Sweet & Sour

domingo, 8 de enero de 2012

SOPA BOULLABESA



Como sabe quien me conoce de la red, o quien haya tenido ocasión de leer mi perfil, aunque he inaugurado este blog no hace todavía un mes, llevo mas de 2 años "cocinando" y publicando mis fotos en facebook, y además desde el inicio de su creación,  participando en Whole kitchen, así que tengo un repertorio grande de recetas contrastadas que voy a ir intercalando en las publicaciones, con otras nuevas.

En esta ocasión, os presento un clásico de la cocina francesa, Sopa Boullabesa, que tuve ocasión de preparar para la Propuesta Salada de Whole Kitchen para el mes de Noviembre. Así que, ¿qué mejor que una  reconfortante sopita, para después de los excesos navideños, entonar el estomago y afrontar los fríos días de invierno?

Esta sopa es muy parecida a la sopa de pescado que tenemos aquí en el Norte. Quizás la introducción del hinojo y las hierbas aromáticas la hacen un poco diferente, pero en lo sustancial se asemeja mucho.Tiene como peculiaridad, el hecho de que habitualmente va acompañado de una especie de mahonesa (Ralloui), realizada con patata y caldo de pescado.

En mi caso tengo que decir que no he añadido hinojo, no porque no me guste, sino porque no he conseguido encontrarlo. Suelo encargar este tipo de productos en mi frutería, pero en esta ocasión se me olvidó y la sopa se ha quedado sin hinojo. La próxima vez repetiré para encontrar ese toque anisado en la sopa.

Vamos con la receta. (basada en receta de  Joel Robuchon Libro "Todo Robuchon").




INGREDIENTES: Para 10 personas.

Para el caldo:

1,5 a 2 kg de cabezas y morralla de pescados (En mi caso, 1 cabeza de
cabracho, 2 cabezas de merluza y sus espinas, huesos de rape, 2
cabezas de cabritas). Debía de haber añadido unas cabezas de gambones
o similar.
1 cebolla mediana.
 6 escalonias.
 4 dientes de ajo.
1 puerro pequeño (la parte blanca).
1 tomate maduro grande.
1 ramito aromático envuelto en lo verde del puerro (2 hojas de laurel,
4 ramitas de tomillo, 10 ramas de perejil)
8 cucharadas de aceite de oliva.
La cáscara de una naranja.
1 ½ cucharada de Sal gruesa.
1 cucharadita de pimienta en grano.
3 litros de agua.

Para la guarnición:

1 cabracho cortado en trozos de unos 3-4 cm.
½ kg de rape cortado en trozos similares.
2 rodajas hermosas de congrio.
2 cabritas.
½ cucharadita de hebras de azafrán.
3 cucharadas de perejil plano picado muy fino.
4 cucharas de aceite de oliva.
Sal y Pimienta.

Para la Rouille:

125 ml de aceite de oliva.
1 yema de huevo.
3 dientes de ajo sin el germen machacados.
½ cucharada de pulpa de patata asada en el horno al menos 50 minutos.
1 cucharada de caldo de pescado.
½ cucharadita de zumo de limón.
¼ cucharadita de azafrán molido y cayena en polvo (mas azafrán que cayena).
½ baguette del día anterior cortada en rodajitas muy finas.




PREPARACIÓN:

Caldo:

Lavar con agua fría todos los pescados. Y secarlos detenidamente.

Pelar y cortar en rodajitas de unos 3mm las cebollas, las escalonias, y los dientes de ajo. Pelar y lavar el puerro. Picar el tomate en trozos gruesos. Reservar cada ingrediente a parte.

Calentar una olla (en mi caso mi cocotte) las 8 cucharadas de aceite. Echar la cebolla, las escalonias y el puerro. Dejar que todo se rehogue unos 5 minutos removiendo con una cuchara de madera.

Añadir las cabezas y morralla de pescado. Dejar rehogar 5 minutos a fuego medio. Pasado ese tiempo añadir el ramito aromático, el ajo, la cáscara de naranja y los tomates. Subir el fuego al máximo durante 10
minutos, revolviendo con la cuchara de madera sin parar.

Añadir a continuación los 3 litros de agua, la sal y la pimienta. Esperar a que rompa el hervor, bajar el fuego y dejar en un hervor suavísimo durante
40minutos.

Retirar con la espumadera el ramito aromático, la cáscara de naranja, las cabezas y las espinas. Pasar lo que queda por un pasapurés de paso mediano  y después por el colador fino, apretando bien para exprimir
toda la sustancia.

