Sweet & Sour: Dulces-Navideños
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lunes, 17 de diciembre de 2012

POLVORONES




Los polvorones, junto con el turrón, y el roscón de Reyes, son los dulces por antonomasia de nuestra Navidad, así que no podía faltar en este blog, una de las recetas típicas en estas fechas.

Desde que descubrí esta receta, no entran mas polvorones comprados en casa. Se trata de la receta de Su, pero con alguna pequeña modificación. La verdad es que los polvorones caseros no tienen nada que ver con los comprados. Son jugosos, frescos, deliciosos, no como los comerciales que te atragantas con ellos en cada mordisco. Yo con los comprados me cuesta comerme uno, y con estos el problema es que no puedes comerte solo uno... Vamos que ya me entendéis.




Son facilísimos de preparar, aunque hay que tostar la harina con la almendra en el horno previamente, y esperar a que enfríe la mezcla. Por lo demás la técnica es la de unas unas galletas.

Así que vamos con la receta:




INGREDIENTES: (Para unos 14-16 polvorones)

- 350 gr. de harina de repostería.
- 40 gr. de almendras.
- 80 gr. de azúcar glass
- 110-120 gr. de manteca de cerdo a temperatura ambiente.
- 1/4 Tsp de canela molida.
- 1 Pizca de sal de mesa.

Azúcar glass para decorar.

PREPARACIÓN:

La tarde antes o al menos unas horas antes de ponernos con la masa de polvorón, precalentamos el horno a 130ºC, calor arriba y abajo.

Molemos las almendras con la harina. Yo lo hago con la Thx, velocidad progresiva 5-10 durante 30 segundos.


 


Vertemos la mezcla de harina y almendras en una fuente amplia, para que la harina quede bien repartida y extendida, e introducimos en el horno durante 30 minutos. Durante este tiempo moveremos en varias ocasiones la mezcla para que se tueste por igual, y no se nos queme, porque amargaría. La harina debe tomar un color ligeramente tostado, pero seguirá siendo blanquecina.

Este paso es necesario para quitarle el sabor a crudo de la harina, ya que al hornear los polvorones solo los tostaremos con el grill.

Cuando la harina esté totalmente fría, retiramos solo 320 gr. de esta mezcla, que es lo que usaremos.




Vamos ahora con la masa del polvorón.

Si lo preparamos en Thx es facilísimo, mezclamos en el vaso los ingredientes, accionamos velocidad 6 durante 20 segundos y listo.

Si preferimos la técnica tradicional, hacemos un volcán con la mezcla de harina y almendras, la canela, el azúcar glass y la pizca de sal. En su interior depositamos la manteca a temperatura ambiente y con las manos vamos mezclando, hasta obtener una masa arenosa, con la que se pueda formar una bola.




Lista nuestra masa con mucho cuidado de no presionar en exceso, vamos uniendo las migas de masa en una bola aplanada. Cuidado, no debemos hacer excesiva fuerza, lo justo para que las migas se unan en una bola, y no importa que la masa se abra por los laterales, se junta y listo.
  
Envolvemos en film y al frigorífico entre 30 minutos a 1 hora. Si lo tenemos mas tiempo, la masa se endurecerá demasiado y tendremos que esperar un tiempo, cuando la saquemos para trabajar con ella.




Pasado ese tiempo sacamos del frigorífico, y con la mano, suavemente y sin apretar demasiado, la aplanamos hasta dejarla de un grosor de unos 2 cm. Pasamos el rodillo suavemente para igualar la superficie y con ayuda de un cortapastas redondo de unos 4,5 cm vamos cortando nuestros polvorones y depositándolos en una bandeja de horno provista de papel de horno o silpat.

Con los restos, no los amasamos, los unimos como en un puzzle y volvemos a formar discos.

Llevamos al frigorífico, cubiertos con film, al menos durante 1 hora.




Antes de sacar nuestra remesa de polvorones de la nevera, precalentamos el horno a 200ºC, solo grill.

Cuando el horno esté listo, los introducimos en el tercio superior del horno y horneamos unos 15 minutos. Ojo a partir del minuto 10 mirad continuamente, no sea que se nos quemen.

Sacamos, dejamos enfriar unos 15 minutos en la bandeja, y transferimos con muchísimo cuidado y ayudados de una espátula de galletas, a una rejilla enfriadora. 




Una vez fríos espolvoreamos la superficie con azúcar glass y guardamos en papel de seda. Duran mucho tiempo guardados en caja de lata, y cada día que pasa están mas ricos.

Eso si, no os paséis de horno, pues quedarán duros en su interior.




