Sweet & Sour: Castañas
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domingo, 22 de diciembre de 2013

PULARDA RELLENA DE FOIE Y FRUTOS SECOS CON MANZANAS A LA SIDRA.


La pularda un clásico de estas fiestas Navideñas, no se trata de una raza de ave como tal, sino tan solo de una forma de criar a las hembras del pollo. Algo así como lo que ocurre con el capón. En definitiva es una gallina a la que se le impide poner huevos, de forma que con esta medida se les elimina el estress que les produce la puesta de huevos, y la gallina crece mas oronda, y con la grasa mejor repartida por la carne, infiltrada en ella, y por tanto mas jugosa y delicada.

Una pularda tiene unos 120 días de crianza, en lugar de las semanas que tienen los pollos industriales que hoy en día encontramos en el mercado. Por eso tan solo se suelen encontrar en estas fechas. La zona donde en España se crían las pulardas es principalmente en Galicia, pero para los que vivís en el País Vasco y Navarra, también la encontrmos de calidad en la zona de las Landas, en Francia, donde hay una gran tradición de aves. En concreto esta que veis, es un pularda gallega del convento de Allariz y se supone que criada por la Clarisas. Vamos casi Santa, pero no ha alcanzado la indulgencia plenaria, de ello dan fe estas fotos.

El relleno que hoy preparamos es un relleno a base de foie y frutos secos, castañas, piñones, orejones de albaricoques... vamos muy navideño. He optado por no presentarla deshuesada, porque me gusta que sepa mas a carne, que a fiambre, lo que ocurre con la pularda rellena deshuesada. Además si se conservan sus huesos la carne resulta mas jugosa y menos seca.

La receta en si es sencilla, injectamos a la pularda con Armagnac, rellenamos y al horno. Lleva tiempo y principalmente debemos cuidar el horno. Los primeros 40 minutos la horneamos a baja temperatura, para que resulte mas jugosa, para luego subir la temperatura para que termine de hacerse y se nos tueste bien la piel.

Como os decía he injectado la noche anterior a la pularda con Armagac, con la finalidad de que las zonas mas secas como son las pechugas se conserven jugosas y los azucares del licor se caramelicen y le den buen sabor.

Para acompañarla poco hace falta a tremendo plato, una ensalada fresca de escarola sería suficiente, pero he preparado también unas manzanas a la sidra dado que se trata de un plato de fiesta y lo quería vestir algo mas. Están deliciosas.

Vamos con la receta que aunque lleva tiempo es sencilla.


INGREDIENTES: (Para unas 8 personas)

- 1 Pularda de 3 kg aprox.

Para el relleno:

- 4 chalotas.
- 75 gr. de jamón ibérico picado
- 1 1/2 vasos de Armagnac. 
- 300 gr. de carne de vaca y cerdo picada.
- 2 rebanadas de pan de molde sin corteza.
- 1 vasito de leche.
- 125 gr. de castañas cocidas.
- 30 gr. de piñones.
- 30 gr. de orejón de melocotón picado muy fino.
- 100 gr. de mi cuit.
- 1/2 manzana reineta picada en cuadraditos.
- Sal y pimienta negra recién molida.
- Aceite de Oliva virgen extra.

Para la guarnición y baño del asado:

- Armagnac a discreción para bañar la pularda durante el tiempo que está en el horno.
- 6-8 cebollitas francesas.
- 250 gr. de castañas cocidas.

Para las manzanas a la sidra:

- 2 Cucharadas de Calvados.
- 2 Chalotas picadas muy finamente.
-1 diente de ajo picadito fino.
- 3 manzanas medianas tipo Cox, o mezcla de golden  y reineta, sin pelar.
- 175 ml de sidra natural.
- 1 cucharadita de Salvia fresca muy picadita.
- 150 ml de creme fraiche.

PREPARACIÓN:

Comenzamos preparando el día anterior nuestra pularda.

La limpiamos por dentro y por fuera y la secamos bien. Con ayuda de un soplete de cocina quemamos los restos de plumas o cañones que no hayamos podido retirar con la mano o con una pinza.

Salpimentamos bien la pularda, por dentro y por fuera. En este paso no ser rácanos, o la pularda quedará sosa.


La bridamos con hilo de bramante o hilo bala, para que en el horno no pierda su forma. Comenzamos colocando el pecho de la pularda mirando hacia nosotros y pasamos una hebra de hilo bien larga por la parte del cuello y a la vez cada uno de sus extremos por las alas para sujetarlas contra el cuerpo. Ahora esos extremos los pasamos por la parte que queda entre cada pata y la pechuga. Los cruzamos en la zona de la apertura de la tripa y atamos con ellos las patas haciendo un nudo fuerte. Es mas fácil hacerlo que explicarlo. Mirad por donde pasan los hilos una vez la pularda está asada, los he dejado con esa finalidad, y eso os ayudará a entender la explicación. Hubiera sido de agradecer fotos, pero a todo no da tiempo.

Cosemos también la zona de cuello para que al rellenar la pularda no se escape el relleno.

