Sweet & Sour: gastronomía-internacional
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lunes, 13 de enero de 2014

RAVIOLI DEL PLIN CON SALSA PÉRIGUEUX Y CANTHARELLUS

  
¿Quien dijo que la pasta era solo para platos rápidos, de esos de salir del paso? ...

Para llevar la contraria a quien así lo piensa, os traigo hoy un plato de pasta para ocasiones especiales, de esos que quita el sombrero y hace saltar a los comensales de sus asientos. Lleno de sabor, ideal para esos días de otoño-invierno. Porque los ingredientes de este plato huelen y saben a un invierno incipiente.


Este plato lo traemos de la mano de Cosas de Pasta, una empresa dedicada a la venta on line de productos italianos, entre ellos esta pasta fresca que me ha resultado un grato descubrimiento, pues sus rellenos están llenos de sabor y buenos ingredientes, nada de engrudos cargados de aromatizantes, espesantes y quien sabe que otros acompañamientos.


Se trata de unos ravioli del plin, rellenos de carne y con una salsa que es de esas que no puede faltar en ningún recetario, una salsa Périgueux, con la base de nuestro Demi-Glaze de hace unos días, trufa negra, Cantharellus y montada ni mas ni menos que con foie. ¿Que? ¿No os parece un plato de esos de grandes ocasiones ? Y sobre todo, es que está de morirse a plazos.



La salsa Périgueux, es una salsa francesa, que proviene de la ciudad del mismo nombre, capital de la Dordoña Francesa, un departamento situado en la región de la Aquitania en el Suroeste Francés. Se prepara sobre la base de un Demi-Glaze y a base de trufa negra (Tuber melasnosporum) picadita, ya que en esa zona se encuentra gran cantidad de la trufa francesa. En ocasiones se le añade setas y también jamón o chalota... vamos que cada maestrillo tiene su librillo.

En esta ocasión la hemos aromatizado con Oporto, le hemos añadido Cantharellus y la hemos montado con foie que le da una personalidad y sabor increíbles.
 
Vamos con receta que es ideal como plato único, acompañada de un buen vino tinto y con un postre ligerito, para esas cenas en las que quieres quedar de lujo.


INGREDIENTES:(Para 3-4 raciones)

- 500 gr. de ravioli del plin.
- Agua.
- Sal

Para la Salsa Périgueux:

- 250 ml de Demi-glaze de carne.
- 50 gr. de trufa negra picada muy fina.
- 1/2 chalota picada muy fina.
- 2 cucharadas de mantequilla.
- 2 cucharadas de Oporto.
- 25 gr. de foie mi cuit.
- Sal y pimienta recién molida.
- 100 gr. de Cantharellus.
- 1/2 cucharada de aceite de oliva virgen.

PREPARACIÓN:

Comenzamos preparando la salsa Périgueux:




Cortamos la chalota muy pequeñita y la rehogamos con una cucharada de mantequilla en un saute mediana.


Una vez pochada la chalota le añadimos la trufa picada muy menuda. Dejamos que se mezclen los sabores unos 3 minutos y desglasamos con el Oporto. Dejamos que se evapore el alcohol y añadimos el demi-glaze.


Reducimos el conjunto 1/3 a fuego medio, hasta conseguir una textura mas densa.


Una vez que tengamos la base de la salsa reducida, añadimos el foie y la cucharada de mantequilla restante, muy fríos y en daditos. Montamos la salsa con ellos, revolviendo hasta que se hayan disuelto y la salsa haya espesado y esté mas brillante.



En una sartén a parte, con media cucharada de aceite de aceite de oliva rehogamos los Cantharellus lo justo para que pierdan el punto de crudeza, pero manteniendo la forma. Lleva un minuto.


Añadimos los cantharellus rehogados a la salsa, y mezclamos, reservando unos pocos para la decoración final.


Mientras preparamos la salsa vamos cociendo la pasta en abundante agua hirviendo con sal, durante 4-5, pero a borbotones pausados, a fuego medio, para que no se rompa. 

Es conveniente simultanear ambas preparaciones para que la pasta no se nos enfríe una vez montada la salsa.

Una vez cocida la pasta la escurrimos bien.Ojo no tirar el agua, pues si la salsa la queremos estirar, nos servirá para ello.