Lavar la olla y echar dentro el caldo haciendo que hierva y retirando la espuma con una espumadera.

 La sopa:

Añadir los pescados de carne mas dura (cabracho y rape) esperar a que vuelva el hervor y añadir los pescados de carne más blanda (congrio y cabritas). Añadir si fuera necesario ½ cucharada de sal, 1 cucharadita de pimienta y las hebras de azafrán. Dejar hervir 10 minutos a fuego medio.

Pasado este tiempo, retirar con mucho cuidado los pescados y llevarlos a una fuente que mantendremos caliente. En mi caso dentro del horno apagado después de haber tostado el pan y con la puerta entreabierta. Cuidando de que no se nos sequen o sobre cuezan.

La roullie:



Mientras se prepara la sopa realizar la roullie

Precalentar el horno a 160º C.

Cortar las baguettes en rodajitas finas y llevar 10 minutos al horno en la bandeja.

Al salir frotarlas bien con un ajo partido.

Sacar el huevo del frigorífico una ½ hora antes.

Tritutar con el prensajos los ajos sin el germen  y la patata cocida. Añadir a esto la cucharada de caldo de pescado, la yema y el zumo de limón. Mezclar todo bien hasta conseguir una pasta homogénea. Añadir el azafrán y la cayena en polvo.

Montar con la batidora de barillas, vertiendo el aceite en hilo muy fino como si se tratara de una mayonesa.

Salpimentar al gusto y llevar a la nevera hasta la hora de servir.

MONTAJE:

A la hora de servir, verter 2 cucharones de caldo sobre la fuente del pescado que teníamos reservada al calor.

Servir el resto del caldo en una sopera.

En una bandeja servir los panes preparados y en una salsera la rouille.

Listo para degustar. Un plato completo y muy sabroso.

Consejo:

El caldo que os sobre, podéis congelarlo y utilizarlo mas tarde para hacer una buena paella marinera, o como en mi caso, un congrio guisado con patatas, que estaba para chuparse los dedos. Pero esa receta será para otro día.

Espero que os guste. A disfrutarlo.

viernes, 6 de enero de 2012

ROSCÓN DE REYES




 ¿Como se han portado con vosotros los Reyes Magos? Seguro que mejor de lo que esperabais. ¿Habeis encontrado muchas cositas junto a vuestros reluciente zapatos? ¿Y esas otras que no se ven pero se sienten? Que me decís de esas, seguro que todos tenemos alguna por la que dar gracias. Así que no ser mohines y vamos a celebrarlo.

Para ello os traigo este Roscón con masa madre. Es un roscón un poco diferente, ya sabéis que a mi me gusta aportaros cositas, que si bien se puedan hacer fácilmente para quien no tenga mucha experiencia (la masa madre se puede no incorporar y os quedará también delicioso), sean también recetas que tengan el contrapunto de poder satisfacer a las lectoras algo mas avanzadas, en este caso para aquellas que dispogais y cuidéis todas las semanas de vuestra propia masa madre, como hago yo. La receta de masa madre la publicaré en breve.

No obstante os recomiendo hacer este roscón a aquell@s que ya hayáis debutado con otra receta de roscon antes. Si es la primera vez, elegid una receta con una masa mas fácil de trabajar (la típica que circula por internet basada en la de thx, en muy buena para empezar) y luego lanzaros con esta. No solo notareis la diferencia de textura y conservacion en el resultado final, sino que ya habréis tenido en vuestras manos una masa levada, lo que os será de gran ayuda para realizar esta receta.

Tengo que deciros que es un roscón con el sabor de roscón de toda la vida, pero mucho mas fino y tierno, muy, pero que muy parecido a los de pastelería. En casa esta receta ha triunfado, será la definitiva, y mira que en casa se comían roscones de pastelería, son unos expertos, pues los siento por ustedes señores pasteleros, pero en casa ya no entra otro. De hecho, cuando lo probaron en Noche Vieja, que fue la primera vez que lo hice, me dijeron: "Pero si es igual que el de "La Suiza", "Zuricalday" o "Kai Alde".

La receta, es una receta basada en una que saque de internet, después de probar algunas otras y mucho buscar alguna que me convenciese, aunque por supuesto con unas cuantas modificaciones, entre ellas la adicción de masa madre. No se a que blog pertenece en origen, lo siento, pero en un par de blogs que la he visto publicada la llaman "de Mafalda".

Vamos con la receta.



INGREDIENTES: (Para 1 roscón de 1,300 gr. o dos roscones de 650 gr.)