Ahora con ayuda de una jeringuilla vamos inyectando Armagnac o el licor o vino que mas os guste en las zonas carnosas, como las pechugas y los muslos. Hay que hacerlo con cuidado, no inyectando demasiado licor en cada ocasión o se nos saldrá y no habremos hecho nada.


Una vez finalizada esta operación, cubrimos bien y a la nevera hasta el día siguiente.

Al día siguiente precalentamos el horno a 120ºC calor arriba y abajo y comenzamos preparando el relleno.


En una sartén con una cucharadita de aceite de oliva, pochamos las chalotas picadas muy finamente, cuando estén pochadas añadimos el jamón muy picado, rehogamos durante un par de minutos a fuego mas fuerte. Añadimos medio vaso de Armagnac y esperamos a que el alcohol se evapore.

Apagamos el fuego y añadimos entonces la carne picada, para que se haga un pelín con el calor residual y recoja todos los sabores que quedan en la sartén.

Pasamos a un bowl y añadimos la miga de pan escurrida de la leche, mezclamos con la mano "limpia". Añadimos la trufa rallada, el foie, las castañas, los piñones, los orejones y la manzana cortada en cuadraditos. Cada vez que añadamos un ingrediente mezclaremos bien. Salpimentamos, ojo que el jamón ya sala.

Vamos introduciendo este relleno en la cavidad del animal, ayudados de una cuchara, con el fin de que quede prieto. Una vez rellena la pularda, cosemos con nuestro hilo de bramante para que el relleno no se salga. Debemos pinchar bien abajo del lugar de la apertura, pues la piel es delicada y si pinchamos muy arriba se nos puede romper. En cada puntada pasad el hilo por debajo.

Damos entonces un buen masaje a la pularda con aceite de oliva y salpimentamos un poco mas por si hubiera perdido sal durante la noche que la hemos tenido en el frigo.

Engrasamos la fuente refractaria que irá al horno, colocamos la pularda en su interior de lado, de forma que quede apoyada sobre el muslo y el ala. Rociamos con Armagnac y al horno.


Horneamos durante 20 minutos. Sacamos y damos la vuelta de forma que la pularda ahora quede apoyada sobre el otro muslo y el otro ala, rociamos con mas Armagnac y de nuevo otros 20 minutos al horno.

Transcurridos esos 20 minutos, subimos la temperatura del horno a 200ºC y volvemos a voltear el animal y a rociarlo con mas Armagnac y la grasa y licor que queda en el fondo de la fuente. Esta operación de volteo del animal y regarlo con mas Armagnac, deberemos continuar haciéndolo cada 20 minutos, pero la operación de regarlo con el liquido que queda en el fondo de la fuente deberemos hacerlo a partir de ahora y hasta la finalización del asado cada 10 minutos. Es tedioso, pero sencillo y sobre todo fundamental para que la pularda no se nos seque.

En los últimos volteos de la pularda la colocaremos primero con el vientre hacia abajo y en el último sobre la espalda y con las pechugas hacia arriba.

A mi, el horneado de esta pularda me llevó algo menos de 3 horas. No obstante para comprobar el punto de cocción podéis pinchar en la junta de la pata con el cuerpo, no en la carne, el jugo deberá salir claro y no sanguinolento. Si fuese necesario horneamos un ratito mas.

Cuando esté lista, sacamos del horno, y colocamos la pularda en una fuente honda, la dejamos reposar durante 30 minutos, con la pechuga hacia abajo, casi en posición vertical y cubierta con una hoja de papel de aluminio, pero dejándola respirar. Este paso es muy importante para permitir a los jugos distribuirse bien por la carne y sobre todo para que las pechugas no se nos sequen. Listo nuestro asado.

Durante la última hora, incorporaremos a la fuente las cebollitas francesas partidas por la mitad si son muy grandes y las castañas cocidas.

Una vez tenemos la pularda reposando, preparamos la salsa. retiramos las cebollitas y las castañas y reservamos al calor.  Desglasamos la fuente con un poco de caldo, agua o mas licor, y reducimos el resultado en un cazo, hasta obtener una salsa mas densa. A la hora de servir nuestro asado, colocaremos esta salsa con las cebollitas francesas y las castañas que teníamos reservadas, en una salsera a parte.

Mientras nuestra pularda se asa en el horno, preparamos las manzanas a la sidra:


Ponemos a calentar en un cazo sin recubrimiento antiadherente el Calvados. Cuando esté caliente le prendemos fuego y esperamos a que las llamas desaparezcan. Añadimos entonces las chalotas y el ajo muy finamente picados. Dejamos pochar a fuego bajo hasta que estén blanditos.. 

Limpiamos y secamos bien las manzanas y las descorazonamos. En el momento de añadirlas a la cazuela y no antes para que no se nos oxiden, las cortamos en anillos de 1 cm de grosor pero sin pelarlas.

Una vez las chalotas y el ajo están blanditos añadimos la sidra, la salvia picadita y las manzanas, cuidando de que estas se cubran bien con el liquido para que no se oxiden.

Cubrimos con una tapa que quede bien prieta, bajamos el fuego casi al mínimo y dejamos cociéndose durante 1 hora.

Entonces extraemos las manzanas reservándolas al calor y dejamos reducir el liquido resultante sin la tapa a fuego medio-bajo.