En el plato que vayamos a servir, que deberá estar caliente, añadimos un par de cucharadas de salsa, colocamos la pasta recién cocida y cubrimos parcialmente con otras dos cucharadas de salsa. Decoramos con unos Cantharellus rehogados.

Servimos acompañado de un buen vino tinto. 


En el cielo¡¡¡ Os lo aseguro.  


Consejos:

- Os aconsejo no cocer la pasta hasta tener preparar la salsa en el momento inmediatamente anterior a montarla, para que la pasta esté recién cocida cuando montemos la salsa.

- Del mismo modo es consejo y tener rehogados los Cantharellus para incorporarlos de inmediato una vez montada la salsa.

- Si no disponeis de Demi-Glaze y os apetece preparar este plato, podeis utilizar un caldo de carne de esos que venden envasado, reducirlo y enriquecerlo con un roux oscuro. No es exactamente lo mismo pero os quitará el chincho.

A disfrutar.

VIRGINIA

jueves, 17 de octubre de 2013

TARTIFLETTE SAVOYARDE.


Uno de los platos mas deseados¡¡¡¡ Lo he comido habitualmente en Francia, cuando vamos a esquiar, y cierto es que con esos fríos y las calorías que consumes esquiando viene que ni pintado para evitar los remordimientos de un plato tan calórico. Desde luego no hay tanto remordimiento como preparado y degustado en casa, con una temperatura aun ciertamente agradable. Pero es que no podía esperar para prepararlo a que llegasen los fríos invernales.

Tenía buenísimas patatas de las que me hicieron llegar los chicos de Frusangar, y un queso Reblochon de quitarse el sombrero que compré en una tienda de quesos de Bilbao, "La Petit Fromagerie", donde tienen una variedad de quesos extraordinaria y una calidad a la misma par, además de una mantequilla también Francesa preparada con leche de vaca cruda.... No os cuento mas.

Ya se que tod@s adivináis de que plato estamos hablando. El famoso Tartiflette Savoyarde. Un plato preparado con queso Reblochon y patatas cocidas, típico de la región de Saboya y Alta Saboya. Su nombre procede de tartifla, que significa patata. La receta en si, fue "patentada" en los años 80´por el Sindicato Interprofesional del Reblochon, para incrementar las ventas de este queso, y digo patentada, porque realmente el origen de la receta es mucho mas antiguo, y se remonta a un plato de la zona llamado péla (sartén en arpitano). Lo cierto es que el resultado de esa campaña en favor del consumo de este queso, fue un éxito y hoy en día este plato se conoce en todo el mundo, sintiéndose identificados los Saboyardos con él.


El queso Reblochon, es un queso francés, que como os imaginais procede de la Alta Saboya y Saboya. Su nombre viene de un término saboyardo re-blocher que significaba en el siglo XVI "agarrar la ubre de la vaca una segunda vez". La tradición dice que los agricultores del macizo hacían una primera trata para con el propietario de las vacas (como no las Abadías), y una segunda trata, una vez caída la noche, por su propia cuenta. Los campesinos evitaban así pagar un impuesto demasiado pesado, basado en la cantidad de leche producida.

Es un queso de leche de vaca de las razas Abundancia, Tarine y Montbéliarde. Su pasta es suave y su corteza limpia, con un peso por pieza de unos 450-500 gr. La corteza es de un color blanco cremoso cuando está fresco, pero puede tornarse en anaranjada- amarillo azafrán a medida que envejece. 


Su periodo de desgustación óptimo va desde Mayo a Septiembre, tras una maduración de 6/8 semanas, pero también resulta excelente entre Marzo a Diciembre. Ojo, estamos pues en fechas.

Dicen que el Reblochon tiene un gusto a avellana, que yo no acabo de encontrarle, si os soy sincera, pero si os puedo decir, así a lo bruto, que se trata de un queso a caballo entre el Camembert y el queso Brie, con una pasta mas densa y flexible.

Pero vamos con la receta, que es sencilla, cremosa y riquísima, con un pequeño toque de vino blanco que le viene que ni pintado.