Consejos:

- No os paséis de manteca, pues quedarán pastosos, y si no ponéis suficiente, la masa se abrirá, se cuarteará, al darle forma y hornearse.

- Cuidado con el horno, pues si os pasáis no solo se os quemarán en la superficie, sino que quedarán duros.

- Tratad la masa con delicadeza, no la presionéis con fuerza, no queremos luego un mazacote en la boca, el polvorón es eso polvoriento, es una masa suelta.

VIRGINIA 

miércoles, 12 de diciembre de 2012

GINGERBREAD MEN COOKIES.




Hoy exactamente hace un año de mi primera publicación. Tan solo fue una foto, una foto de prueba, de unas uvas preciosas, cuando aun de fotografía sabía bien poco. Pero en puridad fue mi primera publicación en el blog. Así que hoy es el día concreto, en que se cumple el primer aniversario de "Sweet and Sour".

Y para celebrarlo con todos vosotros os dejo unas galletas preciosas, típicas de estas fechas, y muy aromáticas. Una delicia.

Las gingerbread men cookies, son una galletas típicas de la Navidad. No son sino galletas realizadas con masa de pan de jengibre, a las que se les da una forma humana muy primaria. La masa es una masa aromática, no solo por la incorporación de las especies (jengibre, canela, clavo, nuez moscada..) sino porque en su elaboración se hace uso, tanto del azúcar moreno de caña, como de la melaza, black treacle, o miel de caña. Una absoluta delicia que impregna la casa de un exquisito olor a especies con su horneado.




En la actualidad estas galletas se decoran y se utilizan para colgarse en el árbol de Navidad a modo de decoración, o simplemente como obsequio. Aunque actualmente se preparan en todo el mundo, gracias sobre todo a su difusión en la red en los últimos años, estas galletas han sido muy tradicionales en el mundo anglosajón, tanto a este lado del Atlántico, como en Estados Unidos.

De hecho su origen dicen que se remonta al siglo XVI, en concreto a la corte de Isabel I en Inglaterra, en las que al parecer la reina obsequiaba a sus visitas importantes con galletas de jengibre que se hacían parecer a ella misma, aunque la elaboración de la masa de pan de jengibre data al parecer del siglo XV.




Como os decía es habitual decorarlas bien de forma rustica con hendiduras que simulan los ojos, la boca, los botones de la chaqueta... con pasas o simplemente con glasa.

He probado a realizarlas con bicarbonato de soda y con levadura. Para mi gusto si las queréis decorar quedan mejor con la levadura, pero para hincarlas el diente, me gusta mas el bicarbonato de soda, que las deja mas crujientes.




INGREDIENTES:
   
- 390 gr. de harina todo uso.
- 1/2 Tsp de sal.
- 3/4 Tsp de Bicarbonato de Soda.
- 2 Tsp de jengibre en polvo.
- 1 Tspo de canela en polvo.
- 1/4 Tsp de Nuez Moscada en polvo.
- 1/4 Tsp de Clavo en polvo.
- 120 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
- 100 gr. de azúcar moreno (Dark Brown Sugar)
- 1 huevo (L)
- 1/2 cup de Miel de Caña o Molasses o Black Treacle.

* Medidas y Conversiones

PREPARACIÓN:

En un bowl grande mezclamos la harina, la sal y las especies, y lo tamizamos. Reservamos

En otro bowl grande, o en el bowl de la KA, batimos la mantequilla y el azúcar moreno hasta que esté bien mezclado y esponjoso, con el accesorio de pala de la KA, las varillas, o en su caso una cuchara de madera brazo en ristre.




Añadimos el huevo y mezclamos hasta que esté incorporado, a continuación anadimos la melaza y mezclamos nuevamente hasta incorporarlo a la mezcla.

Ahora de forma progresiva vamos añadiendo la mezcla de harina y batimos hasta incorporar todo.

Dividimos la masa dos, envolvemos con film y a la nevera al menos 1 hora. Yo en mi caso lo tuve toda la noche.

Antes justo de sacar la masa de la nevera, precalentamos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.

Sacamos uno de los trozos de masa de la nevera, y estiramos con ayuda de unas guías, de un grosor de entre 0,4 y 0,6 cm dependiendo del gusto. Os recomiendo que si las vais a decorar el grosor sea de 0,6 cm. Parece poco, pero como las galletas crecen en el horno, por efecto del bicarbonato, quedan bastante gorditas. Si os gustan mas finitas, 0,4 es suficiente. Si preferís, haced una prueba con una galleta y decidís.




Con ayuda de los cortapastas tradicionales de estas galletas, las vayamos cortando, y depositando en la bandeja de horno cubierta con papel de cocción o silpat.

