Sweet & Sour: chocolate
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viernes, 20 de diciembre de 2013

CORONA NAVIDEÑA BUNDT CAKE DE CHOCOLATE BLANCO Y COCO


¿Os apetece tener una corona navideña de chocolate blanco para decorar vuestra mesa y que luego podáis hincarle el diente, durante la tarde en que se alarga la sobremesa, los juegos de mesa y charla, ya quizás un tanto hartos de tanto dulce navideño?.

Pues dicho y hecho. Y es que esta Corona Navideña de Bundt Cake es una autentica delicia. 

Dentro de las pruebas que realizo estos días para ensayar las comidas y postres que engalanarán nuestras mesas estas Navidades, me he decidido a preparar este bizcocho para hacerlo uno de los días de celebración en que hay niños, y disfrutarlo para decorar su mesa, y no ha podido ser mejor idea. 


Si os soy sincera, desde hace un par de años tenía este molde en el armario, pero nunca llegaba la ocasión en Navidad para disfrutarlo... finalmente me he animado y os puedo decir que la opción elegida para su estreno no puede ser mas acertada. Es recomendable para cualquier ocasión, da lo mismo que en la mesa se sienten grandes que pequeños. La mezcla del chocolate blanco y el coco con la nuez es una combinación de sabores aromática y llena de matices al paladar. No dejéis de prepararlo, porque además como ocurre con todos bizcochos, es fácil y rápido tenerlo listo en poco tiempo.Vamos que se nos presenta un antojo... incluso de hornear, que ya sabéis que de esos también tenemos, pues ale bizcocho al canto, y este es como os digo es de lo mas recomendable.

Si queréis sustituirlo por un molde de cake al uso, tenéis aquí las conversiones de tamaño de moldes, pero os anuncio que con la mitad de la receta os será suficiente para un molde de unos 21 x 11 cm.

Vamos con la receta:


INGREDIENTES: (Para un molde de 10-12 cups)

- 115 gr. de chocolate blanco.
- 125 ml de agua.
- 215 gr. de azúcar.
- 230 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
- 4 huevos "L" a temperatura ambiente.
- 1 tsp (C/P) de extracto de vainilla.
- 325 gr. de harina todo uso.
- 1 tsp (C/P) de bicarbonato de soda.
- 250 ml de buttermilk.*
- 4 claras de huevo.
- 1 cup de nueces pecanas troceadas.
- 1 cup de coco deshidratado.

* Buttermilk: Se puede sustituir por yogurt líquido sin azúcar (mejor opción), o por 250 ml de leche desnatada y 1 cucharada de zumo de limón, dejada reposar unos minutos. Yo lo sustuí por el suero de la cuajada que había preparado el día anterior.

  PREPARACIÓN:

Precalentamos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.

Enmantequillamos y enharinamos bien nuestro molde de Bundt cake, de forma que no quede un solo recoveco sin preparar. Podemos hacer uso tambien de esos sprays que ahorran mucho trabajo, procurando repartirlo bien por toda la superficie. No queremos que todo el trabajo y los bonitos diseños de estos moldes se nos vayan al traste por una defectuosa preparacion del molde.



Derretimos el chocolate en la taza de agua muy caliente. Reservamos.

Con el accesorio de pala de la KA, o con las varillas, batimos las mantequilla con el azúcar hasta que esté bien aireada, cremosa y blanquecina.

Añadimos los 4 huevos, cada uno a un tiempo, no añadiendo el siguiente hasta que esté bien absorbido el anterior.

Añadimos entonces el chocolate blanco derretido y mezclamos bien.

Mezclamos la harina y el bicarbonato de soda y lo tamizamos. Vamos añadiendo la harina tamizada alternándola con el buttermilk. En este paso debemos procurar no sobre mezclar, ya que el gluten puede desarrollarse demasiado y darnos como resultado un pastel gomoso.


Montamos las claras a punto de nieve con una pizca de sal, y las integramos en varias veces en nuestra masa, con  movimientos envolventes.

Con mucho cuidado, y de la misma forma, integramos las nueces troceadas y el coco deshidratado, procurando no bajar la masa y que todo quede bien repartido.

Vertemos nuestra masa en el molde que tenemos preparado, cuidando que quede bien repartida por su interior. Golpeamos varias veces el molde con la masa contra la encimera para extraer la burbujas de aire que hubieran quedado atrapadas, y llevamos al horno durante unos 40-45 minutos, o hasta que al introducir una aguja en su interior salga seca.

