Sweet & Sour

martes, 13 de marzo de 2012

PASTELES DE ARROZ DE BILBAO



Lo prometido es deuda. Seguimos con Bilbao y en esta ocasion, con sus pasteles.

Si habeis visitado Bilbao en alguna ocasion, sabreis que en todas las pastelerias y cafeterías hay una serie de pastelitos y bollos que podreis encontrar sin problemas y que sin embargo no llegareis a localizar en cuanto salgais de Vizcaya. Si, son los pasteles de arroz, las carolinas, los bollos de mantequilla.... por nombraros algunos de los mas representativos.

La receta que hoy os traigo, es la basica de los pasteles de arroz de toda la vida de Bilbao, y que ademas será la base de nuestra próxima presentacion "las carolinas".

Los pastelitos de arroz, están hechos con una base de hojaldre o masa quebrada rellena de una crema cuajada de huevos, leche, harina y azucar. Dicen que son parecidos a los pasteles de Belem, pero siento decirlo, yo aun no los he probado.

Los pasteles de arroz, por curioso que parezca no llevan arroz, aunque según se comenta en los mentideros de la red, parece ser que antaño si lo llevaban, pues se elaboraban con harina de arroz, de ahí el nombre.

Son unos pastelitos que las "señoras de bien" de la conservadora sociedad bilbaina, les encanta degustar con su grupo de amigas, con su cafe a media tarde, bien preparaditas ellas, en locales de toda la vida, como la cafetería "Toledo", la pastelería "New York", "Don Manuel", "Arrese" y tantas y tantas otras.

La verdad, es quelos pastelitos de arroz, no solo los degustan de este modo las "abuelas", sino todo buen bilbaino que se precie, como desayuno con un cafelito, o como postre en una comida familiar.

No vamos a alargarnos mas, la receta es sencilla, así que vamos con ella.




INGREDIENTES:

Para los pasteles de arroz: (Unos 16 pastelillos tamaño magdalena y aun sobrará algo de mezcla).

- 500 gr de masa quebrada u hojaldre casero
- 3 huevos.
- 120 gr de azucar normal.
- 75 gr. de mantequilla derretida.
- 520 ml. de leche
-  105 gr. de harina todo uso (o 75 gr. de harina de trigo y 25 gr. de harina de arroz).
- 1 palito de canela.
- la corteza de medio limón.

Para la masa quebrada dulce:

- 350 gr. de harina todo uso.
- 175 gr. de mantequilla muy fría cortada en cubitos.
-  80 gr de azucar.
- 1 pizca de sal.
- 70 ml de agua muy fría.


PREPARACION:

En primer lugar preparamos la masa quebrada, o tambien llamada masa 1,2,3. Esta masa sirve como base de cualquier tarta dulce y es muy facilita de hacer.

A mi personalmente me gustan mas con esta masa quebrada un poco dulce que con hojaldre, pero eso va en gustos. Los autenticos pastelillos creo yo que llevan un tipo de masa quebrada dulce. 

Si utilizamos el método tracional, mezclamos bien la harina, con el azucar y la sal y añadimos la mantequilla muy fría cortada en pedacitos. Mezclamos con la punta de los dedos para que todo se vaya integrando sin calentarse y formar unas migas como las de los crumbles.

Este proceso tambien se puede hacer con un "blender" una especie de estribo de caballo que cuenta con varias varillas que van mezclando y cortando los ingredientes. Fue una de mis primeras adquisiciones en USA alla por el año 2008.

Cuando tengamos nuestras migas, añadimos el agua helada y mezclamos sin amasar. Esta masa no debe trabajarse en exceso, pues sino luego tiende a encojerse en el horno y a endurecerse.

Si la hacemos con Thx, introducimos todos los ingredientes en el vaso, en el orden señalado y programamos 15 segundos velocidad 6. Obtendremos la misma masa que con el otro procedimiento.

Cuando tengamos la masa así preparada, la damos forma de bola plana y llevamos al frigorifico por espacio de unos 20-30 minutos.

Precalentamos el horno a 180ºC. 




Mientras la masa se enfría en la nevera, ponemos la leche junto con la canela y la corteza de limon a hervir. Justo antes de alcanzar el punto de ebullicion, retiramos del fuego y dejamos tapado para que se vaya aromatizando y entibiando.

Cuando nuestra masa se haya enfriado, la sacamos de la nevera, la estiramos con ayuda de un rodillo, del grosor de unos 3 mm y vamos cortando circulos del tamaño de nuestros moldes. Los asentamos bien en su interior previamente enmantequillado y enharinado, pero teniendo cuidado de no estirar la masa, sino de colocarla con sumo cuidado, para que luego en el horneo no encoja.

Recortamos con ayuda del rodillo o de un cuchillo bien afilado, el exceso de masa que sobresalga de los moldes, cubrimos todos ellos con papel de horno, colocando nuestros pesos o garbanzos viejos sobre el papel y llevamos al horno por espacio de unos 10-12 minutos. A esto se le llama "cocer la masa en blanco", para que luego nuestras tartaletas nos queden bien cocida y doradita, sin que la masa interior se haga en exceso.

Mientras las tartaletas se están cocicendo, preparamos la masa del pastel de arroz. Es muy facil.

Por un lado colamos la leche que tenemos aromatizando y reservamos.