Masa de Arranque:

50 gr. de harina de super fuerza o extra-fuerte(*).
1 sobre de levadura seca rápida.
100 ml de leche tibia.

Masa (Todos los ingredientes a temperatura ambiente)

450-500 gr de harina de  fuerza  (W330  "El amasadero").
165 gr. de masa madre.
100 ml de leche tibia.
1 cucharada de agua de azahar (se pueden poner 2 si os gusta mas aromático).
150 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
1 huevos y 2 yemas a temperatura ambiente.
120 gr de azúcar.
1 cucharada de azúcar invertido o miel suave (mil flores).
1/2 cascara de limón o su rayadura (solo lo amarillo lo blanco amarga)
1/2 cascara de naranja o su rayadura (solo lo naranja lo blanco amarga)
1 cucharadita de sal.

Relleno:

750 de nata 35% materia grasa.
100 gr. de queso crema.
4 cucharadas de azúcar. (Si os gusta mas dulce ya sabéis incrementarlo).

Decoración:

1 huevo para pintar.
Frutas escarchadas, glaseadas o en almíbar de vivos colores.
Almendras fileteadas.
Azúcar ligeramente humedecido con unas gotas de agua.




PREPARACIÓN:

Masa de Arranque:

Mezclar la leche y la levadura en un cuenco y añadir los 50 gr de harina. Mezclar bien y tapar con un film. Dejar reposar hasta que doble su volumen, sobre 1 - 2 horas dependiendo de la temperatura ambiente. Puedes dejarlo mas tiempo, y  también es posible dejarla toda la noche en la nevera, hasta el día siguiente. De hecho con este roscón que veis en las fotos no me quedó mas remedio que hacerlo así. El frío retrasa la acción de la levadura.

Queda una masa bastante liquida, y a lo mejor pensáis que no ha subido, pero si la veis de cerca observareis una vez pasado el tiempo de reposo, que se ha convertido en una masa mas esponjosa y como llena de pequeñas" telarañas". Esta preparada y eso es fruto de la fermentación de la levadura.

Masa:

En primer lugar preparamos el azúcar aromatizado, triturandolo junto con las cascaras de cítricos. Para aquellas que tenéis Thx, lo colocáis en el vaso junto con las cascaras de limón y naranja y lo hacéis glass, Velocidad progresiva 5-7-9. Si no tenéis thx no pasa nada, ralláis la cascara de naranja y limón y se la añadís al azúcar mezclandolo con la punta de los dedos para aromatizarlo. Vereis que se humedece ligeramente y va tomando otro color y aroma.

En un bowl, en mi caso en el de la KA con el accesorio de pala, o en cualquier otro con un batidor de globo, colocáis el azúcar aromatizado, 450 gr. de harina, y la sal y mezclais bien en velocidad 1 si utilizáis KA.

En un bowl mas pequeño mezclamos las ingredientes líquidos, la leche, la masa madre, la masa de arranque, la miel o azúcar invertido y el agua de azahar. Si vais a utilizar la técnica manual os recomiendo por mayor facilidad de incorporación, derretir la mantequilla e incorporar una vez  tibia a los ingredientes líquidos. Revolvemos bien para que todos los ingredientes se mezclen debidamente.



Con KA:

Si utilizáis KA, ponéis en marcha la maquina en velocidad 1 y vais poco a poco vertiendo los ingredientes líquidos para permitir que la masa los vaya absorbiendo. Luego subís a 2 y dejáis que todo se mezcle hasta conseguir una masa homogenea.

Una vez mezclado todo bien. Bajáis nuevamente a velocidad 1 añadís los huevos 1 a 1, no incorporando el siguiente hasta que la masa haya absorbido el anterior. Una vez hayamos obtenido una masa homogenea, con la maquina en marcha, vamos añadiendo la mantequilla en pedacitos, a pequeños intervalos, dejando que la masa vaya absorbiendo poco a poco la mantequilla, no incorporando otro pedazo hasta que el anterior no haya sido absorbido.

Cuando tengamos todos los ingredientes incorporados, cambiamos el accesorio de pala por el amasador, subimos a velocidad 2 y amasamos durante unos 10-15 minutos, hasta que la masa se despegue de las paredes del vaso. En este punto, si vemos que durante el amasado la masa sigue aun muy blanda (depende del tamaño de los huevos utilizados, de la cantidad de agua de azahar que hayamos empleado, y del tipo de harina), es posible que necesitemos añadir algo mas de harina. Hacedlo solo en este punto y con cuidado, cuchara a cucharada. En mi caso añadí 3-4 cucharadas mas.

