Sweet & Sour

jueves, 16 de febrero de 2012

"HAZELNUT CHOCOLATE MERINGUE CAKE" ........PASTEL DE CHOCOLATE CREMOSO Y MERENGUE DE AVELLANAS



Un pastel especial, para una ocasión especial…..

El pastel que os presento, no es un pastel cualquiera de chocolate, es un pastel con encanto, no solo por la presentación, que sirve para ocasiones especiales, sino por que  el conjunto de ingredientes le aporta una mezcla exquisita de sabores y texturas. 


El sabor del chocolate, mezclado con un ligero toque de café, vainilla y ron. La mezcla de texturas, entre el chocolate cremoso y fundente por la mantequilla, con una ausencia total de harina, y el merengue vaporoso, en contraste con las avellanas crujientes, hacen que cada pedacito de pastel que te llevas a la boca sea una verdadera delicia, y no solo para los muy chocolateros

Por ello hay que tener en cuenta que en esta ocasión, si queremos triunfar debemos elegir un buen chocolate, ya que es el elemento principal sobre el que gira nuestro pastel.

Lo mismo ocurre con las avellanas, si tenemos ocasión, aunque sea un poco mas trabajoso, deberemos decantarnos por avellanas frescas y tostarlas previamente en el horno o en la sartén. Realmente la diferencia es considerable, en aroma, textura y sabor.

El pastel se hornea en dos tandas, y en la ultima es cuando incorporamos el merengue, por ello deberemos tener en cuenta que el molde que elijamos (23 cm redondo desmoldable) deberá tener una altura de unos 8 cm aprox. Si no es así, haced con papel de horno un refuerzo ligeramente más alto que el propio molde para que retenga el merengue. Al pesar poco el merengue, no presionara los lados y no existe riesgo de que se desparrame.


Y sin mas trámites os presento el "Pastel de chocolate cremoso y merengue de avellanas"


 



INGREDIENTES: (Para un molde desmoldable de 23 cm)

Para el pastel:

-         150 gr de mantequilla a temperatura ambiente.
-         ¾ cups de Light brown sugar bien compacto.
-         6 huevos grandes. Separadas claras de yemas y a temperatura ambiente.
-         340 gr de chocolate 70%,
-         1 ½ Tbs de café expreso (no sustituir por un “aguachirri”).
-         1 ½ Tbs de extracto de vainilla.
-         1 ½ Tbs de ron o el licor que mas os guste.
-         ¼ Tsp de sal.

Para el merengue:

-         115 gr de chocolate 70% troceado groseramente (tamaño intermedio).
-         112 gr de avellanas tostadas y sin piel troceadas groseramente (tamaño intermedio).
-         1 Tbs de maicena.
-         4 claras de huevo a temperatura ambiente.
-         ¾ cup de azúcar.


PREPARACION:

 En primer lugar preparamos nuestro molde. Lo engrasamos con bake easy o en su lugar con mantequilla y harina y forramos la base con papel de hornear. Si nuestro molde no fuese lo suficientemente alto colocaremos alrededor del molde una tira de papel de hornear hasta alcanzar los 8 cm de altura total.

 Pelamos las avellanas y las tostamos en una bandeja de hornear dispuestas en una sola capa, durante unos 10-15 minutos en el horno precalentado a unos 175ºC. Retiramos cualquier pielecilla que hubiera quedado antes de trocearlas toscamente. Para esta ocasión son muy útiles las mallas de las naranjas. Frotais las avellanas dentro de la malla sobre el fregadero y caerán prácticamente todas.
      
 Derretimos el chocolate al baño maría o en el microondas cuidando de no que no se nos queme en este caso y dejamos entibiar.

 Precalentamos el horno a 180ºC.

Batimos la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar moreno, a velocidad media, con el accesorio de pala, durante unos 3-4 minutos hasta que este cremoso y suave.

Añadimos las yemas de huevo una a una, no incorporando la siguiente hasta que veamos que esta integrada la anterior. Si fuera necesario deberemos, con una espátula de silicona, rebañar el fondo del vaso de la batidora para que quede todo bien incorporado.

Añadimos el chocolate fundido y entibiado para que no cuaje los huevos. El café, la vainilla, el ron y la sal, mezclando hasta que este todo bien incorporado.

En otro bowl completamente limpio, batimos las 6 claras  con una pizca de sal, a velocidad alta hasta que formen picos suaves, solo unos dos minutos, no pasarse, sino quedarían demasiado duras y no podríamos integrarlas bien con el resto del chocolate. Retiramos una tercera parte de las claras montadas y las incorporamos de forma envolvente a la mezcla de chocolate hasta igualar las densidades y procurando no bajarlas, incorporando a continuación el resto de las misma forma.

 Introducimos nuestra mas en el molde previamente preparado, y llevar a horno precalentado a 180ºC durante unos 25 minutos.


Entre tanto preparamos nuestro MERENGUE:

Mezclamos el chocolate troceado a cuchillo, con las avellanas troceadas y la maicena. Reservamos.

Colocamos en el bowl de la batidora limpio sin grasa las 4 claras restantes y con el accesorio de globo las batimos a velocidad alta hasta que estén espumosas. 

Con la batidora en marcha lentamente vamos añadiendo el azúcar y continuamos batiendo hasta que obtengamos picos rígidos, unos 8 minutos. Una vez listo nuestro merengue incorporamos la mezcla de chocolate y avellanas procurado no bajarlo pero que quedo todo bien repartido.

Pasados los 25 minutos de horno, extraemos nuestro pastel y con una espátula repartimos sobre la parte superior del pastel caliente nuestra mezcla de merengue, suavemente para que no se nos baje. Lo devolvemos al horno y continuamos horneándolo unos 25 minutos mas hasta que veamos que el merengue esta ligeramente marrón (los trocitos de chocolate se derretirán en su mayor parte) y crujiente.

Lo sacamos del horno y lo depositamos en nuestra rejilla enfriadora durante unos 10 minutos transcurridos los cuales pasaremos un cuchillo o espátula a lo largo de todo el contorno para despegarlo y cuidando de no romper demasiado el topping de merengue. Retiramos el aro y dejamos reposar unos 30 minutos antes de cortar y servir. 