Mezclamos los ingredientes secos, harina o harinas, azucar y pizca de sal, añadimos los huevos batidos y mezclamos con ayuda de un batidor de globo, pero sin necesidad de meter demasiado aire, lo justo para que no queden grumos. 

Añadimos la leche aromatizada tibia y la mantequilla fundida fría.

Mezclamos bien.

Sacamos las tartaletas del horno, retiramos los pesos y el papel y rellenamos con nuestra mezcla.

Tener cuidado, no rellenar hasta arriba del todo porque la masa crece en el horno y podría derramarse.

Horneamos por espacio de otros 10-12 minutos en la mitad del horno, poniendo el grill los ultimos 3 minutos para que se doren.

Listo. Ya tenemos nuestros pasteles de arroz. 

Para mi gusto son muy ricos, nada especial, de morirte pero muy ricos. Como dice mi amiga Begoña, sobríos como la propia sociedad bilbaina.




Consejos:

- A la hora de estirar la masa quebrada, siempre hacedlo en el mismo sentido para que luego no encoja. Esto es, cada vez que pasemos el rodillo 2 o 3 veces, procederemos a levantarla y la daremos un 1/4 de vuelta y seguiremos estirando, así evitaremos que luego la masa encoja al hornearse.

Tambien debemos enharinar bien el rodillo y la superficie donde la vayamos a estirar o bien estirarla colocando la masa entre dos bolsas de congelacion o papeles film. 

- A la hora de rellenar las cavidades de nuestros moldes con la masa quebrada u hojaldre, deberemos tener cuidado de colocarla en su interior bien adaptada, sin necesidad de estirar de ella. Pues de lo contrario la masa tambien encojería al hornearse.

- Yo a la masa del interior, le suelo poner un poco de harina de arroz, no me gusta que mis pasteles de arroz, de arroz solo lleven el nombre. La masa está igual de rica y jugosa

- La masa del pastel de arroz crece mucho en el horno, aunque luego baja de la misma forma. Por eso a mi no me gusta meterle demasiado aire mezclando los ingredientes con la batidora de mano. Con un batidor de barillas manual y solo dando unas vueltas se liga de maravilla y no quedan grumos, en contra de lo que pudiera parecer.

De hecho yo echo todos los ingredientes en la tipica jarra de plastico que viene con la batidora de mano y allí los mezclo sin problemas.

- No relleneis los tartaletas hasta el borde, porque como os digo, la masa del pastel de arroz crece mucho en el horno. Pero tampoco os quedeis cortos, porque luego sino no tendran suficiente crema.

De hecho yo en esta ocasion quise utilizar los moldes que veis en la foto, que me parecían mas de pastelitos de arroz que las de magdalenas, y craso error, me lleve una sorpresa. Al ser mas bajos, cabe menos crema y las tartaletas quedan menos llenas.

La próxima vez me iré a mis moldes de muffins de toda la vida.

VIRGINIA

lunes, 12 de marzo de 2012

UN PASEO POR BILBAO


 
Desde el día 1 de Marzo llevo enfrascada en el curso de fotografía y edicion de Ps de Eva Ruiz, "Photo & Ps",  y la verdad es que estoy muy contenta. Tanto con Eva, como con Luisa en el curso de Still Life "The School" he aprendido un montón, aunque todavía debería decir que no se nada.  

Esta es la razon de que  no me veais por vuestras cocinas tanto como me gustaría. Como suele decirse, un culo no puede tapar dos asientos.  Prometo que en breve me pondré al día.

Uno de los ejercicios que nos propuso Eva tenía que ver con nuestra ciudad, y las fotos que os presento son su resultado, Bilbao y los alrededores de su ría, en un día gris y muy bilbaino. Este post servirá además de antesala para las proximas recetas que os voy a traer.

Las Torres de Izosaki vistas desde el puente de Calatrava

La Araña del Gugenheim que parece que va subir el puente y va a entrar en la ciudad, enmarcando al fondo los edificios de la Universidad de Deusto

La verdad es que Bilbao en los últimos 20 años ha cambiado una barbaridad, como podeis ver, de esa ciudad sucia e industrial hemos pasado a esto que os presento. 

Los margenes de la ría eran sucios, grises y llenos de industria y railes de tren. Ahora tenemos grandes edificios modernos que se intercalan con las fachadas clasicas muy hermosas de principios y mediados del XX, fruto del ensanche bilbaino.

Una ciudad moderna y limpia, pero sin tanta actividad industrial y portuaria como antes. La cara y la cruz de una misma moneda.

Espero Begoña que te guste y te ponga los dientes muy largos para que pronto nos visites.

Las fotos como vereis son de un día gris, tambien muy bilbaino.

El barco que en su día llegó para atracar a esta ría y quedarse para siempre. El museo Gugenheim.

La escultura de los globos del museo Gugenheim, con la flamante torre de Iberdrola recien inagurada.

La Torre de Iberdrola reflejandose en la ría, con el edificio de la nueva biblioteca de la Universidad de Deusto
Y ahora como contraste unas fotos de Getxo y el abra en otro día gris.

La margen izquierda de la ría de Bilbao, vista desde los acantilados de la Galea, en Getxo, y enmarcado con los montes que protegen la costa. Si os fijais bien, podeis ver entre las brumsa el puente Colgante.

