Sweet & Sour: Respostería-estadounidense
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viernes, 23 de noviembre de 2012

CHEESECAKE DE CHOCOLATE BLANCO Y FRAMBUESAS




Los que me seguís sabéis que soy mucho de lácteos, y también que me encanta la tarta de queso, especialmente la clásica "New York cheesecake". Sin embargo hoy os traigo una tarta de queso ligeramente distinta al paladar, pero muy parecida a la vista, con chocolate blanco y frambuesas.

Es la tarta que preparé para celebrar en familia el cumpleaños de mi hija, y está riquísima. Lo cierto es que nunca hubiera pensado que mezclando el queso con el chocolate blanco puede quedar tan rica, por eso siempre que había visto una receta similar, me había resistido a prepararla. Yo soy era, de la tarta de queso cremosa de siempre.

Sin embargo tuve la oportunidad de probarla de las manos de Begoña este verano en Nerja, y mi hija cayó rendida. Y eso que era ella, la primera que cuando veía la receta, me decía, no no, queso y chocolate nooooo¡¡¡. El queso por un lado y el chocolate por otro.




El resultado una tarta de queso de textura increiblemente cremosa, y ligeramente mas dulce, con el aporte del chocolate blanco, que el clásico "New York cheesecake",  pero que queda contrarrestado y complementado con la acidez de la salsa de frambuesas. Un acierto en toda regla.

Vamos pues con ella. 




INGREDIENTES: (Para un molde de aro de 9 inches o 23 cm)


Para la base: (sobrará algo).


- 300 gr. de galletas Digestive.
- 3 cucharadas de azúcar moreno.
- 100 gr. de mantequilla derretida.

Para la salsa de Frambuesas:

- 300 gr. de Frambuesas  (500 gr.)*
- 2 cucharadas de Azúcar. (3 Cucharadas)*
- 1 Cucharada de zumo de limón.
- 2 Cucharaditas de Maizena. (3 cucharaditas)*
- 100 ml de agua. (150 ml)*

Para la tarta:

- 350 gr. de Chocolate Blanco de calidad (Chocolate Belga, "KC Chocolatier")
- 250 ml de Nata para montar 35% m.G.
- 450 gr. de queso cremoso Philadelphia.
- 180 gr. de azúcar.
- 3 huevos.
- 1 Cucharadita de Extracto de Vainilla.








PREPARACIÓN:

Comenzamos preparando la salsa de Frambuesas para darle tiempo a enfriarse.





 
En un cazo alto a fuego medio, depositamos las frambuesas, el azúcar, la maizena, el zumo de limón y el agua. Dejamos que vaya cocinándose y cuando comience el hervor dejamos 5 minutos.

Trituramos y pasamos por un cedazo para retirar las semillitas de las frambuesas. Reservamos.

Lista nuestra salsa, precalentamos el horno a 160ºC calor arriba y abajo y con un recipiente con agua caliente en el fondo. 

Preparamos nuestro molde engrasándolo bien y cubriendo la base con papel de hornear.




Vamos ahora con la base:

Trituramos las galletas hasta convertirlas en migas. Añadimos el azúcar y mezclamos bien. A continuación añadimos la mantequilla derretida y empapamos bien con ella todas las migas. 

Repartimos la mezcla por toda la base del molde, presionando bien para que quede todo compacto e igualado.

Cubrimos con film y llevamos a la nevera mientras preparamos el cheesecake.




En un bowl mediano al baño maría ponemos la nata y el chocolate blanco en trozos pequeños.

Cuando la mezcla se haya derretido, retiramos y dejamos templar.

En otro bowl grande o en el bowl de la KA, depositamos el queso crema y el azúcar, mezclamos bien con la pala a velocidad 1, durante 1 minuto, de forma que nos quede bien cremoso y el azúcar repartido.

No debemos batir solo mezclar para no introducir aire en nuestra masa, y que luego se nos resquebraje el pastel en el horno. Así que sed cuidadosos al mezclar.

Añadimos los huevos 1 a 1 mezclándolos con la masa bien después de cada adicción.

Añadimos el extracto de vainilla y mezclamos.

Añadimos ahora el chocolate derretido con la nata. Mezclamos bien nuevamente hasta obtener una masa homogénea.