INGREDIENTES: (Para 3-4 raciones de acompañamiento)

- 350 gr. de Patatas de calidad.
- 200 gr. de Panceta ahumada o lardones.
- 1 cebolla grande cortada en Juliana.
- 75 ml de nata para cocinar o Leche evaporada (mas light).
- 75 ml de vino blanco.
- Sal  y pimienta recién molida.
- Granos de pimienta negra.
- Mantequilla para engrasar el molde.
- Aceite de oliva virgen extra.
- 1/2 queso Reblochon (250 gr. aprox)

PREPARACIÓN:

Preparamos nuestro recipiente y lo engrasamos bien con mantequilla.

Precalentamos el horno a 200ºC, función solo grill.

Ponemos a cocer nuestras patatas con piel en agua a temperatura ambiente. Se trata de patatas nuevas, así que debemos comenzar a cocer introduciendo las patatas directamente en el agua de cocción. Si se tratase de patatas viejas, las introduciríamos en el agua ya hirviendo.

Cuando el agua hierva añadimos la sal y unos granos de pimienta para aromatizarlas. Bajamos el fuego para que el borbotoneo no rompa las patatas. Las extraemos cuando puedan ser fácilmente atravesadas con una brocheta.

Las pelamos y las cortamos rodajas como de medio centímetro. Para mi gusto no mas, quedan de lo contrario demasiado bastas.

Las acomodamos sobre la base de nuestra fuente previamente engrasada. Que queden prietitas.


Preparamos las cebollas. Las ponemos en una sartén a pochar con una cucharadita de aceite, que pochen pero que cojan un poco de color dorado. Cuando estén a medio hacer, añadimos la panceta ahumada cortada en cuadraditos. Subimos un poco el fuego y dejamos que se dore ligeramente y que se haga todo el conjunto unos 10 minutos, para que los sabores se amalgamen. Salpimentamos el conjunto, con cuidado de no sobresalar. El queso aunque no muy salado, le aportará también un toque.

Una vez listo, añadimos esta mezcla sobre nuestras patatas y extendemos bien, cuidando de que quede bien repartido. Tambien podemos hacerlo en dos capas. Una de patata, otra de cebolla y bacon y repetir la operación. Creo que el conjunto quedaría mejor repartido. Pero en gustos.


Añadimos la nata y el vino blanco sobre la preparación.


Ahora es el turno del protagonista, nuestro Reblochon. Cortamos la pieza de queso por la mitad, y a su vez esa mitad la cortamos horizontalmente en dos mitades, de forma que nos queden dos piezas de queso, cada una con su corteza. En este plato, la corteza no se retira, ya veréis que le da una gracia y un toquecito, y para mi gusto está de lo mas sabrosa.


Colocamos cada pieza sobre la cama de cebolla con la corteza hacia arriba.


Llevamos al horno precalentado, y colocamos en el tercio superior. Gratinamos 12-15 minutos, hasta que el queso se funda y coja un color dorado. Ojo, no achicharrado, que amargaría.


Servimos caliente, pero tras unos 5 minutos de reposo, para dar tiempo a la nata y al vino a densificarse un poco, pero sin dejar que el queso se enfrié, para que podamos degustarlo bien cremosito.

Acompañamos con algo fresco, un ensalada verde por ejemplo, para rebajar el aporte calórico y porque realmente llena bastante. De hecho en este caso lo servimos solo como gran acompañamiento de otro plato poco contundente.

Servimos con un buen vino blanco, a ser posible el que hayamos utilizado para cocinar el plato. Es recomendable utilizar un buen vino blanco de la zona de Saboya, para ser fieles al plato. Pero en mi caso lo maridé con un txakoli, que no desmereció. Al menos para mi gusto.


A disfrutar.

VIRGINIA

jueves, 3 de octubre de 2013

TACO DE ATÚN ROJO SOBRE CHUTNEY DE MANGO CON CRUJIENTE DE PISTACHOS


Hace un par de fines de semana tuve la oportunidad de compartir mesa y artilugios de repostería con un grupo de gastrobloggers en Donosti, gracias a los encuentros de Gatronomadas que viene organizando Rafa Prades

Ni que decir tiene que lo pasamos genial. Buena compañía, buen condumio y excelente cocinero Lorentzero Herrero, en la Sociedad Basollua. El menú, una menestra de verduras con boletus,(que los de Donosti casi son de Bilbao), bacalao al pil-pil y de postre un gatêau basque que preparamos nosotros mismos bajo las directrices de una estresada andereño, Ainara López. Y todo hay que decir tenía su razón de ser ese stress de Ainara, ya que el calor era grande y no teníamos tiempo material para enfriar unas masas con tanta mantequilla. A pesar de todo los pasteles vascos resultaron también un éxito.