Cuando esté bien reducido añadimos la creme fraiche y mezclamos bien. Añadimos las manzanas y mezclamos durante un minuto. Reservamos al calor.

Llevamos las manzanas con la salsa a una fuente.

A la hora de servir, retiramos los hilos de la pularda y la trinchamos, separando las alas con una pequeña parte de la pechuga, los muslos en dos partes, muslo y contramuslo, y las pechugas en dos mitades. Es fundamental cortar la carne antes de desmembrar para que no se nos rasgue la piel. Colocamos la pularda así trinchada en una fuente de servir. Ojo, no os olvideis antes de mostrar la pularda asada entera y en todo su esplendor a vuestros comensales, estará tan rica que hasta dudarán que no la hayais encargado¡¡

Extraemos el relleno y lo colocamos en una fuente a parte, cortado en rodajas, para que los comensales puedan servirse.

Colocamos una salsera con la salsa de cebollas y castañas, y  otra con las manzanas a la sidra

Acompañamos con algo de escarola para refrescar, maridamos con un buen vino tinto, y lo dicho, a disfrutar de este tremendo asado que resulta extremandamente jugoso y suculento.



Consejos:

- Para injectar en la pularda podemos utilizar licor, o incluso mezclarlo con zumo de naranja.

- Podéis utilizar brandy, cognac o cualquier otro licor o vino que os apetezca, pero es fundamental regarla con él cada 20 minutos, y con el jugo resultante del asado cada 10 minutos a partir del minuto 40 de horneado.

- La posición de la pularda en el horno es fundamental también para que los jugos se distribuyan uniformente por toda la pularda y sobre todo para que las pechugas no los pierdan y se nos sequen. Yo sigo los consejos del maestro cocinero francés Joel Robuchon y el resultado es increiblemente bueno.

- Si en la parte final del horneado veis que se os va a tostar demasiado cubrir con un papel de plata, pero dejándola respirar o se nos cocerá.

- Para el relleno he utilizado una lata de castañas al natural cocidas que me han resultado muy sabrosas y sobre todo, me ha ahorrado mucho tiempo.

- Esta pularda da bien para unas 8 raciones en una comida con otros platos, unos picoteos previos por ejemplo. En otro caso, como plato único con una ensalada, son unas 6 raciones.

A disfrutar.

VIRGINIA

jueves, 5 de diciembre de 2013

TRONCO DE NAVIDAD DE MOUSSE DE CASTAÑAS. Paso a paso y consejos


El tronco de Navidad o Bûnch Noël, no es sino un brazo gitano al que se le da la apariencia de un tronco de árbol y que es un clásico de la Navidad.

De hecho su origen se remonta allá por el siglo XII en las celebraciones de las Navidades Escandinavas, en las que se buscaba el tronco mas grande, que acababa ardiendo en la chimenea, mientras la familia cantaba villancicos el día de Nochebuena. Las cenizas de ese tronco se guardaban el resto del año como amuleto de la buena suerte.

Con la revolución industrial, las cocinas económicas comenzaron a desaparecer y con ellas se acabó sustituyendo la tradición de quemar el tronco, por la de comer el tronco. El pastelero Pierre de Lacam, fue quien creó el conocido como Bûche de Noël o Tronco de Navidad, un postre a base de bizcocho y chocolate enrollados que sirvió para endulzar la tradición Navideña. 

La base del tronco de Navidad es una plancha de bizcocho genovés, a base de harina, huevos y azúcar y al que no se le añade leudante o grasa alguna. Las claras a punto de nieve darán precisamente esa ductilidad al bizcocho para tomar la forma sin quebrarse.

Es fundamental que una vez sale del horno la plancha, en caliente, se enrolle sobre si misma, para que resulte luego mas fácil darle la forma de rollo sin romperse. Es recomendable que con el fin de que el bizcocho no se adhiera al paño, este, esté húmedo y se riegue con azúcar antes de colocar sobre él la plancha de bizcocho. Debemos dejarlo enfriar así varias horas.

Para mi gusto es fundamental también bañar el bizcocho con algún sirope o almíbar, siempre por la capa del papel de hornear que resulta mas porosa. Esto dará humedad y jugosidad a nuestro tronco.

Para rellenarlo podemos optar por un sinfín de opciones, desde mermelada de frutas y nata montada, trufa, mousse, ganache...En este caso he optado por una mousse de castañas que me parece de lo mas adecuada a las fechas en que nos encontramos y que está de escándalo.

Una vez relleno, se le deja que coja la forma unas horas en el frigo y se le cubre con chocolate fundido o como en mi caso con una ganache de chocolate y unas planchas de chocolate fundido. He probado otras versiones con chocolate fundido con mantequilla y esta les supera a todas en el paladar.

Para terminar de darle el look "tronco de Navidad", he añadido unas setas de merengue.

Os aseguro que aun no siendo en casa de tartas abizcochadas, les encantó y repitieron. Así que mejor recomendación no os puedo hacer. Eso si, para mi gusto está mas rico incluso al día siguiente, en que se asientan los sabores.