Técnica manual:

Si utilizáis la técnica manual debéis abrir un hueco o cráter en  la mezcla de harina y depositar en él los ingredientes líquidos, y los huevos, e ir mezclando poco a poco con la mano todos los ingredientes hasta conseguir formar una bola de masa homogenea y blanda. Entonces comenzamos a amasarla. Primero en el bowl y luego cuando se vuelva mas manejable la trasladaremos a la superficie de la mesa ligeramente enharinada. La amasaremos durante 15-20 minutos, introduciendo aire con los movimientos de amasado, retorciendola y golpeándola varias veces contra la mesa. Durante este proceso podeis dejar la masa reposando 5-10 minutos tapada con un trapo sobre la mesa y pasado este tiempo volver a retomar el amasado. Esto tambien ayudará al desarrollo del gluten, y al descanso de nuestros brazos.

En este punto os repito lo dicho para el amasado con KA, si veis  que durante el amasado la masa sigue aun muy blanda (depende del tamaño de los huevos utilizados, de la cantidad de agua de azahar que hayamos empleado, y del tipo de harina), es posible que necesitemos añadir algo mas de harina. Hacedlo solo en este punto y con cuidado, cuchara a cucharada. En mi caso añadí 3-4 cucharadas mas.



Una vez tengamos nuestra masa debidamente amasada, blanda pero ya no pegajosa y haya pasado la prueba de la membrana , la introduciremos en un bowl ligeramente aceitado, la tapamos con film y la dejaremos reposar a temperatura ambiente durante al menos 1-3 horas, hasta un poco menos del doble de su volumen. En este PRIMER LEVADO no es necesario que se desarrolle tanto.

Pasado este tiempo, sacamos nuestra masa del bowl, la trasladamos a la mesa ligeramente aceitada y la desgasificamos amasandola ligeramente.Le damos forma de bola, y la volvemos a introducir en el bowl cubriéndola con film. Será el SEGUNDO LEVADO. Ahora si debe doblar su volumen, y su tiempo de reposo despenderá como sabéis de la temperatura ambiente. Puede tardar lo mismo 1,30 horas que 4. Yo en mi caso, este levado lo hago en la nevera durante toda la noche y está perfecta a la mañana siguiente.

Vamos ahora con el FORMADO.

Si la hemos tenido en la nevera durante el segundo levado, deberemos sacarla con 1 hora de antelación para que se atempere. La sacamos del bowl sobre la superficie aceitada y la dividimos en dos si queremos dos roscones. Formamos con cada porción de masa una bola y la colocamos sobre la bandeja del horno cubierta con papel de hornear o tela de cocción. La dejamos reposar unos 10 minutos cubierta con un trapo limpio para que se relaje y evitar que al querer darle forma, la masa tienda a volver a su estado inicial. 

Pasado este tiempo, introducimos los dedos de una mano en el centro y hacemos un agujero. Si notamos que el agujero tiende a cerrarse, la dejaremos relajarse un poco mas, bien cubierta para que la masa no se reseque. Una vez realizado el agujero central, iremos ampliándolo poco a poco, estirándolo desde el centro hacia los lados, y diciéndole a la masa que al fermentar suba, y no se extienda hacia los lados. Es decir, que nos quede un roscón pomposo y no desparramado, ancho y aplanado. Para ello metemos la mano izquierda en el hueco del roscón y colocamos la mano derecha por el exterior de la masa, tratando, al ampliar el circulo central, remetiendo la masa con la mano izquierda hacia el exterior y con la derecha hacia el interior. Así damos forma al roscón.

Si queréis que el hueco central conserve su forma, un truco muy conocido es colocar un aro de emplatar aceitado, para que no tienda a cerrarse durante el horneado. Si os gusta mas rustico, dejadlo tal cual.

Pintamos con huevo batido y cubrimos con film hasta que doble su volumen, será el TERCER LEVADO. De 1 a 3 horas.



Antes de finalizar el tercer levado, precalentamos el horno a 200ºC calor arriba y abajo, y colocamos en su interior un recipiente refractario con agua caliente para proporcionar humedad.

Pasado este tiempo, volvemos a pintar con huevo batido cuidando que no se nos baje el roscón, aunque si habéis utilizado masa madre, es bastante mas difícil que esto ocurra. DECORAMOS con frutas escarchadas, guindas en almibar escurridas, almendras fileteadas y azúcar ligeramente humedecido o como mas os guste.

