Sweet & Sour: Escandinavia
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viernes, 4 de enero de 2013

PAN ARCHIPIELAGO




Desde que hace ya mas de 1 año, me dió por bucear en la gastronomía escandinava, he adquirido varios libros, entre ellos "Nordic Bakery", uno de esos libros de establecimientos abiertos al público, tan de moda desde hace tiempo. Su autora, Miisa Mink, posee junto a su socio, Jali Whalsten, una cadena de conocidos cafés, en Londres, de look típico escandinavos, que inaguraron allá por 2007, con el primero de ellos en el Soho. Actualmente tambien poseen uno en Alemania. La carta e ingredientes de sus cafés, son típicamente nórdicos. Entre ellos este pan negro que hoy os traigo.

Ella lo llama "Archipielago Bread" ya que es un pan que suele consumirse en las islas situadas en el "Archipielago Sea", en el Mar Báltico. Allí son habituales los panes negros, en los que se usa para su elaboración buttermilk y sirope. Como dice la autora, este tipo de pan genera 2 tipos de reacciones, o lo odias, o caes rendida ante él.

A mi me pasó lo segundo. De hecho desde que lo vi, me entraron unas ganas locas de prepararlo. No se como explicarlo, hay veces que cuando abres por primera vez un libro de recetas, te enamoras de determinadas preparaciones y este fue mi caso.




Es un pan negro, cargado de fibra, denso, húmedo y ligeramente dulzón, que para mi gusto, está riquísimo simplemente con mantequilla en el desayuno, pero que hace una pareja fenomenal con encurtidos, ahumados y salazones, precisamente por el punto dulce que tiene gracias al glaseado final que le damos.

De hecho lo usan allí para preparar lo que llaman "open sandwich" o bocadillo abierto, que no son ni mas ni menos que bocadillos abiertos por la mitad. A mi parecer mas tipo canapés o tapas a lo grande. Así que este pan, sirve perfectamente para preparar unos canapés deliciosos para celebras nuestra última festividad navideña, Reyes.




Se prepara con harina de fuerza integral, harina de centeno integral, harina de cebada y copos de avena, así que como veis es un pan integral casi al 100%. Incorpora también golden syrup, tanto en la masa, como en el glaseado final que se le añade. Y en lugar de utilizar buttermilk, añadiremos leche y yogurt en su sustitución. Con estos ingredientes os podéis ir haciendo una idea de que tipo de pan encontraremos. Para mi gusto deliciosamente sano.

Así que vamos con la receta que es bien sencilla, ya que no precisa de amasado.


 

INGREDIENTES: (Para 2 panes en molde de cake de 25 x 10 de 990 gr)

Para el pan:

- 500 ml de agua templada.
- 7 gr. de levadura seca.
- 100 ml de yogurt natural.
- 150 ml de golden syrup.
- 150 gr. de harina de cebada.
- 150 gr. de copos de avena.
- 250 gr. de harina de centeno integral.
- 250 gr. de harina de fuerza integral.
- 1 tsp de sal.

Para el glaseado:

- 1 tbs de golden syrup.
- 50 ml de agua caliente.

PREPARACIÓN:

Comenzamos mezclando el agua tibia y la levadura en un bowl grande, hasta que la levadura se haya disuelto.

Añadimos el yogurt y mezclamos hasta homogeneizar la mezcla. Añadimos el resto de ingredientes y mezclamos bien hasta obtener una mezcla pegajosa y húmeda. Como os decía no es preciso amasar.

Dividimos la mezcla en los 2 moldes, previamente engrasados y llenándolos tan solo hasta media altura, para permitir luego que la mezcla crezca con el levado.





Con el dorso de una cuchara mojada en agua, nivelamos la mezcla, presionando ligeramente la masa en el interior de los moldes.

Cubrimos con un paño limpio o en mi caso, son sendos gorros de ducha ("sin usar" no seáis guarrotes) y dejamos levar por espacio de 2 horas.

Precalentamos el horno a 170ºC y horneamos durante 1 hora.

Mientras el pan se hornea, preparamos el glaseado, mezclando en un bowl pequeño, el agua caliente y el golden syrup, hasta conseguir una mezcla homogénea.

Tras 1 hora de horneado, extraemos los panes del horno y barnizamos la cubierta con un poco de glaseado. Retornamos los panes nuevamente al horno y los dejamos por espacio de otros 45 minutos, hasta que estén bien oscuros.

Sacamos finalmente nuestros panes del horno, los extraemos de sus moldes y los dejamos enfriando sobre una rejilla. Barnizamos nuevamente con mas glaseado y dejamos que se enfríen cubiertos por un paño de cocina limpio durante 1 hora.




Se puede comer tanto tibio como frío y se mantiene en buen estado, en una lata o contenedor sin aire varios días.

Como os decía un pan especial, cargado de fibra y muy, muy rico si os van los panes negros como este.

A disfrutar.

VIRGINIA
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