Sweet & Sour: pasta-filo
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lunes, 8 de julio de 2013

BUREK, comida callejera en los Balcanes


"Crujiente, suave, copioso, y ligeramente especiado", así los describe el libro de "La mejor comida callejera del mundo" de Lonley Planet.

El burek es el tentempié callejero de los Balcanes. Se trata de pasta filo rellena de carne picada con cebolla y aromatizada con paprika, pimienta de Jamaica y canela, aunque también se rellena de espinacas, o de cebolla queso y hierbas.

El burek es un tentempié que llena, y permite aguantar caminado todo el día. Se puede tomar a cualquier hora, tanto para el desayuno con un té negro, o como ellos dicen, después de una noche de jarana. El sitio mas recomendable para tomarlo en Sarajevo, son las pekaras (panaderías) de la Plaza Pigeon, donde lo venden al peso. Por si os interesa una ración de burek, suele costar entre 1,5 y 2,7.-€. Así que si alguno de los que me estáis leyendo, tenéis decidido ir estas vacaciones a Sarajevo, no se os olvide probar estos burek.

Para degustarlo os recomiendo tomarlo mejor caliente, la pasta filo está realmente crujiente y el relleno calentito y especiado también está mucho mejor caliente. Lo digo no solo porque así conste en este libro, que Juana y yo tenemos a medias, y al que le he dado mas vueltas que a una noria, sino porque después del paso de los burek por el "photocall", los que quedaron mas fríos no estaban malos, pero mucho mejores los recién hechos.


En casa gustaron un montón, nos los tomamos en el jardín, disfrutando de unas temperaturas desconocidas este verano para nosotros.  Quien yo me se, que no le gustan las especias, los probó y dijo: "están buenos, bueno....., están realmente muy buenos" y ni tan siquiera preguntó, como suele ser habitual "¿llevan alguna especie?, porque esto sabe raro....", y eso que la pimienta de jamaica tiene personalidad, y la canela en la carne picada, podríamos decir que en casa llamaría mucho la atención. Pero es que si, están especiados, pero en esa mezcla de especies, no resalta ninguna por encima de otra, se complementan a la perfección, otorgando un sabor especial, pero muy agradable y realmente suave a pesar de lo que pudiera parecer.

En fin, que como os podéis imaginar, este burek va directo al concurso de comida callejera que organiza la incombustible Juana del blog "La cocina de Babel". Que no lo habéis visto, pues ya estáis tardando, porque tenéis hasta el 24 e Julio.



Espero que te guste Juana, y que haya sido alguna de esas recetas que tienes pendientes.



INGREDIENTES: (Para 4 Burek)

- 4 hojas de pasta filo.
- 750 gr. de carne picada de cordero.
- 3 cebollas picadas en dados.
- 1 cucharada de Paprika dulce.
- 1 cucharada de Pimienta de Jamaica molida.
- 1/2 cucharadita de canela.
- Mantequilla derretida.
- Aceite de oliva
- Sal

PREPARACIÓN:

Precalentamos el horno a 200ºC calor arriba y abajo.

En una sartén ponemos un chorrito de aceite, y cuando esté caliente añadimos las cebollas. Las dejamos que se hagan, llegando casi a caramelizarse. 


Añadimos la carne picada y vamos deshaciendo los grumos con el canto de una cuchara de madera. La dejamos que se nos dore. Cuando esté cocinada, retiramos el exceso de líquido, apartamos la sartén del fuego y añadimos la sal y las especias. Mezclamos bien.

Estiramos una hoja de masa filo y la barnizamos con mantequilla derretida. Por el lado mas ancho depositamos una cuarta parte del relleno y enrollamos. Una vez listo nuestro rollo, con mucho cuidado de no quebrarlo, ya que la pasta filo es muy delicada, los enrollamos como un caracol.

Repetimos la operación con el resto de hojas y relleno.



Finalmente antes de introducir en el horno, las barnizamos nuevamente con mas mantequilla o aceite de oliva.

Al horno con ellas hasta que estén doraditas y crujientes. Unos 20-25 minutos.


Sacamos del horno, dejamos templar sobre una rejilla y a por ellas. Una opción rica para acompañar una cena informal.

Consejos:

- La receta no añade sal, sin embargo en mi opinión es muy aconsejable el hacerlo, le da un punto mucho mas rico. Yo dudé en si añadir o no, y os puedo decir que mucho mejor con sal.