Vamos pues con la receta, que es una de esas recetas que tenía ganas de publicar con su paso a paso, ya creo que es de esas en las que el paso a paso puede ayudar a quien empieza con su primer tronco de Navidad. No es complicado, simplemente algo laborioso, pero como os digo, vale la pena. Por último, y no me enrollo mas, os aconsejo organizar bien los tiempos, para que os resulte mas rápido. 



INGREDIENTES:

Para la plancha de bizcocho genovés

5 huevos "L" a temperatura ambiente
125 g de azúcar
150 g harina de repostería
Un pellizco de sal

Para el almíbar

- 100 g de azúcar
- 100 g de agua
- 2 cucharadas de brandy.

Para el relleno de mousse de crema de castañas

- 500 g nata para montar de 35 % de m.g.
- 50 g de leche entera
- 500 g de crema de castañas.
- 1 sobre de gelatina neutra de 10 gr

Para la ganache de chocolate

- 200gr, de chocolate fundir troceado.
- 200gr. de nata 35% m.g.

Láminas de Chocolate

- 150 gr. de chocolate para fundir troceado.

Setas de merengue:

- 1 clara de huevo.
- 1 pizca de sal.
- 80 gr. de azúcar. 

Cacao en polvo y Azúcar glass 

PREPARACIÓN:

Preparamos la plancha de bizcocho genovés.


Precalentamos el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.

Separamos las claras de las yemas.

Con las varillas o con el accesorio de globo de la KA, comenzamos a montar las claras  con una pizca de sal. Cuando estén semi-montadas vamos añadiendo el azúcar poco a poco. Finalizada la incorporación, incrementamos la velocidad y seguimos batiendo a velocidad alta hasta que al dar la vuelta al bowl no se muevan. Os aconsejo comenzar a velocidad baja e ir incrementando la velocidad para que el montaje de las claras sea mas estable.

Batimos ligeramente las yemas, y las incorporamos con movimientos envolventes a las claras montadas, ayudados de un batidor de globo.


Incorporamos la harina tamizada, y con el batidor de globo y movimientos envolventes vamos integrándola totalmente hasta obtener una mezcla homogenea.


Vertemos la preparación en una bandeja de horno de unos 40 x 35 cm aproximadamente y forrada con papel de hornear.



Llevamos al horno por espacio de unos 12-13 minutos. Si optáis por 4 huevos con 10-12 minutos será suficiente. Ojo que yo no dejo que lleguen a dorarse los bordes. Me gusta un bizcocho no muy hecho, jugoso.

Sacamos del horno, dejamos enfríar unos 5 minutos (cuanto mas caliente esté, mas fragil y por tanto mas fácil será que se nos pegue luego al trapo) y volcamos nuestra plancha sobre un trapo limpio, previamente humedecido con agua y rociado con azúcar (para ayudar a que nuestro bizcocho no se nos pegue al trapo), y que tendremos extendido ya en la mesa.


Despegamos con mucho cuidado el papel de horno del bizcocho, pero lo volvemos a depositar sobre la plancha, en esta ocasión por el lado limpio, como veis en la foto.

Desde el lado mas largo y ayudados con el trapo, vamos enrollando la plancha de bizcocho sobre si misma. El trapo nos ayudará a tensar el rollo de bizcocho.

Como os digo, a mi me gusta enrollarlo del lado mas largo, porque no me gusta que quede excesivamente grueso, y en esta ocasión la mousse abulta mas que una capa de mermelada por ejemplo, pero eso a gustos.

Reservamos durante 2-3 horas así enrollado hasta que se haya enfriado.
A continuación preparamos las setas de merengue, pues la temperatura del horno alcanzada con el bizcocho. nos servirá luego para hornear las setas.

Bajamos la temperatura del horno a 70ºC, calor arriba y abajo.

Montamos la clara de huevo con una pizca de sal. Cuando esté a medio montar, vamos añadiendo el azúcar poco a poco y seguimos montando hasta obtener un merengue denso y brillante y que al deslizar un poco entre los dedos comprobemos que no quedan restos de azúcar.

Introducimos en una manga pastelera desechable y cortamos la puntita. Sobre una hoja de papel vegetal vamos haciendo las txapelas y los pies de las setas.

Introducimos en el horno y mantenemos durante unos 50-60 minutos. Pasado este tiempo. Entreabrimos la puerta y dejamos enfriar10 minutos. Sacamos y dejamos enfriar totalmente. Reservamos

Mientras el bizcocho se enfría y las setas se hornean en el horno, preparamos el almíbar
 
Ponemos un cazo pequeño a fuego fuerte con todos los ingredientes. Damos vuelta continuamente durante unos 10 minutos, hasta que alcance la temperatura de 100ºC que corresponde a un almíbar flojo. Retiramos y reservamos.


Para la mousse de castañas, podemos optar por preparar nuestra crema de castañas como vimos aqui, o tambien partiendo del puré de castañas que vimos aquí y añadiendo azúcar al gusto, o simplemente comprar una ya preparada, eso al gusto y al tiempo de cada uno. 


Montamos la nata bien fría. Calentamos ligeramente la crema de castañas, lo justo para que esté mas manejable.

