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lunes, 24 de diciembre de 2012
GALLETAS DE FOIE..... Y FELÍZ NAVIDAD.
Ya es Nochebuena...... y de seguro esta noche, los que nos toque ser anfitriones, prepararemos para nuestros familiares, una mesa en la que no faltarán los aperitivos. En la mía hoy, se encontrarán estas galletitas vestidas de gala. Unas galletas saladas de foie, para ir tomando en los previos, con un buen vino blanco, mientras charlamos, recordamos a los que ya no están, pero eso si, con una sonrisa, y disfrutamos de la compañía de los que aun nos acompañan.
Son unas galletas quebradizas, que se deshacen en la boca, al estilo de las galletas mantequilla , pero preparadas con mi cuit. Están riquísimas, saladitas, suaves. Y lo mismo se pueden presentar solas para picoteo, que como base para canapés. Son ideales para aperitivos especiales como los de estas fechas.
Son fáciles, y la única pega que tienen es la manipulación de la masa, ya que al ser el mi cuit graso, hay que enfriar bien la masa y trabajarla entre dos hojas de papel de horno. En mi caso una vez las he dado forma, tal cual, y sin despegarlas de la hoja, las introduzco en el congelador unos 10 minutos, de esa forma se despegan fenomenal, sin que se nos deformen y se hornean sin perder la forma.
Por lo demás sencillas, como cualquier galleta. La receta es una adaptación de la que preparó "Food & Chic". Así que vamos con la receta.
INGREDIENTES:
- 230 gr. de mi cuit, o foie fresco de calidad.
- 115 gr. de mantequilla a punto pomada.
- 240 gr. de harina todo uso tamizada.
- 1 Tsp de levadura química.
- 2 Tbsp de vinagre balsámico de Módena.
- 1 Tsp de azúcar.
- 1 Tsp de sal.
- 1 Tsp de pimienta negra recién molida.
- 2 Yemas de huevo batidas.
PREPARACIÓN:
Comenzamos mezclando bien en un bowl mediano, la harina y el leudante. Lo tamizamos y reservamos.
Con el accesorio de pala de la KA a velocidad 2, o simplemente con una cuchara de madera o espátula de silicona, mezclamos el mit cuit y la mantequilla a punto pomada, hasta obtener una crema homogénea. Añadimos entonces las yemas de huevo y volvemos a integrar
Es el turno del vinagre balsámico, la sal, el azúcar y la pimienta negra. Una vez bien integrados estos ingredientes, añadimos la harina y el leudante que teníamos reservado, en varias veces y a velocidad 2.
Volcamos esta masa sobre la mesa y formamos con ella una bola aplanada. Envolvemos en film y a la nevera, al menos 2 horas. Se puede dejar toda la noche.
Pasado este tiempo, precalentamos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo. Sacamos nuestra bola de masa, cortamos 1/3 y devolvemos el resto al frigorífico.
Extendemos la masa de un grosor de unos 4 mm, entre dos hojas de papel de horno. Llevamos al congelador por espacio de 10 minutos para que la masa se endurezca.
Transcurridos estos 10 minutos, extraemos la masa del congelador y con un cortador de pastas, en mi caso de 4,5 cm, vamos marcando las galletas, aprovechando bien toda la masa, pero ojo, sin despegarlas del papel, ya que si lo intentamos, aun no estarán suficientemente duras y perderán la forma.
Volvemos a llevar al congelador por espacio de otros 10-15 minutos. Transcurridos estos 15 minutos las galletas estarán ya bien duritas, así que ahora, con ayuda de una espátula las transferimos a la bandeja de horno cubierta con silpat y llevamos a horno precalentado por espacio de unos 15 minutos.
Con los restos de masa, vamos uniéndolos en otra bola que llevaremos al frigorífico y con la que repetiremos la operación.
Una vez horneadas dejamos enfriar sobre la bandeja hasta que estén tibias, pues estas galletas son muy quebradizas y al salir del horno aun mas. Una vez tibias llevamos a la rejilla y dejamos enfriar completamente.
Repetimos la operación con el resto de masa y los sobrantes de los recortes.
Una vez frías, guardamos en caja de lata hasta su consumo. Les encantarán, tanto como espero que os haya gustado la receta a vosotros.
Pasad buena noche en compañía de todos los vuestros, y recordad en estas fechas tan señaladas, que a pesar de las dificultades que atravesamos, la voluntad y el deseo bien aplicados, son capaces de mover el mundo. FÉLIZ NAVIDAD a todos.
Consejos:
- La receta original indicaba 230 gr. de mantequilla a punto de pomada. Yo he probado con esa cantidad y están riquísimas, pero demasiado quebradizas, y quizás demasiado grasas para estas fechas de excesos. Así que eso os lo dejo al gusto.
VIRGINIA
lunes, 17 de diciembre de 2012
POLVORONES
Los polvorones, junto con el turrón, y el roscón de Reyes, son los dulces por antonomasia de nuestra Navidad, así que no podía faltar en este blog, una de las recetas típicas en estas fechas.