Es delicioso ligeramente templado, con una bolita de helado de vainilla, pero también esta fantástico muy frío. Tu eliges. A disfrutar. 

Esta receta me fue publicada en la Revista Whole Kitchen del mes de Noviembre. (Receta sacada del blog Tartalette- adaptación de Martha Stewart).

VIRGINIA

lunes, 13 de febrero de 2012

ALBONDIGAS EN SALSA ESPAÑOLA



El día que di comienzo a este blog, buscaba tambien entre otras cosas crear "mi pequeño recetario", para que el día de mañana mi hija, pudiera tener esas recetas que tanto le gustan, bien ordenadas y tal y como las hacía su madre.

Si no hubiera sido por el blog, probablemente parte de mis recetas se habrían perdido.

Lo tengo que confesar, si, soy muy perezosa a la hora de pararme a escribir las recetas. En muchas ocasiones recetas fantasticas se me han llegado a perder, por mi pereza a la hora de ponerme a escribir. Cuando termino un plato, tengo otras muchas cosas que hacer y pienso, si es sencillisimo, para que voy a entretenerme en anotar nada, la próxima vez me acordaré seguro. Pero haces otras recetas, dejas pasar el tiempo y las cantidades exactas se olvidan, los pequeños trucos tambien, se pasa y poco a poco se van perdiendo...

Gracias a la dinamica del blog, he conseguido hacer una receta, y practicamente de inmediato ponerla por escrito, con los pequeños trucos, las cantidades, los inconvenientes que te han aparecido en su desarrollo..... En fin todo.

Esta receta que os presento, es una de esas que os comentaba al principio, de esas recetas de toda la vida, esas albondiguillas en salsa, que en casa se pirran por ellas, que sirven para mojar pan y no parar. Un plato tradicional y casero.

Esta receta no precisa de mucha introduccion, asi que sin mas nos lanzamos a la cocina:



INGREDIENTES:

Para las albondigas: (Para 10/12 raciones)

1,5 kg de carne picada mezcla de vaca y cerdo.
2 huevos.
1 Yema de Huevo.
1 cebolleta grande pochada.
1 Ajo muy picadito pochado.
2 o 3 rebanadas de pan de molde sin corteza un poco tiesas.
Leche para empapar la miga.
1 Cucharada de perejil recien picado.
1 vasito de Brandy
Sal y Pimienta Negra recien molida

Para freir:

Harina y Aceite de Oliva.

Para la salsa española:

2 Cebollas muy picaditas
1 Diente de Ajo muy picadito.
1 Zanahoria muy picadita.
Perejil recien picado muy fino.
1 Tomate pequeño bien maduro
1 Trozo de pan duro o unas regañas o picos.
1 cucharada rasa de Maicena o Harina.
1 vaso de vino blanco.
1 l de caldo casero de carne y verduras o en su defecto de Agua.
Aceite de Oliva
Sal y Pimienta negra recien molida.



PREPARACION:

Salsa Española

En primer lugar preparamos la salsa española, ya que nos llevará mas tiempo y es conveniente tenerla preparada para cuando tengamos las albondiguillas.

Troceamos muy finito las cebollas y la zanahoria, y la ponemos en la sarten a fuego medio fuerte durante unos 5-10  minutos para que coja algo de color, pero sin tostarla. Bajamos el fuego a medio bajo y la dejamos pochar durante otros 10-15 minutos, hasta que veamos que ha reducido y está transparente y muy blandita.

Es el momento de añadir el ajo muy picadito, el perejil , el pan o picos que previamente habremos triturado en el mortero y la harina o maicena. Revolvemos todo bien para que se integre y dejamos que se la harina se tueste ligeramente para que pierda ese sabor a cruda y el resto de los ingredientes se sofrian.



Subimos el fuego y añadimos el vino blanco, dejamos que se evapore el alcochol. Añadimos el tomate bien picadito y mezclamos, dejando que el conjunto se sofría nuevamente.

Cuando el sofrito coja alegria y fuerza, subimos un poco mas el fuego y añadimos el caldo. Cuando el caldo haya tomado hervor, bajamos nuevamente el fuego y dejamos cocinar lentamente durante 1 hora aproximadamente.

Durante este tiempo veremos si se queda demasiado seco, y si es así añadiremos algo mas de caldo.

Si os habeis dado cuenta, no he incluido todavía la sal y la pimienta,  ya que al llevar caldo ya salado y tratarse de una salsa que está al fuego durante 1 hora reduciendo, el tema de sal puede ser delicado.

Por eso, el momento de salarlo es ahora, cuando practicamente haya finalizado la coccion, probamos de sal y rectificamos, añadiendo tambien pimienta recien molida, que no debe faltar en esta salsa, al menos a mi parecer, que es de mera aficionada.

Si en lugar de caldo hubierais utilizado agua, el momento para incorporar la sal es tras añadir el tomate.

Lista nuestra salsa, solo nos queda triturarla con el pasapures, pues la batidora de mano le cambia el color al llevar cebolla, lo mismo que le ocurre a la salsa de tomate y a otras preparaciones. Reservamos.



Albondigas:

Para las albondigas comenzamos pochando la cebolleta y el ajo muy picaditos, hasta que estén transparentes y muy blandos. Dejamos entibiar y reservamos.

En un bowl amplio colocamos la carne y la desmigamos con las manos. Añadimos, la cebolla y el ajo pochados y ya tibios, los 2 huevos y la yema, la miga de pan remojada en leche y bien escurrida, el perejil, el vasito de Brandy, y nuevamente con  la mano mezclamos todo muy bien. Sal pimentamos y volvemos a mezclar todo.

Con un racionador de helado, en mi caso el pequeño, vamos haciendo bolitas de carne que pasamos ligeramente por harina y freimos en aceite caliente pero no al maximo, de forma que queden practicamente hechas por dentro, aunque jugositas,  y doradas por fuera pero sin tostarlas.