Mis compis de grupo para el Gatêau Basque, Helena de "El capricho de Helena", Beatriz To be gourmet y nuestro ayudante en la sombra, fueron lo mejor. Menudo lauburu que nos preparó Helena. Está mal que lo diga yo, pero para mi gusto el mejor pastel vasco de todos el nuestro, aunque el de Vivi "Hoy cocina Vivi", y su hermana no quedó atrás ehhh. 

Os dejo aquí la foto del grupo, para que no se escape nadie y os entretengáis buscando conocidos, que llegaron desde Madrid, Valencia, Navarra, Vitoria, Zarautz.... y por supuesto Bilbao.

  
Y me diréis ¿a que viene  este rollete que nos está cascando? ¿qué tienen que ver las churras con las merinas? Y por cierto, ¿que tiene que ver la receta de hoy con toda esta historia?


Pues el rollete este viene al caso de la receta, si señor. Durante el encuentro de Gastronomadas tuvimos la oportunidad de conocer a Esther de Aceites Cal Saboi y a  Marta de Conservas Olasagasti, quienes nos presentaron sus productos. Esther con una cata de sus aceites de la variedad arbequina estupendos por cierto; y Marta con sus conservas de antxoas, bonito del norte, patés y entre ellos también este Atún rojo, que juro por lo que mas queráis que desconocía que se preparase en forma de conserva en aceite. Cachis la mar, hasta donde llega a veces la incultura culinaria.

Pero aun me dejó mas pasmada el hecho de conocer que en nuestra costa Cantábrica se pescasen los codiciados atunes rojos, cuya cuota, mira tu por donde, se ha vendido este año a los pescadores del sur de las almadrabas. ¿Como os habéis quedado? Igual que yo cuando lo supe.

Así que ni corta ni perezosa vino comnigo esta latita, a la que he procurado darle una preparación a la altura que espero que os guste. Aunque os aviso, no soy de utilizar las conservas de calidad para cocinarlas, un manjar así me gusta degustarlo al natural.


Se trata de un plato, que se puede presentar tanto en forma de pintxo, como de entrante para compartir en una comida informal, y en el que he tratado de mezclar junto al sabor a mar del atún rojo, sabores un tanto orientales. 

He incluido chutney de mango que le da el contrapunto agridulce a este atún rojo que resulta sabroso y especialmente jugoso. Para completar he querido añadir un puntito crunchy, con unos pistachos recién tostados que desprenden todos sus aromas. 

El resultado un plato delicioso y rápido de preparar. Aunque os he de confesar que para mi sorpresa cuando abrí la lata, el Atún rojo no presentaba ese color rojizo que yo me esperaba, como ocurre con el atún rojo fresco. De hecho como podéis observar, bien pudiera pasar por una lata de bonito del norte con una carne especialmente jugosa.

Esta receta es además un plato de lo mas agradecido, ya que habiendo preparado el chutney con antelación, lo tendréis en la mesa en un pis-pas, y os aseguro que quedareis como Reyes, porque aunque os resulte chocante la mezcla de sabores e ingredientes, está de muerte lenta, al menos para mi paladar y el de los de casa.


Vamos pues con la receta:

INGREDIENTES:

- 1 Lata de Atún Rojo en Aceite "Olasagasti"
- 2 Puñados de pistachos al natural, pelados y troceados.
- Chutney de Mango

Para el chutney de Mango:

- 120 gr. de cebolla 
- 1 diente de ajo.
- 75 gr. de jengibre fresco pelado.
- 1 Tsp- C/P de cayena en polvo.
- 150 gr. de tomate fresco sin piel.
- 3 mangos pelados y troceados.
- 300 gr. de vinagre de vino blanco.
- 60 gr. de pasas Sultanas.
- 15 gr de sal.
- 250 gr. de azúcar moreno
- 1 Tsp - C/P de semillas de mostaza.