Desde que descubrí esta receta, no entran mas polvorones comprados en casa. Se trata de la receta de Su, pero con alguna pequeña modificación. La verdad es que los polvorones caseros no tienen nada que ver con los comprados. Son jugosos, frescos, deliciosos, no como los comerciales que te atragantas con ellos en cada mordisco. Yo con los comprados me cuesta comerme uno, y con estos el problema es que no puedes comerte solo uno... Vamos que ya me entendéis.
Son facilísimos de preparar, aunque hay que tostar la harina con la almendra en el horno previamente, y esperar a que enfríe la mezcla. Por lo demás la técnica es la de unas unas galletas.
Así que vamos con la receta:
INGREDIENTES: (Para unos 14-16 polvorones)
- 350 gr. de harina de repostería.
- 40 gr. de almendras.
- 80 gr. de azúcar glass
- 110-120 gr. de manteca de cerdo a temperatura ambiente.
- 1/4 Tsp de canela molida.
- 1 Pizca de sal de mesa.
Azúcar glass para decorar.
PREPARACIÓN:
La tarde antes o al menos unas horas antes de ponernos con la masa de polvorón, precalentamos el horno a 130ºC, calor arriba y abajo.
Molemos las almendras con la harina. Yo lo hago con la Thx, velocidad progresiva 5-10 durante 30 segundos.
Vertemos la mezcla de harina y almendras en una fuente amplia, para que la harina quede bien repartida y extendida, e introducimos en el horno durante 30 minutos. Durante este tiempo moveremos en varias ocasiones la mezcla para que se tueste por igual, y no se nos queme, porque amargaría. La harina debe tomar un color ligeramente tostado, pero seguirá siendo blanquecina.
Este paso es necesario para quitarle el sabor a crudo de la harina, ya que al hornear los polvorones solo los tostaremos con el grill.
Cuando la harina esté totalmente fría, retiramos solo 320 gr. de esta mezcla, que es lo que usaremos.
Vamos ahora con la masa del polvorón.
Si lo preparamos en Thx es facilísimo, mezclamos en el vaso los ingredientes, accionamos velocidad 6 durante 20 segundos y listo.
Si preferimos la técnica tradicional, hacemos un volcán con la mezcla de harina y almendras, la canela, el azúcar glass y la pizca de sal. En su interior depositamos la manteca a temperatura ambiente y con las manos vamos mezclando, hasta obtener una masa arenosa, con la que se pueda formar una bola.
Lista nuestra masa con mucho cuidado de no presionar en exceso, vamos uniendo las migas de masa en una bola aplanada. Cuidado, no debemos hacer excesiva fuerza, lo justo para que las migas se unan en una bola, y no importa que la masa se abra por los laterales, se junta y listo.
Envolvemos en film y al frigorífico entre 30 minutos a 1 hora. Si lo tenemos mas tiempo, la masa se endurecerá demasiado y tendremos que esperar un tiempo, cuando la saquemos para trabajar con ella.
Pasado ese tiempo sacamos del frigorífico, y con la mano, suavemente y sin apretar demasiado, la aplanamos hasta dejarla de un grosor de unos 2 cm. Pasamos el rodillo suavemente para igualar la superficie y con ayuda de un cortapastas redondo de unos 4,5 cm vamos cortando nuestros polvorones y depositándolos en una bandeja de horno provista de papel de horno o silpat.
Con los restos, no los amasamos, los unimos como en un puzzle y volvemos a formar discos.
Llevamos al frigorífico, cubiertos con film, al menos durante 1 hora.
Antes de sacar nuestra remesa de polvorones de la nevera, precalentamos el horno a 200ºC, solo grill.
Cuando el horno esté listo, los introducimos en el tercio superior del horno y horneamos unos 15 minutos. Ojo a partir del minuto 10 mirad continuamente, no sea que se nos quemen.
Sacamos, dejamos enfriar unos 15 minutos en la bandeja, y transferimos con muchísimo cuidado y ayudados de una espátula de galletas, a una rejilla enfriadora.
Una vez fríos espolvoreamos la superficie con azúcar glass y guardamos en papel de seda. Duran mucho tiempo guardados en caja de lata, y cada día que pasa están mas ricos.
Eso si, no os paséis de horno, pues quedarán duros en su interior.
Consejos:
- No os paséis de manteca, pues quedarán pastosos, y si no ponéis suficiente, la masa se abrirá, se cuarteará, al darle forma y hornearse.
- Cuidado con el horno, pues si os pasáis no solo se os quemarán en la superficie, sino que quedarán duros.
- Tratad la masa con delicadeza, no la presionéis con fuerza, no queremos luego un mazacote en la boca, el polvorón es eso polvoriento, es una masa suelta.
VIRGINIA
miércoles, 12 de diciembre de 2012
GINGERBREAD MEN COOKIES.