- Ojo con la pasta filo. Mientras trabajamos con una hoja, tener cubiertas el resto con un trapo húmedo para que no se nos sequen y se nos rompan.

A disfrutar.

VIRGINIA.

domingo, 25 de noviembre de 2012

BAKLAVA LIBANÉS (Kol Wa Shkor)




Whole Kitchen en su propuesta dulces para el mes de Noviembre, nos invita a preparar un clásico Persa, Baklava.


El Baklava es un dulce originario de la zona mediterránea oriental y Oriente próximo, que hoy en día, se realiza a base de láminas de pasta philo y un relleno de nueces o frutos secos triturados con azúcar y alguna especie. Una vez horneado se riega con un delicioso jarabe o sirope de miel generalmente aromatizado. Y añado, es un dulce absolutamente delicioso. Uno de mis favoritos, y mira que no soy especialmente dulcera, pero es que los dulces preparados con miel, tienen un "noseque", que a pesar de ser dulces, son fascinantes y para mi gusto, a pesar de llevar miel, nada empalagosos, o al menos nada empalagosos al estilo de los que llevan azúcar.





¿Quien tiene la patente del origen? Pues es muy discutido, ya que  se remonta a la antigua Mesopotamia, cuando se preparaban unos dulces a base de restos de pan, rellenos en capas, con frutos secos triturados, y regados con miel, que posteriormente se horneaban. No obstante dicen que fueron los Asirios la primera comunidad en preparar este dulce, allá por el siglo VII a.d.C. Os lo cuento, mas que nada, para saber a quien debemos agradecer, semejante placer.

De ahí la receta pasó, gracias a los mercaderes y marinos griegos que visitaban la antigua Mesopotamia, a la antigua Grecia, que descubrió muy gratamente la receta, y pronto la convirtió también santo y seña de su recetario dulce particular. Y ojo al dato, porque fueron los Griegos, quienes consiguieron la técnica de amasado para obtener unas hojas finísimas de masa, antecesoras de lo que hoy conocemos como Masa Philo. Nuevo agradecimiento desde aquí a los Griegos, que sabemos además, lo mal que lo están pasando en estos momentos.


Sin embargo cuentan los mentideros de la red, que no fueron sino los Turcos del Asia Central, en concreto los Azerbayanos....





No os voy a aburrir mas con la historia del Baklava, solo sabed que este delicioso dulce, fue adoptado por las culturas, desde la Grecia del mediterráneo Oriental, hasta la India de Oriente Medio. A partir de ahí cada pueblo tiene sus peculiaridades.

En este caso he preparado un Baklava Libanés, extraído del libro "Lebanese Cuisine" (Anissa Helou), una pequeña joya que me traje de mi viaje a Londres el verano pasado, y de mis ratitos buceando en sus bastas librerías. 

 





Anissa nos cuenta que el termino Baklava designa en Líbano a una amplia variedad de dulces elaborados comercialmente, pero que los hay con recetas mas sencillas como la que hoy os presento, para realizar en casa y preparada con pasta philo comercial. No dudéis que esta cabezota que ahora os habla, acabará preparando esos dulces con la pasta originaria, esa que en lugar de ser tan crujiente como la pasta philo, se deshace en la boca y es suave y delicada. Esa es la que yo busco. pero por el momento os tendréis que conformar con el Baklava con pasta philo.

En concreto el Baklava que hoy os traigo, es de la familia de los Kol Wa Shokor, traducido sería algo así como. "Eat and be thankful", vamos que "come y se agradecido".


Es un Baklava algo especial debido a la aromatización, tanto del relleno, como del sirope de miel, con agua de azahar y agua de rosas. No temáis, no son los sabores o aromas predominantes, pero le otorgan un sabor especial a dulce árabe, que os recomiendo que probéis.






Es que a mi me vuelven loca estas preparaciones árabes, griegas, indias... En Londres el año pasado, fui malota y probé, solo unos cuantos. De-li-cio-sos.


Y ahora sin mas preámbulos vamos con la receta.






INGREDIENTES:

 
Para el Baklava: (Para un molde de 33 x 20 cm aprox)


- 8 hojas de pasta philo (podéis usar mas si os gusta mas crujiente).
- 75-100 gr. de mantequilla derretida.
- El relleno de nueces y frutos secos.
- El sirope de miel.
- Pistachos molidos para decorar.


Para el sirope de miel:
 

- 375 ml (1 1/2 cup) de agua .
- 60 ml (1/4 cup) de miel suave.
- 1 Tbsp de azúcar.
- 1/2 Tsp de zumo de limón.
- 1 Tbsp de agua de azahar.
- 1 Tbsp de agua de rosas.