Llevamos nuestras albondigas a una cazuela de barro. Creo que el barro para este tipo de preparaciones da un sabor especial, distinto. Y ademas conserva el calor de una forma estupenda. Cubrimos con la salsa y dejamos a fuego bajo que se impregnen los sabores durante unos 15-20 minutos.

Un plato tradicional y estupendo para mojar pan.



Consejos:

- En casa gusta mas la carne de buey o vaca mas que la de ternera, nos parece que tiene mas sabor, pero si sois de ternera se puede sustituir, eso al gusto.

- Para mi gusto este plato gana de un día para otro. Pero en este caso debereis tener en cuenta que al recalentar, las albondigas tienden a hacerse mas y secarse, por eso, si las vais a comer al día siguiente, los 15-20 minutos en la salsa dejarlos para el día que las vayais a servir.

- Como veis hago albondigas para un regimiento y solo somos 3. Pero el resto las congelo en tuppers en raciones de 1 y así tenemos tambien en otras ocasiones. De hecho a mi hija esta idea le encanta, porque cuando viene de la Universidad, hay días que tiene comida especial.

VIRGINIA

jueves, 9 de febrero de 2012

"SAN VALENTíN" BUNDT CAKE....... DE FRUTOS ROJOS



 En contra de lo que pudiera parecer por el titulo de esta entrada, no soy amiga de festividades comerciales como esta, creadas y manipuladas por los grandes centros para alimentar la sociedad de consumo y llenar sus bolsillos. Creo que "San Valentín" debiera ser todos los días del año, y no solo el 14 de Febrero. De nada sirve un día especial, si el resto te dedicas a vivir de las rentas que has labrado durante un tiempo.

Si has tenido la suerte de encontrar en el largo viaje de la vida, a alguien que te acompañe, debes saber corresponderlo, cuidarlo y mimarlo. Y no me refiero solo a una pareja, me refiero a aquellos que nos rodean. ¿Quién no tiene una madre, un herman@, un hij@ o simplemente un vecino o aquel amig@ de la infancia con el que puede aun compartir todo?. Eso también es amor, de distintas clases, pero en el fondo amor. Ese amor que es el eje de nuestras vidas, y con cuya ausencia nos costaría levantarnos cada día.

Y a ese amor, a ese "San Valentin" va dedicada esta entrada. Un desayuno especial para cualquier día del año.



Se trata de un Corazón de Bundt Cake relleno de frutos rojos. Desde el día que vi este molde me fascinó, y mira que no soy amiga de los corazones, pero este molde es distinto, especial, tiene unas proporciones tan armónicas, es tan delicado......

La masa es simple, mantequilla, huevos, azúcar y harina con levadura, sin practicamente mas aromatizante que un relleno de frutos rojos, que se deshacen en la boca en contraste con el pastel de sabores limpios, jugoso y para mi parecer,  mas bien denso.  La receta la vi primero en la pagina web de "William  & Sonoma" y luego magnificamente presentada en blog de Silvia "Food and Cook".

Tan solo debéis tener en cuenta a la hora de hacerlo, los consejos, que al final de la receta os dejo para realizar sin problemas un pastel tipo bunt cake.

Así que sin mas preámbulos vamos con la receta de este sencillo bundt cake:



INGREDIENTES: (Para un molde Bundt cake de 9 tazas)

- 5 huevos a temperatura ambiente.
- 280 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
- 400 gr. de azúcar
- 375 gr. de harina todo uso
- 1 tsp de levadura en polvo
- 1 pellizco de sal
- 2 Tbsp de licor Kirsch
- 187 gr. de arándanos congelados desgranados
- 150 gr. de frambuesas frescas
-  75 gr de arándanos negros frescos.

Azucar glass para decorar



PREPARACION:

Como siempre os suelo decir, para estas preparaciones tipo cake que requieren batir la mantequilla, suelo utilizar mi KA. Pero si no disponéis de ella, la batidora manual con barillas, la Thx, o simplemente un bowl y una cuchara de palo, serán suficientes.

Precalentamos el horno a 170ºC.

 En un bowl mediano tamizamos la harina, junto con la levadura en polvo y la sal. Reservamos.



Ponemos en el bowl de nuestra KA la mantequilla a temperatura ambiente, y con el accesorio de pala a velocidad 2, la batimos durante aproximadamente 3 minutos hasta que nos quede cremosa. Añadimos el azúcar,  y batimos, primero a velocidad 1 hasta que se integre con la mantequilla, y luego ya a velocidad 2 durante unos 10 minutos. Debe quedar el azúcar disuelto y la mezcla muy esponjosa.

A continuación, con el motor en marcha a velocidad 1, vamos añadiendo uno a uno los huevos, no incorporando el siguiente hasta que la masa haya absorbido el anterior.

Añadimos las 2 cucharadas de Krisch. Puede obviarse o sustituirse por otro licor de frutas. Yo lo añadí, con bastante temor de estropear el bundt, y os puedo decir que no se nota el sabor.

Añadimos a nuestra masa, la mezcla de harina bien  tamizada e integramos manualmente sin sobremezclar.




En un bowl mediano, colocamos nuestras bayas y las espolvoreamos una cucharada de harina, las damos unos golpecitos suaves para que todas ellas se impregnen bien, con el el fin de que al hornear el pastel no se nos depositen al fondo y se repartan mas homogeneamente.

Las bayas son muy escandalosas y delicadas, asi que tienden facilmente al manipularlas a romperse y con ello a teñir la masa, mas si como en este caso se trata de arandanos congelados. Silvia nos cuenta su truco para que esto no ocurra. Y no es ni mas, ni menos que al mezclar la masa  con  las bayas, ir alternando capas de una y de otra procurando no romperlas.




Una vez así mezclada la masa y las bayas, la trasladamos con mucho cuidado a nuestro molde, que previamente hemos engrasado con bake easy a fondo.

Nivelamos la masa dentro del molde con una espátula o dorso de cuchara humedecido con agua caliente y dejándolo ligeramente mas alto por los laterales del bowl que por el interior, ya que hay que tener en cuenta que este tipo de preparaciones cuando se hornea, tiende a subir mas por el interior que por los laterales.

Damos unos golpecitos al molde con la masa sobre la encimera, para hacer salir las burbujas de aire que hayan podido quedar en la masa.