La Iglesia de Santa María de Getxo y un cambio de colorido.

El largo camino que resta por recorrer. Acceso a la Iglesia de Santa María de Getxo.
Espero que os haya gustado, esta "visita turistica". Mañana recetilla muy bilbaina.

Sed buenos.

VIRGINIA

viernes, 9 de marzo de 2012

CARRILLERAS EN SALSA DE VINO





Otra de mis preparaciones para el recetario particular de Sandra, es esta que os presento. Las carrilleras en salsa de vino. En casa encantan y están para mojar pan.

La carrillera, para aquellos de vosotros que no sepáis lo que es, es la parte carnosa que tiene, en este caso la vaca o ternera, en la zona de la mandíbula o quijada. Es una pieza de carne jugosa y muy gelatinosa. No puede compararse al solomillo, es cierto, pero en su estilo, carnes de guisar, es una de las carnes mas apreciadas por los entendidos, aunque no por la mayoría de los consumidores. En el pescado, equivaldría a nuestras kokotxas de toda la vida.

A nosotros en casa nos encanta, la consideramos un autentico manjar. Como os digo es muy jugosa y gelatinosa y su secreto se encuentra en una cocción lenta y por un largo espacio de tiempo, pero eso si, sin pasarnos, pues en ese caso la carne perdería gelatina, textura y sabor. Ese guiso lento y largo da además como resultado una salsa muy sabrosa y untuosa. En definitiva, un plato cuyo resultado bien merece la pena el tiempo empleado.

Nosotros empleamos carrilleras de buey, con mucho mas sabor y bastante mas grandes, que también requieren mayor tiempo de cocción como os podéis imaginar.  Si no os gusta el sabor intenso del ganado mayor, utilizad ternera, y ajustar el tiempo. Eso si, en cualquier caso deberéis pedir al carnicero que os las limpie bien. 

La cocción se puede hacer en olla rápida, es cierto, pero yo personalmente no lo aconsejo. En una olla rápida no puedes controlar el punto de cocción de la carne, te tienes que guiar a ojo y eso puede dar como resultado un fiasco. Un manjar como este requiere un cocinado en una buena olla  (cocotte de hierro en mi caso), a fuego lento y mimándolo y cuidándolo al máximo.

Ahhh¡¡¡ Se me olvidaba contaros que esta receta va dedicada a Marta  una seguidora muy silenciosa, y a su madre. Espero que cuando las prepares se parezcan un poco a aquellas que recuerdas preparaba tu ama.

Vamos pues con la receta.


INGREDIENTES

- 2 carrilleras de buey de aproximadamente 1,2 kg.
- 3 cebollas rojas grandes bien picadas.
- 2 zanahorias bien picadas
- 1 puerro bien picadito
- 1/2 pimiento verde muy picado.
- 1 diente de ajo prensado para sacar todo el zumo.
- 300 ml de vino tinto (se puede mezclar con vino blanco si no nos gusta una salsa demasiado oscura).
- 150 ml de caldo de carne. (Puede que se necesite algo mas según se vaya consumiendo).
- 1 cucharadita de sal.
- Pimienta recién molida
- Nuez moscada.
- 2 o 3 clavos.
- Harina. 
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.




PREPARACIÓN:

Mientras el aceite se calienta en nuestra cocotte, vamos preparando y limpiando las carrilleras de telitas, si el carnicero no lo hubiera hecho. Si no las quitásemos, la carne al cocinarse tiende a retorcerse y las telitas harían que cojiesen una forma rara, curvada.

Bien caliente el aceite, sellamos las carrilleras para evitar que durante la larga cocción los jugos de la carne se escapen. Para ello enharinamos ligeramente las carrilleras y retiramos el sobrante. Las introducimos de una en una en la cocotte, pues son grandes, y las vamos dorando y creando una costrita por todos los lados.


Reservamos al calor.





En el mismo aceite que hemos utilizado para sellar las carrilleras, sofreímos todos los vegetales picados muy menuditos, durante unos 5 minutos, a fuego medio. 


Añadimos la sal, la pimienta, la nuez moscada y los clavos.


Transcurrido este tiempo añadimos el vino y subimos un poco el fuego. Esperamos a que el alcohol se evapore. Unos 3-4 minutos.


Añadimos el caldo.


Por ultimo añadimos nuestras carrilleras y bajamos el fuego hasta que quede un ligero borbotoneo. Tapamos y dejamos cocinar hasta que estén blandas y melosas. Controlando y dando la vuelta a la carne cada 20 minutos o media hora, para que no se agarre.


En mi caso y con la cocotte doufeu, me ha llevado entre 3 horas y 3 horas y media.

Trituramos la salsa en el chino, nunca con la batidora de mano, ya que al llevar cebolla pierde color.

Fileteamos las carrilleras y llevamos de nuevo a la cocotte, cubriéndolas con la salsa.

Justo antes de servir, se les da un ligero y suave hervor, y cocinamos por espacio de unos 5 minutos, para que la salsa impregne bien las carrilleras. Si fuese necesario rectificamos de sal.

Servimos acompañado en este caso de unas patatitas redondas y champiñones, pero en otras ocasiones lo he emplatado con arroz blanco o en su caso arroz venere, que recogen divinamente la salsa. 


Acompañar de un buen vino tinto y mucho pan para mojar, si no hacemos uso del arroz. 

