencia se vuelve mas blanda y pegajosa y difícil de trabajar.





Enharinamos a conciencia la superficie de trabajo y el rodillo y extendemos la masa de un grosor mínimo como de 3-4 mm. En este caso para el tipo de galletas que queremos, así será, no queremos galletas gruesas que pugnen con el propio helado, que es el protagonista del postre.

Cortamos con ayuda de un cortapastas del tamaño y forma que deseemos, llevamos a la bandeja del horno forrada con silpat o papel de horno y al frigorífico cubiertas con film durante al menos 30-40 minutos.

Repetimos la operación con el resto de masa.

Mientras nuestras galletas están en el frigorífico, precalentamos el horno a 200ºC, calor arriba y abajo. 





Bien frías nuestras galletas, llevamos al horno por espacio de unos 10-12 minutos, según tamaño, o hasta que veamos que empiezan a estar ligeramente doradas por los bordes. Al sacarlas del horno deberán ser aun blanditas y algo quebradizas. Tened en cuenta que llevan bastante mantequilla y no llevan nada de gasificante y además la harina de avena no contiene gluten como la de trigo.


Sacamos del horno y con ayuda de una espátula para que no se nos deformen o rompan llevamos a una rejilla hasta su completo enfriado.


Cuando estén frías guardamos en caja de lata. Duran bastante tiempo, si podéis resistiros a comerlas.







Para la salsa de caramelo a la flor de sal, en primer lugar hacemos un caramelo oscuro con el azúcar. Para ello llevamos a fuego medio el azúcar en un cazo de fondo grueso.
 
Cuando veamos que todo el caramelo está líquido y morenito, lo retiramos del fuego y añadimos la mantequilla en trocitos. Cuidado no os queméis, porque en este punto el caramelo se enfurecerá y saltará. 


Con ayuda de una cuchara de madera, mezclamos bien para que la mezcla se homogenice.

Cuando la mezcla de caramelo y mantequilla esté bien integrada, añadimos la nata templada, de poco en poco para evitar que se hagan grumos, y revolviendo continuamente hasta integrarlo todo perfectamente.




Llevamos a un tarro de cristal y dejamos que enfríe antes de cerrarlo. Se conserva bastante tiempo en este tarro. Lo podemos usar tibio, caliente o frío y deberemos tener en cuenta que la mezcla gana consistencia al enfriarse. Es una salsa adictiva, aviso a navegantes.

Caramelizamos un plátano en la sartén con un poco de mantequilla y azúcar. Reservamos. 


Para el montaje, colocamos un par de bolas de helado, con un trocito de plátano natural caramelizado, regamos de con la salsa de caramelo a temperatura ambiente para que no nos derrita el helado y acompañamos con un par de galletas de avena.

Si queréis podéis preparar también, aprovechando las galletas, deliciosos sandwiches de helado de plátano. Una forma distinta de disfrutar el helado y las galletas.





Un postre espectacular, con una absoluta explosión de sabores y texturas en la boca con cada bocado. Recomendable 100%.




Consejos:

- El helado si lo hemos tenido mas de 2-3 horas, conviene sacarlo del congelador unos 20 minutos antes de consumir.


- La masa de las galletas es bastante blanda y ligeramente pegajosa en cuanto toma algo de temperatura, así que enharinar bien la superficie de trabajo y el rodillo y a la hora de cortar y trasladar a la bandeja del horno tener cuidado de no deformarlas, ayudandoos de una espátula grandecita de galletas.

- La nata que debemos incorporar en la salsa de caramelo debe estar a temperatura ambiente o ligeramente tibia e incorporarla de poco en poco, para evitar que con la diferencia de temperatura se formen grumos.



VIRGINIA

lunes, 2 de julio de 2012

NEW YORK CHEESECAKES EN VERSION "MINI".