Hidratamos el sobre de gelatina con un vasito de leche entera caliente-tibia. Mezclamos bien, y deshacemos TODOS los grumos que pudiera tener.

Cuando la nata esté totalmente montada añadimos la crema de castañas y seguimos batiendo hasta que esté totalmente integrada.

Añadimos entonces el vasito de leche ya muy tibia y volvemos a mezclar, cuidando de no dejar grumos.

Llevamos a un bowl y reservamos en el frigo hasta su utilización.

Preparamos la ganache de Chocolate


Calentamos la nata en un cazo mediano. Cuando comience a hervir retiramos del fuego y añadimos el chocolate rallado. Removemos bien hasta que quede obtengamos una crema oscura y homogénea y todo el chocolate esté derretido. Llevamos al frigo con el fin de que solidifique.


Cuando la ganache haya solidificado, la motamos con ayuda de unas varillas y reservamos en el frigo, si bien con la precaución de sacarla 15 minutos antes de utilizarla, para que no resulte excesivamente dura al extender.

Vamos con las láminas de chocolate:



Derretimos el chocolate al baño maría y lo extendemos sobre una placa de horno cubierta de papel vegetal, en capa muy fina. Dejamos hasta que solidifique. 


Vamos con el montaje:

Desenrollamos con mucho cuidado nuestra plancha de bizcocho. 

Con ayuda de un pincel la barnizamos bien con nuestro almíbar de Brandy. Aquí os aconsejo no ser roñosos, la humedad del bizcocho lo convertirá en mas jugoso.



Repartimos la mousse de crema de castañas de forma homogenea por toda la superficie, cuidando bien de que se introduzca por el pliegue del enrollado y de dejar un espacio libre como de 1 cm en el lado opuesto a donde empezamos a enrollar.



De nuevo ayudados por el trapo vamos enrollando el bizcocho con la mousse en el interior. Si queremos que quede bien apretado, nos ayudaremos con una espátula o cuchillo como veis en la fotografía 4 del collage anterior.

Al llegar al final, es posible que a pesar de haber dejado un borde sin relleno, nos sobre un poco. Retiramos con cuidado ayudados de una espátula o cuchillito.

Envolvemos de nuevo en el trapo y reservamos en el frigo al menos 2 horas, pasa que la mousse se asiente.

Pasado este tiempo, desenvolvemos el tronco y cortamos un pedacito de cada extremo para que quede bonito. Uno de los extremos lo cortaremos en un ligero diagonal, ya que hará las veces de una rama del tronco. 

Llevamos a la bandeja donde vayamos a servir, ya que no podremos volver a mover nuestro tronco.

Protegemos los laterales de la bandeja con papel vegetal, y con mucho cuidado, pues el tronco es blandito y frágil, cubrimos toda superficie (no los extremos que quedarán como están) con la ganache, que habremos tenido la precaución de sacar del frigo 15 minutos antes.


Una vez cubierto nuestro tronco, pegamos en su superficie, ayudados de un poco de ganache, el trozo de tronco que teníamos reservamos y que habíamos cortado en diagonal. Lo cubrimos también con mas ganache.

Rompemos de forma irregular la plancha de chocolate y cubrimos con ella todo el tronco.

Pegamos las txapelas y los pies de las setas de merengue con algo de ganache y las colocamos decorativamente sobre el tronco. Retiramos el papel vegetal de los laterales.

Espolvoreamos abundante azúcar glass sobre el tronco y algo de cacao en polvo sobre las setas de merengue.


Decoramos un poco al gusto y servimos de inmediato. De lo contrario reservamos en el frigorífico cubierto con una campana que lo proteja. 

Deliciosamente húmedo, con el contraste delicado de sabores que aportan la mousse suave de castañas y el chocolate, y con las dos texturas que en última instancia nos ofrece el chocolate en versión ganache y en versión crujiente. Un absoluto placer.
 

Consejos:

- Os aconsejo preparar la ganache, la mousse de castañas y las láminas de chocolate el día antes, por el tema de reposo en frío y la consistencia adecuada. Además os liberará de trabajo el mismo día y podréis prepararlo mas sosegadamente.

- Para la genovesa, he optado por utilizar 5 huevos porque mi placa de horno es grande (39 x 35) pero para una de unos 35 x 30 con 4 huevos y su correspondiente reducción proporcional en el resto de ingredientes es suficiente.

- Yo prefiero montar solo las claras y batir ligeramente las yemas. He probado también montando las yemas con azúcar, pero el bizcocho me resulta menos dúctil y mas tiesito a la hora de enrollarlo.

- A la hora de depositar la masa de genovesa sobre la placa de hornear podéis ayudaros también de una manga pastelera. Resulta al final mas sencillo para extender.

- No prescindáis del almíbar, y a ser posible del licor, le aporta una jugosidad y una humedad que son el colofón perfecto.

- El pedacito de tronco que corteis en diagonal que no sea demasiado grande, o de lo contrario el peso hará que se desprenda. No debemos de olvidar que está relleno y cubierto tambien por la ganache...

- Podéis optar por cubrir el tronco con chocolate derretido con un poco de mantequilla, quizás queda mas decorativo... pero os puedo asegurar que al paladar es mucho mas rico este. La ganache es un pecado y las láminas de chocolate aportan el toque crujiente y delicado.