Introducimos en el horno precalentado a 170ºC a media altura. Dejamos durante unos 60 minutos. Silvia recomienda 70-80, pero para mi 1 hora fue suficiente.


Sacamos el molde del horno y llevamos a una rejilla durante unos 10-15 minutos. No mas. Transcurrido este tiempo, damos unos golpecitos suaves contra la encimera, de forma que el pastel se vaya soltando y con ayuda de una rejilla enfriadora volteamos con mucho cuidado. Dejamos sobre la rejilla hasta que nuestro Bundt se haya enfriado por completo.

Delicioso y mejor de un día para otro, como la mayoría de los cakes.



Consejos:

Para la preparación con éxito de un bundt cake, es necesario tener en cuenta las siguientes pautas:

- Debemos engrasar el molde de forma muy minuciosa, haciendo hincapié en todos los rincones y recovecos, con el fin de que al desmoldar no se nos desbarate nuestra obra.

- A mi parecer, es mejor hacerlo con bake easy, o productos similares a hacerlo del modo tradicional con mantequilla y harina o cacao. El desmoldado es infinitamente mas fácil y fiable.

- Al depositar la masa en el molde debemos hacerla llegar a todos los recovecos, presionado suavemente para que llegue a todas las partes del molde.

- No llenar el molde mas allá de las 3/4 partes. 

Aunque los moldes originales te indican la capacidad en tazas, y las recetas casi siempre tambien, si no disponeis de ellos, o no conoceis el equivalente de las tazas, esta regla te ayudará a que la masa en el horno al expandirse no se salga del molde.

- Es conveniente nivelar la masa dentro del molde, de forma que quede ligeramente mas alta en los lados que en el interior. Este tipo de preparaciones en estos moldes, al hornearse tienden a inflarse y subir mas por el interior que por los laterales y esto lo evitará o al menos hará que sea menos pronunciado.

- Antes de introducir el molde en el horno, deberemos golpear este contra la encimera unas cuantas veces para hacer salir cualquier burbuja de aire que hubiera quedado en la masa. Asi al realizar el corte no nos aparecerán esos agujeros indeseables que a veces nos quedan.

- Cuando nuestro cake este finalmente horneado y antes de desmoldarlo, deberemos dejarlo enfriar entre 5-15 minutos, no mas.

Si lo tratamos de desmoldar antes, nuestro cake estará demasiado frágil y se nos podrá romper.

Si lo dejamos mas allá de ese tiempo, puede ocurrir que se adhiera demasiado a las paredes del molde con el mismo resultado a la hora de desmoldarlo.

Después dejarlo enfriar totalmente como todos los cakes en una rejilla.

- Los Bundt Cake están para mi gusto mas ricos al día siguiente que el mismo día de su preparación, porque así se les da tiempo a que todos sus sabores se amalgamem y cojan cuerpo.

VIRGINIA

lunes, 6 de febrero de 2012

SOBAO............ EL SABOR DE LA NOSTALGIA.



Cuando era pequeña y hasta casi entrada la adolescencia, solía pasar muchos fines de semana de invierno y otros tantos de final de verano, en el norte de Burgos, en concreto en un pequeñísimo pueblo pasado el páramo de masa, llamado "La molina de Ubierna" y en sus alrededores, Peñahorada, Cobos, Hontomín...... De hecho, creo que mis primera fotografías, siendo un bebé de meses, son de allí, en un capazo en sus montes.

Allí aprendí a amar la naturaleza, lo bonito que es lo sencillo. Cuando empecé a andar y tener una cierta autonomía, sin miedo me dejaban salir a la calle. No había tele, ni falta que hacía. No había coches, salvo el nuestro, y solo dos calles y una cantina. Me encantaba ver trillar en la era junto a la casa, acercarme a la casa de enfrente donde estaba la quesera, la mujer del pastor, quien por cierto me transmitía una extraña sensación de curiosidad y miedo. La mujer había perdido un ojo y lucía  un parche cubriéndolo y en la muñeca, siempre una muñequera de cuero a juego. Junto a nuestra casa vivía también uno de sus hijos, Aurelio, el Alcalde. Eramos muy pocos.



Disfrutaba yendo al río a buscar agua con una especie de cuadrado del que colgaban dos cubos y que no recuerdo ahora el nombre que le daban; me encantaba ver por las noches, como se calentaban las camas con un brasero descomunal, subir a la ermita donde Julián tenia un palomar y en definitiva corretear por esas tierras rojizas y empaparme de ese olor a trigo y cereal.....Esperaba con ilusión al mielero, con sus tinajas y disfrutaba del calor seco de la cocina económica, con una mesa que para mi en aquella época era inmensa y mi abuelo en época de cangrejos, solía llenar con sacos repletos. Eso era en otra época, cuando los ríos aun transportaban peces y los cangrejos autóctonos aun existían. Porque ni los ríos estaban contaminados, ni habían sido esquilmados.

Os preguntareis que hacía yo allí. Pues bien a mi familia siempre le ha gustado la caza, de hecho mi padre fue en su época campeón de España de caza menor con perro. Y allí fue donde durante largo tiempo tenían sus cotos y yo tuve la oportunidad de aprender todo eso y mas.

Pero no fue mi padre quien me lo enseñó, sino mi abuelo "elle". Si, como siempre los abuelos. A mi no me gustaba quedarme con las mujeres en casa y desde bien pequeñita si no estaba correteando por las calles y montes cercanos, me gustaba acompañar a mi abuelo de morralerilla, él, que era un cazador solitario, me lo permitía y se que le hacía tremenda ilusión.

Aunque os parezca mentira, el un cazador, me hizo descubrir el amor por la naturaleza, que nos lo da todo. Amaba la naturaleza y a su perra "Vera",  le llamó así, porque siempre estaba a su vera. Disfrutaba echándole ese mano a mano del hombre a la naturaleza, solo con su perra y su escopeta. Conocía el comportamiento de los animales y los respetaba. Ahora ya no no cazo, la vida te hace cambiar y seguir tu propio camino, optar. Pero sigo disfrutando como una niña de la naturaleza y emborrachándome de la nostalgia de esos recuerdos.