Llevamos al HORNO a media altura. Dejamos  en el horno 10 minutos y transcurrido este tiempo, sacamos el recipiente con agua (ya no nos interesa la humedad) bajando la temperatura a 180ºC y dejamos otros 15-20 minutos dependiendo del tamaño. Los pequeños me llevaron unos 25 minutos, el grande unos 30. La temperatura interior del roscón deberá ser de unos 90-93ºC para saber si esta hecho.

Si durante el horneado vemos que el roscón se tuesta demasiado, cubrimos con papel de aluminio.



Sacamos del horno y llevamos a enfriar a una rejilla.

Mientras se enfría, vamos haciendo el RELLENO, yo en mi caso he optado por nata montada, que nos pirra, pero podéis rellenarlo con trufa o incluso crema, o simplemente dejarlo tal cual, está buenisimo y muy jugoso.

Para montar la nata, introducimos previamente la nata, el queso, las barillas y el bowl que vayamos a utilizar, 10 minutos en el congelador, para que se enfríen bien y no tengamos problemas al montarla. Pasado ese tiempo sacamos del congelador, depositamos la nata y el queso en el bowl y batimos con las barillas o el accesorio globo de KA a velocidad alta. Cuando la nata este semi montada, añadimos una a una y con la maquina en marcha, las cucharadas de azúcar, hasta conseguir una textura durita pero sin llegar a convertir la nata en mantequilla. El queso le dará mas cuerpo a la nata, para mantener el peso de la tapa del roscón.

Cuando se haya enfriado, abrimos el roscón por la mitad con un cuchillo de sierra, señalando un punto con un palillo para luego saber como colocar la tapa. Rellenamos con la nata montada, si queréis, la introducís en una manga pastelera para que quede mas chula, o simplemente la depositamos directamente sobre la parte inferior del roscón, y la repartimos con un cuchillo o espátula. Volvemos a cubrir.

Listo para deborar acompañado de un chocolate caliente, como nosotros hemos hecho esta mañana, aunque si lo introducís un par de horas en la nevera, y lo sacáis 15 minutos antes de degustarlo, está aun mejor.

Este roscón esta muy bueno tal cual recién hecho. Es muy jugoso, pero al rellenarlo con nata lo esta aun mas y se conserva mejor.  Ojo, al llevar nata debe conservarse en el frigorífico. Si no lo rellenáis de nata debe conservarse a temperatura ambiente cubierto con film o albal.




 Consejos:

- Si no disponéis de harina extra-fuerte, la harina de fuerza que venden en los super también os servirá. Es mejor la harina con mas fuerza y con mas proteína, ya que al tratarse de una masa enriquecida con huevos, mantequilla y zaúcar, leva mejor, pero en cualquier caso la de fuerza corriente como os digo os servirá.

- Es una masa mas enriquecida que la de la receta habitual que transita por la red basada una receta de thermomix, y por ello también, mas blanda de lo habitual, de ahí su posterior textura mas esponjosa. Al ser mas blanda, es algo mas engorrosa de trabajar y sentiréis la tentación de añadir mas harina. No lo hagáis, salvo durante el proceso inicial de amasado, y en la forma que os he dicho, o acabareis con una masa dura. En su caso, es preferible que os untéis las manos con un poco de aceite.

El secreto de esta masa, está en amasarla, trabajarla, para desarrollar el gluten y conseguir que no se pegue a las paredes de cuenco, o si utilizáis la técnica manual, a las manos. El gluten, en las harinas de trigo, se desarrolla con el amasado y el reposo, y veréis que a medida que amasamos, la masa se va volviendo cada vez menos pegajosa, hasta conseguir que no se pegue. Ese será el momento en que vuestra masa esté bien preparada para iniciar las fermentaciones. Como os digo, es una masa mas bien blanda, pero en ningún caso debe quedar pegajosa.

La prueba para conocer si esta amasada en su punto, es realizar la PRUEBA DE LA MEMBRANA. Si cojeis un trocito de masa, y lentamente la vais estirando, vereis que la masa no se rompe, sino que se estira como un chicle hasta dejar una pequeña membrana traslucida. Eso significa que el gluten está bien desarrollado.(*)

 -Si utilizáis la masa madre, vereis que el roscón os dura algo mas tiempo tierno.

- La miel o azúcar invertido le aportan no solo humedad, y con ello una mejor conservación, sino mejor color en el horno.

- El relleno de nata también ayuda a que se mantenga jugoso mas tiempo.

-  Procurar que los trocitos de fruta no sean demasiado grandes o pesaran demasiado y el roscón tendera en esa parte, a no subir debidamente.

