El viernes pasado fuí obsequidada con unas magnificas Natas frescas de Leche del Baztan por parte de Idoia, que como ya sabéis además de seguidora del blog y amiga, es mi proveedora particular de estos manjares.
Como hace tiempo os dije cuando publiqué este "cake de natas", o estas "galletas de natas", iría publicando recetas preparadas con esta maravilla, que desgraciadamente hoy en día, no encontramos con tanta facilidad como hace
Hoy en concreto os traigo unas magdalenas de natas, que desde hace tiempo preparo con esta receta propia, y que son deliciosas, con un sabor intenso a esos bizcochos de toda la vida.
No incorporan mas grasas añadidas que las derivadas de las propias natas, (ni mantequilla, ni aceite), y gracias a ellas, no solo obtenemos un sabor inigualable a ningún aromatizante, sino que resultan tiernas y jugosas durante bastante tiempo, sin necesidad de incorporar ningún producto químico de esos que traen las magdalenas comerciales.
En conclusión una delicia que os aconsejo que preparéis para vuestros desayunos o meriendas, si tenéis la suerte de disponer de natas obtenidas directamente de leche fresca, que no ha sido bautizada, claro está.
Vamos pues con la receta.
INGREDIENTES: (Para 18 magdalenas, en paréntesis la cantidad para 12 unidades)
- 250 gr. de harina todo uso (207 gr.)
- 250 gr. de azúcar (207 gr.).
- 1 cucharilla de miel suave.
- 230 gr. de natas de leche fresca. (190 gr.)
- 8 gr. de gasificante, equivalente a medio sobre (6,64 gr.)
- 1 pizca de sal.
- 170 gr. de huevos, unos 3 huevos (141 gr)
- ralladura de 1 limón.
Azúcar para espolvorear (opcional)
PREPARACIÓN:
Precalentamos el horno a 180ºC, calor abajo solo, si disponéis de esta opción. Sino arriba y abajo, y colocaremos la bandeja en la guia mas baja del horno.
Mezclamos la harina y el leudante, y tamizamos. Reservamos.
Ahora aromatizamos el azúcar con la ralladura de limón, de forma que con la punta de los dedos frotamos la ralladura con el azúcar, hasta impregnarlo con sus aceites y aromas.
Ayudados de las varillas o del accesorio de pala de la KA, batimos a velocidad media, las natas con el azúcar aromatizado hasta conseguir una pasta homogénea.
Añadimos los huevos uno a uno, y batimos nuevamente a velocidad media, hasta integrarlos totalmente en la masa.
Cambiamos en el caso de la KA, la pala por el globo, y batimos a velocidad alta 5 minutos.
Añadimos la harina y el leudante tamizado, y la sal. Mezclamos ligeramente la mezcla con una lengua de silicona, para que al batirlo no vuele la harina por los aires, y volvemos a batirlo durante 2 minutos a velocidad alta.
Nos quedará una masa bastante densa, como la que véis en la foto. Eso es bueno.
Colocamos cápsulas de papel o silicona en el interior de un molde de metal de muffins, o en flaneras metálicas rígidas.
Con ayuda de un racionador de helados llenamos hasta alcanzar los 2/3 de la cápsula, una cucharada y media mas o menos. Espolvoreamos con un poco de azúcar (opcional).
Introducimos los moldes en la guía mas baja del horno si no tenemos solo la opción de calor abajo, y mantenemos ahí unos 12-15 minutos, hasta que las magdalenas hayan conseguido su copete.
Transcurrido este tiempo y con cuidado de no asustar la masa que ha levado y es muy delicada, las colocamos en la mitad superior del horno para que se vayan dorando. Sacamos cuando estén doraditas, unos 20 minutos en total, mas o menos.
Para mi gusto están mas ricas y jugosas, ligeramente menos cocidas. No mas de 20 minutos, aunque salgan algo mas blanquitas.
Dejamos enfriar sobre una rejilla y cuando estén totalmente frías llevamos a una caja de lata. Absolutamente deliciosas. Incluso mejoran con los días, cosas rara en este tipo de dulce.
Os dejo también el enlace, donde podéis ver todos los consejos para conseguir unas magdalenas perfectas.
* Magdalenas Clásicas. Consejos
VIRGINIA
