Una vez listo nuestro bundt cake, extraemos del horno y lo dejamos enfriar 10 minutos.

Transcurrido este tiempo, con mucho cuidado presionamos los laterales del cake para despegarlo de las paredes, lo volteamos sobre una rejilla y con el mismo cuidado, para no romperlo, levantamos el molde.

Dejamos enfriar y servimos cubierto con azúcar glass o cualquier otra cobertura que deseemos.


Absolutamente delicioso y de repetir.

·  Consejos imprescindibles para un obtener un Bundt Cake Perfecto.

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· Bundt Cake Canario, de Gofio, Plátano asado a la miel, y requesón con salsa de caramelo
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· Torta de Jojoto o Torta de Maíz criolla (Bundt Cake)

A disfrutar.

VIRGINIA.

jueves, 5 de diciembre de 2013

TRONCO DE NAVIDAD DE MOUSSE DE CASTAÑAS. Paso a paso y consejos


El tronco de Navidad o Bûnch Noël, no es sino un brazo gitano al que se le da la apariencia de un tronco de árbol y que es un clásico de la Navidad.

De hecho su origen se remonta allá por el siglo XII en las celebraciones de las Navidades Escandinavas, en las que se buscaba el tronco mas grande, que acababa ardiendo en la chimenea, mientras la familia cantaba villancicos el día de Nochebuena. Las cenizas de ese tronco se guardaban el resto del año como amuleto de la buena suerte.

Con la revolución industrial, las cocinas económicas comenzaron a desaparecer y con ellas se acabó sustituyendo la tradición de quemar el tronco, por la de comer el tronco. El pastelero Pierre de Lacam, fue quien creó el conocido como Bûche de Noël o Tronco de Navidad, un postre a base de bizcocho y chocolate enrollados que sirvió para endulzar la tradición Navideña. 

La base del tronco de Navidad es una plancha de bizcocho genovés, a base de harina, huevos y azúcar y al que no se le añade leudante o grasa alguna. Las claras a punto de nieve darán precisamente esa ductilidad al bizcocho para tomar la forma sin quebrarse.

Es fundamental que una vez sale del horno la plancha, en caliente, se enrolle sobre si misma, para que resulte luego mas fácil darle la forma de rollo sin romperse. Es recomendable que con el fin de que el bizcocho no se adhiera al paño, este, esté húmedo y se riegue con azúcar antes de colocar sobre él la plancha de bizcocho. Debemos dejarlo enfriar así varias horas.

Para mi gusto es fundamental también bañar el bizcocho con algún sirope o almíbar, siempre por la capa del papel de hornear que resulta mas porosa. Esto dará humedad y jugosidad a nuestro tronco.

Para rellenarlo podemos optar por un sinfín de opciones, desde mermelada de frutas y nata montada, trufa, mousse, ganache...En este caso he optado por una mousse de castañas que me parece de lo mas adecuada a las fechas en que nos encontramos y que está de escándalo.

Una vez relleno, se le deja que coja la forma unas horas en el frigo y se le cubre con chocolate fundido o como en mi caso con una ganache de chocolate y unas planchas de chocolate fundido. He probado otras versiones con chocolate fundido con mantequilla y esta les supera a todas en el paladar.

Para terminar de darle el look "tronco de Navidad", he añadido unas setas de merengue.

Os aseguro que aun no siendo en casa de tartas abizcochadas, les encantó y repitieron. Así que mejor recomendación no os puedo hacer. Eso si, para mi gusto está mas rico incluso al día siguiente, en que se asientan los sabores.

Vamos pues con la receta, que es una de esas recetas que tenía ganas de publicar con su paso a paso, ya creo que es de esas en las que el paso a paso puede ayudar a quien empieza con su primer tronco de Navidad. No es complicado, simplemente algo laborioso, pero como os digo, vale la pena. Por último, y no me enrollo mas, os aconsejo organizar bien los tiempos, para que os resulte mas rápido. 



INGREDIENTES:

Para la plancha de bizcocho genovés

5 huevos "L" a temperatura ambiente
125 g de azúcar
150 g harina de repostería
Un pellizco de sal

Para el almíbar

- 100 g de azúcar
- 100 g de agua
- 2 cucharadas de brandy.