- Conservación del roscón dentro de las 24 primeras horas perfecto. Al día siguiente, si aún queda roscón, un poco mas durito, pero divino, al ser tan jugoso casi no se nota el paso del tiempo y como os he dicho, si lo rellenáis con nata o crema, a quien le guste, se conservará aun mas jugoso.

Espero que disfrutéis con la receta  y con su resultado. No os defraudará.

VIRGINIA

martes, 20 de diciembre de 2011

GALLETAS DE NATAS..........DE LECHE, LECHE.



El jueves pasado cuando me encontraba inmersa en el diseño del blog, tuve una grata sorpresa. Una amiga de Baztan, Idoia, que conoce mi afición por la repostería y mi gusto por la leche fresca de vaca y sus derivados, me envió un tupper lleno de natas frescas.

Como imagináis, a pesar del stress del trabajo, del comienzo del blog, y la preparación de los dulces navideños, me metí en la cocina y hornee estas sabrosas galletas, además de unos pequeños cakes, que os presentaré en un post posterior.

Es una receta de las de toda la vida, de la que antes hacían nuestras madres y abuelas con las natas sobrantes de la leche, esa leche de verdad, que ahora nos es casi imposible encontrar. Es además una receta facilona y  las galletas sirven lo mismo para mojar en el desayuno, para acompañar el café de media tarde, o para reconfortarnos a la noche en estos días de frío en compañía de una humeante taza de leche.

Tienen como particularidad que no llevan ningún sabor añadido, solo sus propios ingredientes, aunque si queréis le podéis añadir extracto de vainilla o una cucharadita de canela, y en este último caso se parecerán muchísimo a nuestras "Napolitanas". Pueden hacerse también sustituyendo las natas, por nata fresca, creme fraiche o sour cream.

Vamos pues con la receta.



INGREDIENTES (Para unas 65-70 galletas):

1 cup de natas frescas (250 ml ) o 200 ml de nata 35%.
1 cup de azúcar.
1 cup aceite de girasol.
1 sobre de levadura para repostería (gasificante).
1/2 tsp de bicarbonato.
1/4 tsp de sal.
500-600 gr de harina, la que admita.

PREPARACIÓN:

Mezclar 500 gr de Harina con la levadura en polvo, el bicarbonato y la sal.  Reservar.

Mezclar bien las natas con el azúcar.

Añadir a la mezcla de natas, el aceite y mezclar bien hasta conseguir una masa homogénea.

Añadir a esta mezcla poco a poco, la harina que teníamos reservada con la levadura el bicarbonato y la sal. Mezclar bien sin sobretrabajar la masa. Debemos conseguir una masa con consistencia pero mas bien blanda, que podamos extender con rodillo sobre la mesa. Si es necesario agregar algo mas de harina.





Cuando tengamos nuestra masa preparada, enharinar con la harina sobrante la mesa y el rodillo y extenderla de un grosor de 0,6 ml.

Con la ayuda de un cortapastas recortar las galletas que depositaremos sobre la bandeja de horno cubierta con papel encerado y ligeramente separadas. No crecen practicamente. Si os gusta podéis espolvorear un poco de azúcar normal sobre las galletas, quedan muy decorativas.

Enfriar las galletas mientras el horno se precalienta.

Precalentar el horno a 200ºC calor arriba y abajo.

Hornear durante 4 minutos a 200ºC y otros 4 minutos mas 180ºC, hasta que veáis que empiezan a dorarse ligeramente por los bordes. Pero solo ligeramente, porque son unas galletas blancas.

Dejar enfriar un par de minutos en la bandeja de horno y con ayuda de una espátula de galletas transferirlas a una rejilla hasta que estén completamente frías.

Guardar en una caja de lata. Duran bastante tiempo en perfecto estado.



Consejos:

- "La harina que admita" no es una medida, ya lo se, y a mi particularmente me da mucha rabia cuando me la encuentro en una receta, pero pensad que la consistencia de las natas puede variar de unas a otras al ir acompañadas de mas o menos leche. En mi caso las natas como veis en la foto, eran bastante consistentes y utilicé inicialmente 550 gr, el resto casi se fue durante el proceso de estirado, ya que lo fue absorbiendo la masa. Eso si, cuidad de no pasaros o quedarán mas duras. Es preferible que la masa peque de un poco de falta de harina, a que se nos quede una masa dura.

- Es una receta que puede perfectamente hacerse a mano del modo tradicional ayudados de una cuchara de palo, una espátula de silicona o un batidor de globo, pero en caso de usar amasadora, hacedlo con el accesorio de pala.