Y os preguntareis ¿que tiene que ver todo esto con el sobao?.

Pues bien, cuando subíamos a la Molina, habitualmente solíamos hacer dos paradas. Los viajes desde Bilbao a La Molina, no eran precisamente un camino de rosas como ahora, por autopista, con coches con aire acondicionado y película de DVD, sino mucho mas tediosos y largos, por carreteras estrechas con curvas constantes con coches que se llegaban a calentar subiendo los puertos, y con niñas pesadas que no paraban de preguntar ¿cuando llegamos?.....

Nuestras dos paradas eran una en Villarcayo, en el horno de la panadería a pertrecharnos de pan de leña.... todavía recuerdo ese olor que se percibía a distancia y la harina inundando la ropa del panadero... y la otra en Espinosa de los Monteros, a comprar los magníficos sobaos de "Arroyo" y sus italianas.

Quien haya probado en alguna ocasión estos sobaos, no los habrá olvidado jamás, tiernos y densos a la vez, con un profundo sabor a mantequilla y sin licores añadidos. Un bar de pueblo con un pequeño mostrador para venta a la entrada, que no cambió un ápice en toda su existencia. Seguía igual cuando solía ir de niña con mi familia, que ahora que iba con mi hija Sandra. El panel de la quiniela, la mujer de siempre con su moño, envolviendo esos sobaos en el mismo papel marrón y blanco con cinta estrecha....

Arroyo cerró hará algo mas de un año y desde entonces estamos huérfanos de sus sobaos, sus parientes no lo continuaron, ni parece ser que han dejado la receta a nadie.....Hasta que probando y probando, yo soy muy tozuda, dí con un sobao que era practicamente igual que el comíamos de Arroyo, o al menos eso dicen en casa los que lo han probado.

Lo especial de estos sobaos, no tiene que ver con los ingredientes. Son  prácticamente los mismos que la mayoría de recetas que transitan por la red, con alguna pequeña modificacion, sino creo yo, con la forma de trabajarlos. No se parecen en nada a esos sobaos industriales, que son mas bien bizcochos, con escasa proporción de mantequilla, mucho aromatizante y que de caseros tiene lo mismo que yo de Japonesa.

Este es el sobao que con su historia os presento ahora, mi sobao




INGREDIENTES: Para un molde cuadrado de 23 x 23

- 250 gr de mantequilla de calidad a temperatura ambiente.
- 250 gr de azúcar
- 3 huevos frescos a temperatura ambiente
- 250 gr. de harina todo uso.
- 1 y media tsp de levadura o gasificante.
- 1 pizca de sal
- 1 tsp de ralladura de limón.



PREPARACIÓN:

Precalentamos el horno a 180 ºC. Calor arriba y abajo.

A mi esta receta me gusta hacerla con KA, por el trabajo que me ahorra, pero si no disponéis de ella podéis hacerla con la batidora eléctrica provista de las barillas, o bien de forma manual con una cuchara de palo.

En primer lugar mezclamos la harina con la levadura y la sal y tamizamos el conjunto.


A continuación ponemos la mantequilla que tenemos a temperatura ambiente, en el bowl de la KA y con el accesorio de pala  a velocidad 2,  la batimos hasta que nos quede cremosa. Esto nos llevará unos 3-5 minutos, dependiendo la temperatura que haya en casa. De hecho en invierno tardo mas que en verano, ya que la mantequilla aunque esté a temperatura ambiente, está mas durita.

A continuación añadimos el azúcar y seguimos batiendo, al principio a velocidad 1 hasta que el azúcar se integre con la mantequilla y sobre todo para que no nos ponga la casa perdidita de azúcar, y luego a velocidad 2, hasta que el azúcar se vaya disolviendo y nos quede una mezcla cremosa y  esponjosa. Esto nos llevará unos 5-6 minutos mas.

Con la maquina en marcha a velocidad 1, vamos añadiendo 1 a 1 los huevos, no incorporando el siguiente hasta que la masa haya absorbido el anterior.


Paramos la KA, y ya manualmente incorporamos la mezcla de harina. Con una espátula integramos, sin batir, de forma que la masa vaya absorbiendo la harina. La mezcla será densa, no fluida como suele ser un bizcocho, y tendremos que tener en cuenta, que no debemos mezclar en exceso para impedir que el gluten se desarrolle y nos quede un sobao gomoso, tal y como ocurre con las masas de muffins.

Vertemos la mezcla en el molde y alisamos y nivelamos  la superficie con ayuda de una espátula o el dorso de una cuchara ligeramente humedecida en agua caliente.

Llevamos al horno precalentado a media altura durante unos 20 minutos. Teniendo en cuenta que los últimos 2 minutos, si el sobao está aun demasiado blanquecino, podemos poner el grill, con un ojo siempre en el horno, sin descuidarnos. Estará hecho cuando al introducir la aguja salga limpia. No dejar demasiado tiempo o el sobao se secará.

Por encima nos quedará un sobao con una costrita ligeramente crujiente y por dentro será denso y jugoso con un profundo sabor a mantequilla. Una delicia. En casa es una de las recetas preferidas.


 
Consejos:

- Utilizad una buena mantequilla, no escatiméis. Una mantequilla de calidad es crucial para conseguir ese caracteristico sabor intenso a mantequilla de un buen sobao.

- 20 minutos vienen a ser suficientes para que el sobao esté cocido, mas si se tiene en cuenta que es practicamente necesario siempre, dar un golpe de grill, que lo seca aun mas. Recordad al hornear que este sobao no tiene que quedar seco, sino  mas bien ligeramente húmedo.

- La palabra sobao, tengo entendido que viene de la mecánica que se utilizaba antaño para su elaboración, y que consistía en sobar los ingredientes hasta conseguir la masa.

Eso nos recuerda que a la hora de mezclar los ingredientes, hay que tener en cuenta, que no queremos un bizcocho, por eso no debemos tratar de meter demasiado aire en la mezcla (solo velocidad 2 en KA), ni utilizar demasiado gasificante, pues de lo contrario esponjaría demasiado. No seria el sobao que estamos buscando.