A disfrutar.

VIRGINIA.

lunes, 25 de noviembre de 2013

CHARLOTA DE CASTAÑAS AL CHOCOLATE


Último lunes del mes y nuevamente regresamos con el Reto de Tía Alia. En esta ocasión de manera un poco especial, porque no ha sido Carmen la encargada de elegir las recetas con las que nos retamos, sino su "compi" Yolanda. Nada mas conocer este detalle imaginé que dada la época en la que nos encontramos su elección dulce quizás tuviera que ver con uno de mis frutos secos favoritos, y no me equivoqué, Castañas y Chocolate, absolutamente lujurioso.

La receta como veis, no tiene demasiado misterio, una crema de castañas partiendo de un puré de castañas, mezclado con algo de chocolate y unos bizcochos embebidos en ron. La fécula de la castaña hace el resto para conseguir esa textura densa y cremosa.


Quizás el mayor inconveniente, si se le puede llamar inconveniente, el pelar las castañas, pero con el sistema "microondas" y rodeado y ayudado de alguna mano familiar se hace hasta divertido.

Por lo demás, y como no tuve problemas con la receta, hice algún pequeño cambio y además preparé un segundo postre de Castañas al Chocolate en versión mousse, al que añadí un poco de nata montada que me sobró de un Tiramisú que acababa de preparar para una comida familiar, y un poco de gelatina para darle mas consistencia a mis Charlotas. Tengo que decir que este segunda versión con nata, me resultó incluso mas gustosa. 

Se puede presentar en versión Charlota, como veis en las fotos, pero tambien en postre en copa, para disfrutar cucharilla en mano. 

Vamos con la receta pues



INGREDIENTES: (Para 1 charlota de unos 15 cm y otra de 10 cm)


- 1 kg de Castañas hermosas y brillantes.
- 1/2 litro de leche entera.
- 50 gr. de Chocolate.
- 1 copita de Ron.
- 4 Cucharadas de Azúcar.
- 12 Soletillas caseras.

Para la versión mousse: (además)

- 100 ml de nata 35% m.g.
- 1 Cucharada de Azúcar.
- 1/2 Cucharada de Queso crema.
- 2 hojas de gelatina.
- 1/2 vasito de leche tibia-caliente.

PREPARACIÓN:

El día anterior preparamos nuestras soletillas como vimos aquí.

El mismo día cocemos y pelamos las castañas



Para no morir en el intento, utilizamos el sistema "microndas". Lavamos bien las castañas y las hacemos una pequeña muesca con un cuchillo. Las introducimos en un bowl grande y las cubrimos con agua. Las cocemos durante unos 20-25 minutos a maxima potencia ( 900 W).

Una vez cocidas las dejamos un par de minutos que se atemperen, y con ellas en caliente (es fundamental esto) y con mucho cuidado de no abrasarnos las yemas de los dedos, vamos pelandolas con ayuda de un cuchillito. La piel casi sale sola.

Como son muchas, ir poniendola en un cuenco con agua tibia para que no se nos sequen, mientras terminamos con todas ellas.

Una vez bien peladas las trituramos, bien con la batidora de mano, bien con el pasapurés. Yo quería encontrarme pedacitos no muy grandes, por algo se llama la receta "Castañas al Chocolate", así que las trituré con la batidora de mano.



En un cazo grande ponemos la leche a cocer con el azucar. Cuando el azucar se haya disuelto, añadimos el puré de castañas y removemos continuamente hasta que espese y consigamos una crema densa. Añadimos entonces el chocolate troceado en pequeñito y seguimos removiendo hasta que se derrita totalmente y se consiga una crema homogénea. Añadimos entonces una copia de ron, dejamos cocer un par de minutos sin parar de remover y listo.

Ponemos un aro de emplatar y rellenamos con la crema. Cubrimos con film y a la nevera durante al menos 4-5 horas o hasta el día siguiente.

En el momento de servir retiramos el aro de emplatar y cubrimos todo el contorno con bizcochos de soletilla.


Para la versión "tipo mousse", hidratamos las hojas de gelatina y las disolvemos en medio vasito de leche caliente que añadimos a la crema de castañas y chocolate cuando esta esté algo entibiada. Añadimos entonces con movimientos envolventes, la nata que habremos montado como vimos aquí, con el azucar y el queso crema y listo. 


Llevamos a un aro de emplatar, cubrimos llevamos a la nevera 4-5 horas y a la hora de servir cubrimos el contorno con bizcochos de soletilla.

Un postre cremoso, fresco y sin embargo muy otoñal.

A disfrutar.

VIRGINIA

miércoles, 13 de noviembre de 2013

CASTAÑAS ASADAS AL PASTIS, para una tarde de otoño


Otoño, tiempo de castañas.... Como sabéis, los que me seguís, uno de mis frutos secos preferidos. ¡¡¡Como disfruto con un papel de periódico repleto de castañas calentitas en los días de frío!!!! El mejor manjar.