Vertemos 1/3 de la masa en el molde con la masa de galletas. Repartimos 3 cucharadas de salsa de frambuesas en tres puntos diferentes y vertemos otro 1/3. Añadimos otras 3 cucharadas de salsa de frambuesa nuevamente, el 1/3 de masa de queso y chocolate restante y con ayuda de una brocheta repartimos la salsa de frambuesa por el cheesecake haciendo círculos para conseguir un efecto marmolado.

Introducimos en el horno, en el tercio inferior, durante 55-65 minutos, hasta que veamos que el interior tiembla aun, pero está cocinado, ya que al enfriar gana consistencia.

Una vez horneado, apagamos el horno y abrimos la puerta para que se enfríe paulatinamente y no se resquebraje con la diferencia de temperatura. 

Transcurridos 20 minutos sacamos sobre 1 rejilla y dejamos enfriar completamente. Cubrimos entonces y llevamos a la nevera al menos 6 horas. Yo toda la noche.

En el momento de servir cubrimos nuestro cheesecake con la salsa de frambuesas.




Servimos acompañado de frambuesas frescas, y la salsa cerca.




Delicioso.

Consejos:

- La verdad es que el sistema de horneado es una bomba. De hecho lo que menos me gustaba de los cheesecake era precisamente el tener que hornearlos al baño maría, porque al ser un molde de aro, había que forrarlo bien y siempre estaba con el miedo de que algo de agua hubiera entrado en el molde. Tardaba mas en forrarlo que en preparar el cheesecake. Con este método que aprendí gracias a Begoña, ha sido el descubrimiento del año.

- Si alguien no quiere el efecto marmolado o la salsa de frambuesas en la masa, simplemente prescindir de ella, pero os aseguro que le da el puntito definitivo.

- Eso si. No os recomiendo prescindir de la salsa de frambuesas en el tooping, ni tampoco sustituirla por mermelada de frambuesas. La salsa le da el contrapunto especial a este cheesecake y una mermelada lo haría mas dulzón. Si no quereis gastar en frambuesas, que están a un precio de oro para tanta cantidad, podeis comprarlas congeladas a mejor precio. Sirven igual.


VIRGINIA



lunes, 12 de noviembre de 2012

CINNAMON ROLLS.




No precisan de demasiadas presentaciones, estos bollitos enroscados como caracolas, ligeramente pegajosos, y con un sabor intenso a canela.  

Si su origen es Alemán, o por el contrario Americano, o si los Americanos tan solo los hicieron famosos, lo desconozco y lo dejo para los estudiosos, porque para todos, esta receta es Americana. Así que con ella participo en el concurso de Recetas Americanas de la Cocina de Tesa.

 

Lo cierto es que quien descubrió la receta, nos hizo inmensamente felices. Masa esponjosa, y suave, aromatizada con canela y acompañada de pasas, nueces, chips de chocolate.... 

La receta que sigo para la masa, es con los ingredientes de la receta de Ana, del blog "corazón en almibar", que tuve el gusto de degustarlos de mano de Begoña, este verano en Nerja. La forma de incorporar los ingredientes, su amasado y el relleno es propia, y la verdad el resultado es espectacular.




Son sencillos, y para tratarse de una masa levada, rapiditos, así que no tenéis excusa para no degustar unos Cinnamon Rolls caseros para el desayuno, porque además para el segundo levado, los puedes introducir en la nevera, y hornearlos a la mañana siguiente, para degustar el domingo, un desayuno con bollería casera recién horneada.

¿Se puede pedir mas para el desayuno de domingo?




INGREDIENTES: (Para llenar 2 moldes redondos de 21-23 cm, o para 13 o 14 cinnamon rolls)

Para la masa:

- 200 ml de leche desnatada.
- 2 huevos a temperatura ambiente.
- 70 gr. de mantequilla.
- 50 gr. de azúcar.
- 300 gr. de Harina de Fuerza.
- 250 gr. de Harina floja (todo uso).
- 1 sobre de levadura de panadería liofiliazada o 20 gr. de levadura fresca.
- 1 pizca de sal.