PREPARACIÓN:

El Chutney, una mermelada especiada, ligeramente agridulce y picante de origen indio, conviene tenerlo preparado con antelación, de forma que los sabores se asienten. En concreto esta que hoy os muestro es el último resto de la que preparé al final del verano pasado con los mangos que me traje de Nerja.



El Chutney yo os tengo que confesar que lo preparo con Thx, me parece lo mas sencillo ya que controla la temperatura de cocción y remueve continuamente la mezcla, además de poder triturarla directamente una vez cocinado sin tener que ensuciar mas cachivaches.

En concreto el Chutney de Mango lo suelo preparar  con un par de recetas distintas, según el punto que quiera darle. En una de ellas utilizo clavo, cardamomo y un pelín de canela, es mas cañero, y en la otra que es la que os voy a mostrar tan solo semillas de mostaza. Está basada en la receta que publicó Begoña "Las recetas de Marichu" de Simply Recipies con ciertas modificaciones que enseguida vereis.

Si utilizamos Thx:

1.- Picamos la cebolla, el ajo y el jengibre, junto con los tomates 10 segundos a velocidad 4.

2.- Añadimos la pulpa de los mangos cortada en trozos y el resto de ingredientes. Cocemos unos 50 minutos a 100ºC velocidad cuchara.

3.- Si queremos trituramos ligeramente, aunque a mi me gusta encontrar ciertos tropiezos. Todo depende de para que se quiera utilizar.


Si preferís prepararlo en el modo tradicional

1.- Mezclamos el vinagre y azúcar en un cazo dejándolo hervir suavemente hasta que el azúcar esté totalmente disuelto.

2.- En una cazuela amplia, añadimos los mangos troceados y el resto de ingredientes, bañamos con el vinagre y el azúcar y dejamos hervir a fuego medio durante unos 50 minutos, removiendo cada tanto en cuanto.

Ojo la casa se inundará de un olor agridulce y especiado que a mi me encanta, pero en casa reniegan soberanamente de él.

Una vez preparado nuestro Chutney, llevamos a frascos esterilizados y seguimos las instrucciones que vimos en el post dedicado a las conservas. Como os digo, si lo dejamos reposar dos o tres semanas los sabores aun se asentarán mas.

Preparamos los pistachos.

Ponemos una sartén a fuego medio-fuerte. Cuando esté caliente añadimos nuestros pistachos sin cáscara y troceados. Mantenemos unos minutos dando vueltas con una cuchara de madera hasta que empiecen a desprender sus aromas. Retiramos y reservamos. Cuidado que no se quemen¡¡¡¡. 

Vamos ahora con el montaje del plato.

Abrimos la lata por uno de sus lados y extraemos todo el aceite. Ojo este aceite no se tira, sirve para aderezar ensaladas y os aseguro que le da un puntito muy rico.

Abrimos ahora la lata también por el otro lado con ayuda de un abrelatas y presionando desde uno de los extremos extraemos el lomo entero.



Dejamos el lomo sobre un papel de horno para que vaya absorbiendo el exceso de aceite, lo queremos sin demasiado aceite para que no empape nuestro chutney. Eso si, no tengáis miedo a que resulte seco, este atún rojo resulta de lo mas jugoso.


En el plato en que vayamos a servir colocamos dos o tres cucharadas de chutney, el taco de atún rojo sobre ellas y los pistachos salteados sobre el atún. Decoramos con unos pistachos salteados y dejamos un cuenco con chutney a mano para que los invitados puedan servirse a discreción.


Repartimos tenedores y cucharas de madera entre los comensales y dejamos que vayan picoteando directamente del plato.

No os lo podréis creer, pero resulta un plato de lo mas delicioso con el contraste agridulce de chutney el sabor a mar del atún. Los pistachos aportan el sabor a fruto seco, el punto crunchy y  por supuesto el color.


Este plato se puede servir también en versión individual con un taco de atún rojo fresco cocinado a la plancha. Impresionante.


A disfrutar.


VIRGINIA.

viernes, 2 de agosto de 2013

CORONATION CHICKEN SANDWICH y... Vacaciones.


¿Os apetece este maravilloso sandwich? Os puedo certificar que está de muerte, ya os lo contaba hace unos días. Es un sandwich con un sabor un tanto "sweet and sour", con un puntito dulce y un puntito cañero, que le da el añadido del curry. Que veo que los que disfrutáis con las especias, ya estáis salivando, si señor. A mi me pasaba lo mismo cada vez que lo veía, hasta que lo preparé por primera vez.