De pecado. 




Consejos:


- Como habéis visto, no salpimento las carrilleras en el momento de sellarlas, ya que la sal tiende a hacer que los jugos de la carne escapen durante la cocción, y tratándose de una cocción tan larga procuro evitar cualquier elemento que pueda dejar la carne seca. Realmente las carrilleras no lo sienten, salvo que os gusten muy pero que muy sabrosas.


- Durante la cocción es posible que sea necesario añadir mas caldo. En ese caso añadirlo siempre caliente para que la carne no se encalle.


- Si viésemos que al final la salsa queda demasiado líquida, retiraremos un poco a la hora de pasarla por el chino, y reservaremos este liquido por si finalmente quedase demasiado espesa.




- Como todos los guisos, están casi mas ricos al día siguiente que la salsa se ha asentado y la carne se ha impregnado de todos los aromas. Si optamos por cocinarlo por la tarde y servirlo al día siguiente, esperaremos a darle el ligero hervor en el momento de servir, para no sobrecocinar la carne y que el condumio llegue caliente a la mesa.

Si os gusta la carne, os aseguro que es un manjar. Vale la pena el tiempo invertido de seguro.

VIRGINIA

miércoles, 7 de marzo de 2012

PAN DE CERVEZA ALE Y GRANOS DE TRIGO




Cuando vi el titulo de esta receta en el libro de Dan Lepard  "Hecho a Mano", pensé que se trataba de una marca de cerveza. Supina ignorancia, me confundí. "ALE", se refiere a un modo de fermentación. Significa que se trata de una cerveza obtenida con el proceso de alta fermentación. 

Como casi no me gusta nada probar nuevas cosas e investigar, me puse a bucear por la red y descubrí que existen dos tipos de fermentación para las cervezas,  alta y baja fermentación, que son la mayoría de las que conocemos.

Probablemente algunos de vosotros, los muy cerveceros, ya conoceréis la diferencia, pero para los que no, como yo, aunque solo sea por curiosidad, aquí va la parrafada, sacada de la red:



La fermentación alta se trata de una fermentación típica en la elaboración de algunas cervezas. Se denomina así por producirse en la superficie exterior alta. La fermentación se forma por los cultivos de la Saccharomyces cerevisiae, que suben a la parte superior del tanque de fermentación (cervezas "ale").

El proceso empieza alrededor de los 9ºC; la temperatura asciende nos pocos grados en la fermentación tumultuosa, y finalmente desciende alrededor de los 5ºC en el enfriamiento. Al cabo de unos días comienza la fermentación de la cerveza lenta, que dura de 15 a 20 días, según la fabrica y el tipo de cervezas.

La baja fermentación se emplea en la elaboración de algunas cervezas (generalmente de color claro rubio, lager) con algunos matices dorados oscuros, y de marcado sabor a lúpulo. Se elaboran con malta de color claro por el método de la cocción. La levadura de estas cervezas actúa a baja temperatura (en el intervalo que va de 6 a 10ºC) y pasan de 8 a 10 días tras los cuales se depositan en el fondo de la cuba. El nombre de esta fermentaciones se denomina baja debido a este efecto de precipitación.

Las cervezas de baja fermentación viene a ser las más corrientes. Las que se denominan cervezas "especiales" se suelen referir a las que contienen una mayor concentración de lúpuloe o de alcohol, lo suficiente que no les deje de ser tipo "Pils". En ciertos países con tradición cervecera este tipo de cervezas es la mayoría, por ejemplo el 75% de las cerveza belgas son de fermentación baja.



Desentrañada la diferencia,  mi segunda misión, no era otra que tratar de buscar una cerveza de ese tipo. Me recorrí varias grandes superficies y finalmente acabé en la que todo el mundo se imagina. Me tire allí un buen rato, leyendo como una posesa los etiquetajes y preguntando a todo aquel que se acercaba con cara de entender del tema. Pero nadie, por muy entendido conocía la diferencia, ni el encargado de la sección fue capaz de ayudarme. Todos me miraban con cara de ¿que dice esta? ¿de donde habrá sacado lo de alta y baja?

Así que leí y releí y por fin di con una..... Si, la que veis en la foto, de nombre un tanto traidor: "Judas". Obviamente, con lo que me había costado localizarla, me pertreché adecuadamente de Cerveza Judas. Así que si os da por hacerme una visitilla, tener por seguro que la acabareis probando.

Y esta es la historia de este pan. No sabe a cerveza, pero el remojo durante una noche en cerveza de los granos de trigo previamente cocidos en agua, le da un toque especial. Los granos de trigo, le dan un cierto tris, un punto crujiente cuando te los encuentras, que hacen de este pan, un pan un poco diferente. Eso si, es un pan practicamente solo de masa madre y con tres tipos de harina. Harina de fuerza, Harina de centeno y harina integral de fuerza.

Así que finalizada esta extensa introducción vamos sin mas a meternos en harina.




INGREDIENTES:

- 300 gr de harina de fuerza "El amasadero".
- 150 gr. de harina de centeno semi-integral.
- 50 gr. de harina integral de fuerza "Hovis"
- 1 1/2 tsp de sal marina. Unos 9 gr.
- 200 ml de cerveza Ale "Judas"
- 100 ml de agua a 20 ºC
- 300 gr. de masa madre blanca.
- 3/4 tsp de levadura fresca desmenuzada (5 gr) o 2,5 gr de levadura seca rápida.
- 1 Tsp de extracto de malta activo
- 200 gr. de granos de trigo cocidos.
- Agua hasta cubrir los granos de trigo para cocerlos. 