El Cheesecake es uno de mis postres preferidos, el que no podía faltar en mi recetario particular. Me encanta, el sabor tan suave del queso, esa textura cremosa, el contraste con la base de galletas....Umm

Como sabéis, yo soy mucho de investigar y probar, y tratándose de uno de mis pasteles preferidos no iba a ser menos. He probado de todo, pasteles muy cremosos pero sin sabor, pasteles de queso con un sabor envidiable y sin embargo con una textura en la boca que parecía gelatina, pero esta receta que hoy os traigo, es la definitiva, la mejor, tiene el punto justo de sabor y una textura cremosa hasta decir basta.

Si os gusta el cheese cake, esta es vuestra receta. Probarla y ya me diréis.




No necesita mucha presentación, porque creo que es una de las recetas mas buscadas y repetidas de la blogosfera, así que tan solo deciros que mi presentación en esta ocasión es individual,  mini pastelitos cheesecake de ración y con tres opciones de topping distintas, para que cada uno escoja el que  mas le guste, compota de frutos del bosque casera, salsa toffe y topping de sour cream. Todos ellos una delicia, que además podeis presentar en una bandeja de surtido, que les dejara muy contentos, porque podrán probar de varios sabores sin tanto remordimiento.

Por ultimo comentaros que esta receta tuve ocasión de prepararla para la propuesta dulce de Whole Kitchen




INGREDIENTES

Base:

- 150 gr. de galletas mitad digestive y mitad de avena.
- 28 gr. de azúcar moreno
- 85 gr. de mantequilla (algo menos también esta bien y resultaría menos calórico)

Relleno

- 600g. de queso crema (3 tarrinas)
- 75 gr. de azúcar (no somos especialmente golosos)
- 16 gr. de harina de repostería
- 3 huevos
- 48 ml. de nata y sour cream (mitad y mitad)
- 1/8 tsp. ralladura de limón
- 1/2 tsp de extracto de vainilla

Topping

 Sour cream.

- 144 ml. de crema agria
- 21 gr. de azúcar
- 1/4 cdta. de extracto de vainilla

Salsa de Toffe

- 60 gramos de mantequilla.
- 60 gramos de azúcar mascabado
- 60 gramos de golden syrup.
- 110 gramos de nata al 35%.
- Una pizca de sal maldon.

Compota de frutos del bosque rojos y cerezas

- 100 gr de frambuesas.
- 100 gramos de arándanos.
- 8 cerezas deshuesadas y partidas por la mitad.
- 150ml de Oporto dulce ( o cualquier otro licor, agua…)
- 50 gramos de azúcar (al gusto si se quiere mas dulce darle al azucarero).
- Corteza de naranja natural.
- 1 vaina de vainilla.




PREPARACIÓN

Preparamos el molde, en mi caso un molde de 12 mini cheesecake individuales de base desmoldable, que estaba esperando a estrenar desde navidades y uno individual redondo de 11 cm de base desmoldable también. Se podrían sustituir por uno desmoldable de 26 cm.

Enmantequillamos ligeramente (pues la base ya lleva bastante mantequilla) y forramos las bases con papel de horno para protegerlas de posteriores rascones a la hora de retirar o cortar la tarta.





Forramos perfectamente el exterior de todos ellos con papel de aluminio (yo en los que pude, además los forré con bolsas de horno para asado de pollos), pues la cocción se realizará al baño maría y no queremos por nada del mundo, que entre agua en nuestros pastelillos a través de las bases desmoldables.




Precalentamos el horno a 180ºC calor arriba y abajo. Introducimos en su interior un recipiente resistente al calor (pyrex-metálico) con unos dos dedos de agua tibia, donde a su vez introduciremos luego nuestros moldes.

Base

Para preparar la base derretimos la mantequilla, trituramos las galletas hasta conseguir la textura tipo harina y finalmente mezclamos en un bowl las galletas con el azúcar, e incorporamos la mantequilla derretida, mezclando para que todo se empape bien de la mantequilla, hasta obtener una pasta.

Colocamos nuestra masa sobre el molde desmoldable y presionamos uniformemente, con el dorso de una cuchara, o un vaso, sobre el fondo del molde para compactarla, hasta obtener una capa de unos 3 mm. Introducir en el frigo hasta que vayamos a utilizar.