Pero hay ocasiones en que o bien no podemos conseguir esas castañas asadas con carbón, o no nos apetece salir a la calle a buscarlas. Para esos días os dejo esta receta, con la mejor forma de asar las castañas en horno en casa, y con un toque de Pastis para variar.

El Pastis, es una de las bebidas típicas que consumen los franceses. Se trata de un anisado con alta graduación alcohólica (40-45%), pero que a diferencia de nuestro Anís del Mono, tiene un toque a regaliz y suele incluir hinojo. El pastis debido a su alta graduación alcohólica se bebe rebajado con agua, unas 5-7 partes de agua por 1 de pastis, lo que rebaja su graduación a un 7% aproximadamente.

Cuando en Francia fue prohibido la absenta en 1916, los mayores productores (Pernod y Ricard) reformularon la receta introduciendo anís estrellado, anís verde y regaliz, añadiendo azúcar y reduciendo el contenido de alcohol al máximo permitido por la ley. Desde entonces la receta ha cambiado considerablemente y cada marca tiene su receta.

La existencia de este licor, la descubrí leyendo unos libros franceses, "La Epicerie"  y "L´Auberge, Un hostal en los Pirineos" ambos de Julia Stagg, entretenidos y te acercan de una forma divertida a la forma de vida y entender del día a día de los franceses en ese lado de los Pirineos. En cuanto a la preparación de esta receta, me la chivó un empleado precisamente de una Epicerie en Francia. El resultado bien rico, si señor. No esperaba yo que resultara tan especial.

Vamos con la receta que es de lo mas sencilla.


INGREDIENTES:

- 500 gr de castañas sanas, con la piel brillante y duras.
- 2 chupitos de Pastis ( o si lo quereis mas intenso algo mas).

PREPARACIÓN:

Precalentamos el horno a 200ºC, calor arriba y abajo.

Limpiamos bien las castañas y las hacemos una hendidura para que no estallen en el horno.

Las introducimos en un recipiente apto para el horno, a ser posible metálico y las rociamos con un par de chupitos de pastis.


Las llevamos a la parte baja del horno, sobre el suelo y las horneamos durante unos 20-25 minutos, hasta que veamos que están cocinadas. La parte baja del horno es la que mas hace parecer el asado en horno, al asado con carbón.

Durante este tiempo deberemos darle varias vueltas para que no se nos quemen.


Servimos en la mitad de la mesa, cubiertas por un trapo para que conserven el calor. Degustamos en buena compañía sobre todo, y de inmediato, antes de que se enfríen y se endurezcan. Aunque dudo mucho que eso ocurra.

A disfrutar.

VIRGINIA.

sábado, 1 de diciembre de 2012

BUNDT CAKE DE CASTAÑAS RELLENO.


      

Hoy os traigo una receta propia. un Bundt cake de castañas relleno, que preparé en su día para el concurso de Bundt Cakes que organizó hace ya tiempo Whole Kitchen, y que aprovechando que tengo Harina de Castañas de la temporada, repito cada otoño-invierno.

Es un bundt cake delicioso, no solo en cuanto al sabor, suave y delicado pero con intensidad y en su punto justo de dulzor, que le otorga la harina de castañas; sino también de textura, es un pastel húmedo y denso, pero a la vez ligero. Una autentica maravilla. Lo siento por todas vosotras, porque la fotos no pueden trasladar ese sabor y esa textura.


El corazón del bundt cake está relleno de castañas cocidas troceadas y de crema de castañas, de forma que el sabor de este fruto seco, no se limita solo a la masa del bizcocho con el toque que le aporta la harina, sino que en cada bocado, encuentras una sorpresa divina y jugosa.

Como os digo un pastel para disfrutar, a todos aquellos que les guste este fruto seco.

Las fotos como os digo en ocasiones son antiguas, y además se me perdieron en su mayoría con un disco duro que se estropeó. Así que tendréis que conformaros con las pocas que rescaté, que en modo alguno permiten trasladar lo delicioso y jugoso que resulta. 



INGREDIENTES:

Para el bizcocho:

- 2 tazas de harina de castañas.
- 1 taza de harina 00 ( o en su defecto harina todo uso).
- 2 tsp de polvos de hornear.
- ¼ tsp  de sal maldon.
- 1 taza de nata.
- 100 gr. de azúcar.
- 150 gr. Mantequilla a temperatura ambiente
- ½ taza de crema de castañas.
- 3 huevos.

Para el relleno:

- 100 gr. de harina todo uso.
- 40 gr. de mantequilla temperatura ambiente.
- 125 gr. de castañas cocidas y troceadas. Una docena aprox.
- 125 gr. de crema de castañas.

Para la crema de castañas

- 500 gr. de castañas cocidas
- 500 ml de leche entera aprox.
- 180 gramos de azúcar.
- Una pizca de sal.
- 1 tsp de extracto de vainilla.

* Medidas y Conversiones

PREPARACIÓN:

Comenzamos preparando nuestras castañas cocidas, que además utilizaremos también para la crema de castañas. Deberéis tener en  cuenta que al cocerlas y retirarles la pie, merman, por lo que deberemos poner a cocer mayor cantidad de castañas, que la que necesitamos para la receta final.