PREPARACIÓN:

Este pan se puede hacer en un par de días, y también en el mismo día si empezamos pronto por la mañana. Días de frío como los que hemos tenido, en los que casi no puedes ni pisar la calle, son muy adecuados para estos menesteres.

En primer lugar hemos de empezar cociendo los granos de trigo. Los ponemos en un cazo hermoso y los cubrimos de agua. Una vez roto el hervor, reducimos el fuego y cocemos lentamente durante 45 minutos. Si es necesario, porque vemos que el agua se reduce, y no cubre los granos, añadiremos mas agua caliente. Los granos siempre deben estar cubiertos.

Los retiramos del fuego y los volcamos en un recipiente para que se atemperen. Cuando estén fríos, los colamos (el liquido sobrante puede sustituir el liquido posterior de la recetas, así que lo reservamos), y los cubrimos con los 200 ml de cerveza. Llevamos toda la noche cubiertos a la nevera (unas 8 horas). Escurrimos en su momento antes de usar.



En el bowl de la KA, mezclamos las 3 harinas, y la sal. Accionamos 30 segundos a velocidad 1 para que se mezcle.

En un bowl mediano, batimos el agua, la cerveza ale (puede ser la sobrante de escurrir los granos de trigo completada con algo mas de cerveza si es necesario), la masa madre, la levadura, el extracto de malta, y el trigo remojado. Mezclamos todo bien estrujándolo con las manos.

Con el motor de la KA en marcha a velocidad 1, vamos añadiendo nuestra mezcla de cerveza, masa madre y granos de trigo. Finalizada la incorporación subimos a velocidad 2 y dejamos que la máquina amalgame los ingredientes hasta obtener una masa homogenea. Tapamos el bowl y dejamos reposar 10 minutos.




Pasado ese tiempo, aceitamos ligeramente la encimera, y nuestras manos y depositamos la masa. Amasamos con suavidad 10-15 segundos y volvemos al bowl tapado y aceitado durante 30 minutos. Después amasamos otros 10-15segundos.

Este es el amasado corto y con reposo de Dan Lepard del que ya os hablé en la receta de pan de copos de avena y manzana.



Pasado este tiempo,vamos con los plegados. Los plegados sirven para alargar las burbujas de la fermentación y así cambian las estructuras de las masas que son muy hidratadas, las que tienen un alto contenido en agua, esas que son muy dificiles de manejar.

A medida que la masa se va estirando y plegando durante la primera fermentación, como dice Dan Lepard, parece cobrar tenacidad, al mismo tiempo que se consigue una estructura mas abierta. Así la masa mas liquida, se transforma en una masa mas manejable para darle el posterior boleado o forma, y no se nos desparrama por la mesa, haciendo del boleado una tarea casi imposible, de otro modo.
 
Y en que consiste el plegado. Pues consiste en estirar la masa  sobre una superficie aceitada  en forma de rectángulo y plegarla sobre si misma como cuando hacemos hojaldre. Nos imaginamos la masa divida en tercios y plegamos, primero el tercio izquierdo sobre el  tercio central y luego el tercio derecho sobre el anterior. Luego la giramos 90º y volvemos a repetir el proceso, de forma que nos quede una especie de "bola cuadrada".

Aquí os dejo el enlace de un vídeo donde podéis ver como se pliega la masa, aunque se trata de una masa un poco dura, y muy poco hidratada, creo que os servirá.


Llevamos así a un bowl limpio ligeramente aceitado con el encuentro hacia abajo. Dejamos reposar 30 minutos bien tapada y repetimos los plegados y luego la dejamos reposar del mismo modo 1 hora y volvemos a repetirlos.




Finalizados estos últimos plegados, enharinamos un bowl o un banetton de fermentación y damos forma de bola a nuestra masa, tal y como vimos en la receta de pan de copos de avena y manzana.

Llevamos nuestra bola al banetton con el encuentro hacia arriba y dejamos reposar tapada hasta que casi haya doblado su volumen. Yo debajo del radiador alrededor de 1 hora 1 hora y media.



Mientras la masa fermenta precalentamos el horno a 210ºC. En esta ocasión para hornearla, no vamos a utilizar la piedra, sino un "dutch oven" (olla de hierro fundido) u olla de pyrex (engrasada), que deberemos precalentar a la vez que el horno para que cuando introduzcamos la masa esté muy caliente también.

La cocción de esta forma, reproduce de forma muy similar, las mismas condiciones de humedad y calor que las que encontramos en un horno de leña. El pyrex es también una magnifica opción. 



Mi "Dutch Oven"


Una vez nuestra masa ha levado. Sacamos con mucho cuidado el dutch oven del horno, retiramos la tapa y la volcamos en su interior. La masa que lleve masa madre, aguantará mejor el pequeño golpe que ello suponer. Con mucho cuidado y siempre durante este proceso con unos buenos guantes, hacemos varios cortes en forma de estrella en la superficie del pan. Tapamos y llevamos al horno durante unos 40 minutos.