Para el relleno de mousse de crema de castañas

- 500 g nata para montar de 35 % de m.g.
- 50 g de leche entera
- 500 g de crema de castañas.
- 1 sobre de gelatina neutra de 10 gr

Para la ganache de chocolate

- 200gr, de chocolate fundir troceado.
- 200gr. de nata 35% m.g.

Láminas de Chocolate

- 150 gr. de chocolate para fundir troceado.

Setas de merengue:

- 1 clara de huevo.
- 1 pizca de sal.
- 80 gr. de azúcar. 

Cacao en polvo y Azúcar glass 

PREPARACIÓN:

Preparamos la plancha de bizcocho genovés.


Precalentamos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.

Separamos las claras de las yemas.

Con las varillas o con el accesorio de globo de la KA, comenzamos a montar las claras  con una pizca de sal. Cuando estén semi-montadas vamos añadiendo el azúcar poco a poco. Finalizada la incorporación, incrementamos la velocidad y seguimos batiendo a velocidad alta hasta que al dar la vuelta al bowl no se muevan. Os aconsejo comenzar a velocidad baja e ir incrementando la velocidad para que el montaje de las claras sea mas estable.

Batimos ligeramente las yemas, y las incorporamos con movimientos envolventes a las claras montadas, ayudados de un batidor de globo.


Incorporamos la harina tamizada, y con el batidor de globo y movimientos envolventes vamos integrándola totalmente hasta obtener una mezcla homogenea.


Vertemos la preparación en una bandeja de horno de unos 40 x 35 cm aproximadamente y forrada con papel de hornear.



Llevamos al horno por espacio de unos 12-13 minutos. Si optáis por 4 huevos con 10-12 minutos será suficiente. Ojo que yo no dejo que lleguen a dorarse los bordes. Me gusta un bizcocho no muy hecho, jugoso.

Sacamos del horno, dejamos enfríar unos 5 minutos (cuanto mas caliente esté, mas fragil y por tanto mas fácil será que se nos pegue luego al trapo) y volcamos nuestra plancha sobre un trapo limpio, previamente humedecido con agua y rociado con azúcar (para ayudar a que nuestro bizcocho no se nos pegue al trapo), y que tendremos extendido ya en la mesa.


Despegamos con mucho cuidado el papel de horno del bizcocho, pero lo volvemos a depositar sobre la plancha, en esta ocasión por el lado limpio, como veis en la foto.

Desde el lado mas largo y ayudados con el trapo, vamos enrollando la plancha de bizcocho sobre si misma. El trapo nos ayudará a tensar el rollo de bizcocho.

Como os digo, a mi me gusta enrollarlo del lado mas largo, porque no me gusta que quede excesivamente grueso, y en esta ocasión la mousse abulta mas que una capa de mermelada por ejemplo, pero eso a gustos.

Reservamos durante 2-3 horas así enrollado hasta que se haya enfriado.
A continuación preparamos las setas de merengue, pues la temperatura del horno alcanzada con el bizcocho. nos servirá luego para hornear las setas.

Bajamos la temperatura del horno a 70ºC, calor arriba y abajo.

Montamos la clara de huevo con una pizca de sal. Cuando esté a medio montar, vamos añadiendo el azúcar poco a poco y seguimos montando hasta obtener un merengue denso y brillante y que al deslizar un poco entre los dedos comprobemos que no quedan restos de azúcar.

Introducimos en una manga pastelera desechable y cortamos la puntita. Sobre una hoja de papel vegetal vamos haciendo las txapelas y los pies de las setas.

Introducimos en el horno y mantenemos durante unos 50-60 minutos. Pasado este tiempo. Entreabrimos la puerta y dejamos enfriar10 minutos. Sacamos y dejamos enfriar totalmente. Reservamos

Mientras el bizcocho se enfría y las setas se hornean en el horno, preparamos el almíbar
 
Ponemos un cazo pequeño a fuego fuerte con todos los ingredientes. Damos vuelta continuamente durante unos 10 minutos, hasta que alcance la temperatura de 100ºC que corresponde a un almíbar flojo. Retiramos y reservamos.


Para la mousse de castañas, podemos optar por preparar nuestra crema de castañas como vimos aqui, o tambien partiendo del puré de castañas que vimos aquí y añadiendo azúcar al gusto, o simplemente comprar una ya preparada, eso al gusto y al tiempo de cada uno. 