Así que estando en pleno verano, que apetecen cenas rapiditas y fresca, aquí os lo traigo. Además tiene la ventaja que se puede preparar con restos del pollo asado de la comida o del día anterior, guardar en el frigorífico y en un pis-pas tienes tu cena.

Se trata como ya avanza el nombre de un sandwich preparado con relleno de "Coronation Chicken", un relleno británico que trae su origen de un plato preparado para un acontencimiento "real", ¿quién lo diría verdad? En concreto la celebración de la coronación de la actual Reina Isabel II en el año 1953, pero inspirado en un plato similar a base de mayonesa y curry, preparado para la celebración del Jubileo de Plata del Rey Jorge V en el año 1935. Como veis un plato que tiene sabor colonial, de las tierras de ultramar, en concreto de los sabores de India, como no podía ser de otra forma.



En este caso lo he preparado como relleno de un sandwich, que creo que es como mas me gusta, pero se puede tomar simplemente como plato frío, acompañado de arroz, o ensalada.

Para esta ocasión he utilizado el  pan ácido multicereales, pero sin las semillas de Nigella, que ya preparamos con anterioridad. Un autentico acierto para este relleno. Me gusta también mucho tomarlo acompañado de pan naan de yogurt y coco, un pan índio, que en breve os lo traeré, y de esta forma me traslado directamente, por un momento a las tierras de India.

La salsa de curry se puede preparar de varias formas, en esta ocasión he seguido la versión de Nigella Lawson que utiliza mermelada de albaricoque y concentrado de tomate, pero me encanta la versión con chutney de mango y miel que nos presentó en su día Begoña, la pena es que no tenía a mano chutney de mango.... A esa salsa de curry se le añade además del pollo troceado, pasas y almendras laminadas. El festín está servido para nuestras papilas gustativas.

Vamos pues con la receta, que aunque pensaba dejarla para publicar, después del verano, no me he resistido a traérosla para que si os apetece, la degustéis este veranito.



INGREDIENTES: (Para 4 sandwich)

- Pan ácido multicereales con semillas, o cualquier otro que os guste o tengais a mano.
- 1 cebolleta fresca picada muy finamente.
- 1 chorrito de Aceite de Oliva suave.
- 10 ml de tomate concentrado o salsa de tomate.
- 5-10 ml de curry en polvo (al gusto).
- 15 ml de zumo de limón.
- 30 ml de mermelada de Albaricoque
- 150 ml de salsa mayonesa.
- 500 gr. de pollo asado o cocido (2 pechugas de pollo asado)
- 90 gr. de pasas de corinto previamente remojadas y secas.
- Almendra laminada.

PREPARACIÓN:

En primer lugar preparamos la salsa de curry:


En una sartén ponemos un chorrito de aceite de oliva y pochamos la cebolleta hasta que esté bien blandita. Añadimos entonces el puré de tomate y el curry, mezclamos bien. Reservamos.

En un bowl mediano mezclamos bien la mayonesa, el zumo de limón y la mermelada de albaricoque. Añadimos a esta salsa la cebolleta con el tomate y el curry. Volvemos a mezclar bien.

Ahora vamos con el pollo


Deshuesamos las pechugas, las fileteamos y las troceamos en pequeños bocaditos. 

Depositamos el pollo troceado en un bowl grande. Añadimos nuestra salsa curry, y mezclamos bien para que todos el pollo se empape de la salsa. Ahora las pasas previamente remojadas y bien secas, volvemos a mezclar, y por último las almendras laminadas. Listo nuestro Coronation Chicken. 


Si no lo vamos a utilizar directamente, lo metemos en un tupper y con ello a la nevera. Al llevar mayonesa debe conservarse en frío, y tiene una caducidad reducida, pero nos servirá para preparar nuestros sandwiches de la noche o el bocata del pic-nic del día siguiente, si llega claro está¡¡¡

Para el montaje del sandwich, cortamos rebanadas gruesitas de pan, depositamos un capa de ensalada variada de brotes tiernos, un par de cucharadas de nuestro coronation chicken, mas brotes de ensaladas y cubrimos con el otro pan. No necesita mas para poder disfrutar de esta delicia llena de sabor.