- Tampoco entiendo conveniente derretir la mantequilla, como he visto que hacen muchas recetas. Al derretir la mantequilla pierde sabor y aroma, justo lo que estamos buscando.

- Como os habréis dado cuenta, no incluyo ningún tipo de coñac o licor. Los sobaos de Arroyo, en Espinosa, no lo incorporaban. Yo al menos no concibo un sobao con ese ingrediente.

Tan solo pensad un poco. De verdad creéis que en la Vega de Pas, de donde es oriunda la receta, haciendo esos dulces con los ingredientes mas elementales que tenían a mano en aquella época, ¿ iban a añadirle coñac?

- Este sobao está mejor de un día para otro. Recien hecho no se perciben igual los sabores.

- Por último pedir disculpas a aquellos que sean de la zona y conozcan sus recetas ancestrales, si consideran que no he sido precisa con los métodos o ingredientes que ellos conocen. Tan solo he tratado de reproducir ese sobao que gusta en casa, ese sobao de Arroyo, ese sabor de la infancia cargado de nostalgia.

VIRGINIA

viernes, 3 de febrero de 2012

GOULASH CON SPATZLE





Hoy tenemos para comer Goulash con spatzle. Que mejor que un plato contundente y nutritivo como este, para afrontar los fríos días que aun nos quedan en estas jornadas siberianas.

El Gulash es un plato típicamente húngaro, un guisado de carne elaborado con ternera o cerdo, pimiento, cebollas y pimentón. En su idioma original, la palabra gulash (gulyás) significa rebaño de bueyes o vacas.

Aunque en un principio era básicamente un plato de ternera con cebolla, hoy en día, la paprika o pimentón, se considera un elemento fundamental del gulash.

Se pueden encontrar variantes de este plato en todos los países alrededor de Hungría. El aspecto es muy parecido al ragú o la carne estofada, aunque también existe una variedad de sopa.

Es un plato sencillo aunque necesita tiempo y un poco de atención al comienzo de su preparación. Suele acompañarse de ensalada de patata y perejil y comerse con pan, o también de otro tipo de carbohidratos como los spätze, una especie de gnochi muy pequeño y sabroso, que es con el que nosotros lo acompañaremos en esta ocasión.

Este goulash lo preparé el pasado mes de octubre para la propuesta salada de Whole kitchen .

Y sin mas preámbulos vamos con la receta.


INGREDIENTES (para 4 personas)

Para el Goulash

1 kg. de carne de vaca para guisar.
400 g. de cebollas.
30 ml. (2 cucharadas) de aceite.
1 diente de ajo.
5 ml. (1 cucharadita) de semillas de alcaravea.
15 ml. (1 cucharada) de pimentón picante dulce (70% dulce. 30% picante).
15 ml. (1 cucharada) de harina.
400 g. de tomates pelados de lata.
1/4 de litro de caldo. Y tener preparado mas porque reduce mucho.
Sal y pimienta (mejor negra y recién molida).
400 gr de patatas cortadas en dados de unos 2 cm.
De 45 a 60 ml. (3 ó 4 cuchara de nata agria).

Para los Spatzle

4 cucharadas de harina.
1 huevo
Sal.

PREPARACIÓN:



Goulash


Pediremos al carnicero que nos prepare la carne para guisado.

En primer lugar pelamos y cortamos  la cebolla en rodajas y precalentamos el horno a 170 grados C. (bajo).

En una cocotte de hierro fundido o en otro tipo de recipiente que pueda ir del fuego al horno, ponemos a calentar el aceite a fuego medio-alto hasta que empiece a humear. Incorporamos la carne en tandas para que no se nos amontone y se nos haga correctamente y la vamos dorando por todos los lados dando vueltas. Esto es, procedemos al sellado de la carne para que luego en la posterior cocción no se nos escapen los jugos.

Vamos sacando la carne de la cazuela con unas pinzas, poniendola en un plato, reservandola al calor.

Cuando hemos terminado con la carne, bajamos el fuego, echamos las cebollas a la cazuela y las freímos con poco fuego durante 8 ó 10 minutos hasta que estén blandas y doradas,dándoles una vuelta de vez en cuando.


Pelamos el ajo y lo machacamos con el prensa ajos. Machacamos la alcaravea en el mortero.


Añadimos a las cebollas el ajo/alcaravea. Apartamos la cazuela del fuego para que no se nos queme el pimentón y lo incorporamos. Añadimos la harina.


Volvemos la cazuela al fuego durante 1 ó 2 minutos, revolviendo continuamente.

Echar a la cazuela los tomates con su líquido, el caldo y salpimentamos al gusto. Mezclamos bien y llevamos a ebullición.


Añadimos ahora la carne a la cazuela, tapamos bien y guisamos despacio a fuego muy bajo o como en mi caso, en el horno durante 2 horas o hasta que la carne esté tierna, dando una vuelta de en cuando.

Si se quiere incorporar las patatas, añadirlas después de la 1ª hora de cocción en el horno.

Ojo es posible que haya que echar mas caldo o agua, pues reduce bastante y luego puede quedar un poco seco. En este caso echarlo siempre CALIENTE, pues de lo contrario la carne se encallaría y quedaría dura. La carne debe quedar tierna pero no llegar a deshacerse.


 Bolitas  de Spatzle.

2 minutos antes de servir preparamos las bolitas de Spatzle.

Para ello mezclamos la harina, el huevo y la sal hasta conseguir una masa. Hacemos bolitas pequeñas y las vamos dejando caer en el guiso. Tapamos y dejamos cocinar por unos 2 minutos.

Este paso se debe hacer solo antes de servir, no de un día para otro, porque quedarían duras.

Antes de servir, si tuviera demasiada grasa, desengrasar con una espumadera, con rebanada de pan o con papel de cocina.

Rectificar el punto de sazón y servir inmediatamente

Al emplatar incorporar la nata agria

Espero que os haya gustado. A mi me encantó, y el sabor de las semillas de alcaravea (similares a las semillas de hinojo), que a mi me daba un poco de miedo, practicamente ni se nota, pero le dan un toque. No tengáis miedo al usarlas. Eso si en su justa medidas.