Montamos la nata bien fría. Calentamos ligeramente la crema de castañas, lo justo para que esté mas manejable.

Hidratamos el sobre de gelatina con un vasito de leche entera caliente-tibia. Mezclamos bien, y deshacemos TODOS los grumos que pudiera tener.

Cuando la nata esté totalmente montada añadimos la crema de castañas y seguimos batiendo hasta que esté totalmente integrada.

Añadimos entonces el vasito de leche ya muy tibia y volvemos a mezclar, cuidando de no dejar grumos.

Llevamos a un bowl y reservamos en el frigo hasta su utilización.

Preparamos la ganache de Chocolate


Calentamos la nata en un cazo mediano. Cuando comience a hervir retiramos del fuego y añadimos el chocolate rallado. Removemos bien hasta que quede obtengamos una crema oscura y homogénea y todo el chocolate esté derretido. Llevamos al frigo con el fin de que solidifique.


Cuando la ganache haya solidificado, la motamos con ayuda de unas varillas y reservamos en el frigo, si bien con la precaución de sacarla 15 minutos antes de utilizarla, para que no resulte excesivamente dura al extender.

Vamos con las láminas de chocolate:



Derretimos el chocolate al baño maría y lo extendemos sobre una placa de horno cubierta de papel vegetal, en capa muy fina. Dejamos hasta que solidifique. 


Vamos con el montaje:

Desenrollamos con mucho cuidado nuestra plancha de bizcocho. 

Con ayuda de un pincel la barnizamos bien con nuestro almíbar de Brandy. Aquí os aconsejo no ser roñosos, la humedad del bizcocho lo convertirá en mas jugoso.



Repartimos la mousse de crema de castañas de forma homogenea por toda la superficie, cuidando bien de que se introduzca por el pliegue del enrollado y de dejar un espacio libre como de 1 cm en el lado opuesto a donde empezamos a enrollar.



De nuevo ayudados por el trapo vamos enrollando el bizcocho con la mousse en el interior. Si queremos que quede bien apretado, nos ayudaremos con una espátula o cuchillo como veis en la fotografía 4 del collage anterior.

Al llegar al final, es posible que a pesar de haber dejado un borde sin relleno, nos sobre un poco. Retiramos con cuidado ayudados de una espátula o cuchillito.

Envolvemos de nuevo en el trapo y reservamos en el frigo al menos 2 horas, pasa que la mousse se asiente.

Pasado este tiempo, desenvolvemos el tronco y cortamos un pedacito de cada extremo para que quede bonito. Uno de los extremos lo cortaremos en un ligero diagonal, ya que hará las veces de una rama del tronco. 

Llevamos a la bandeja donde vayamos a servir, ya que no podremos volver a mover nuestro tronco.

Protegemos los laterales de la bandeja con papel vegetal, y con mucho cuidado, pues el tronco es blandito y frágil, cubrimos toda superficie (no los extremos que quedarán como están) con la ganache, que habremos tenido la precaución de sacar del frigo 15 minutos antes.


Una vez cubierto nuestro tronco, pegamos en su superficie, ayudados de un poco de ganache, el trozo de tronco que teníamos reservamos y que habíamos cortado en diagonal. Lo cubrimos también con mas ganache.

Rompemos de forma irregular la plancha de chocolate y cubrimos con ella todo el tronco.

Pegamos las txapelas y los pies de las setas de merengue con algo de ganache y las colocamos decorativamente sobre el tronco. Retiramos el papel vegetal de los laterales.

Espolvoreamos abundante azúcar glass sobre el tronco y algo de cacao en polvo sobre las setas de merengue.


Decoramos un poco al gusto y servimos de inmediato. De lo contrario reservamos en el frigorífico cubierto con una campana que lo proteja. 

Deliciosamente húmedo, con el contraste delicado de sabores que aportan la mousse suave de castañas y el chocolate, y con las dos texturas que en última instancia nos ofrece el chocolate en versión ganache y en versión crujiente. Un absoluto placer.
 

Consejos:

- Os aconsejo preparar la ganache, la mousse de castañas y las láminas de chocolate el día antes, por el tema de reposo en frío y la consistencia adecuada. Además os liberará de trabajo el mismo día y podréis prepararlo mas sosegadamente.

- Para la genovesa, he optado por utilizar 5 huevos porque mi placa de horno es grande (39 x 35) pero para una de unos 35 x 30 con 4 huevos y su correspondiente reducción proporcional en el resto de ingredientes es suficiente.