- Enharinar la mesa y el rodillo a la hora de extender la masa, porque es ligeramente pegajosa y en la segunda pasada del rodillo tiende a pegarse.

- Para extender la masa del mismo grosor, de forma que no solo nos queden unas galletas bonitas, sino tambien que se horneen por igual, ayudaros de unas guías-reglas, o utilizad un rodillo de esos que vienen provistos de marcas para diferentes grosores.

- Los recortes de masa sobrante podeis volver a unirlos, a extirarlos y reutilizarlos, aunque ya sabeis que no quedan exactamente igual, así que al cortar procurad aprovechar bien la masa.

- Salen unas 65-70 galletas con un cortapastas de 4 cm y de 4 x 2,5 cm como los usados para las que veis en las fotos, con un grosor de 0,6 ml. Si modificais el tamaño, tened cuidado en modificar los tiempos de horno.Nunca deben ser duras al salir del horno porque al enfriar endurecen mas.


jueves, 15 de diciembre de 2011

HOJALDRINAS....PARA CELEBRAR LA INAGURACION





Han sido muchas las recetas que se me han pasado por la cabeza para este momento y muchas también las horas que durante estos días he dedicado a amasar, hornear, decorar....Sin embargo muy, pero que muy poco, el tiempo que he podido dedicar a fotografiar. Por suerte, los polvorones, hojaldrinas, galletas, canutillos que he venido preparando, han ido desapareciendo en una abrir y cerrar de ojos, entre comidas familiares, regalos y algún que otro pecadito.....

Así que aquí os dejo de momento con una receta para estas fechas, que no por repetida en distintos blogs, deja de ser una delicia, nuestros Nevaditos, Hojaldrinas de toda la vida. En casa es uno de los dulces navideños que mas gustan. Además quedan perfectos para regalar, envueltos en una bolsita de celofán con un lazo mono.

En esta ocasión, con una peculiaridad, llevan un hojaldrado mas pronunciado si cabe gracias a las vueltas que daremos a la masa con la manteca, como si se tratara de un hojaldre.

Para los que estéis empezando y no dominéis la técnica del hojaldrado, o para aquellos que no dispongáis de tiempo, quedaros solo con la primera parte de la receta, sin añadir los 80 gr posteriores de manteca y sin realizar los dobleces. También sales quisimos aunque un poco menos hojaldrados.

Vamos con ello.



INGREDIENTES:

Para la masa:

600 gr de harina
325 gr de manteca de cerdo a temperatura ambiente
100 ml de vino blanco oloroso
80 ml de zumo de naranja
40 gr de azúcar glass
1 pizca de sal

Para los dobleces:

80 gr de manteca de cerdo

Para rebozar Azúcar glass.




PREPARACIÓN

Para los que optéis por el modo tradicional o la amasadora: Mezclar en un bowl con una cuchara de palo o en el de vuestra amasadora con el accesorio de pala (en mi caso KA), la manteca con el azúcar glass hasta que este integrado y cremoso. Añadir el vino y el zumo de naranja. Mezclar. Añadir, a velocidad baja si estáis utilizando la amasadora, la harina con la pizca de sal hasta integrarlo todo.

Para los que tengáis Thermomix: Depositar el azúcar, vino, el zumo de naranja y la sal en el vaso y programar 2 minutos, 37º, velocidad 4. Añadir la manteca y mezclar programando 20 segundos, velocidad 4. Incorporar la harina y programar 1 minuto y medio, vaso cerrado, velocidad espiga.
 
Una vez tengamos debidamente integrada toda nuestra masa, haced con ella una bola y llevarla al frigorífico envuelta en film por espacio de al menos 1 hora. Tened en cuenta que lleva mucha manteca y la manteca se funde facilmente, así que precisamos que la masa se endurezca con el frío para que soporte los posteriores dobleces y no se recaliente en exceso.


Transcurrido ese tiempo sacarla del frigorífico y estirarla sobre la mesa de trabajo que previamente habremos espolvoreado con un poco de harina para que no se nos pegue. Aplastar la bola un poco con la mano y extender sobre ella el resto de la manteca, que tendrá que tener una consistencia similar a la de nuestra masa para que se adapte bien.


Envolver la manteca con la masa y dar una vuelta sencilla, trabajando de forma rápida para que no se nos recaliente la masa. Para ello, estirar la masa con el rodillo enharinado dándola forma de rectángulo. Una vez tengamos nuestro rectángulo lo dividiremos mentalmente en tres partes y doblaremos el tercio superior sobre el resto de la masa como si se tratara de una carta, y luego el tercio inferior sobre el doblez anterior, de forma que nos quede  la masa en forma cuadrada.