No necesita mas para poder disfrutar de esta delicia llena de sabor. Bueno, una cervecita bien fría y en el cielo¡¡¡¡


Y ahora si¡¡¡¡¡, con esto y un bizcocho.... hasta Septiembre y no precisamente a las ocho. Que lo paséis genial, que disfrutéis de la familia, los amigos, la naturaleza y de todos esos pequeños placeres que el trabajo y el día a día nos impiden saborear como se merecen. Yo por mi parte trataré de hacer lo propio. Sed buenos y como siempre os digo.....



A disfrutar.

VIRGINIA.

lunes, 8 de julio de 2013

BUREK, comida callejera en los Balcanes


"Crujiente, suave, copioso, y ligeramente especiado", así los describe el libro de "La mejor comida callejera del mundo" de Lonley Planet.

El burek es el tentempié callejero de los Balcanes. Se trata de pasta filo rellena de carne picada con cebolla y aromatizada con paprika, pimienta de Jamaica y canela, aunque también se rellena de espinacas, o de cebolla queso y hierbas.

El burek es un tentempié que llena, y permite aguantar caminado todo el día. Se puede tomar a cualquier hora, tanto para el desayuno con un té negro, o como ellos dicen, después de una noche de jarana. El sitio mas recomendable para tomarlo en Sarajevo, son las pekaras (panaderías) de la Plaza Pigeon, donde lo venden al peso. Por si os interesa una ración de burek, suele costar entre 1,5 y 2,7.-€. Así que si alguno de los que me estáis leyendo, tenéis decidido ir estas vacaciones a Sarajevo, no se os olvide probar estos burek.

Para degustarlo os recomiendo tomarlo mejor caliente, la pasta filo está realmente crujiente y el relleno calentito y especiado también está mucho mejor caliente. Lo digo no solo porque así conste en este libro, que Juana y yo tenemos a medias, y al que le he dado mas vueltas que a una noria, sino porque después del paso de los burek por el "photocall", los que quedaron mas fríos no estaban malos, pero mucho mejores los recién hechos.


En casa gustaron un montón, nos los tomamos en el jardín, disfrutando de unas temperaturas desconocidas este verano para nosotros.  Quien yo me se, que no le gustan las especias, los probó y dijo: "están buenos, bueno....., están realmente muy buenos" y ni tan siquiera preguntó, como suele ser habitual "¿llevan alguna especie?, porque esto sabe raro....", y eso que la pimienta de jamaica tiene personalidad, y la canela en la carne picada, podríamos decir que en casa llamaría mucho la atención. Pero es que si, están especiados, pero en esa mezcla de especies, no resalta ninguna por encima de otra, se complementan a la perfección, otorgando un sabor especial, pero muy agradable y realmente suave a pesar de lo que pudiera parecer.

En fin, que como os podéis imaginar, este burek va directo al concurso de comida callejera que organiza la incombustible Juana del blog "La cocina de Babel". Que no lo habéis visto, pues ya estáis tardando, porque tenéis hasta el 24 e Julio.



Espero que te guste Juana, y que haya sido alguna de esas recetas que tienes pendientes.



INGREDIENTES: (Para 4 Burek)

- 4 hojas de pasta filo.
- 750 gr. de carne picada de cordero.
- 3 cebollas picadas en dados.
- 1 cucharada de Paprika dulce.
- 1 cucharada de Pimienta de Jamaica molida.
- 1/2 cucharadita de canela.
- Mantequilla derretida.
- Aceite de oliva
- Sal

PREPARACIÓN:

Precalentamos el horno a 200ºC calor arriba y abajo.

En una sartén ponemos un chorrito de aceite, y cuando esté caliente añadimos las cebollas. Las dejamos que se hagan, llegando casi a caramelizarse. 


Añadimos la carne picada y vamos deshaciendo los grumos con el canto de una cuchara de madera. La dejamos que se nos dore. Cuando esté cocinada, retiramos el exceso de líquido, apartamos la sartén del fuego y añadimos la sal y las especias. Mezclamos bien.

Estiramos una hoja de masa filo y la barnizamos con mantequilla derretida. Por el lado mas ancho depositamos una cuarta parte del relleno y enrollamos. Una vez listo nuestro rollo, con mucho cuidado de no quebrarlo, ya que la pasta filo es muy delicada, los enrollamos como un caracol.