- Yo prefiero montar solo las claras y batir ligeramente las yemas. He probado también montando las yemas con azúcar, pero el bizcocho me resulta menos dúctil y mas tiesito a la hora de enrollarlo.

- A la hora de depositar la masa de genovesa sobre la placa de hornear podéis ayudaros también de una manga pastelera. Resulta al final mas sencillo para extender.

- No prescindáis del almíbar, y a ser posible del licor, le aporta una jugosidad y una humedad que son el colofón perfecto.

- El pedacito de tronco que corteis en diagonal que no sea demasiado grande, o de lo contrario el peso hará que se desprenda. No debemos de olvidar que está relleno y cubierto tambien por la ganache...

- Podéis optar por cubrir el tronco con chocolate derretido con un poco de mantequilla, quizás queda mas decorativo... pero os puedo asegurar que al paladar es mucho mas rico este. La ganache es un pecado y las láminas de chocolate aportan el toque crujiente y delicado.

A disfrutar.

VIRGINIA.

lunes, 2 de diciembre de 2013

FUDGE "EXPRESS" DE CHOCOLATE Y AVELLANAS


Fudge, traducido directamente del Inglés, viene a definir un pequeño dulce de azúcar.  Una receta en la que el azúcar es elemento principal.  

Pero fudge como tal, en respostería, podemos encontrar hoy en día una infinita variedad. Desde el fudge tradicional americano, consistente en una especie de toffe denso que solidifica y al que se le añaden por lo general frutos secos, pasando por el fudge de chocolate, que es un caramelo similar al fudge de toffe, pero que incorpora cacao tradicionalmente o chocolate, hasta el fudge caliente que en consistencia crema, se utiliza para rellenar o cubrir tartas, helados o frutas.

A todos estos dulces se le viene denominando fudge, si es o no correcto la utilización de la palabra "fudge" para definirlo lo ignoro, pero lo cierto es que se utiliza.


Los ingredientes principales en el fudge tradicional americano, son como no, el azúcar, la nata o leche y la mantequilla. Se calientan hasta alcanzar los 116ºC en que se funde, eso si, sin dejar de remover para conseguir una consistencia cremosa y pegajosa como un caramelo, pero a la vez blanda y elástica como el toffe. Después se traslada a un molde y se deja enfriar totalmente hasta que solidifica, cortandose posteriormente en porciones de bocado que se degustan mientras se deshacen lentamente en la boca.

Como os digo con posterioridad se le ha incluido en las recetas, cacao, chocolate, vainilla, licores o frutos secos.... dando lugar a una amplia variedad de "fudge".

En Gran Bretaña, el fudge preparado con azúcar moreno, parece ser que se denomina Penuche, y también se le suele incorporar golden syrup y jarabe de arce.  

En concreto, el que hoy os traigo, es una versión "express" de chocolate y avellanas, porque se sustituye el caramelo o toffe por leche condensada. Son deliciosos tras una comida, o como picadita entre horas, ya que se deshace lentamente mientras lo paladeas.

Vamos con ellos.


 INGREDIENTES: (Para un molde de turrón de unos 15 x 20 cm  de unos 300 gr.)

- 100 gr. de avellanas tostadas sin ninguna pielecilla.
- 250 gr. de chocolate 52% (Nestle postres).
- 65 gr. de mantequilla en cubitos.
- 200 gr. de leche condensada.
- 1 Tsp/c.p de extracto de vainilla de calidad.
- 1 pizca de sal común   

*Medidas y conversiones.
c.p: cucharilla de postre.


PREPARACIÓN:

Comenzamos tostando las avellanas en una bandeja en el horno a 130ªC, durante  minutos. Sacamos, reservamos hasta que estén totalmente frías y partimos a ser posible en mitades.

En un cazo al baño maría, sin que el agua ni hierva ni toque el fondo del segundo recipiente, fundimos el chocolate con la mantequilla hasta obtener una mezcla homogénea. Añadimos entonces la pizca de sal y volvemos a mezclar para repartirla bien.

Lo apartamos del fuego y añadimos la leche condensada, revolviendo  con suavidad hasta que la mezcla haya absorbido la leche condensada. Incorporamos entonces el extracto de vainilla y mezclamos bien.

Por último incorporamos las avellanas tostadas, ya frías.