Pasado este tiempo, retiramos la tapa y dejamos hornear hasta que el pan adquiera un bonito tono dorado y suene a hueco. Deberá tener en su interior 92ºCde temperatura.

Dejamos enfriar completamente en una rejilla antes de cortar.


Delicioso con un buen pantumaca. Aceite, tomate y buen jamoncito. Para las que se pirran por lo salado. Es un pan que aguanta muy bien este tipo de cosas.

También tostado por la mañana, simplemente con aceite para acompañar el desayuno.

Y estupendo para mojar en huevo o en la salsa de unas buenas albondiguillas.

Probadlo y perder el miedo a hacer pan, a amasar, a hornear. No sabéis lo que relaja el amasado. Y el olor, solo el olor que inunda la casa vale la pena. 



Consejos:

- Si no dispones de masa madre, puedes hacer este pan de forma similar, añadiendo en lugar de 5 gr. de levadura fresca, un sobrecito de levadura seca rápida. No será exactamente igual, pero tendrás tu pan de cerveza ale y granos de trigo.
- No es necesario que engraséis el "dutch oven", el hierro fundido coje tal temperatura, que cuando deposites tu masa cruda sobre el mismo, la sellará y no quedará pegada. Es como magia, saldrá limpiamente.


Por contra el pyrex debéis engrasarlo, sino, el pan se os quedará adherido y será un fastidio, no solo por tener que quitar todo ese pegote, sino porque perderá bruscamente la humedad al tener que "arrancarlo" y no será lo mismo.


VIRGINIA

lunes, 5 de marzo de 2012

BRIOCHE




Brioche, el rey de la bollería.

El Brioche, también conocido como pan de yema, bollo de leche o suizo, es un tipo de pan dulce francés,  ligero pero sabroso, típico de la región de la Alsacia y hecho a base de una pasta con huevos, levadura, leche, mantequilla y azúcar.

Existen muchas variedades de brioche, uno de los más conocidos es con pasas, pero también se pueden encontrar con frutos secos, pepitas de chocolate, perlas de azúcar por encima o relleno de crema. Una variedad muy conocida es el panettone italiano horneado en molde de campana muy alto. 

Los Brioche también se clasifican según la cantidad de mantequilla que incorporan, en "Brioche de rico" con una cantidad de mantequilla en torno al  80 %,  Brioche de clase media (50%) y "Brioche de Pobre", con una cantidad de mantequilla en torno al  25% de la receta total.

En esta ocasión, vamos a preparar la masa básica del denominado "Brioche de rico", esto es con casi un % de mantequilla, que le dará un sabor extraordinario. Y le daremos distintas formas. Prepararemos un pan de brioche, para disfrutar con mantequilla y mermelada y dos tipos de Brioche "a tete",  la forma clásica del brioche, uno grande en formato individual y otros "minis" de bocado. Todos ellos deliciosos.

El brioche no es complicado de preparar, solo hay que ser riguroso en las instrucciones, y tener en cuenta que necesitaremos un par de días entre una cosa y otra. Así que no tengas miedo, lanzate y organizate el tiempo. Disfrutarás de una verdadera delicia. Yo he preparado diversas masas de brioche y sin duda alguna os puedo decir que me quedo con esta receta.

Esta receta la preparé para la propuesta dulce del mes de Octubre de Whole Kitchen.

Y sin mas preámbulos vamos con la receta.



INGREDIENTES:

Para la levadura-esponja:

110 gr de harina de gran fuerza W 330 (El amasadero)
60 ml de agua
2 gr de levadura fresca
2 gr de sal
2 gr de azúcar

Para la masa:

850 gr de harina de gran fuerza W330 (El amasadero)
25 gr de levadura de cerveza
16 gr de sal
200 gr d azúcar
40 gr de agua
La levadura-esponja en porciones
½ kg de huevos (8-9 huevos)
500 gr de mantequilla bastante fría (para que no se deshaga) cortada en pedacitos.

Para el glaseado de huevo:

1 huevo
1 cucharada de leche. 



PREPARACIÓN: (Con KA o amasadora)

1º Día: Preparamos la esponja:

Para preparar la esponja que nos servirá de base para la masa, mezclamos todos los ingredientes hasta que estén bien integrados y podamos formar una bola. No es necesario amasar. 

Tapamos con film y dejamos reposar toda la noche a temperatura ambiente. 




2º Día: Preparación de la masa de brioche y reposo de una noche en la nevera.

Al día siguiente, en el bowl de la KA y con el accesorio de Pala, incorporamos la harina, la levadura de cerveza que frotamos con la harina con las manos, la sal, el azúcar, el agua, los huevos y la esponja en pequeños trozos. Accionamos la pala a velocidad media hasta que se forme la masa. No trabajar demasiado, tan solo que se amalgame todos los ingredientes. 

Entonces empezamos a agregar pedacitos de mantequilla con la maquina en marcha. Deberemos procurar ir añadiéndolos a medida que la masa los absorba. 

Cuando hallamos finalizado de incorporar toda la mantequilla, subir la velocidad de la maquina (es necesario que la velocidad sea alta, ya que el desarrollar el gluten nos llevara un ratito y no debemos permitir que la masa se caliente, ya que de lo contrario la mantequilla comenzaría a derretirse), y seguir amasando con la pala hasta conseguir que la masa se separe de las paredes del cuenco, y sea una masa elástica, brillante y no se nos pegue a los dedos.