Para el relleno:

- 50 gr. de mantequilla muy fría cortada en cubos.
- 50 gr. de mantequilla derretida.
- 150 gr. de azucar moreno.
- 1 cucharada de canela en polvo.
- 75 gr. de pasas sultanas.

- 1 Huevo para barnizar.

PREPARACIÓN:

En un cazo pequeño a fuego bajo, ponemos la leche, con el azúcar y la mantequilla cortada en cubitos. Revolviendo constantemente para disolver el azúcar, dejamos entibiar. La mezcla no debe pasar de los 45-50ºC, solo tibia. La mantequilla tiene que deshacerse casi completamente.

En el bowl de la KA, o en un bowl grande, tamizamos la harina con la sal y añadimos el sobre de levadura. Colocamos el accesorio de pala.

Si hacemos uso de la levadura fresca podemos deshacerla frotándola con la harina, o disolverla en la leche tibia, pero cuidado, en este caso la leche no debe superar los 35º-40ºC o mataría la levadura.




Con el motor en marcha de la KA a velocidad baja, vamos incorporando la mezcla de leche tibia y mezclamos hasta humedecer la harina.

Incorporamos entonces con el motor en marcha los huevos, uno a uno. 

Cuando los huevos están incorporados, subimos la velocidad al máximo y mantenemos 3 minutos. Esto permitirá que el gluten se vaya desarrollando.

Pasado este tiempo, cambiamos por el gancho amasador, y amasamos a velocidad 2 hasta obtener una masa lisa, adherente pero no pegajosa. Nos llevará unos 8-10 minutos.

Sacamos la masa del bowl, hacemos una bola y pasamos a un bowl aceitado. Cubrimos y dejamos reposar hasta que doble su volumen. Aproximadamente 1 hora.




Entretanto preparamos el relleno.

Para ello mezclamos en un bowl el azúcar moreno, la canela  y 50 gr. de mantequilla muy fría en cubitos. Cortamos con ayuda de un cuchillo para obtener una especie de crumble.

Derretimos los otros 50 gr. de mantequilla y dejamos entibiar. 

Preparamos también el/los  moldes, forrando la base con papel de horno y enmantecando los laterales. Este paso no nos será necesario si vamos a hornear cinnamon rolls individuales, ya que irán directamente sobre el papel de horno en la bandeja de horno.

No obstante para mi gusto quedan mucho mas ricos y jugosos, en molde, apretaditos unos contra otros.

Una vez la masa ha alcanzado el doble de su volumen, la sacamos del bowl, desgasificamos con un suave amasado, y dejamos reposar  sobre la encimera unos 10 minutos, tapada con un paño.

Pasado ese tiempo, con ayuda de un rodillo la estiramos hasta formar un rectángulo de unos 35 x 30 cm.

Barnizamos toda la superficie con la mantequilla derretida y esparcimos el relleno y las pasas. Ojo, debemos dejar uno de los extremos mas largos sin relleno, en al menos 2 cm. Este espacio que dejamos vacío nos servirá luego para poder sellar el rollo.




Enrollamos la masa comenzando por el extremo las largo. Debemos mantener el relleno compacto pero sin apretar en exceso la masa.

Cuando lleguemos al extremo libre, barnizamos con huevo batido y sellamos.

Ahora cortamos rodajas de unos 2 dedos de anchura y las vamos depositando en el molde o en la bandeja del horno. Ojo, deben estar bien separados los unos de los otros y de la pared del molde, ya que tienen que levar antes de entrar en el horno y también dentro de él.

Cubrimos con un paño y dejamos reposar de 30 minutos a 1 hora. En mi caso fue preciso 1 hora.




Precalentamos el horno a 190ºC calor arriba y abajo.

Cuando los bollitos hayan levado, los barnizamos con huevo batido y espolvoreamos mas azúcar con canela.

Llevamos al horno durante unos 20 minutos, hasta que veamos que está bien dorados.




Sacamos, dejamos templar y a darnos un festín. Esponjosos, jugosos, con un intenso sabor a canela. Absolutamente deliciosos, a cualquier hora, como los donuts.


Consejos:

- Tened en cuenta que tras el primer levado, podemos dar forma a los rollitos, acomodarlos en el molde y llevar bien cubiertos a la nevera hasta la mañana siguiente. 

