Sweet & Sour: ruhibarbo
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miércoles, 5 de junio de 2013

PASTELITOS DE RUIBARBO Y FRESAS CON FRANGIPANE


Por fin¡¡¡¡ Después de meses de lluvia constante, cielos grises y bajas temperturas, ha llegado la primavera, y además ya con tintes de verano¡¡¡ Al final aquí en el Norte hemos visto el sol, cielo límpio azul.... Así que para celebrarlo, os dejo estos pastelitos de ruibarbo y fresas, que son pura primavera.

Por que estamos en época de fresas y ruibarbo, y aunque este último no se consiga con facilidad, por estas fechas siempre suelo encargar en mi frutería unos cuantos tallos para preparar postres y congelar para el resto del año, cuando se presenta el típico antojo.

El matrimonio de las fresas con el ruibarbo es uno de los mas agradecidos, y yo, que soy como sabéis una chica ácida, me chifla. El año pasado os traje este pie de ruibarbo y fresas, y este año os dejo estos pastelitos rellenos de compota de ruibarbo y fresas, cubierta con crema de almendras y mantequilla, frangipane. Todo ello envuelto en la pasta frola que vimos aquí. Una absoluta delicia. Una explosión de sabores en la boca, que te impulsan irremediablemente a no poder tomarte solo uno.


En esta ocasión el ruibarbo lo he marinado toda la noche en frío con zumo de naranja sanguina y un par de cucharadas de azúcar moreno. Al día siguiente lo he cocinado al fuego para conseguir una compota de ruibarbo y que la textura resultase mas cremosa en el interior del pastelito.La textura del ruibarbo es mas durita que la de la fresa, y el tiempo de cocción es algo mayor, por ello, al realizar pastelitos algo mas altos que las tartaletas, no me quería arriesgar a encontrar el ruibarbo durito. El experimento ha sido todo un acierto.

La masa base es la pasta frola aromatizada con ralladura de limón y canela que preparé para la tarta de ricotta y le viene que ni pintado a los sabores ácidos de la fresa y el ruibarbo.

Como colofón hemos cubierto el relleno con una crema frangipane, que le da el punto de calidez al pastel. Un pastelito lleno de color, con un corazón jugoso y lleno de sabor, que hará las delicias de vuestros comensales.



INGREDIENTES: (Para 6 pastelitos)


- 1/3 de la receta de crema frangipane.
- 1/4 de receta de Pasta frola.

Para el relleno de ruibarbo y fresas: (sobrará)

- 2 tallos de ruibarbo.
- 2 cucharadas soperas de azúcar moreno.
- El zumo de 2 naranjas sanguinas.
- 6 Fresas troceadas.
- 6 Fresas para decorar

PREPARACIÓN:

Comenzamos preparado la pasta frola como vimos aquí y enfriamos en la nevera

Preparamos la crema frangipane, como vimos aquí, llevamos a una manga pastelera y enfriamos en la nevera.

Ambas preparaciones podemos hacerlas con al menos un día de antelación, incluso congelarlas y el preparar estos pastelitos será coser y cantar.

Preparamos también el ruibarbo:
 


Lo limpiamos,  le quitamos los hilos si los tienen, y lo troceamos como veis en la foto. Esparcimos dos cucharadas soperas de azúcar moreno y regamos con el zumo de dos naranjas sanguinas. Mezclamos bien, cubrimos y llevamos a la nevera hasta el día siguiente.

Con nuestro ruibarbo marinado, lo ponemos en un cazo a fuego lento hasta conseguir que se deshaga ligeramente. Retiramos del fuego y reservamos para que se entibie.


Limpiamos y cortamos las fresas en rodajitas no muy grandes, reservamos.

Con nuestras tres preparaciones listas montamos los pastelitos.

Engrasamos ligeramente los moldes, repartiendo la mantequilla bien por todos los recovecos para que luego sea fácil extraerlos. Estiramos la pasta frola y los forramos. Llevamos al congelador 15 minutos o al frigorífico media hora. 

Precalentamos el horno a 200ºC, calor arriba y abajo.


Rellenamos las tartaletas de pasta frola, con una cucharada de compota de ruibarbo y unos trocitos de fresas. cubrimos con crema frangipane, que alisamos con ayuda de una espátula.


Horneamos unos 25-30 minutos, hasta que veamos que la parte superior está ligeramente dorada.


Extraemos con mucho cuidado del molde, dejamos enfriar totalmente sobre una rejilla.

Cuando estén totalmente fríos, espolvoreamos con azúcar glass y colocamos una fresa en el centro.


Cada bocado es una explosión de sabores en la boca. El relleno jugoso y cremoso, con su punto justo de acidez, queda envuelto con la textura y sabores a mantequilla y almendras de la masa base y de la cobertura. Absolutamente irresistibles.

VIRGINIA
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