Esto nos llevara unos 8-12 minutos. Nos daremos cuenta también que la masa esta finalizada por el ruido de la maquina que cambiará. La masa entonces debe pasar la prueba de la membrana. (Ver la receta de pan de molde casero)

Introducimos en un cuenco tapado con film y llevamos unas 12 horas a la nevera. En mi caso lo tuve algo mas de una noche y salió muy  rico. Durante este tiempo deberemos desgasificar la masa por 2 o 3 veces, volviéndola de nuevo a la nevera. Este paso es muy importante no saltárselo o nuestro brioche no nos quedará igual, ya que una fermentación lenta y en frío es lo que nos va a dar una masa de exquisito sabor y buena textura.

Pasado este tiempo la masa esta lista para usarse, y puede conservarse así en la nevera hasta 3 o 4 días máximo, para poder utilizarla en veces. 

PAN DE BRIOCHE (de unos 750 gr-molde de cake de 20 x 12 cm). 



Para hacer el pan de brioche, tomaremos 4 bolas de masa de unos 175 gr cada una. Las redondeamos en forma de bola y las acomodamos dentro del molde una junto a otra.

Lo dejaremos levar hasta que doble su volumen.

Lo pincelaremos con huevo o con glaseado de huevo y llevavemos a horno precalentado a 200ºC unos 35 minutos.

Sacamos y esperamos unos 5 minutos y desmoldar. Dejamos enfriar sobre una rejilla.

BRIOCHE “A TETE”




- Para los pequeños brioche individuales de 4 cm de base por 8 cm en la parte alta:

Retiramos porciones de masa de unos 60 gramos. Con la parte exterior del dedo pequeño enharinada, y apoyada sobre la masa en la mesa, separamos, sin llegar a romper, 2/3 de masa con la que haremos una bola, introduciendo el resto (1/3) con el dedo índice enharinado en su interior, dejando a la vista un pequeña cabeza.

Introducimos en su molde previamente engrasado. Dejamos levar hasta que prácticamente doble su volumen (unos 30-50 minutos). Pincelamos con el glaseado de huevo y llevamos a horno precalentado a 180ºC unos 12 minutos.

Finalizada la cocción en el horno los dejarmos reposar 5 minutos, desmoldamos y enfriamos sobre una rejilla. 




- Para el brioche individual grande de molde de 18-20 cm de diámetro en la parte superior y unos 10-12 en la base:

Retirar una porción de masa de unos 800 gr. Separar totalmente 2/3 de masa con los que haremos una bola que llevaremos al molde previamente engrasado. Con los dedos índice y anular bien enharinados, haremos un agujero en la mitad de la bola. Con el resto de masa formaremos otra bola y con los dedos enharinados trataremos de introducir 2/3 de la bola en el interior del agujero, dejando a la vista una cabeza.

Dejamos levar hasta que prácticamente doble su volumen. Pincelamos con el glaseado. Con unas tijeras afiladas y humedecidas en agua fría, practicamos 6 cortes diagonales al anillo. 

Llevamos a horno precalentado a 200ºC durante 15 minutos, bajamos la temperatura del horno a 170ºC y lo mantenemos unos 30 minutos más.

Finalizada la cocción dejamos el brioche 5 minutos en el molde y pasado este tiempo desmoldamos. Llevamos a una rejilla para enfriar.

Solos o acompañados con una buena mantequilla o mermelada casera de higos, como fue mi caso, son deliciosos. Tienen una textura suave que se deshace en la boca, y sirven tanto para comer con salado como con dulce. 

Espero que os animeis a prepararlos, me lo agradecereis. Y no olvideis que si teneis cualquier duda, y os la puedo resolver,me encuentro a vuestra disposicion.

Una ultima cuestión, cuando pongo harina de fuerza W300 "El amasadero", me refiero a una harina con un poco de mas fuerza que la que habitualmente encontramos en el super. La utilizo porque al llevar tanta mantequilla y huevos es mas conveniente, pero antes de descubrir estas harinas,  hacia el brioche y demas bollería enriquecida, con la harina normal de fuerza que todos conocemos. Así que a por ellos con esta harina tambien.

A disfrutrar.

VIRGINIA


.

jueves, 1 de marzo de 2012

MERENGUES DE FRAMBUESA CON COULIS DE FRUTOS ROJOS.



  
Me sobraron unas claras de un postre que preparé este fin de semana.

¿Que hacía con ellas?

Nada mejor que unos merengones de los que suelo hacer yo. Son unos merengues, grandes, blancos muy blancos, crujientes por fuera y suaves y delicados por dentro. Como si comieses un pedacito de nube.

Pero en esta ocasión quería hacer unos merengues un poco distintos. Hacía tiempo que tenía frambuesas liofilizadas que le había comprado a Bea de "Enjuliana" y quería utilizarlas en una preparación de este tipo, así que ni corta ni perezosa, decidí improvisar y preparé estos merengues de frambuesa. La receta está basada, en la receta de merengues de Dan Lepard, de su libro "Pan, pastas y pasteles".




Los he preparado algo mas pequeños que los que habitualmente suelo hacer, pero tengo que deciros que han quedado muy ricos, incluso mas ricos que los clásicos de vainilla con almendra fileteada. Es que a mi las frambuesas me vuelven loca y a estos merengues dulces, le dan el punto justo de sabor y crea un constraste divino. 