Tan solo tendremos que sacarlos al ir a precalentar el horno y podremos degustar unos deliciosos cinnamon rolls para el desayuno.

- Estos bollitos como casi toda la bollería es preferible consumirla en el día. Al día siguiente están también ricos, y con la humedad que aporta el azúcar, se conservan bastante bien, pero los encontraremos mas ricos si los consumimos en el día.

VIRGINIA.


jueves, 25 de octubre de 2012

BROWNIE CON OREOS





Whole kitchen en su propuesta dulce para el mes Octubre, nos invita a preparar un clásico Estadounidense: Brownies


Hoy os traigo un brownie muy rico y algo distinto. Esta receta la tengo preparada desde hace tiempo, pero ha coincidido que Whole Kitchen nos ha propuesto preparar Brownie y me he decidido a publicarla.

Sinceramente cuando leí la receta, hace ya bastante tiempo, no me animé a prepararla, pensé que quedaría un brownie demasiado abizcochado, y la incorporación de las galletas no me animaba en demasía. Pero mi hija con su insistencia, tan amante ella de las galletas "oreo", me dió el empujón definitivo para su preparación. El resultado muy, pero que muy rico, y para nada abizcochado, como me imaginaba.

Para preparar este brownie, tened en cuenta que se levantan ligeramente los huevos y las yemas, con lo que se introduce aire en la masa. Es un proceso bien distinto a la receta clásica, en la que precisamente, procuramos no introducir aire, ya que no se trata realmente de un bizcocho. 

Además se le añade cacao, ya que sino, al llevar tantos huevos, y ligeramente blanqueados, nos quedaría con un color demasiado blanquecino. 

El toque especial del todo, lo da el añadido de galletas oreo troceadas.




La receta es de Lorraine Pascale, de su libro "Baking made Easy". Lorrain es una antigua modelo británica, y actualmente uno de los iconos gastronómicos con mas tirón del país, con su propio programa de televisión.

He realizado varias veces la receta, en una de las ocasiones procuré dejar los brownies ligeramente poco hechos y algo cremosos en el interior del pastel, lo que dada la introducción de aire en la preparación, resultó en una textura tipo mousse extraordinaria en la zona interior del pastel, asemejándose al "coulant", y que podéis apreciar en la foto. Un acierto. A mi hija y a sus amigas, al parecer les ha encantado.




En la otra dejé cocer el brownie algo mas, y resultó un brownie sensacional, mas ligero que el clásico, pero para nada abizcochado, sino un brownie en toda regla, de chocolate y mantequilla, suave, cremoso y fundente en la boca.




Eso si, no tengáis prisa por sacar el brownie de la lata una vez fuera del horno, ya que por ninguna razón debéis extraerlo hasta que esté completamente frío. Al llevar tanto aire, es tan tiernito, que si lo sacáis en caliente, se os abrirá sin remedio, y se os romperá entero, si además es el poco hecho, no te cuento la presentación, os quedará algo parecido a esto.




Así que como todos sabemos de que estamos hablando, vamos directamente con la receta.




INGREDIENTES: (Para un molde de 20 x 20)

- 165 gr. de mantequilla.
- 200 gr. de chocolate 70% (En un caso utilicé lindt y en otro côte Dór).
- 3 huevos a temperatura ambiente.
- 2 yemas a temperatura ambiente.
- 2 tsp de extracto de vainilla.
- 165 gr. de soft light brown sugar.
- 2 Tbsp de harina tamizada.
- 1 Tbsp de cacao (Valor)
- 1 Pizca de sal.
- 154 g. de galletas Oreo partidas en cuartos. (1 Paquete individual).




PREPARACIÓN:

Comenzamos preparando el molde. Para ello lo engrasamos ligeramente y lo forramos con papel de hornear. Siempre me gusta hacerlo, pero en este caso lo considero mas imprescindible aun, porque gracias al papel, podremos extraerlo fácilmente del molde una vez frío.




Derretimos al baño maría el chocolate troceado. Cuando esté derretido, añadimos la mantequilla cortada en dados y dejamos que se deshaga y se integre en el chocolate ayudados de la espátula, hasta tener una mezcla homogénea.