Acompañado con un buen pan de centeno casero como el que veis en la foto, está delicioso.

VIRGINIA

jueves, 2 de febrero de 2012

ENSALADA DE GARBANZOS CON HIERBAS AROMATICAS



Hoy os presento una receta, fácil, fácil. Todos los días no va a ser una receta larga y elaborada.

Es una receta de aprovechamiento, para estos tiempos de crisis que corren, y además limpia y muy sana.

Se trata de una ensalada de garbanzos, hecha con los garbanzos que sobran de cocer el caldo para la sopa. En casa solemos hacer caldo habitualmente, y mas en esta época del año, para poder tomar una taza calentita que nos entone el cuerpo cuando llegas por la noche a casa, o simplemente para tener nuestro caldo para uso en otras recetas.

Los garbanzos que sobran, los suelo poner en la sopa, para alegrarla un poco, en ensalada como ahora, o a veces hago con ellos unos de mis platos preferidos, Humus. La receta de humus la publicaré en breve.

Es una ensalada muy sana y completa, porque lleva garbanzos que nos aportan no solo hidratos de carbono, sino también proteina, y por otro lado lleva verdura fresca y aceite de oliva, el conjunto perfecto para una dieta equilibrada.

Yo en esta ocasión la he aromatizado con ralladura de limón y tomillo limón que le va muy bien y así aprovecho las hierbas que cultivo en mi pequeño parterre, pero podeis acompañarla con cualquier otra hierba o aromatizante, miel, ralladura de naranja, salsa de soja, tahine, aceite de nuez....  Como dice "Robin Food", hay que alegrase la vida y salir de la monotonía.

Así que sin mas preámbulos vamos con la receta:



INGREDIENTES: (Para 3-4 personas)

- 250 gr de Garbanzos cocidos de los que nos hayan sobrado de hacer caldo o en su caso de frasco.
- 2 Tomates maduros  pelados o sin pelar (eso al gusto)
- 1 o 2 cebolletas frescas.
- 2 ramitas de tomillo limón fresco.
- aceite de oliva
- vinagre de vino de jerez
- sal  y pimienta
- ralladura de limón

Para hacer la vinagreta y poder emulsionarla bien, nos hará falta un frasquito pequeño.

PREPARACIÓN 

Primero preparamos la vinagreta.

En un frasco de cristal mediano, de los que nos quedan de las conservas que compramos, mezclamos 3 partes de vinagre de vino de jerez y 6 partes de aceite de oliva virgen extra (AOE). Sal pimentamos y añadimos la ralladura de un limón . Cerramos el frasco y agitamos hasta que todo se emulsione. Probamos de sazon, rectificamos en su caso y reservamos



Pelamos los tomates.

Para ello hacemos un corte en forma de cruz en la base de cada tomate e introducimos durante 30 segundos en agua hirviendo. Inmediatamente los introducimos en un bowl con agua helada que tendremos previamente preparado. Los pelamos y los troceamos en pequeños cuadraditos. Reservamos.

Troceamos en cuadraditos muy menudos las cebolletas frescas. Reservamos

MONTAJE:

Colocamos los garbanzos en un bowl.

Si los garbanzos son de los que nos han sobrado de cocer el caldo, no debemos hacer nada, pues al cocerlos con la redecilla estarán limpios de impurezas de la carne u otras verduras.

Si fueran de frasco debemos pasarlos primero por agua para quitar esa tipo de gelatina con el que vienen.

Añadimos los tomates, las cebolletas troceadas y nuestra vinagreta bien emulsionada. Revolvemos bien para que todo el conjunto se impregne.

Justo antes de servir, para que las hierbas al ser frescas no se oxiden, añadimos el tomillo limón deshojado y volvemos a revolver bien.

A disfrutarlo. Espero que os haya gustado.

VIRGINIA







martes, 31 de enero de 2012

PAN DE MOLDE CASERO



Quien de vosotros no ha soñado con poder hacer en casa un buen pan de molde. Con sabor, jugoso, y rico, rico, pero sin todos esos conservantes que nos llevamos a la andorga entre bocado y bocado.

Pues aquí os presento la receta, que tras muchas ensayar se ha convertido en  la receta de "nuestro mejor pan de molde". En casa nos gusta mucho para el desayuno con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. O sino con una buena mantequilla y acompañado de alguna mermelada casera.

Yo como vereis, añado mi masa madre a todos mis panes, me da muy buen resultado y la cuido como con mucho mimo, pero si no os animáis a hacerla, porque os supone mucho engorro el mantenerla, podéis hacer vuestro pan de molde prescindiendo de ella. Eso si, la masa madre le aporta, entre otras cosas, una mejor conservacion.

Las cantidades que os pongo son para un molde con tapa de 750 gr/1 kg , tamaño (25x 10 x 10). Tened en cuenta que si utilizáis este tipo de molde, si nos pasamos en cantidad de masa, hará que nuestro pan quede duro y apelmazado a no ser posible el levado mas allá de la tapa. Os lo digo por propia experiencia.  Pero perfectamente si no disponéis de molde con tapa, lo podeis hacer en un molde tipo cake de similares medidas. Os saldrá con un gorrito muy decorativo, que a mi particularmente me gusta mucho. 

Y sin mas preámbulos vamos con la receta.



INGREDIENTES:

- 412 gr de harina de mas fuerza de El amasadero.
- 97,5 g de masa madre 50%
- 150 gr de agua tibia
- 75 gr de nata liquida
- 30 gr de mantequilla a punto pomada
- 5,25 gr de sal
- 11,25 gr de miel suave (mil flores, eucalipto)
- 1 sobre de levadura seca rápida de panadería
- optativo 75 % de un huevo batido


PREPARACION:

Con amasadora o  KA

Ponemos en el bowl de la KA la harina, la sal, la levadura y mezclamos bien a velocidad 1 con el accesorio de pala.

En otro bowl ponemos mediano, mezclamos el agua tibia, la masa madre, la nata y la miel, revolvemos bien hasta que todo se haya integrado.