Vertemos esta mezcla, densa pero elástica, en el molde de silicona y alisamos bien la superficie.  Cubrimos con una lámina de papel de horno y llevamos al frigorífico toda la noche. Es conveniente que esté bien frío antes de desmoldarlo pues de lo contrario, costará que salga límpiamente del molde.

Cortamos en pequeños cuadraditos y si vamos a utilizarlos para regalo, envolvemos en papel acerado. A disfrutar.

Se conserva bien mucho tiempo guardado en caja hermética y lejos de calor y la humedad. Si guardamos en el frigorífico es conveniente sacarlo un cuarto de hora antes de degustarlo para que se atempere. 


Consejos:

- Se pueden sustituir las avellanas por cualquier otro fruto seco que mas os guste, pero para mi parecer las avellanas y el chocolate hacen un matrimonio excepcional.

- Si no disponemos de un molde de silicona de ese tamaño, deberemos fabricar uno con papel de horno y cartón, o revestir el que tengamos de papel de horno para una fácil extracción.

- Tened cuidado al manipularlos para empaquetar. Con el calor de las manos tiende a deshacerse, al igual que con el calor del paladar. Pero son deliciosos.

VIRGINIA.

lunes, 25 de noviembre de 2013

CHARLOTA DE CASTAÑAS AL CHOCOLATE


Último lunes del mes y nuevamente regresamos con el Reto de Tía Alia. En esta ocasión de manera un poco especial, porque no ha sido Carmen la encargada de elegir las recetas con las que nos retamos, sino su "compi" Yolanda. Nada mas conocer este detalle imaginé que dada la época en la que nos encontramos su elección dulce quizás tuviera que ver con uno de mis frutos secos favoritos, y no me equivoqué, Castañas y Chocolate, absolutamente lujurioso.

La receta como veis, no tiene demasiado misterio, una crema de castañas partiendo de un puré de castañas, mezclado con algo de chocolate y unos bizcochos embebidos en ron. La fécula de la castaña hace el resto para conseguir esa textura densa y cremosa.


Quizás el mayor inconveniente, si se le puede llamar inconveniente, el pelar las castañas, pero con el sistema "microondas" y rodeado y ayudado de alguna mano familiar se hace hasta divertido.

Por lo demás, y como no tuve problemas con la receta, hice algún pequeño cambio y además preparé un segundo postre de Castañas al Chocolate en versión mousse, al que añadí un poco de nata montada que me sobró de un Tiramisú que acababa de preparar para una comida familiar, y un poco de gelatina para darle mas consistencia a mis Charlotas. Tengo que decir que este segunda versión con nata, me resultó incluso mas gustosa. 

Se puede presentar en versión Charlota, como veis en las fotos, pero tambien en postre en copa, para disfrutar cucharilla en mano. 

Vamos con la receta pues



INGREDIENTES: (Para 1 charlota de unos 15 cm y otra de 10 cm)


- 1 kg de Castañas hermosas y brillantes.
- 1/2 litro de leche entera.
- 50 gr. de Chocolate.
- 1 copita de Ron.
- 4 Cucharadas de Azúcar.
- 12 Soletillas caseras.

Para la versión mousse: (además)

- 100 ml de nata 35% m.g.
- 1 Cucharada de Azúcar.
- 1/2 Cucharada de Queso crema.
- 2 hojas de gelatina.
- 1/2 vasito de leche tibia-caliente.

PREPARACIÓN:

El día anterior preparamos nuestras soletillas como vimos aquí.

El mismo día cocemos y pelamos las castañas



Para no morir en el intento, utilizamos el sistema "microndas". Lavamos bien las castañas y las hacemos una pequeña muesca con un cuchillo. Las introducimos en un bowl grande y las cubrimos con agua. Las cocemos durante unos 20-25 minutos a maxima potencia ( 900 W).

Una vez cocidas las dejamos un par de minutos que se atemperen, y con ellas en caliente (es fundamental esto) y con mucho cuidado de no abrasarnos las yemas de los dedos, vamos pelandolas con ayuda de un cuchillito. La piel casi sale sola.

Como son muchas, ir poniendola en un cuenco con agua tibia para que no se nos sequen, mientras terminamos con todas ellas.

Una vez bien peladas las trituramos, bien con la batidora de mano, bien con el pasapurés. Yo quería encontrarme pedacitos no muy grandes, por algo se llama la receta "Castañas al Chocolate", así que las trituré con la batidora de mano.