Repetimos la operación con el resto de hojas y relleno.



Finalmente antes de introducir en el horno, las barnizamos nuevamente con mas mantequilla o aceite de oliva.

Al horno con ellas hasta que estén doraditas y crujientes. Unos 20-25 minutos.


Sacamos del horno, dejamos templar sobre una rejilla y a por ellas. Una opción rica para acompañar una cena informal.

Consejos:

- La receta no añade sal, sin embargo en mi opinión es muy aconsejable el hacerlo, le da un punto mucho mas rico. Yo dudé en si añadir o no, y os puedo decir que mucho mejor con sal.

- Ojo con la pasta filo. Mientras trabajamos con una hoja, tener cubiertas el resto con un trapo húmedo para que no se nos sequen y se nos rompan.

A disfrutar.

VIRGINIA.

jueves, 27 de junio de 2013

LASSI DE MANGO


Y por fin aquí está la solución al enigma. Sabéis que me gustan sobremanera los postres lácteos, y también que a la par se encuentran la comida árabe y la india. Pues hoy os traigo un receta sencillísima, que os refrescará este verano y auna ambas condiciones, es un postre-bebida láctea y de origen indio.

El lassi  es una bebida tradicional de la India hecha a base de yogur y que se utiliza por aquellas tierras para refrescarse, ya que se bebe fría. De hecho el lassi no solo ayuda a la digestión, sino que como decimos refresca el paladar de los sabores picantes e intensos que nos regala la gastronomía hindú. Se sirve entre comidas, para tomar entre horas, y puede ser dulce o salado; este último a veces está condimentado con comino y pimienta. También existe el lassi que añade a su composición frutas como el plátano, el mango o la papaya.

Existen mil variantes de esta bebida fría, todas las que vuestras papilas gustativas imaginen, y equivaldría a nuestros batidos de toda la vida, pero con yogurt. Todas ellas son sencillísimas, y dependiendo del tipo de yogurt y leche empleados, pueden ser incluidos en época de "restricciones pro-bikini". Vamos ya me entendéis. Los intolerantes a la lactosa podéis probar con leche de soja, almendras o cualquier otra que se os ocurra. No os vais a quedar sin semejante manjar.

Por cierto el vasito metálico en el que hemos servido el Lassi, es Indio y es el recipiente que en India utilizan habitualmente para tomar el té. Le tengo mucho cariño, me lo regaló una persona que conoce profundamente India, y es un pequeño placer hacer uso de él y compartirlo con vosotros.

Vamos con la receta que como os digo es rápida y riquísima



INGREDIENTES:

- 250 ml (1 cup) de yogurt natural casero muy frío (griego, Bio o el que mas os guste)
- 250 ml (1 cup) de Leche entera muy fría.
- 150 gr. (1 cup) de Mango fresco, troceado y congelado posteriormente.
- 50 gr. de azúcar (al gusto)

PREPARACIÓN:

En el vaso del procesador de alimentos, licuadora o en mi caso Thx, depositamos todos los ingredientes y trituramos durante un minuto mas o menos, a velocidad progresiva 5-7-9, o hasta que la fruta haya desaparecido y tengamos esta especie de batido.

Servir de inmediato o refrigerar previamente, si no está lo suficientemente frío. Se mantiene en perfecto estado, al menos 24 horas en la nevera.


Podéis tomarlo sin ningún sabor añadido, como bebida láctea refrescante, o incluir cualquier fruta.  La idea de incorporar la  fruta congelada es para obtener ese frescor instantáneo y no tener que esperar, pero la podéis añadir tal cual y enfriar.

El azúcar lo añadís al gusto. Yo no soy muy dulcera así que con 50 gr. ha sido mas que suficiente. Si queréis podéis añadir edulcorante y utilizar yogurt desnatado y leche desnatada, el Lassi será Light, pero no tan cremoso. Hay quien en lugar de leche le añade agua.

Es absolutamente refrescante y delicioso, y en casa lo preparamos de diferentes formas, dependiendo de que nos apetezca mas en cada momento. De hecho tenemos una versión para postre veraniego, con café expreso y maple syrup que está inmejorable.

VIRGINIA.
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