Para el relleno:


- 300 gr. de nueces, almendras y piñones.
- 100 gr. de golden caster sugar.
- 3/4 Tsp de canela molida.
- 1 Tbsp de agua de azahar.
- 1 Tbsp de agua de rosas.


PREPARACIÓN:


Comenzamos preparando el sirope de miel, para que nos de tiempo a que se enfrié, ya que al verterlo sobre nuestro Baklava debe estar frío.




 

Vertemos en un cazo mediano el agua, la cucharada de azúcar y la media cucharadita de zumo de limón, ponemos a hervir hasta preparar un sirope gruesito. Retiramos el fuego y añadimos la miel, el agua de rosas y el agua de azahar. Volvemos el cazo al fuego y dejamos hervir a fuego suave, durante unos 3 minutos. Retiramos y dejamos enfriar.

Vamos ahora con el relleno.




Comenzamos tostando los frutos secos ligeramente en una sartén a fuego medio bajo, revolviendo constantemente. Podemos poner un hilito de aceite de girasol si queremos. Esto nos llevará unos 5-10 minutos.

Cuando los frutos secos se han tostado ligeramente los volcamos en la trituradora, con el azúcar y la canela, para obtener un molido pequeño pero con grano. En mi caso los trituré con la Thx unos segundos a velocidad 5-6 hasta obtener el espesor deseado.

Volcamos el resultado en un bowl, añadimos el agua de rosas y el agua de azahar y mezclamos bien. Reservamos.




Precalentamos el horno a 200ºC, calor arriba y abajo.

Vamos ahora con el montaje del Baklava.

En primer lugar preparamos nuestras hojas de pasta philo, estirándolas bien sobre la encimera y cubriéndolas con un paño húmedo para que no se nos sequen y se nos rompan. Son muy finas y delicadas.



Enmantecamos la fuente refractaria donde vayamos a preparar el Baklava. Colocamos una capa de pasta philo y la barnizamos con la mantequilla derretira. Colocamos otra capa sobre esta y la volvemos a barnizar con mantequilla. Repetimos la operación hasta obtener 4 capas.

Entonces cortamos con un cuchillo muy afilado el resto de pasta philo que sobresalga del molde.

Añadimos el relleno sobre la última lámina de pasta philo enmantecada y distribuímos uniformente con ayuda del dorso de una cuchara.




Cubrimos con otras 4 hojas de pasta philo debidamente enmantecadas entre si.

Si sobra algo de mantequilla derretida podéis volcarla y repartirla sobre la última hoja.

Con ayuda de un cuchillo muy afilado, cortamos el baklava haciendo pequeños cuadraditos o diamantes, ya que luego la masa philo al salir del horno será mucho mas quebradiza y nos será mas difícil cortarla sin hacer un desaguisado.





Salpicáis unas gotas de agua sobre la baklava y al horno por 20 minutos, hasta que veais que está doradito.

Sacamos del horno y dejamos enfriar unos 10 minutos, cubierto con papel de aluminio.





Pasado ese tiempo destapamos y vertemos con ayuda de una cuchara el sirope de miel por todo el pastel.

Volvemos a cubrir y dejamos enfriar.



 
Servimos a temperatura ambiente, decorado con nueces partidas, en cápsulas de papel, o en una simple bandeja.

Se mantiene en buen estado varios días guardado en una caja metálica.

 
     
  Absolutamente delicioso, es un autentico manjar.  La pasta suave y húmeda por el sirope de miel, se mezcla con los frutos secos empapados de sirope también y es una autentica explosión de sabores y texturas en la boca.

Es fácil y extraordinario, así que animaros, os encantará.
 
Consejos:
 
- Esta receta la podéis preparar con los frutos secos que prefiráis. Yo he utilizado estos porque me han parecido una buena combinación.

- Tened en cuenta que cuantas mas hojas de pasta philo coloquéis juntas, os quedará un Baklava mas crujiente y cuantas menos, mas suave. Yo he puesto 4 porque estos pastelitos no me gustan especialmente crujientes, sino suaves y delicados.


- Antes de introducir en el horno, yo suelo salpicar la masa con unas gotas de agua, para que la masa no se infle en demasía y no quede excesivamente crujiente. Ya os he dicho que me gusta mas suave.


- Una vez repartáis el sirope frío, sobre el pastel aun caliente, cubridlo con un papel de aluminio, si deseáis estos pastelitos mas suaves y blanditos.