En un cazo grande ponemos la leche a cocer con el azucar. Cuando el azucar se haya disuelto, añadimos el puré de castañas y removemos continuamente hasta que espese y consigamos una crema densa. Añadimos entonces el chocolate troceado en pequeñito y seguimos removiendo hasta que se derrita totalmente y se consiga una crema homogénea. Añadimos entonces una copia de ron, dejamos cocer un par de minutos sin parar de remover y listo.

Ponemos un aro de emplatar y rellenamos con la crema. Cubrimos con film y a la nevera durante al menos 4-5 horas o hasta el día siguiente.

En el momento de servir retiramos el aro de emplatar y cubrimos todo el contorno con bizcochos de soletilla.


Para la versión "tipo mousse", hidratamos las hojas de gelatina y las disolvemos en medio vasito de leche caliente que añadimos a la crema de castañas y chocolate cuando esta esté algo entibiada. Añadimos entonces con movimientos envolventes, la nata que habremos montado como vimos aquí, con el azucar y el queso crema y listo. 


Llevamos a un aro de emplatar, cubrimos llevamos a la nevera 4-5 horas y a la hora de servir cubrimos el contorno con bizcochos de soletilla.

Un postre cremoso, fresco y sin embargo muy otoñal.

A disfrutar.

VIRGINIA

lunes, 29 de julio de 2013

SEMIFREDDO DE CAFÉ, AVELLANAS Y FRUTOS ROJOS, CON SALSA CALIENTE DE CHOCOLATE.


Un postre fresquito, y de lo mas rico, además de lucido, que llenará vuestras mesas de verano de sabor y color.

¿Quien se resiste a este semifreddo de café y avellanas, con frutos rojos y regado con una salsa caliente de chocolate??? Pocos diría yo.

Lo descubrí hace unos tres años gracias a esos libros pequeños de 101 recetas, en este caso se trataba de "101 delicias de chocolate". La verdad es que muchas de las recetas son fantásticas, pero lo cierto es que en las instrucciones dejan en ocasiones mucho que desear. Así que en esta tuve que hacer unos cambios, y sobre todo averiguar algunas cositas antes de ponerme a ello.

Este en concreto lo preparo desde entonces. Según adquirí el libro, fue uno de los postres que me entró por los ojos y desde entonces se encuentra en el repertorio de postres veraniegos. Combina el sabor del café y la avellana con los frutos rojos y el chocolate, y el contraste frío-calor que además le da una textura tipo mousse, ya que la tarta se congela y si bien no se sirve congelada, se sirve fría, pero regada con una salsa de chocolate caliente que está para morirse. Además junto a esa textura mousse te encuentras tropiezos crujientes de merengue y avellanas, con explosiones de sabor fresquito de las bayas. Vamos para mi gusto, un postre de 10 en todos los sentidos.



Además se prepara con antelación", con lo que se agradece con estos calores, el evitarte los corre "pa-qui", vete "pa-ya", de algunos platos. A la hora de servir solo tienes que preparar la salsa. Como yo os suelo decir, ¿se le puede pedir mas a un postre?

Y os preguntareis ¿que es un Semifreddo?

Pues un semifreddo no es sino un tipo de postre semi-congelado, generalmente a base de helado, cremas y frutas. Su textura viene a ser como una mousse congelada, y para el verano se convierte en un postre ideal. En Italia es típico de la región de Emilia-Romaña.

En este caso en lugar de helado, añadimos nata montada mezclada con un merengue seco de café y avellanas que rompemos y mezclamos con la nata, como si se tratara de una dacquoise en batiburrillo, y con la que vamos formando capas de esta maravilla, entremezcladas con las frutas rojas. Finalizamos regándolo con una riquísima salsa de chocolate caliente.

¿A que tenía razón? No hay quien se resista a esta combinación.

Vamos pues con la receta.



INGREDIENTES: (Para un molde de 20 cm desmoldable)

- 3 claras de huevos "L"
- 1 C/P de café instantáneo.
- 175 gr. de golden caster sugar. (Os sirve azúcar normal pulverizado un poco en casa)
- 50 gr. de avellanas tostadas y troceadas.
- 600 ml de nata 35% m.g.
- 1 C/S de queso crema.
- 500 gr. de frutos rojos congelados.