Reservamos, y dejamos entibiar unos 10 minutos, para que luego al incorporarlo a la mezcla de huevos no se nos cuaje. Basta con que alcance los 35ºC.

Entre tanto precalentamos el horno 180ºC calor arriba y abajo. 




Cuando el chocolate haya alcanzado los 40ºC mas o menos, batimos los huevos, las yemas y el extracto de vainilla con el globo de la KA o con las varillas de la batidora, hasta que comiencen a estar blanquecinos y con una espuma ligeramente densa.

Con el motor de la batidora al mínimo, vamos añadiendo el azúcar por los costados de la preparación para que no se baje la mezcla. La incorporación del azúcar la realizamos en 2 veces, para evitar que el aire se escape. Seguimos batiendo hasta que la mezcla esté bastante densa.




En otro bowl mezclamos bien la harina, el cacao y la sal, y lo añadimos a la preparación anterior. Lo incorporamos con ayuda de una espátula o un batidor de globo, con movimientos envolventes para que la masa no se nos baje.

Añadimos 1/3 de las galletas "oreo" troceadas, y volvemos a mezclar bien con movimientos envolventes.


   

Vertemos la masa en el molde preparado. Golpeamos la lata varias veces contra la encimera, para extraer cualquier burbuja grande de aire, y esparcimos el resto de galletas oreo sobre la superficie de forma decorativa. Presionamos ligeramente cada galleta para que quede bien asentada.

Introducimos en el horno precalentado y mantenemos entre 25-30 minutos. En mi caso para el brownie en su punto lo mantuve 23 minutos, pero como hay que dejarlo en el molde hasta que enfríe, el calor residual hizo el resto.




Para el brownie poco hecho lo mantuve unos 20 minutos, pero lo saqué del molde pasada solo media hora. Como veis, en alguna de las fotos, en la zona interior del pastel, obtuve un brownie tipo mousse riquísimo.

Una vez frío cortáis en cuadraditos y servís acompañado de helado de vainilla casero, aunque a mi como mas me gusta es con una "creme fraiche" (nata fresca de Normadía), nada dulce y algo a ácida, que le da el contrapunto, al sabor intenso del chocolate del brownie.




Simplemente delicioso. A los niños y adolescentes les encantará este brownie cremoso y fundente en la boca, relleno de oreos. 

A disfrutar. 




Consejos:

- El truco del brownie consiste en dejarlo poco hecho en su interior, para que quede jugoso, y fundente. Si os pasáis de cocción el interior quedará seco.

Os dejo el enlace de los brownies "clásicos" por si queréis echar un vistazo a los consejos.

- Si queréis, podéis dejar el brownie algo mas de tiempo en el horno, pero para que no se siga cociendo en el molde, introducirlo según lo sacáis en un baño de agua y hielo hasta su completo enfriamiento.
 
* Quizás os interese Brownie "Clasico".

VIRGINIA.

lunes, 10 de septiembre de 2012

BROWNIE "CLASICO"




Poco a poco, a lo largo de estos meses, voy cubriendo las recetas de bizcochos y postres clásicos, esos preferidos en casa.

La semana pasada, haciendo recopilación de las recetas publicadas, caí en la cuenta que dentro del recetario aun no aparece una de las primeras recetas que preparé cuando comencé mas en serio con esto de la repostería, el clásico brownie de chocolate, crujiente por fuera y denso y húmedo por dentro.

Lo cierto es que desde aquella primera preparación, han sido varias las recetas de brownie que he puesto en practica, y la que hoy os traigo, es para mi gusto la definitiva, la receta de "LOS MEJORES BROWNIES" que he comido jamás, parafraseando a Trish Deseine y de cuyo libro "Pasión por el chocolate",  extraje la receta, De lo mas recomendable, tratándose de un libro de chocolate,

Eso si, para que pueda catalogarse como tal, ha de servirse en su punto justo de cocción, ligeramente tierno y poco hecho en su interior.




El brownie o "marroncito" en su traducción literal, es como todos sabéis una preparación "yanky". Se trata de un pastel-bizcocho a base de chocolate, mantequilla, azúcar, harina, huevos, y sobre todo sin levadura; que se mantiene con una costra crujiente por fuera y jugoso, denso y tierno hasta decir basta por dentro.