Horneamos por espacio de unos 10-12 minutos, dependiendo del tamaño y grosor, o hasta que comiencen a dorarse por los bordes.

Si os gustan mas esponjosas en el centro, ya sabeis horneáis menos tiempo. A mi me gustan algo mas crujientes, así que para este tamaño, las tuve unos 12 minutos.

Una vez fuera del horno, dejamos un minuto en la bandeja, pues aun estarán blanditas, y con mucho cuidado, y ayudados de una espátula de galletas, transferimos a una rejilla hasta su total enfriado.
 



Una vez frías, decoramos al gusto. Yo como soy mas de darle al diente, y no las quería para decorar, las dejé tal cual, quedan quizás menos vistosas, pero están mas ricas.

Guardamos en caja de lata, duran bastante tiempo.

A disfrutar.

VIRGINIA    

lunes, 10 de diciembre de 2012

ROSCOS DE VINO




Después de las hojaldrinas y el roscón de reyes, los roscos de vino son de mis dulces preferidos en Navidad. De hecho no soy mucho de polvorones, y menos aun de mazapán, al menos del mazapán que se vende en los comercios. Para mi gusto es excesivamente empalagoso.

Los roscos de vino, por contra me encantan, no son excesivamente dulces, y además tienen un puntito a vino dulce que junto con el crujiente y hojaldrado que les concede la manteca de cerdo, los hace deliciosos, a mi parecer.




Son sencillos, mezclar, dar forma y hornear. La receta que hoy os presento, que no será la única de roscos de vino, pero es mi favorita, tiene una peculiaridad en cuanto al acabado, ya que una vez fríos, los baño en almíbar, y los rebozo con azúcar glass. Eso les da además una costrita crujiente riquísima.

Los roscos de vino, como las hojaldrinas, duran mucho tiempo preparados y además son de esos dulces que cada día que pasa están mas ricos.

Vamos pues con la receta.




INGREDIENTES:

Para los roscos: (Para unos 16 roscos de unos 50 gr)


- 500 gr. de harina todo uso
- 1 pizca de sal.
- 220 gr. de manteca de cerdo a temperatura ambiente.
- 150 ml de vino dulce moscatel.
- 25 ml de aguardiente seco.
40 gr. de azúcar glass

Para el almíbar: (sobrará)

- 250 gr. de agua.
- 500 gr. de azúcar.

Azúcar glass para el acabado.

PREPARACIÓN:

Precalentamos el horno a 200ºC, calor arriba y abajo y preparamos una bandeja de horno cubierta con silpal o papel de hornear

En un bowl grande o en el bowl de la KA, con el accesorio de pala, las varillas o una cuchara de madera, batimos la manteca. Añadimos los licores, poco a poco y seguimos batiendo hasta incorporarlos. 

A continuación, le toca a la harina y la sal, que bien tamizada la vamos incorporando poco a poco.




Sacamos del bowl, amasamos ligeramente, hasta obtener una bola de masa homogénea.

Ahora les damos forma. Podemos hacerlo con un cortapastas o simplemente con ayuda de nuestras manos. 

A mi me gusta que los roscos sean mas rústicos de apariencia, así que retiro bolitas de masa de unos 40-50 gr, las aplano ligeramente y con ayuda de un palillo chino les hago un agujerito en medio, que luego agrando con el dedo, y listo, a la bandeja del horno.

Horneamos unos 20 minutos, o hasta que estén cocidos por dentro. Es conveniente sacar uno y cortar, para ver como va la cocción en el interior del rosco, ya que estos son un poco mas gruesos.

Dejamos enfriar en un rejilla y preparamos el almíbar.




En un cazo mediano ponemos a fuego medio-alto, el agua y el azúcar y removemos continuamente hasta que el azúcar se haya disuelto. Una vez rompe el hervor dejamos cocer a fuego vivo durante unos 10 minutos hasta alcanzar el punto de hebra. Resevamos hasta que se enfríe completamente.

Cuando nuestros roscos y nuestro almíbar se han enfriado, vamos bañando cada rosco en el almíbar y a continuación rebozamos en azúcar glass, depositándolo en una rejilla hasta que se haya secado. Si queremos, una vez secos, les podemos dar una segunda mano de azúcar glass para un acabado mas perfecto. Yo con una capa me parece que están estupendos.




Estos roscos además de hojaldraditos por dentro y con un regusto a vino dulce, tienen una costrita crujiente que los hace deliciosos.

Llevamos a una caja de lata o envolvemos en papel de seda y listos para nuestras celebraciones.

VIRGINIA        
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