En esta ocasión los he acompañado de un coulis de frutos rojos, pero solos están deliciosos y a los peques os aseguro que les encantarán.

Son fáciles, muy fáciles. Lo único que precisamos es una batidora y poco mas. 

Se cuecen en horno apagado previamente precalentado a 150ºC. Eso les permite mantener su color blanco intenso

Tienen como peculiaridad que las claras se calientan previamente al baño maría con el azúcar hasta que este se disuelve, y luego se baten vigorosamente hasta que se enfrían, como un merengue suizo. Eso les otorga una textura especial. Probadlo y vereis

Vamos  pues con la receta.




INGREDIENTES

Para los merengues: (Para unos 8-10 merengues como los de la foto)

 - 115 gr. de claras de huevo (unas 3 claras largas) a temperatura ambiente.
- 225 gr. de azúcar blanquilla.
- Una pizca de sal.
- Un puñado de frambuesas liofilizadas trituradas en el mortero.
- Unas gotas de extracto de frambuesa.
- Unas gotas de colorante rojo "super red" para los merengues de color.




Para el coulis de frutos rojos:

 - 250 gr. de frutos rojos variados (frambuesas, fresas, arandanos rojos).
- 1 a 3 cucharadas soperas de azúcar, según el gusto.



PREPARACIÓN:

En primer lugar preparamos el coulis

Para ello limpiamos nuestros frutos rojos, evitando que absorban demasiada agua en el proceso, y los ponemos a macerar unos 15 minutos con el azúcar en el cazo que luego irá al fuego.


Transcurrido este tiempo, llevamos el cazo a fuego lento durante otros 15 minutos.


Colamos por un colador de malla fina para impedir que las semillas lo traspasen y reservamos en la nevera.





Para los merengues:

Precalentamos el horno a 150ºC y forramos 2 placas de horno con silpat o papel de hornear.

Ponemos las claras de huevo con una pizca de sal y el azúcar, en un cuenco al baño maría, revolviendo constantemente con un batidor hasta que el azúcar se haya disuelto. Cuidado, que el agua no llegue a tocar el fondo del bowl donde tenemos depositadas las claras para que no las cocine.


Cuando el azúcar se haya disuelto completamente, lo que comprobaremos frotando entre dos dedos un poco de la mezcla de claras y azúcar y no encontrando granillo alguno, lo pasamos al bowl de la KA y batimos primero a velocidad 2 durante un minuto y luego vamos incrementando rapidamente  la velocidad hasta alcanzar la máxima, batimos así durante unos 14-15 minutos hasta que estén frías, brillantes y bien montadas. 

Un par de minutos antes de finalizar el montaje de las claras, añadimos el aromatizante.


 Repartimos la mezcla en dos bowls. Una mitad la teñimos con un par de gotas de colorante rojo y sin mezclarlo mucho, para que queden rayas y no quede todo teñido.  Hacemos montoncitos graciosos de unos 5 cm de diametro.

Con el resto de la mezcla blanca procedemos de igual forma.

Ponemos un puñado de frambuesas liofilizadas en el mortero y machacamos hasta convertirlas en migas. Espolvoreamos por encima de nuestros merengues y llevamos al horno precalentado a 150ºC. 

Apagamos el horno y dejamos dentro toda la noche. 

A la mañana siguiente, nuestros merengues se separaran facilmente del silpat. Y estarán listos para degustar. Crujientes por fuera y delicados por dentro.





Servimos acompañados del coulis de frutas en esta ocasión, de helado, nata montada o yogurt griego con frutas del bosque si os gusta mas.


Animaos, cuando os sobren claras de cualquier otro postre. Os sorprenderá el resultado y podréis presentar un postre distinto a vuestros invitados o simplemente sorprender a vuestros enanos, con una chuche un poco diferente y con la que al menos sabréis que comen. Les encantarán.




Consejos:

- A la hora de montar el merengue es muy importante que el vaso donde van a ir las claras esté muy limpio de grasa o agua, si no las claras no montarían

Al separar las yemas de las claras no debe caer nada de yema en las claras,  sino tampoco montarían.


- Es importante que las claras estén a temperatura ambiente, pero hay que tener en cuenta que es mas facil separar yemas y claras cuando los huevos están frios.

- Estos merengues se pueden aromatizar con cualquier otro sabor y/o especie y añadir como topping cualquier fruta/o seco, imaginacion al poder.

- El coulis se presenta colado, pero a mi en ocasiones me gusta encontrarme con las semillitas, como si de una mermelada muy liquida se tratara.




- Tambien se puede espesar mas, y dejarlo como una salsa de acompañamiento de postres, dejandolo cocinar por algo mas de tiempo o añadiendo una cucharadita de maicena en frío para que se diluya bien y luego llevandolo a hervor. 

- Si le añadimos hojas de gelatina previamente hidratadas y luego las disolvemos sobre el coulis caliente, quedará como una gelatina, que dependiendo de la cantidad que hayamos puesto en nuestra preparacion, lo mismo puede utilizarse como topping mas firme de una tarta de queso , o incluso convertirlo en pequeñas gominolas. Pero eso será objeto de otra entrada.


VIRGINIA






Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...