Para la salsa:

- 150 ml de nata liquida.
- 1 C/S de golden syrup.
- 3 C/S de agua.
- 50 gr. de chocolate negro (70%) troceado.
- 25 gr. de mantequilla.

PREPARACIÓN:

Comenzamos preparando el merengue:


Precalentamos el horno 110ºC, calor arriba y abajo.

Preparamos un molde desmoldable de 20 cm, y lo forramos con papel de horno. 


Separamos las claras de las yemas, y comenzamos montando las claras a velocidad baja para que espumen (KA-Velocidad 2). Cuando hayan espumado, añadimos la cucharadita de café instantáneo y seguimos batiendo, incrementando paulatinamente la velocidad. Cuando la claras hayan empezado a montar, vamos añadiendo cucharada a cucharada el azúcar, y accionamos a máxima velocidad. 
 
El merengue deberá quedar muy denso, fuerte y brillante, con un color parduzco fruto de la incorporación del café.

Entonces añadimos las avellanas que habremos tostado previamente en una sartén o en el horno y que habremos troceado. Mezclamos bien con una espátula y repartimos sobre una hoja de papel de horno, de forma que nos quede una lámina con un grosor de unos 2 cm.

Introducimos en el horno a 110ºC, durante 3 horas, pues queremos que el merengue se seque y por ello la temperatura es baja y el tiempo alto.

Cuando hayan transcurrido las tres horas, apagamos el horno y entreabrimos la puerta, dejando el merengue en su interior hasta su total enfriado. Yo lo dejé toda la noche.

Una vez frío, troceamos groseramente con las manos el merengue. Como veis, el merengue se ha secado y salvo en la zona interior que queda una zona tipo mousse, es duro y quebradizo como una galleta.


Montamos la nata bien fría con el queso crema, hasta obtener una consistencia bastante fuerte. Añadimos 2/3 del merengue troceado a la nata. Mezclamos bien.


Cubrimos la base del molde con 1/3 de la mezcla de nata y merengue. Cubrimos con la mitad de los frutos rojos y depositamos otro 1/3 de nata y merengue, otra capa de frutos rojos y finalizamos con la mezcla restante de merengue y nata.


Sobre esta ultima capa repartimos el resto del merengue reservado. Cubrimos con film y colocamos sobre todo ello un plato. Al congelador.


Cuando lo vayamos a consumir, lo sacamos dos horas antes del congelador al frigorífico. Transcurrido ese tiempo retiramos el film, el plato y desmoldamos depositándolo sobre el plato que vayamos  presentarlo. Mantenemos 4-5 horas mas en frío.


A la hora de servir preparamos la salsa de chocolate:


Calentamos la nata, el golden syrup y el agua, hasta que comience a hervir. Añadimos entonces el chocolate troceado y la mantequilla. Bajamos el fuego y revolvemos hasta que el chocolate y la mantequilla se hayan derretido y hayamos obtenido una crema homogénea. 

Tened cuidado ya que al enfriar tiende a salir una telita en la parte superior de la salsa, y la podemos revolver a la hora de servir, pero nos puede dejar grumos. Mejor cubrir si vamos a tardar algo en usarla.


Servimos nuestro semifreddo, regado con la salsa de chocolate caliente. Os aseguro que os harán la ola, desde los mas peques hasta los mas mayores¡¡¡¡

Consejos:

- En esta ocasión he utilizado un molde de 16 cm. Quería un semifreddo alto, mas tipo layer cake, pero la receta es para un molde de 20 cm, en que las capas quedan ligeramente mas juntas.Vosotros elegís.

- Los frutos rojos es necesario que sean congelados, de lo contario se destrozarían por el peso, decolorando todo el semifreddo, y además no conservarían la forma.

- Este postre es un postre semicongelado, así que lo que no vayais a tomar en el momento, a la nevera. Tened en cuenta que aguanta a temperatura ambiente con calor en la mesa al menos 40-60, pero mas no lo tengais. Una vez servido y si alguien repite y sobra algo, como os digo, de vuelta a la nevera. Eso si, a medida que pasa el tiempo, el merengue se humedece y pierde crujiente.


- Lo que os sobre de salsa de chocolate lo podeis utilizar incluso para untar en pan, tipo nocilla, ya que al perder temperatura queda una consistencia solida, pero muy, muy cremosa. Está de muerte.

A disfrutar.

VIRGINIA

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