A la preparación básica se le pueden añadir, nueces u otros frutos secos, y el brownie preparado a base de chocolate blanco y azúcar moreno, es el denominado "blondie

Es curioso pero los estadounidenses, la parte del brownie que prefieren son las esquinas, las zonas mas secas y crujientes, mientras aquí, según me consta, nos pirra el interior jugoso y cremoso. Cosas de la vida.

Es todo un placer, sencillo y simplemente fabuloso, como tantas otras preparaciones reposteras estadounidenses. Se prepara en un pis-pas y siempre tendréis adeptos que aun no siendo aficionados 100% al chocolate, estarán dispuestos a llevarse mas de un pedacito. 

Animaos a probar la receta y entrará de lleno en el apartado de "clásicos" de vuestro recetario.

Y sin mas preámbulos y entretenimientos vayamos con la receta.




INGREDIENTES: (Para un molde cuadrado de 20 x 20 cm)

- 225 gr. de azúcar grano 
- 120 gr. de chocolate negro del 70% o más. 
- 95 gr. de mantequilla 
- 2 huevos 
- 90 gr. de harina. 
- Una pizca de sal.




PREPARACIÓN

Precalentamos el horno 190ºC calor arriba y abajo.


Preparamos nuestro molde, engrasándolo y forrándolo con papel de horno, que sobresalga ligeramente por los laterales. Este paso entiendo es muy importante porque el papel de horno nos ayudará a extraer el brownie sin complicaciones una vez tibio.

Al baño maría o en el microondas derretimos el chocolate troceado y cuando esté derretido añadimos la mantequilla en pedacitos.





Cuando la mantequilla se haya derretido revolvemos todo un poco, hasta conseguir una mezcla homogénea,pero sin incorporar mucho aire. El brownie no es un bizcocho. Dejamos entibiar.

Batimos los huevos y los incorporamos a la preparación del chocolate y mantequilla ya tibia (no mas de 35ºC), para que los huevos no se nos cuajen.Mezclamos bien

Añadimos el azúcar en un par de veces, mezclando tras cada adicción, y luego la harina tamizada con la sal.




Revolvemos bien la preparación hasta obtener una masa homogénea.

Depositamos en el molde. Golpeamos varias veces contra la encimera para extraer cualquier posible burbuja de aire que haya quedado e introducimos a media altura en el horno precalentado por espacio de unos 20 minutos.

Tened en cuenta que es un brownie mas bien delgadito y se hace rápido y si queremos sacarlo tierno no debemos pasarnos de tiempo.




Sacamos del horno, depositamos el molde sobre una rejilla enfriadora, dejamos entibiar antes de extraerlo del molde, pues estará muy tierno y se nos puede romper.

Cortamos en cuadraditos y servimos tibio, o en su caso a temperatura ambiente, acompañado de creme fraiche, nata montada o helado de vainilla y unos frutos rojos. En el cielo.





Consejos:

- Es importante que el porcentaje del chocolate ronde el 70%, de lo contrario debemos incrementar la cantidad de mantequilla en la misma proporción y rebajar la de azúcar.


Cuanto mas % tenga un chocolate, menos mantequilla hará falta pues ya la incorpora el chocolate, sin embargo será mas amargo y deberemos incrementar la cantidad de azúcar.

- A la hora de mezclar los ingredientes no debemos batirlos, solo mezclarlos para no introducir aire a la preparación, como os he dicho no se trata de un bizcocho realmente.

- En cuanto a la cocción, para conseguir ese punto denso y cremoso es necesario no pasarse con el horno. Por eso deberemos andar ojo avizor con los tiempo. 

Según Pepinho del blog "i-recetas", uno de los blogs de repostería aficionada mas completos, el truco además consiste en una vez sacado nuestro brownie del horno, introducir el molde en un baño de agua helada hasta su completo enfriado, para detener la cocción e impedir que siga cocinándose aun fuera del horno.

En mi horno el tiempo ronda los 20 minutos a 190ºC aproximadamente

- Ojo no os animéis a cortarlos tiernos y recién hechos, ya que se deshacen fácilmente y estarán riquísimos pero con una mala presentación.




VIRGINIA



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