- Anna, nos informa que podemos prepararlos también con masa de hojaldre, si preferimos unos Baklava mas suaves aun.


- Antes de que me preguntéis, el agua de rosas lo conseguí en una tienda on line que tiene productos de distintas zonas del mundo, pero no recuerdo cual. También tenéis la posibilidad de pedirlo en farmacias.
 


Que lo disfrutéis.

VIRGINIA

viernes, 19 de octubre de 2012

TARTA DE RICOTTA Y PERAS CON MIEL DE VAINILLA




Esta tarta que hoy os traigo, es una tarta deliciosa, suave y muy fina. Es una receta de Donna Hay, escritora y editora gastronómica Australiana, e icono de la cocina casera. La receta la descubrí gracias a Elena, y a su del blog cargado de buen texto, buenas fotos, recetas ricas y muchas flores, "Delicious Kitchen Stories".

La preparé hace ya bastante tiempo, y las fotos son antiguas y se nota, pero es que una vez que saco fotos a una receta, las posteriores ocasiones que la llevo a la practica, prefiero disfrutar del resultado y no me lío con las fotos.

Esta tarta se prepara a base de láminas de pasta filo, un relleno de crema suave de queso ricotta y pasas, y un topping de peras laminadas con miel aromatiza a la vainilla. Una delicia

El resultado como os digo, una tarta fina y delicada, que os animo a preparar porque es rica y muy suave.

Vamos con la receta.




INGREDIENTES:

Para la tarta de ricotta y peras:(Para un molde de 35 x 25 cm aprox)

- 500 gr. de queso ricotta.
- 55 gr. de azúcar blanco superfino o caster sugar.
- 1 Cucharada de corteza de limón rallada.
- 1 cucharadita de extracto de vainilla.
- 1 huevo
- 8 láminas de pasta filo.
- 100 gr. de mantequilla derretida.
- 2 peras Conferencia, cortadas en láminas muy finas con mandolina.
- 1 cucharadita de azúcar blanco superfino o caster sugar.
- Azúcar glass para decorar.

Para la miel de vainilla:

- 175 gr. de miel suave.
- 1 vaina de vainilla.

PREPARACIÓN:

Precalentamos el horno a 200ºC calor arriba y abajo.

Comenzamos preparando el relleno de ricotta.

Ponemos en un bowl el queso ricotta, el azúcar, las pasa y la ralladura de limón, el extracto de vainilla y el huevo. Mezclamos bien todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea.




Vamos ahora con el montaje.

Enmantequillamos un molde refractario de unos 35 x 25 cm. No hace falta que tenga mucha altura.

Vamos colocando las láminas de pasta filo y las barnizamos según las vamos poniendo con la mantequilla.Los laterales que sobresalgan los dejamos de momento hacia fuera.

Vertemos el relleno bien distribuido por toda la superficie de la última lámina.

Cortamos las peras en láminas muy finas, ayudados de una mandolina y las colocamos de forma decorativa encima del relleno, cubriendo toda la superficie.

Doblamos los restos de los laterales de pasta filo hacia el interior, por encima de las peras.

Untamos la tarta con mantequilla derretida y espolvoreamos con azúcar.

Horneamos 20-25 minutos hasta que el relleno haya cuajado y la tarta esté doradita.

Mientras nuestra tarta se encuentra en el horno, preparamos la miel de vainilla







Abrimos la vaina de vainilla por la mitad sin legar a seccionar la vaina en 2, y raspamos sus semillitas.

Vertemos la miel en un cazo pequeño y añadimos la vaina de vainilla y las semillas.

La dejamos cocer unos 2 minutos. Tiene que estar bien caliente.
Retiramos del fuego y tapamos, dejando infusionar la miel.

Guardamos en un tarro de cristal hermético. Donna, retira la vaina, yo prefiero dejarla, porque le da mucho mas sabor.




Lista nuestra tarta, dejamos templar en una rejilla. Espolvoreamos con azúcar glass y servimos regada con la miel de vainilla.

Un placer para los sentidos, os lo aseguro. Suave y nada pesada. 




Consejos:

- Ojo la pasta filo es muy fina y delicada, y se seca enseguida. Así que mientras las estáis manipulando, cubrir las láminas que no estáis utilizando con un paño húmedo.

- La miel de vainilla se conserva como otra miel cualquiera en tarro de cristal y nos sirve para acompañar otras preparaciones.


VIRGINIA

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