En este proceso debemos tratar de conseguir que la masa no se nos reviente y se nos salga la manteca y no perder la forma rectangular o cuadrada de la masa, esto es que los bordes queden siempre lo mas rectos posibles. Con ello conseguiremos que las distintas capas de masa y manteca sean mas perfectas y con ello un mejor hojaldrado.

Llevar al frigorífico envuelta en film por espacio de al menos 1 hora.

Sacar y estirar nuevamente dándole un doblez doble. Esto es de la misma forma que el anterior, pero en lugar de dividir la masa en tres partes, lo haremos en cuatro doblando cada 1/4 en cada extremo sobre el interior y finalmente una mitad sobre la otra.

Llevar nuevamente al frigorífico por espacio mínimo de 1 hora.

Pasado este tiempo, sacar la masa depositar sobre la encimera debidamente enharinada y estirarla dándole un grosor de 1,5 cm.

Ayudado de un cortapastas, en mi caso de 3 x 4,5 cm, cortar la masa en porciones, tratando de aprovechar la masa al máximo en los cortes, pues al ser hojaldrada nos sera muy difícil aprovechar los restos que no podremos volver a amasar. Depositar nuestras hojaldrinas sobre la bandeja provista de papel de horno, y llevar nuevamente al frigorífico por espacio de 1,30 horas al menos.

Precalentar el horno a 220ºC, 10 minutos antes de sacar nuestras hojaldrinas de la nevera, y hornear 3 minutos a 220ºC y luego 12-15 minutos a 180ºC.

Sacar y dejar reposar en la bandeja de horno unos 3 minutos, y luego, con ayuda de una pala de galletas o espátula, llevar a una rejilla hasta su completo enfriamiento.

Una vez frías rebozarlas con azúcar glass.

Se conservan estupendamente en una caja de lata por mucho tiempo, si no se acaban antes.  Están mas ricas a medida que pasa el tiempo.

Son mucho mas jugosas que las que adquirimos en la tienda y sobre todo mucho mas ricas, solo por el hecho de ser caseras. Además no llevan conservantes y sano o no (la manteca de cerdo....) sabemos lo que comemos. En fin que vale la pena dedicarle un poquito de tiempo.



Consejos:

- Si no lo queréis con sabor a naranja, añadir tan solo 130 ml de vino blanco.

- Si queréis saber mas sobre los plegados y el trabajo de la masa para el hojaldrado os remito ya ahora a  la entrada sobre los croissants, en la que encontraréis una fotografía del paso a paso del plegado sencillo.

- Al estirar y doblar la masa ayudaros de un poco de harina, pues la masa tiende a pegarse a  la mesa y al rodillo, pero cuidado, cuando vayamos a realizar los dobleces procurar retirar el exceso de harina con un pincel. Como truco, yo coloco siempre film sobre la mesa que espolvoreo de harina antes de depositar la masa y así resulta mas fácil despegarla.

-Deberéis tratar de aprovechar la masa al máximo al dar forma a las hojaldrinas, ya que se trata de una masa hojaldrada y aprovechar los restos con los mismos resultados nos será practicamente imposible. No obstante si habéis optado por la versión "rápida" sin dobleces, podréis juntar nuevamente los recortes sobrantes formando una bola y volver a recortar. Ya sabéis que no quedan exactamente lo mismo, pero si igual de ricos.

- Los tiempos de horno son para hojaldrinas del tamaño indicado, si modificais el tamaño modificar el tiempo. Probar al principio con una o dos para cogerle el punto. Como sabéis cada horno es un mundo.

- Si después de tanto trabajo, al introducir en el horno observáis como la manteca se derrite y llena la bandeja, y las hojaldrinas reducen su tamaño, no os desespereis, no penséis en tirarlas directamente a la bolsa de basura según salgan del horno. Eso simplemente significará que no fuisteis muy duchos con los dobleces, que no repartisteis bien la manteca o simplemente que la masa no estaba lo suficientemente fría al introducirla en el horno. Tened paciencia, solo se aprende con la experiencia y la practica.

Cuando salgan del horno nuestras hojaldrinas, tratarlas con mucho cariño, enfriarlas y rebozarlas en azúcar glass, serán algo mas pequeñas y estarán muy poco hojaldradas, pero os aseguro que estarán igualmente buenas y que nadie lo notará, solo vosotros sabréis lo que ha ocurrido y con practica obtendréis una hojaldrinas muy pero que muy hojaldradas. Palabra de quien ya ha pasado por la experiencia.





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