Con el motor de la KA en marcha a velocidad 1, vamos vertiendo poco a poco nuestra mezcla liquida. Cuando hayamos finalizado, aumentamos a velocidad 2 para que se integre todo en una masa.

Cambiamos el accesorio de pala por el accesorio amasador (el gancho) y comenzamos a amasar. Debemos conseguir integrarlo todo en una masa homogenea y suave. Eso nos llevará unos 8-10 minutos a velocidad 2.

Cuando hayamos conseguido que nuestra masa esté elástica y suave, significará que el gluten ha comenzado a desarrollarse y podemos ir  añadiendo con el motor en marcha la mantequilla en pequeños pedacitos, no agregando el siguiente hasta que la masa no haya absorbido el anterior.

Si utilizamos huevo, lo incorporamos ahora ligeramente batido y esperamos a que la masa lo absorba mientras amasamos a velocidad 2. Absorbido el huevo, que costará, amasamos otros 8-10 minutos, hasta que nuestra masa supere la prueba de la membrana.

Con el método tradicional, a mano:

Este proceso también se puede hacer a mano, colocando la harina y los ingredientes secos en forma de volcán dejando un hueco o con crater en el centro. Vertemos en ese crater los ingredientes líquidos y con ayuda de una cuchara de madera o simplemente con la mano, vamos añadiendo poco a poco la harina de dentro hacia fuera, hasta conseguir integrar todos los ingredientes en una bola de masa homogenea.

Enharinamos ligeramente la superficie de trabajo y comenzamos a amasar, estirando y retorciendo la masa, para desarrollar el gluten y  meterle aire. Eso a mano nos llevará algo mas de tiempo, unos 10-15 minutos. Cuando la masa esté lisa y suave, incorporamos la mantequilla en pomada en pequeños trozos de uno en uno y continuamos amasando hasta conseguir una masa brillante, elástica y suave.Otros 10-15 minutos.

Recordad que debe superar la prueba de la membrana. Esto es que al estirar como un chicle un trozo de masa, esta se estire formando una película traslucida. Aquí os dejo una foto que espero que os aclare el concepto.


Prueba de la membrana
Llegado este punto, damos forma de bola a nuestra masa, arremetiendo hacia el interior. Aceitamos ligeramente un bowl de cristal y la introducimos en su interior cubierta con un film. Os parecerá curioso, pero yo para estas ocasiones utilizo esos gorros de ducha de hotel. (obviamente sin usar).




Dejamos reposar hasta que doble su volumen. El tiempo que nos lleve este paso, dependerá de la temperatura ambiente. Si no supera los 20-22º C, nos llevará hasta 2-3 horas. Si por el contrario la temperatura alcanza los 25ºC, en 1-1,30 horas estará lista.

Cuando la masa haya doblado su volumen, engrasamos ligeramente la encimera y la depositamos allí para desgasificarla suavemente y sacarla el aire.

La extendemos con las manos en forma plana y vamos enrolllando sobre si misma hasta formar un rulo.

Introducimos el rulo en el molde previamente engrasado y dejamos reposar hasta que alcance las 3/4 partes del molde.

Mientras la masa está levando, precalentamos nuestro horno a 200ºC.

Una vez haya levado llevamos al horno por espacio de unos 45 minutos. Bajando la temperatura a 190ºC después de transcurridos los primeros 15 minutos.

Si queremos que la corteza se tueste un poco podemos sacarlo del molde y colocarlo directamente sobre la bandeja del horno los últimos 5-10 minutos.

Nuestro pan estará listo cuando haya alcanzado los 92ºc de temperatura interior.



Es cierto que nos dicen que si al golpearlo con los nudillo sonará hueco y así sabremos si está hecho, pero en este caso al ser tan blandito no sirve. Nada mejor que un termómetro nos indicará si nuestro pan está hecho. Es un consejo de la experiencia de haber horneado ya muchos panes.

Lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.

No abrir hasta que se haya enfriado completamente, pues durante ese tiempo el pan deberá expulsar la humedad que aun guarda en su interior por efecto del calor y si lo abrimos estará húmedo, además de resultar poco digestivo comer pan demasiado caliente.

Esta riquisimos con aceite, con mantequilla y mermelada, en sandwich o simplemente para comer a pequeños bocados.

Se conserva muy bien un par de dias a temperatura ambiente y en bolsa de algodón o plástico.

Se puede congelar una vez horneado y así tendréis siempre a mano pan de molde casero para desayunar o para vuestro sandwich. De hecho en casa una vez frío lo hacemos rebanadas y  las metemos en una bolsa de congelación separadas entre si por recortes de albal, para que luego nos sea mas facil extraerlas.

Para degustarlo posteriormente no hace falta descongelarlo, pues además se secaría un poco, solo tostarlo directamente en nuestro tostador. Nos llevará algo mas de tiempo de tostado, pero queda la verdad riquisimo.

Probadlo y ya me contareis.



CONSEJOS:

- Puede realizarse la autolisis, mezclando solo inicialmente la harina y el agua y dejarla reposar 20 minutos cubierta con un trapo limpio, para que la harina absorba mejor el agua y comience el proceso de desarrollo del gluten. Esto se consigue sin la adicción de la sal. Pero debo deciros que a mi me funciona divinamente de la forma en que os lo he relatado y me parece mas rápido.

- A la hora del amasado, si nos cansamos los brazos o el motor de la amasadora se calienta,  podemos incluso dejar reposar la masa a intervalos de 10 minutos para posteriormente retomar un amasado mas corto. El reposo ayuda también a desarrollar el gluten y como decimos, si optamos por el método tradicional nuestros brazos también nos lo agradecerán.

- La incorporación de las grasas en ultimo termino, es para permitir al gluten desarrollarse previamente, ya que la adicción de grasas retarda el desarrollo del gluten.

- No os olvidéis de engrasar también la tapa, si utilizáis un molde de este tipo.
- La tapa entre otras cosas sirve para conseguir una corteza mas jugosa al estar protegida.

- Por último el corte de cualquier pan, hojaldre o patisseri debe hacerse siempre con cuchillo de sierra o dentado. Ya lo sabríais seguro, pero como suele decirse, lo que abunda no daña.

VIRGINIA




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