Lavamos y secamos bien las castañas, y las realizamos un corte, las introducimos en un bowl cubiertas de agua y al microondas, sin tapar, y por espacio de unos 15 minutos a potencia máxima (en mi caso 1000). Cuando finalice el tiempo, las vamos pelando en caliente (es mas fácil). La piel se desprenderá fácilmente. Apartamos las necesarias para el relleno y las troceamos  reservándolas. 

Con el resto preparamos nuestra crema de castañas:

Una vez peladas las ponemos en una cacerola de fondo grueso, agregándolas leche hasta cubrir, y la sal. Las dejamos cocinar a fuego lento, tapadas, durante aproximadamente media hora, o hasta que queden secas y blandas a la vez, y que al apretarlas entre los dedos su pulpa se deshaga. Las castañas deben haber absorbido todo el liquido, así que si es necesario durante la cocción se le va agregando de a poco, más leche.
Trituramos con la batidora o Thx para convertirlas en puré, añadimos el azúcar, y el extracto de vainilla. También se le puede añadir mantequilla en este punto, pero como se trata de una crema de castañas para incorporar a un bizcocho que ya va a llevar suficiente grasa, no he querido en este caso añadírsela.

En este punto y dependiendo de la densidad que necesitemos en nuestra crema, podemos añadir algo de leche o nata, pues no es lo mismo una crema de castañas que se va a utilizar para incorporar a un bizcocho (en este caso la hice un poco menos densa y la rebaje muy ligeramente con leche), que una crema de castañas como postre o como acompañamiento de un plato de carne. Dejamos enfriar a temperatura ambiente.

La crema de castañas se puede preparar de víspera, y ni que decir tiene, que si andamos con prisas se puede sustituir por crema de castañas en conserva, que es fácil de conseguir en los supermercados, y que hará que este bundt resulte menos laborioso.

Vamos ahora con el Bundt Cake:



 


Precalentamos el horno a 190ºC, y preparamos nuestro molde con bake easy, que una vez pulverizado repartiremos uniformemente con un pincel de silicona, en sentido ascendente. Finalmente mientras preparamos la masa, lo dejaremos reposar debidamente engrasado, boca abajo, sobre papel de cocina, para retirar el exceso de producto.

Para preparar el Bunt Cake, comenzamos con la preparación del relleno:




En un bowl mediano ponemos nuestra harina tamizada y la mantequilla cortada en trocitos, mezclamos con las manos, o con el blender, hasta que ambos ingredientes queden incorporados.

Una vez tenemos nuestra mezcla de harina y mantequilla, incorporamos la crema de castañas, y una vez hemos conseguido homogeneizar ambas mezclas, pues son las dos un poco densas, añadimos las castañas troceadas. Reservamos.

Vamos ahora con la masa del bizcocho

Mezclamos ambas harinas, la sal y los polvos de hornear, tamizamos y reservamos.

Por otro lado batimos nuestra mantequilla y el azúcar en el bowl de la KA con el accesorio de pala y a velocidad baja. Cuando todo este
incorporado añadimos la crema de castañas, y continuamos batiendo a velocidad baja hasta incorporarla. Añadimos los huevos de uno a uno, no añadiendo el siguiente hasta que el anterior este incorporado.

Ahora toca unir a esta mezcla de mantequilla, la mezcla de harina y la nata. Lo haremos a mano con una lengua de silicona, con movimientos envolventes, del centro hacia fuera y de abajo hacia arriba, girando en cada ocasión el bowl un cuarto. La incorporación la haremos en tres veces y alternando la mezcla de harina con la nata, revolviendo lo justo para que todos los elementos queden incorporados.

Vertemos la mitad de nuestra preparación en el molde previamente
engrasado, presionando hacia los laterales levemente para que la masa invada y se adapte a todas las cavidades del molde. Añadimos sobre esta masa el relleno, cuidando de que este no toque los laterales del molde, ni la chimenea central y sobre este añadimos el resto de masa de bizcocho.

Con la espátula, trataremos que la superficie de la masa quede mas
alta por los laterales del molde que por el interior,  y del mismo
modo y con el fin de  hacer desaparecer cualquier burbuja de aire,
golpearemos el molde varias veces contra la superficie de la mesa.

Introducimos en el horno precalentado, y dejamos cocinar por espacio de unos 45 minutos, o hasta que veamos que la masa comienza a desprenderse de los laterales y al introducir una aguja en el centro esta sale limpia.

Sacamos del horno, dejamos reposar boca arriba por espacio de 15
minutos, y tras golpear el molde contra la encimera dos o tres veces y separar presionando ligeramente con los dedos los laterales del
bizcocho del molde, lo volteamos sobre una rejilla donde dejaremos
enfriar totalmente. 




Mejor de un día para otro y perfecto acompañado de sour cream al armagnac con marron glace. Un bundt cake con un intenso sabor a castañas, jugoso, húmedo y denso, pero muy suave y delicado.

A disfrutar.

Os dejo los enlaces de otros Bundt Cakes que os pueden interesar y en los que incluyo los consejos para tener éxito con los Bundt Cakes:

· San Valentín Bundt Cake de Frutos Rojos.
· Torta de Jojoto o Torta de maíz criolla.
 

VIRGINIA



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