Relleno
 
Ponemos en el bowl de nuestra batidora el queso crema y el azúcar y batimos a velocidad media durante unos dos minutos, incorporando la harina en marcha tamizándola para evitar grumos. 

Seguidamente añadimos los huevos, uno a uno, batiendo después de cada adicción y mezclamos.

A continuamos añadimos la nata y la sour cream y batimos hasta incorporar, y por ultimo el limón y la vainilla, y mezclamos nuevamente hasta conseguir que nos queden todos los ingredientes bien integrados, pero con cuidado de no batir en exceso, para no introducir aire en nuestra masa, lo que haría que pudiera resquebrajársenos nuestro cheesecake.

Vertimos la masa sobre nuestra base de galletas y la introducimos en el horno (al baño maría), previamente precalentado a 180º, bajando de inmediato la temperatura hasta 165º para los “mini” y  150º para el individual de 11 cm. 

Dejamos en el horno 15 minutos los mini y 30 minutos para el individual en mi caso, o hasta que esté firme (el centro de la tarta parecerá un poco húmeda, es normal).

Entre tanto vamos preparando nuestro topping de sour cream y finalizados los tiempos indicados sacamos los moldes del horno y delicadamente, para no hundir nuestros pastelitos, vertimos el topping de sour cream sobre los pastelillos que deseemos coronar con este topping, con un grosor de al menos 3 mm.

Volvemos a introducir en el horno y mantenemos 5 minutos mas para los minis y unos 12 minutos mas para el individual.

Pasados esos tiempo apagamos el horno, dejamos reposar en su interior unos minutos con la puerta entreabierta y los sacamos para pasar un cuchillo alrededor de todos ello para que luego el desmolde sea mas fácil, y no se nos agriete.Volvemos a introducir otra vez en el horno, esta vez con la puerta abierta, unos 20 minutos mas. 

Sacamos, dejamos enfriar a temperatura ambiente y una vez completamente fría, desmoldamos con muchísimo cuidado. Llevamos a la nevera, al menos 6 horas o toda la noche, como fue mi caso, ya que gana consistencia y mas sabor, aunque yo no me resistí y me comí ya uno templadito, para mi gusto también así está de muerte.

Una vez fría y antes de servir, aplicamos los otros dos topping sobre los pastelillos de forma alternativa, para que el personal tenga donde elegir.



Topping Sour Cream

En un bol ponemos la crema agria, el azúcar y la vainilla y mezclaremos hasta obtener una masa fluida.

Extendemos esta mezcla sobre nuestra tarta caliente y la introducimos nuevamente en el horno para cocerla durante 15 minutos más. 



Topping de salsa de toffe (de i-recetas).

Colocar todos los ingredientes en un cazo de fondo grueso y llevar al fuego. Debemos revolver constantemente para que se disuelvan los ingredientes. Subir el fuego y dejar que hierva y espese revolviendo constantemente. Tener cuidado porque la consistencia engaña, ya que al enfriar gana densidad y queda mas consistente.




Topping de compota de frutos del bosque y cerezas.

Deshuesar las cerezas y partir al menos en dos y si son muy grandes en cuartos. Mezclar todos los frutos y depositar en un caso de fondo grueso junto con el Oporto o líquidos que se usen, la corteza de naranja y la vaina de vainilla para aromatizar, mantener a fuego medio-alto 8 sin dejar que llegue a hervir, revolviendo y cuando lleve unos 10 minutos agregar el azúcar, revolver, dejar que se disuelva y dejar cocer otros 10-15 minutos. Dejar templar para utilizar como topping.

En caso de que se vaya a hacer uso de ella para acompañar tortitas, creppes, yogurt y se quiera caliente, si se ha enfriado calentar al baño maría.

Espero que esta propuesta os haya gustado, porque como os digo, para los que os gusta el cheesecake es un deleite para los sentidos, tanto en sabor, como en textura y facil de preparar.

A disfrutar.

VIRGINIA


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