Hoy exactamente hace un año de mi primera publicación. Tan solo fue una foto, una foto de prueba, de unas uvas preciosas, cuando aun de fotografía sabía bien poco. Pero en puridad fue mi primera publicación en el blog. Así que hoy es el día concreto, en que se cumple el primer aniversario de "Sweet and Sour".
Y para celebrarlo con todos vosotros os dejo unas galletas preciosas, típicas de estas fechas, y muy aromáticas. Una delicia.
Las gingerbread men cookies, son una galletas típicas de la Navidad. No son sino galletas realizadas con masa de pan de jengibre, a las que se les da una forma humana muy primaria. La masa es una masa aromática, no solo por la incorporación de las especies (jengibre, canela, clavo, nuez moscada..) sino porque en su elaboración se hace uso, tanto del azúcar moreno de caña, como de la melaza, black treacle, o miel de caña. Una absoluta delicia que impregna la casa de un exquisito olor a especies con su horneado.
En la actualidad estas galletas se decoran y se utilizan para colgarse en el árbol de Navidad a modo de decoración, o simplemente como obsequio. Aunque actualmente se preparan en todo el mundo, gracias sobre todo a su difusión en la red en los últimos años, estas galletas han sido muy tradicionales en el mundo anglosajón, tanto a este lado del Atlántico, como en Estados Unidos.
De hecho su origen dicen que se remonta al siglo XVI, en concreto a la corte de Isabel I en Inglaterra, en las que al parecer la reina obsequiaba a sus visitas importantes con galletas de jengibre que se hacían parecer a ella misma, aunque la elaboración de la masa de pan de jengibre data al parecer del siglo XV.
Como os decía es habitual decorarlas bien de forma rustica con hendiduras que simulan los ojos, la boca, los botones de la chaqueta... con pasas o simplemente con glasa.
He probado a realizarlas con bicarbonato de soda y con levadura. Para mi gusto si las queréis decorar quedan mejor con la levadura, pero para hincarlas el diente, me gusta mas el bicarbonato de soda, que las deja mas crujientes.
INGREDIENTES:
- 390 gr. de harina todo uso.
- 1/2 Tsp de sal.
- 3/4 Tsp de Bicarbonato de Soda.
- 2 Tsp de jengibre en polvo.
- 1 Tspo de canela en polvo.
- 1/4 Tsp de Nuez Moscada en polvo.
- 1/4 Tsp de Clavo en polvo.
- 120 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
- 100 gr. de azúcar moreno (Dark Brown Sugar)
- 1 huevo (L)
- 1/2 cup de Miel de Caña o Molasses o Black Treacle.
* Medidas y Conversiones
PREPARACIÓN:
En un bowl grande mezclamos la harina, la sal y las especies, y lo tamizamos. Reservamos
En otro bowl grande, o en el bowl de la KA, batimos la mantequilla y el azúcar moreno hasta que esté bien mezclado y esponjoso, con el accesorio de pala de la KA, las varillas, o en su caso una cuchara de madera brazo en ristre.
Añadimos el huevo y mezclamos hasta que esté incorporado, a continuación anadimos la melaza y mezclamos nuevamente hasta incorporarlo a la mezcla.
Ahora de forma progresiva vamos añadiendo la mezcla de harina y batimos hasta incorporar todo.
Dividimos la masa dos, envolvemos con film y a la nevera al menos 1 hora. Yo en mi caso lo tuve toda la noche.
Antes justo de sacar la masa de la nevera, precalentamos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.
Sacamos uno de los trozos de masa de la nevera, y estiramos con ayuda de unas guías, de un grosor de entre 0,4 y 0,6 cm dependiendo del gusto. Os recomiendo que si las vais a decorar el grosor sea de 0,6 cm. Parece poco, pero como las galletas crecen en el horno, por efecto del bicarbonato, quedan bastante gorditas. Si os gustan mas finitas, 0,4 es suficiente. Si preferís, haced una prueba con una galleta y decidís.
Con ayuda de los cortapastas tradicionales de estas galletas, las vayamos cortando, y depositando en la bandeja de horno cubierta con papel de cocción o silpat.
Horneamos por espacio de unos 10-12 minutos, dependiendo del tamaño y grosor, o hasta que comiencen a dorarse por los bordes.
Si os gustan mas esponjosas en el centro, ya sabeis horneáis menos tiempo. A mi me gustan algo mas crujientes, así que para este tamaño, las tuve unos 12 minutos.
Una vez fuera del horno, dejamos un minuto en la bandeja, pues aun estarán blanditas, y con mucho cuidado, y ayudados de una espátula de galletas, transferimos a una rejilla hasta su total enfriado.
Una vez frías, decoramos al gusto. Yo como soy mas de darle al diente, y no las quería para decorar, las dejé tal cual, quedan quizás menos vistosas, pero están mas ricas.
Guardamos en caja de lata, duran bastante tiempo.
A disfrutar.
VIRGINIA
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